Van a por nosotros

La libertad de expresión se halla en grave riesgo por la aplicación arbitraria de la Ley Mordaza y el Código Penal.

Libertad de expresión
Las leyes punitivas se han cebado contra múltiples grupos musicales con las excusas más variopintas.

publicado
2017-07-26 17:51:00

Imaginemos. La idea de atentar contra una multitud congregada para expresar su rechazo a los atentados. Poner una bomba en una manifestación de condena a la última bomba de un grupo terrorista. La atrocidad al cuadrado, al cubo. Un potlatch infinito —al nuevo atentado le seguiría una nueva manifestación en la que habría nuevas explosiones, y así— para terminar con la civilización.

Bajemos ahora un peldaño e imaginemos a un profesor universitario que afirmase en clase que los únicos grafitis que deberían permitirse son los que digan "viva la libertad". El 21 de mayo, la plataforma No Callarem celebró en Badalona un festival con la actuación de más de veinte grupos musicales. Música y artes por la libertad de expresión y contra la censura era el lema —en pleno 2017, sí— bajo el que varios miles de personas se reunieron en el parque Gran Sol de Llefià para ver sobre el escenario a artistas del más variado pelaje —Albert Pla, Fermin Muguruza, Mishima, KOP o María Arnal—, algunos de los cuales han experimentado en sus carnes la persecución en distintos grados. El rapero Valtonyc, otro de los participantes, recibió en febrero la sentencia de la Audiencia Nacional que lo condena a tres años y seis meses de cárcel por los delitos de calumnias e injurias graves contra la Corona y de enaltecimiento del terrorismo en las letras de algunas de sus canciones.

La comparación, en este caso, es un recurso fácil e hiperbólico, pero está ahí: el Partido Popular de Badalona ha instado a la Delegación del Gobierno a que emprenda acciones contra No Callarem, ya que en los conciertos se habría quemado una foto del rey e interpretado canciones en las que, según su versión y juicio, se habría incurrido en apología del terrorismo. Sigamos imaginando: una plataforma en defensa de la libertad de expresión que no la ejerciera, que se callase en lugar de tratar de hacerla efectiva.

Cabe destacar la desproporción entre los hechos que se enjuician —que exista juicio, de entrada— y las condenas dictadas: con estas actuaciones se traslada la idea de que es más grave enunciar que hacer
Este nuevo episodio, como la propia existencia reactiva e imprescindible de No Callarem, se enmarca en una ofensiva censora y punitiva que en los últimos meses se ha recrudecido, dejando ejemplos tan notorios como la condena a Cassandra por publicar en Twitter chistes relativos a Carrero Blanco. Entre otras consideraciones, cabe destacar la desproporción entre los hechos que se enjuician —que exista juicio, de entrada— y las condenas dictadas: con estas actuaciones se traslada la idea de que es más grave enunciar que hacer.

La reforma del Código Penal en lo que atañe a las penas por enaltecimiento del terrorismo (ampliadas hasta tres años de cárcel), y la definición de lo que se entiende por tal, y la Ley de Seguridad Ciudadana, con sanciones de 600 euros por ofensas a la Policía, son dos herramientas que han favorecido la persecución de expresiones y opiniones, particularmente de aquellas que cuestionan, ridiculizan o ponen en entredicho al poder y sus privilegios.

Lo que parece imperar hoy es que "estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé con tu muerte tu derecho a decirlo"
Así, se ha dado la vuelta a aquel mantra liberal inoculado desde la escuela y otras instancias de socialización, cínicamente utilizado en tantas ocasiones por responsables políticos —y falsamente atribuido a Voltaire: en realidad fue popularizado por su biógrafa, Evelyn Beatrice Hall—, de modo que lo que parece imperar hoy es que "estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé con tu muerte tu derecho a decirlo". Van a por nosotros, anunciaban Accidents Polipoètics hace dos décadas en su poesía performance más celebrada y certera. Hoy resulta complicado quitarles la razón. Imaginemos, cómo no. Sigamos imaginando siempre. Pero que no sea lo único que se pueda hacer: hay que continuar diciendo.

0 Comentarios

Destacadas

Cambio climático
Macron-Merkel: el eje del neoliberalismo ecologista

Ante el climato-escepticismo del gobierno estadounidense, Francia y Alemania pretenden erigirse en los nuevos referentes de la lucha contra el cambio climático. Una etiqueta que se contradice con los resultados modestos de sus políticas nacionales.

Ayuntamiento de Madrid
Cientos de personas le dicen a Montoro que Madrid no se toca

Una concentración frente al ministerio de Hacienda muestra su rechazo a la Ley Montoro y la intervención de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid

Feminismos
“Hermana, yo sí te creo”: el movimiento feminista vuelve a tomar las calles de Madrid

Respuesta masiva y contundente del feminismo madrileño ante la actitud de la justicia y los medios de comunicación en el caso de la violación por parte de cinco hombres de una mujer durante Sanfermines. Miles de personas se han dado cita en el Ministerio de Justicia para apoyar a la víctima y denunciar un sistema que ampara a los violadores.

Bankia
Rodrigo Rato y Deloitte se sentarán en la Audiencia Nacional por la salida de Bankia a Bolsa

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu abre juicio oral contra Rodrigo Rato y otras 34 personas físicas y jurídicas implicadas en la salida a bolsa de Bankia. Entre las entes jurídicas se encuentra la empresa auditora Deloitte S.L

COP 23
España, fuera de la alianza contra el carbón
Una veintena de países se compromete a dejar usar carbón para generar electricidad antes de 2030. Las principales economías y contaminantes se quedan fuera del acuerdo. España no ha querido unirse y Rajoy sigue ausente de la Cumbre del Clima.

Últimas

Vivienda
Los inquilinos se organizan ante la crisis inmobiliaria

En el contexto de una creciente crisis inmobiliaria, están surgiendo nuevas asociaciones populares que organizan a los arrendatarios y retan a propietarios y gobiernos.

Soberanía alimentaria
La revolución que empieza en los pueblos

La economía cíclica, la democracia directa, la gestión colectiva de los bienes comunes... muchas de las herramientas de los nuevos movimientos sociales tienen su origen en el mundo rural.

Cine
Adrián Orr: “En Niñato he tratado la realidad de mi barrio, de mis amigos, de igual a igual”
'Niñato' nos acerca a la cotidianidad de un treintañero desempleado, que vive con sus padres y cuida a tres niños sin renunciar a crear canciones de hip hop.
Opinión
Una fábula del 15M
Cuando la joven abuela del 15M termina de contarme el cuento pienso para cuándo otra de estas, chavales.
Ecofeminismo
La resistencia de las mujeres ante la crisis climática

Las mujeres son las principales afectadas por el cambio climático, pero también las que más iniciativas ponen en marcha para adaptarse a sus consecuencias