Trabajadoras de hogar piden mecanismos para denunciar la violencia sexual que sufren en el trabajo

Canales de denuncia discretos y accesibles fuera del domicilio del empleador y con protección contra el despido o capacitación obligatoria en perspectiva de género para empleadores son algunas de las medidas que proponen.
Convenio 189 columna Pablo - 2
Álvaro Minguito Una mujer celebra la ratificación de España del Convenio 189 de la OIT, en junio de 2022.

Canales de denuncia discretos y accesibles fuera del domicilio del empleador y con protección contra el despido, capacitación obligatoria en perspectiva de género para empleadores, familiares y autoridades e inspecciones laborales. Son algunas de las medidas que varios colectivos de trabajadoras de hogar piden para poner denunciar la violencia sexual que sufren en el trabajoLos colectivos piden también apoyo integral gratuito para las víctimas, protocolos de prevención, una revisión del régimen de interna y que se proceda a una regularización administrativa que garantice los derechos de ciudadanía de todas las trabajadoras.

La lista de herramientas se ha creado en un grupo de trabajo de la Red Estatal de Trabajadoras de Hogar, que agrupa a una treintena de organizaciones. Entre ellas están Servicio Doméstico Activo - SEDOAC, Asociación Movilidad Humana, Malen Etxea, Asociación Mujeres Cuidadoras Sin Papeles, Asociación Por ti Mujer, Emakume Migratu Feministak Sociosanitarias, Asociación Intercultural de Profesionales del Hogar y Los Cuidados - AIPHYC o Territorio Doméstico. Rafaela Pimentel, portavoz de esta última, explica que la denuncia contra Julio Iglesias ha servido para generar conciencia y “hablar de lo que está pasando en casas que no son las de Julio Iglesias, sino el caso de muchísimas trabajadoras y hogar, como hace muchísimos años venimos denunciando”. “Eso sigue pasando y muchas trabajadoras de hogar no podemos denunciar porque tenemos miedo, porque peligra un trabajo del que dependen nuestros familiares”, dice. 

El escrito, hecho público esta semana y que la red ha difundido para buscar adhesiones, responde a la preocupación que ha surgido entre las trabajadoras de hogar después de trascender la denuncia de dos extrabajadoras de Julio Iglesias. “Los casos que trascienden, como el reciente caso mediático que involucra a una figura pública, revelan como la violencia sexual en el ámbito del trabajo de hogar permanece oculta y normalizada”, dicen. Esta violencia, explican, “sigue siendo un tabú y muchas víctimas no se atreven a hablar; se aprovecha la indefensión de las víctimas, siempre cuestionadas por el sistema patriarcal y racista que domina las relaciones laborales de las trabajadoras extranjeras”.

Entre los factores que explican esta situación señalan una precariedad estructural del sector que permite una vulnerabilidad jurídica, económica y social de las mujeres migrantes en España. El trabajo de hogar, explican, se hace en unas condiciones y horarios abusivos en un trabajo que muchas veces no se reconoce ni se valora. Además, el hecho de que se desarrolle en el ámbito privado del domicilio incrementa el miedo a represalias, despido o pérdida de derechos debido a la falta de fiscalización. Los colectivos son además muy críticos con el régimen de explotación que significa la disponibilidad las 24 horas del día, los 7 días de la semana de trabajadoras internas.

Según investigaciones de Oxfam Intermón y la Asociación Por ti Mujer, un 49,2% de las trabajadoras encuestadas afirma haber vivido algún tipo de violencia en el trabajo y un 70% conocía algún caso cercano

Según investigaciones de Oxfam Intermón y la Asociación Por ti Mujer un 49,2% de las trabajadoras encuestadas afirma haber vivido algún tipo de violencia en el trabajo y un 70% conocía algún caso cercano. Entre las violencias más comunes están el exceso de control mediante cámaras o mensajes constantes (49,2%); faltas de respeto, insultos y discriminación (47,8%); impago de salarios (29,7%) y la violencia física (17,1%). En lo referente a violencia sexual, este informe recoge cómo las proposiciones de naturaleza sexual (17,1%) y los tocamientos de naturaleza sexual sin consentimiento (8,5%) forman parte también del día a día de estas trabajadoras. Sin embargo, las características de este empleo hacen que sea complicado investigar la frecuencia de las violencias machistas en el empleo doméstico es la práctica ausencia de denuncias por este motivo.

Las lucha de las trabajadoras de hogar ha dado frutos en los últimos años. En 2021, la Inspección de Trabajo ordenó a los empleadores a regularizar las cotizaciones de sus empleadas. Además, en 2022 y tras años de trabajo de los colectivos, España ratificó el Convenio 189 el reconocimiento del derecho a desempleo o la aplicación del salario mínimo. Además, la ley de 1995 de Riesgos Laborales tuvo que ser ampliada en 2022 para incluir que “en el ámbito de la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar, las personas trabajadoras tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo”, un aspecto que no vio su desarrollo hasta el año 2024, el Real Decreto 893/2024

En ese marco, en el 2025 se consiguió empezar a desarrollar un protocolo de acoso, abuso y violencia en el trabajo para las trabajadoras de hogar: “Éramos el único sector que no tenía ese protocolo”, dice Pimentel. Para ella, estos avances solo se explican por la articulación, tanto estatal como internacional, de los colectivos de trabajadoras de hogar y pese a las resistencias que han encontrado en el camino. A las compañeras que necesiten denunciar, Pimentel les manda un mensaje: “Que denuncien, pero que no lo hagan solas”.

El pasado 18 de enero y tras conocerse la investigación sobre Julio Iglesias, la Coordinadora Internacional de Trabajadoras del Hogar Feministas publicó un comunicado en apoyo a las dos mujeres denunciantes, señala también la portavoz de Territorio Doméstico. “Los testimonios de las trabajadoras describen un hostigamiento permanente que implica diversas formas de violencia; desde nuestro espacio no nos cabe duda que aun en este siglo perdura este tipo de conducta hacia nosotras. Cotidianamente se violan nuestros derechos humanos a un trato digno y a nuestra integridad física y emocional”, decían: “Hermana, te creemos”. 

Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...