Becarios
Condenan a la Universidad Carlos III a readmitir como trabajadora a una falsa becaria

El Juzgado de lo Social número 21 de Madrid reconoce la relación laboral y condena a la Carlos III a readmitir a una becaria despedida tras dos años haciendo labores administrativas.

Universida Carlos III fachada
Fachada de la Universidad Carlos III. Foto: Morebyless
23 jul 2019 17:04

Gloria A. comenzó a estudiar Ciencias Políticas y Sociología en 2014 en la Universidad Carlos III, en Madrid. Cuando comenzaba el cuarto curso, le adjudicaron una plaza de prácticas extracurriculares. ¿Tareas a hacer? recibir documentación del resto de servicios de la universidad, ordenarla y almacenarla. Es decir, ocupaba, como becaria, una plaza de personal administrativo, cursando Ciencias Políticas y Sociología. El año siguiente le asignaron otra plaza de becaria, con las mismas tareas.

El caso de Gloria A. es el último en el que un juzgado ha condenado a una universidad en un caso de falsos becarios. “Lo que hacía en el Archivo General de la universidad, como los funcionarios, era ordenar y almacenar documentación en carpetas y archivos en el sótano, la organizábamos en estanterías y cajas”, explica Gloria a El Salto. Esta estudiante, ahora recién licenciada, cobraba 321 euros netos al mes por realizar estas tareas. 

Cuando llevaba un año trabajando en el Archivo General de la universidad, conoció la campaña sobre falsos becarios lanzada por el Sindicato de Enseñanza e Intervención Social de Madrid, de la CNT. “A raíz de esa campaña conocí a gente, a otros becarios de la Universidad de Alcalá y de la Complutense que habían demandado y habían ganado la demanda”. Gloria A. se decidió a poner la primera demanda contra la Carlos III en 2018, por compensación salarial, es decir, para reclamar la diferencia de salario que le correspondería si, en vez de falsa becaria, hubiera tenido un contrato de trabajo acorde a las tareas que realizaba. Llevaba ya un año trabajando allí”, recuerda Gloria. 

La demanda de compensación salarial aún está por resolverse en los los juzgados, pero la respuesta de la universidad no se hizo esperar. En enero de 2019 comenzó su tercer periodo de prácticas, también en el Archivo General de la Carlos III, haciendo las mismas tareas, pero esta vez, en vez de un año de duración, las prácticas duraron poco más de un mes. “Me echaron por correo electrónico, me lo enviaron el jueves o viernes para decirme que no volviera el martes siguiente”.

Ahora, el Juzgado de lo Social número 21 de Madrid ha declarado el despido nulo, reconociendo la relación laboral entre la estudiante y la universidad. “El trabajo desarrollado por la demandante era el propio de un trabajador destinado en el archivo y, por tanto, era una relación laboral ordinaria, no una beca de formación”, señala la sentencia, a la que ha tenido acceso El Salto

El caso de Gloria A. no es único. Según afirma, ella misma conoce muchas situaciones similares en la Universidad Carlos III. “Hay 250 alumnos haciendo servicios básicos. Igual en algún caso, como en periodismo, las tareas que se hacen tienen algo que ver con la carrera”. 

Educación
Becarios, el cuento de la lechera

400.000 estudiantes se lanzan cada año a hacer prácticas no laborales, pero solo una quinta parte recibe algo de dinero por su trabajo. El becariado es, junto a los falsos autónomos y la mano de obra sin papeles, una ‘zona gris’ del derecho del trabajo. La obligación de alta en la Seguridad Social para todas las prácticas prometida por el Gobierno de Sánchez podría arrojar algo de luz, pero aún está por ver cómo se pondrá en práctica.

0 Comentarios

Destacadas

Coronavirus
El documento que condicionó los traslados de enfermos al hospital
Una orden enviada a los ambulatorios en pleno pico de la pandemia incluye criterios para no derivar a hospitales a pacientes afectados por covid-19.
La semana política
Estado profundo
Semana marcada por el cese del jefe de comandancia de la Guardia Civil y la presión sobre Fernando Grande-Marlaska, un hombre al servicio del Estado. Escalada retórica y aumento de la violencia en el ambiente. El Gobierno aprueba el Ingreso Mínimo Vital pero a partir de junio vuelven a estar permitidos los desahucios.
Elecciones
Mertxe Aizpurua: “Cada vez es menos imposible ganar las elecciones vascas y el PNV es consciente de ello”

La diputada Mertxe Aizpurua, de EH Bildu, es una de las tres firmas que sellaron la pronta derogación laboral y saltarse el techo social del gasto municipal legislado por el ex ministro de Hacienda del PP, Cristóbal Montoro.

Coronavirus
Las armas de Vietnam contra el “celoso” coronavirus

La propagación del virus en el país ha sido especialmente baja gracias a un firme sistema de zonas de cuarentena donde se traslada a cualquier persona que pudiera estar infectada.

Renta básica
No es un debate sencillo, pero el miedo y la contención no son el camino

Fueron muchas las llamadas que recibimos ayer de amigos y amigas preguntando si podrían acceder al ingreso mínimo vital. Lamentablemente, en la totalidad de ellas la respuesta fue la misma. No podéis acceder. Aunque lleves desde febrero sin curro, el año pasado tuviste un empleo de 900€ al mes y, por lo tanto, no podrás acceder.

Evasión fiscal
Francia rectifica su veto a las empresas con sedes en paraísos fiscales

Los contribuyentes, llamados una vez más a participar, tendrán que financiar las ayudas públicas a las empresas afectadas por la crisis de covid-19. Pero, ¿beneficiarán estas ayudas concedidas en forma de préstamos garantizados, aplazamiento de las cotizaciones o ERTE a las grandes empresas con filiales en paraísos fiscales y que no tributan en Francia? ¿A las que, a pesar de todo, siguen pagando dividendos a sus accionistas?

América Latina
Argentina: el milagro de la vida en las periferias urbanas

La autoorgonización y la ayuda mutua en las villas miserias argentinas florece sobre un importante tejido social de décadas de experiencia. Una nueva entrega de “Movimientos en la pandemia” por parte del periodista y analista Raúl Zibechi.

Últimas

Opinión
Voluntad de no mirar: justicia para Verónica

Verónica se suicidó hace un año por culpa del acoso que sufrió al circular por la empresa en la que curraba un vídeo sexual grabado hacía años. Lo difundió su expareja y lo compartieron sus “compañeros”.

Tribuna
Las multinacionales no sienten cariño, Mercedes tampoco

Desde EQUO Berdeak llevamos varios años reclamando la transición ecológica de la industria vasca del automóvil. Nos va mucho en ello: miles de empleos, el 60% de nuestras exportaciones, el 28% del PIB… Por eso resulta incomprensible que el Gobierno vasco siga mirando hacia otro lado.