Opinión
Retales

Me gusta pensar en esa habilidad que tenían para que los recortes, los trozos de algo, los fragmentos, los retazos, sirvieran para otra cosa.
mujeres pensionistas
Elvira Megías Dos pensionistas charlando.
1 mar 2026 06:00

Mis abuelas nunca llevaron pantalones. Nunca. Aunque en invierno sé, porque me lo contaron, que había que romper el hielo de los riachuelos para lavar las sábanas en las huertas que estaban a las afueras del pueblo.

Recuerdo también su ropa, aunque solo las veía en las épocas de vacaciones. Recuerdo las telas y los jerséis y las batas. Una siempre en tonos grises y en negro. La otra había ampliado a otras posibilidades fuera de esa gama de colores que, igualmente, también usó durante varias épocas de su vida cuando se vestía de luto. Recuerdo muchas de sus prendas, rotaban entre pocos modelos.

Algunas de esas telas acabaron convirtiéndose en un trozo de algunas de las colchas hechas a base de retales de colores cosidos unos junto a otros. Colchas que todavía siguen sobre las camas de una de las casas del pueblo. Colchas de lo que ahora se llama patchwork, aunque yo jamás les escuché decir esa palabra. No sé cómo sonaría pronunciada con acento extremeño. Supongo que para ellas eran, sencillamente, colchas hechas con retales. Todavía hoy, cuando coincidimos algunas de las primas en una de esas habitaciones, miramos las colchas y señalamos los trozos de tela que reconocemos como parte de una prenda de ropa que llevaba nuestra abuela.

Un retal es algo que sobra, eso dice el diccionario, un pedazo de algo que, en general, es un desperdicio.

Me gusta pensar en esa habilidad que tenían para que los recortes, los trozos de algo, los fragmentos, los retazos, sirvieran para otra cosa. Esa creatividad que desarrollaban no solo por no tener a mano un teléfono en el que pedir por encargo cualquier cosa, sino porque pensar cómo seguir dando vida a los objetos era algo que ayudaba a satisfacer una de las necesidades humanas. Una de esas necesidades fundamentales que según, Manfred Max-Neef son finitas, pocas y clasificables. Subsistencia. Protección. Afecto. Entendimiento. Participación. Ocio. Identidad. Libertad. Creación. Necesidades que, según este sociólogo, son las mismas en todas las culturas y en todos los períodos históricos pero para las que, a lo largo del tiempo, los humanos hemos encontrado distintas maneras y medios para satisfacerlas.

Creo que esto de aprovechar cualquier cosa antes de tirarla no tenía solo que ver con la subsistencia, creo que para ellas resolvía también la necesidad de creación. Inventar, diseñar, construir, componer…

En los tiempos en los que, a ratos, parece que hay más dudas que certezas, es importante hacer un esfuerzo de creación, de pensar otras opciones, de imaginar. De pensar que, con un retal de lo que fue una bata, se pueden hacer, todavía, muchas cosas.

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