Galicia
Rueda nombra a la nieta de Fernández Albor (PP) al frente del único parque nacional de Galicia y sustituye a su primo
Todo queda en familia. El presidente gallego, Alfonso Rueda, acaba de nombrar a la nieta de su predecesor y compañero de partido, Gerardo Fernández Albor, primer presidente de la Xunta desde la aprobación del Estatuto de Autonomía, como presidenta del Padroado del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia. Se trata de Xiana Fernández-Albor, cara recurrente también en la Televisión de Galicia que viene a sustituir, tras 17 años en el cargo, a Fernando Garrido Valenzuela, primo del presidente Rueda. Será ahora máxima responsable, por designación directa del presidente, de la entidad gestora de las islas de Ons y Cíes, además de los archipiélagos de Sálvora y Cortegada.
Las prebendas que el Partido Popular ha ofrecido históricamente a varios familiares de sus altos cargos no son nuevas, pero sí notorias y van en aumento. La red clientelar en torno a las grandes familias que controlan el PP gallego se sabe dónde empieza, pero no dónde termina. En este caso, el comienzo es parte de la historia de la Autonomía.
Ese inicio podría marcarlo el primer presidente de la Xunta, Gerardo Fernández Albor, hijo de una familia acomodada propietaria del hotel compostelano Estrella, centro de reuniones de las élites de la capital gallega. Allí se granjeó buenas amistades mientras se preparaba para ser médico, aunque ante el estallido de la Guerra Civil, se enroló en el bando franquista para batallar en Brunete, Belchite y, también bajo las órdenes de Hitler, pasó a formar parte de las Luftwaffe como piloto, aprendiendo los distintos tipos de bombardeos y maniobras de combate.
Tras sus aventuras filofascistas, bien sepultadas por la prensa hegemónica gallega en democracia, Albor se ganó una gran reputación como cirujano en la sanidad pública gallega. Llegó al cargo de jefe del servicio de Cirugía General en el centro Concepción Arenal, de Santiago de Compostela y, desde esa posición, fundó el hospital privado actualmente conocido como Hospital HM Rosaleda que Feijóo trató con cariño durante sus años de presidente firmando conciertos millonarios que todavía hoy siguen en pie.
A pesar de definirse como galleguista, influido probablemente por sus amistades con García-Sabell o Ramón Piñeiro, un Manuel Fraga recién convertido a demócrata lo convenció para que se presentase como candidato al primer gobierno de la Xunta. Contra todo pronóstico, lo logró con una coalición derechista. Fue investido como primer presidente de la Galicia postfranquista el 21 de enero de 1982. Sus reuniones con los capos del contrabando gallego siendo presidente fueron sonadas en 1984 y, ya en este siglo, resurgieron cuando Nacho Carretero publicó Fariña.
En aquel primer Gobierno gallego, Albor confió una vicepresidencia a José Manuel Romay Beccaría, reconocido franquista durante la dictadura, miembro destacado del Opus Dei, ministro de Sanidad con José María Aznar, tesorero del PP tras Luis Bárcenas y, en lo que a esta telaraña familiar se refiere, mentor político del joven Alberto Núñez Feijóo —también de Mariano Rajoy—. Con Romay Beccaría, Feijóo fue secretario general de Asistencia Sanitaria y presidente de Instituto Nacional de la Salud, pasos previos al salto a Correos y, ya después, al último gobierno de Fraga.
Tras la designación de Alberto Núñez Feijóo como líder del partido, Alfonso Rueda asumió la secretaría general en Galicia. Se presentó a las elecciones autonómicas de 2009 como candidato por la provincia de Pontevedra, obtuvo el escaño y fue nombrado Consejero de Presidencia, Administraciones Públicas y Justicia en abril de ese mismo año. Es decir, se convirtió en su mano derecha. Ese año en el que ganó las elecciones, Feijóo nombró presidente del Padroado del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia que esta semana renuevan al primo de Rueda, Fernando Garrido Valenzuela que, para cerrar el círculo, ya había sido conselleiro de Agricultura con Gerardo Fernández Albor en aquella primera Xunta de Galicia.
Medio ambiente
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