Las aparadoras de Elche se organizan para luchar contra su histórica precariedad

Las mujeres invisibilizadas de la industria del calzado en Elche han decidido asociarse para lograr unas condiciones dignas. Silenciadas durante años por la economía sumergida que existe en la ciudad, el pasado viernes unas 70 aparadoras se reunieron para aprobar su acta fundacional.

aparadoras elche asociacion
Nace la Asociación de Aparadoras y Trabajadoras del Calzado de Elche para reivindicar unas condiciones laborales dignas El Salto País Valencià

publicado
2018-04-26 07:30:00

Desde las décadas de los 60 y los 70 han sido invisibles, aunque todo el mundo sabía dónde estaban: en talleres clandestinos o en las casas, haciendo faena con la máquina y pasando cola por los forros, lo que les permitía ocuparse de las tareas del hogar.

Durante años y años, las aparadoras han sido el colectivo más vulnerable y explotado dentro de la poderosa industria del calzado en Elche, hoy todavía con un peso importante, aunque ha dejado paso principalmente al sector servicios —que a su vez vuelve a ofrecer unas condiciones laborales puramente precarias—. Con todo, las propias aparadoras se han organizado para visibilizarse y reivindicar los derechos que les pertenecen, hasta ahora también ‘invisibles’. Ha nacido la Asociación de Aparadoras y Trabajadoras del Calzado de Elche.

Trabajo de toda una vida reducido a pensiones mínimas o inexistentes

La pasada semana cuatro de las impulsoras presentaban las líneas maestras de la futura asociación y los motivos por los cuales han decidido dar el paso. Como explica Isabel Matute, con 57 años y sólo 6 cotizados después de haber trabajado 30, “queremos que se nos reconozca el trabajo que hemos hecho, hemos contribuido a la riqueza de esta ciudad”.

Y no le falta razón, el aumento demográfico por la industrialización y la migración fue exponencial: de los más de 46.000 habitantes que tenía la ciudad en 1940, se pasó a los 73.300 en 1960 y a los más de 162.000 de 1981 —hoy cuenta con casi 230.000 habitantes—. “Llevamos 40 años trabajando, nos hemos quedado en casa para conciliar familia y trabajo”, indica, poniendo el foco además en uno de los aspectos clave, la feminización del oficio. Según CCOO, en Elche puede haber alrededor de 2.000 aparadoras clandestinas en la ciudad.

Las aparadoras defienden la necesidad de que se reconozca su trabajo: "Hemos contribuido a la riqueza de esta ciudad"

Mientras que la inmensa mayoría de los hombres que tradicionalmente han trabajado en la industria del calzado lo han hecho en las fábricas, donde se da de alta en la Seguridad Social; el puesto de aparadora siempre ha quedado reservado para las mujeres, cuyo oficio lleva décadas en la economía sumergida. Bien en casa, como indica Matute, para ocuparse de las tareas del hogar, o bien en talleres clandestinos; espacios donde, eso sí, el patrón o encargado suele ser el hombre. Unos talleres que, a su vez, generalmente están escondidos y en los que no hay ningún tipo de información en la puerta por motivos obvios.

La imagen de aparar en casa o en el taller es tan habitual como la del emisario de la fábrica (u otro taller) llevando los forros y otros materiales al taller o al portal de la casa. Un material que siempre se ha pagado a precios insultantemente bajos, a céntimos el par de forros, lo que se puede traducir en un sueldo total de unos pocos cientos al mes —sobre 400 euros, aunque siempre depende de muchos factores—, frente a las 2000 pesetas a la semana que se podían ganar antiguamente en la fábrica. Con el auge de la industria, el calzado en las naves se pagaba bastante bien. Las que trabajaban en casa, tenían que comprarse su máquina de aparar automática, una Singer o Refrei, que podía costar 36.000 pesetas en 1976. 

Las consecuencias de unA LABOR invisibilizadA

Aparte del salario objetivamente barato, hay que añadir otros factores como la jornada laboral en casa, de diez o doce horas fácilmente —en el que muchos hijos e hijas tenían que ayudar—, parando para preparar la comida u otras tareas domésticas; la falta de medidas de prevención de riesgos laborales y por supuesto las consecuencias que esto ha tenido en ellas. Matute señala que hay enfermedades derivadas del oficio que acarrean problemas de huesos o columna —fruto de la falta de ergonomía y de pasar horas en la misma posición— o depresión, por la situación en la que tradicionalmente se han encontrado.

Las aparadoras desarrollan sus largas jornadas sin ningún tipo de prevención de riesgos laborales, a menudo sufriendo problemas de huesos e incluso depresión

El hecho de trabajar en casa o en talleres, alejadas de fábricas donde hay mejores infraestructuras y a priori mayores controles, significa que durante su trabajo han expuesto y se exponen a productos tóxicos con los que trabajan como disolventes o adhesivos, ya sea cola o el conocido como cemen, una cola más ligera que se utiliza para los forros.

Fábrica de calzado en Elche
Fábrica de calzado en Elche Pablo Miranzo

La falta de ventilación, sistemas de extracción de vapores u otros tantos aspectos frutos de estas condiciones de trabajo, expuestas a productos químicos, puede producir dermatitis o la ‘parálisis del calzado’: parálisis en extremidades, mareos o calambres. A nivel físico también está registrado el síndrome de la mano muerta por la elevada exposición a la vibración. Precisamente por la falta de guantes, mascarillas o ventilación, en 2007 se condenó a una empresa de Villena en la que diez trabajadoras se intoxicaron.

La 'parálisis del calzado' o 'el síndrome de la mano muerta' son algunas de las situaciones derivadas de la falta de ventilación, los sistemas de extracción de vapores o la exposición a la vibración

En Elche una familia que tenía la cola en el patio también sufrió esta parálisis, primero se murieron los pájaros por la toxicidad y alguno de los miembros de la familia llegó a ir en silla de ruedas. Algo más lejos, en 1959, se investigó en la empresa Facasa la muerte de cinco trabajadores por el Instituto Nacional de Medicina. Se decía en la fábrica que todos los puestos de trabajo eran tóxicos y las lesiones se debían al trabajo con benzol.

Todos estos son sólo algunos de los ejemplos con los que se han topado las trabajadoras del calzado en general y del aparado en particular, el oficio que peores condiciones tiene dentro de la industria del calzado. “Cuando se hizo la huelga de un mes —la famosa huelga del calzado de 1977— conseguimos el contrato domiciliario como mejora”, relata Matute, aunque asevera que no sabe si alguien lo ha llegado a tener alguna vez. En cualquier caso, ese régimen contractual de trabajo a domicilio está recogido en el convenio colectivo del calzado, pero quizá por miedo o por desconocimiento no se ha reclamado.

El aparado es el oficio que peores condiciones tiene dentro de la industria del calzado, y sus trabajadoras revindican un régimen especial: "Aquí nadie habla de nosotras, no existimos"

Como explica la veterana aparadora, “uno de los derechos que queremos es ese, que nos pongan un régimen especial, que sería lo lógico”. Harta, y hartas, de la situación, denuncia que “aquí nadie habla de nosotras, no existimos. Y ya estamos aquí”. Además, ese miedo a denunciar por perder el trabajo junto a la falta de recursos de Inspección de Trabajo, hace que esta situación siga enquistada más de 40 años después. Aunque una determinada marca tenga todo en regla, en el momento en el que deriva la faena, en algún punto de la cadena esta se rompe y entra en juego la economía sumergida. 

Mirada puesta en el futuro

Para cambiar la situación, han empezado a moverse tras una primera publicación de un vídeo que ya se ha hecho viral, y se están acercando a polígonos. Incluso Matute se sorprende de lo rápido que ha ido todo, lógico por la situación que se llevan años viviendo. De hecho, el pasado viernes se reunieron en torno a 70 aparadoras en el centro social Francesc Cantó para aprobar el manifiesto y su acta fundacional.

El pasado viernes se reunieron en torno a 70 aparadoras en el centro social Francesc Cantó de Elche para aprobar el manifiesto y su acta fundacional

Antes de ello, hubo una ronda en la cada una voluntariamente expuso su situación laboral y las tropelías de las que han sido víctimas durante años: contratos inexistentes, sueldos míseros, secuelas por el refinado de la faena o trabajo hasta altas horas de la mañana. La mayoría veteranas, pocas jóvenes. Precisamente una de las jóvenes asistentes —como otra compañera, con los hijos en la asamblea, el rol sigue igual—, aún en activo, exponía la situación de miedo ante la que se encontraba por denunciar las malas prácticas empresariales.

aparadoras elche asociacion abril
Trabajadoras del aparado anuncian la decisión de asociarse para luchar contra su histórica precariedad El Salto País Valencià

Por otra parte, desde el colectivo también explican que la Asociación Valenciana de Empresarios del Calzado (Avecal) está financiando ahora con 21.000 euros cursos para el relevo generacional en el aparado: “¿Para qué, para luego acabar en la economía sumergida?”, inquiere Matute. “Yo he procurado que mi hija salga del calzado”, asevera.

Sus condiciones que explican por qué ese relevo generacional hoy es inexistente. La gente joven que entra a la industria suele hacerlo en otros puestos del sector, como el diseño u otros vinculados con las nuevas tecnologías. Con todo, desde la flamante asociación denuncian que “lo que hace falta es que nos recuperen a las que estamos". "Nos gusta el trabajo, es artesanal y nos sentimos orgullosas, no cualquiera lo hace. Queremos condiciones y dignidad”, apostillan.

Aunque el relevo generacional no existe, las aparadoras insisten en la importancia de que "se recuperen" a las que ya están en el sector: "Nos sentimos orgullosas de nuestro trabajo, pero queremos condiciones y dignidad"

Asimismo, desde la Mesa de la Economía Sumergida del Ayuntamiento de Elche se encargó un estudio a la UMH para conocer la percepción de la sociedad ilicitana sobre la percepción de la economía sumergida. Desde la asociación quieren estar, y no entienden por qué no están “si también están los empresarios, que son los culpables”. Como indican, “si no somos legales, no nos representa nadie”, por eso apelan a la unión entre ellas y ponen como ejemplo el trabajo realizado por las Kellys, aunque las camareras de piso —a pesar de sus condiciones precarias— están dadas de alta en la Seguridad Social. Algo que no se puede decir de la mayoría de aparadoras, por lo que es una lucha más compleja y de mayor recorrido.

De momento, de lo que no hay duda es que han empezado a visibilizarse como nunca, saliendo incluso en los grandes medios nacionales. A estas alturas de la película, muchas ya han perdido el miedo; tienen poco que perder. Pero mucho que ganar.

3 Comentarios
#15348 18:24 1/5/2018

indapandensia

Responder
0
1
Fernanda 6:36 30/4/2018

Invisibles y más...
Yo soy de Alicante y acabo de enterarme de qué significa ser aparadora, un abuso y una exploración.
Bien por las gentes de Elche, por hacer visible su situación y por luchar por su dignidad como personas.
Todo mi apoyo!!!

Responder
0
0
#14858 7:50 26/4/2018

Imprescindible la autorganización de estás trabajadoras ante el abandono y olvido del sindicalista tradicional. Ánimo valientes!

Responder
2
1

Destacadas

Refugiados
El duro invierno de las personas solicitantes de asilo
Los solicitantes de asilo dependen de las redes de solidaridad ante una administración que dificulta cada vez más su acceso a derechos
Violencia machista
Mapa: todas las concentraciones contra la violencia machista para este 25N
Cerca de 100 marchas recorrerán este domingo las calles con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Opinión
Quemar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para abonar una nueva agenda común global

Una minoría creciente de los movimientos sociales creemos que estamos frente a una auténtica crisis sistémica y global o, para ser más exactos, ante una civilización fallida en fase de colapso. ¿Cómo debe ser la agenda para afrontar el futuro?

Crímenes del franquismo
El Congreso aprueba por unanimidad tramitar la Ley estatal de bebés robados

El Pleno del Congreso de los Diputados aprueba por unanimidad tramitar la ley que abrirá los archivos de la Administración y la Iglesia para investigar los casos de bebés robados.

Energía
Endesa provoca 410 muertes prematuras por la quema de carbón

La empresa hispano italiana Endesa, presidida por Borja Prado, aparece en el sexto lugar del top 10 de empresas energéticas más nocivas publicado por la red europea Climate Action Network Europe.

África
África: el ascenso del imperialismo de las fronteras

Más de un siglo después del originario Reparto de África, los líderes europeos están imponiendo hoy nuevas formas de colonialismo en el continente, en forma de controles fronterizos militarizados.

Últimas

Libertad de expresión
España indemnizará con 8.000 euros a un activista del centro social Casas Viejas que denunció torturas
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por vulnerar la libertad de expresión del activista, que fue condenado al denunciar en rueda de prensa que sufrió torturas durante el desalojo del centro social de Sevilla.
Elecciones autonómicas
Debate 2D: pocas propuestas y mucho marketing político
El debate de Canal Sur con los candidatos y candidatas a la presidencia de la Junta de Andalucía recogió propuestas, cruces de acusaciones y algunos silencios.
Transfobia
Alexia Enséñanos, la nueva cara de la cruzada antigénero
"Alexia Enséñanos" nace como proyecto educativo pero las actuaciones de su creador, Salva Martí, la convierte en peligroso movimiento de adoctrinamiento
Ciencia
Espiritualidad Masterchef: terapias para la sociedad del rendimiento

Hace unos días una amiga me invitó a una sesión de Constelaciones Familiares. El reclamo rezaba lo siguiente: “Ante un bloqueo, una tensión, un conflicto… la lucha desgasta y nada soluciona. En cambio rendirse aplaca, destensa, serena… Cada quien decide de que manera actuar, que actitud tener y que decisión tomar”

Sector del juego
Podemos Extremadura denuncia la vulneración de la normativa sobre casas de apuestas

Según la formación morada, abundan las casas de apuestas cerca de centros educativos, al igual que se incumple la distancia mínima que deben guardar estos establecimientos entre sí.

Feminismos
Esto es lo que hay detrás de Freeda

Una de las redes sociales “feministas” más populares de los últimos tiempos es el ejemplo de las nuevas fronteras del pinkwashing corporativo y del marketing empresarial en Facebook. Con el dinero de la familia Berlusconi. El medio, de origen italiano, ha desembarcarcado con fuerza en España.