Si quieres desahuciar, demuestra que no has vendido el local

Un juzgado de Parla da 20 días al Popular para demostrar que es propietario de un local usado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de esta localidad madrileña. El proceso demuestra la fragilidad jurídica del traspaso del ‘ladrillo’ del banco quebrado al Santander y a los fondos oportunistas de Blackstone, que provocó el suicidio de Cornellá (Barcelona).

impahrable_1
La Impahrable, el centro social de la PAH de Parla, cumple un año y está amenazado de desalojo por el Banco Popular pese a que la entidad se ha desecho ya del inmueble.

publicado
2018-06-22 11:40:00

El martes fue la vista oral en el juicio de desahucio por impago del centro social La Impahrable, en la localidad madrileña de Parla. El demandante, el Banco Popular, quiere desalojar a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) del local que usa como sede y centro social desde junio de 2017 por no pagar el alquiler. La entidad quebrada reclama 80.000 euros por este local de 177 metros cuadrados. El problema es que no está nada claro que el Banco Popular sea realmente el propietario.

Así lo ha entendido el titular del juzgado número 1 de Parla, que ha dado 20 días a la entidad para demostrar que realmente conserva el título de propiedad del local de la calle Cuenca, 1. Para ser más exactos, le ha pedido que demuestre que el local no está traspasado. Que no forma parte de los 30.000 millones en ladrillo traspasado primero al Santander, y luego a Aliseda, la megainmobiliaria participada en un 51% por el banco de inversión Blackstone y en un 49% por el Santander.

La PAH de Parla, que figura como “ignorada ocupante” en el procedimiento -una figura que se usa cuando el demandante o la policía no han identificado a quien habita o está en posesión del inmueble-, defiende que desde el primer momento intentaron negociar con el Popular un alquiler, y que la propia entidad les aseguró que ya no era propietaria y que el inmueble se lo había quedado Blackstone.

“El juez dice que se fía de nosotros y que requiere a Popular y a Blackstone para que, por separado, respondan qué relación tienen respecto del local y lo acrediten mediante el contrato, bien de cesión del activo, bien de cesión de la gestión”, explica a El Salto Azael Babiano, abogado de la Coordinadora de Vivienda de Madrid. Se trata del principio de legitimación activa, un concepto que los grupos de la PAH usan -con desiguales resultados- para intentar parar desahucios, generalmente hipotecarios, en los que se sabe que la entidad ha cedido el crédito a un fondo.

En este caso, explica Babiano, “si la cesión a Blackstone es de gestión y Popular es el propietario, entonces sí ostenta legitimación para instar el desahucio. Pero si se ha transmitido la propiedad, entonces Popular ya no puede desahuciar, sino en todo caso Blackstone”. Entonces este banco de inversión, o el fondo o socimi de su propiedad al que haya inscrito el inmueble, tendrían que comenzar de cero otro procedimiento.

Un local con historia

La Impahrable se fundó llave en mano hace justo un año. Según relata a El Salto Ricardo Rosado, de la PAH de Parla, fue el cura Poche, un conocido sacerdote obrero de la localidad, quien hizo entrega de la llave al colectivo antidesahucios tras comprobar que el Popular lo mantenía vacío desde hacía 4 años. En él, Poche y la asociación católica Vértice habían desarrollado sus actividades de inserción social y atención a familias en dificultades con un acuerdo de cesión del Popular, que años antes se había quedado con todos los locales comerciales del bloque por un procedimiento de subasta. Hasta que Popular les comunicó que iba a poner el cartel de se vende.

Cuando cuatro años después el cura pasa las llaves y la PAH funda la Impahrable, fue el mismo Popular el que envió a unos cerrajeros para reabrir la puerta que habían soldado por su cuenta y riesgo unos vecinos del bloque para impedir que la PAH desarrollara allí sus actividades. “También nos facilitaron el número CUPS para el contrato de la luz”, señala Rosado. Todas las negociaciones fueron a través de la sucursal principal del Santander en la localidad. De hecho, el director de la sucursal estaba citado por la PAH de Parla como testigo en el procedimiento. “Nos conoce y sabe lo que hacemos, siempre nos dijo que si por él fuera ya teníamos el alquiler”, señala Rosado.

Ahora Popular -o Aliseda, Blackstone, o Fidere o el fondo titular- tienen 15 días para ponerse de acuerdo. Dados los plazos, lo más probable es que el juicio se reanude en septiembre. Ese mes el Popular pierde su CIF y personalidad jurídica definitivamente, dejando un rastro de cadáveres. La referida a las consecuencias de la quiebra de esta entidad debe usarse literalmente tras el suicidio, la semana pasada, de un inquilino del Popular cuya casa en la localidad barcelonesa de Cornellá había sido traspasada a Santander/Blackstone. De momento, la Impahrable se queda, y celebra una fiesta en el centro social vallecano La Atalaya el sábado 23 para sufragar los gastos del juicio.


cartel impahrable
Concierto de apoyo por los gastos del juicio de la Impahrable
2 Comentarios
#19254 10:39 23/6/2018

Quién miente? Te cuentan la versión de la PAH, si tienes otra llama al periódico y la das, con tus pruebas y tal.

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#19216 16:10 22/6/2018

Mentís.Nada de llave en mano.Yo mismo vi cómo ellos traían a un cerrajero para okupar.

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