Libertad de expresión
Tiempos convulsos

En estos tiempos convulsos en los que un juzgado se atreve a prohibir un acto en Madrid por el derecho a decidir, estamos obligadas a implicarnos en la defensa de los derechos y las libertades y de mostrar nuestra solidaridad.

referendum catalunya madrid
Concentración en apoyo al referéndum catalán el pasado 20 de septiembre en la puerta del Sol de Madrid. Álvaro Minguito

publicado
2017-10-30 09:00

En estos tiempos convulsos en los que un juzgado se atreve a prohibir un acto en Madrid por el derecho a decidir, estamos obligadas a implicarnos en la defensa de los derechos y las libertades y de mostrar nuestra solidaridad. Por eso no descuidamos mencionar el debate floreciente, a raíz de la escalada represiva del Estado sobre Catalunya, en cuanto a la negación del debate público propuesto en Matadero y a la escabrosa acción de falangistas y neorrancios para escamotear actos que planteen salirse del marco establecido en cuanto a la independencia o la territorialidad. No hemos sido ajenos a las actuaciones del gobierno central que de facto aplica medidas propias de un estado de excepción; a las movilizaciones masivas en decenas de ciudades catalanas y significativas en todo el Estado; a las crónicas llegadas desde allá y al nerviosismo, también hastío, de un debate encajonado sin apenas margen de maniobra.

Siguiendo con derechos fundamentales, Ciudadanos fija la atención, en el Congreso, en cambios legislativos que endurezcan la criminalización de la okupación. Reclamados en el disparadero del juego institucional, afectarían a partes iguales a proyectos de vida y nodos de resistencia urbana.

Desde la Asamblea de Madrid, Cristina Cifuentes sigue manteniendo a colectivos amplios en las afueras del sistema sanitario regional. Con el derecho de atención médica cercenado se incrementa el número de familias pendientes de un tratamiento que no llega, pese a ser una de sus grandes promesas electorales. Colectivos de apoyo frente a la exclusión sanitaria continúan denunciando las situaciones y ahondan en la denuncia pública de un sistema regional cada vez en horas más bajas.

De libertades y derechos en peligro abrimos un mes con todo por hacer. Lamentablemente aún nos cuesta aceptar que los gobiernos del PP sigan haciendo caja de votos explotando conflictos a su favor, sin apenas resistencias organizadas.

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