Noelia Vera: “Este proceso, inevitablemente, va a quemar nombres hasta que no haya un concurso justo en RTVE”

Satisfacción matizada en Unidos Podemos ante los cambios en el Consejo de Administración de Radio Televisión Española. Aunque ha apoyado al Gobierno para la aprobación del Decreto de renovación de la corporación, Noelia Vera reclama que el candidato propuesto por su partido era idóneo para el puesto.

Noelia Vera Podemos Congreso
Noelia Vera, diputada en el Congreso. Álvaro Minguito

publicado
2018-07-08 04:52:00

Desde hace mucho tiempo, hablar de Radio Televisión Española es hablar de sus problemas. Al ERE en la corporación de 2006 siguió el declive de sus índices de audiencia y la sustitución de programas de producción propia por productos hechos por “cárnicas” —empresas privadas con peores condiciones laborales—. Tras la Moción de Censura, una de las primeras medidas del nuevo Gobierno ha sido impulsar un Decreto para sustituir al actual Consejo de Administración. 

Noelia Vera (Cádiz, 1985) se ha visto esta semana en el papel de apoyar desde la tribuna del Congreso la posición del Gobierno. Las primeras votaciones, la pasada semana, han situado a Unidos Podemos en una buena situación en el nuevo Consejo. Aún así, Vera es crítica con el futuro nuevo presidente y explica que la ratificación del Decreto es un mal menor ante la imposibilidad de aprobar el concurso público tal y como se negoció cuando Rajoy aún era presidente.

En el pleno sobre RTVE de esta semana comentaste que el grupo de Unidos Podemos no está satisfecho del todo de cómo se está dando el proceso. Sin embargo parece una de las grandes victorias del ciclo abierto tras la moción. ¿Por qué esa sensación agridulce?
No es una victoria absoluta, ni estamos contentos del todo, porque esta no era nuestra propuesta. Desde que nos constituimos como formación política, a través de nuestro programa, con el trabajo con la sociedad civil, con los trabajadores y trabajadoras de la casa [RTVE], nuestra propuesta era un concurso público, porque entendíamos que es lo único que puede garantizar que no veamos el espectáculo que estamos viendo estas semanas.

Lo suyo es hacer un concurso que sea justo, que sea transparente, y que sea plural. Ese era nuestro objetivo, lo hemos peleado desde que llegamos al Congreso. Fue nuestra condición y fue una enmienda que nosotros hicimos a la ley que presentó el PSOE, al comienzo, que era la vuelta al sistema de dos tercios, que es el sistema que estamos aprobando ahora y que a nosotros nos parecía insuficiente.

Pero es que el PP ha estado bloqueándolo nueve meses, semana tras semana. Conseguimos que Ciudadanos entrara desde el principio en el acuerdo del concurso público, porque era una cuestión de regeneración democrática. Al principio estábamos los dos solos, finalmente el PSOE se une porque ve que no nos vamos a mover de ahí y luego se suman el resto de grupos de la cámara. Al tener en la mesa la unión de Ciudadanos, PSOE y Unidos Podemos, el PP podía bloquear pero no podía ir más allá.

La sorpresa fue cuando, después de nueve meses, el partido de Albert Rivera dio un cambio. Ya el PP había comprado el concurso público, pero había hecho una redacción de unas bases que hacían que estuviese totalmente trucado. ¿Qué proponían ellos? que el Comité de Expertos, que iba a evaluar las candidaturas de quien se presentara, fuera nombrado en su mayoría por ellos. ¿Qué independencia se garantiza si el comité de expertos que va a evaluar el concurso tiene mayoría el PP con el apoyo de Ciudadanos? Una vez Ciudadanos rompió el acuerdo sin avisar, teníamos dos opciones: ese concurso trucado —que para eso no nos hemos partido la cara desde hace dos años— o buscar una manera transitoria de quitar ya el secuestro de RTVE al PP, pero garantizando que el concurso público saliera adelante.

Esa es la parte que nos satisface. ¿Por qué no del todo? Porque al final hemos acabado metidos en despachos nombrando a personas y eso es difícil que le agrade a todo el mundo. Y aparte, jugamos con nombres de terceros que se ven dañados por todo ese proceso. Es un sabor agridulce.

La valoración general, tal y como estaba la situación en RTVE y la situación de asfixia que tienen los trabajadores, es que estamos contentos por lo menos de que se haya producido un acuerdo de tantos grupos parlamentarios. Pero, a partir de ahí, hasta que el concurso público no llegue, no vamos a respirar tranquilos.

El concurso tiene que salir en tres meses. ¿Habéis expuesto demasiado poniendo nombres de profesionales encima de la mesa cuando va a ser un consejo provisional?
Es que no es tan rápido el proceso. Lo que se contemplan son tres meses para empezar a plantear las bases. Desde que se empiezan a elaborar las bases hasta que el concurso acaba publicado en el BOE, se reciben las candidaturas, se evalúan, sean recibidos, escuchemos sus propuestas y los votemos... Eso no es un proceso de tres meses. Lo que no se puede es alargar más de lo que dure la legislatura, que eso era lo que queríamos dejar atadísimo. Porque tampoco podíamos garantizar el apoyo a un Real Decreto contemplando un concurso que quedara en el aire. 

¿Se han expuesto nombres? Sí. ¿Responsabilidad, de quién? De la forma en la que lo hemos hecho, y ahí meto a todo el mundo en el mismo saco. Es muy difícil mantener una negociación sobre nombres; date cuenta de que si tú propones a una persona para que presida RTVE tú tienes que llamar a esa persona. Todo esto, en el mundo de la prensa, en el mundo del periodismo, en el que lamentablemente las voces se corren rápido y las filtraciones de dan constantemente.

Mientras el sistema sea meterse en un despacho y elegir nombres, vamos a exponernos nosotros, vamos a exponer a los trabajadores y vamos a exponer a los candidatos y las candidatas que se presenten

Hemos intentado cuidar absolutamente los nombres. Solamente dimos el de Andrés Gil cuando ya se había confirmado que había un acuerdo, cuando Pedro Sánchez y Pablo Iglesias terminaron de ultimar que esa iba a ser la persona que propusiéramos.

Pero claro, entran ahí dos factores importantes: el primero, el rechazo de los trabajadores y las trabajadoras. Ahí nos encontramos con un dilema importante, porque hemos estado defendiendo su dignidad dentro de RTVE todo este tiempo. No podíamos no escuchar las críticas que estaban haciendo. Y lo que reclamaban es que fuese alguien de la casa, que viniese con una trayectoria desde dentro. No podíamos obviarlo. Y la campaña que hicieron los trabajadores para seguir manteniendo los viernes negros y demostrarnos a los que estábamos aquí que esa no era la solución... no la podíamos ignorar.

Y segundo factor, la campaña infame que ha hecho la derecha en los medios: “Ya llegan los comunistas, llegan los comeniños, llegan a manipular igual, Pablo Iglesias quería tomar la tele pública, etc” ha habido una campaña muy fuerte, muy generalizada.

Pero a nosotros la que nos importaba era la opinión de los trabajadores. En el momento en que dicen que a ellos no les garantiza que haya independencia, Andrés, por honestidad, por profesionalidad y por decencia, dice “doy un paso para atrás” y le aplaudimos e intentamos consensuar otro nombre.

Este proceso, inevitablemente, va a quemar siempre nombres hasta que no haya un concurso público justo, con candidaturas que tengan un proyecto para RTVE. No solo en cuanto a servicios informativos, que es quizá lo que más suena de todo, pero tendrá que tratar cómo financiarla, tendrá que decir si va a frenar o no va a frenar el proceso de privatización que hay dentro de la casa; si va a frenar la externalizacion, cómo se va a relacionar con el mundo de la cultura, del cine, de la música, cómo va a garantizar contenidos para respetar el derecho a la información de las minorías.

Hace falta un proyecto completo de ver cómo van a garantizar o cómo no, que el servicio público funciona correctamente. Eso se hace a través de un concurso. Mientras el sistema sea meterse en un despacho y elegir nombres, vamos a exponernos nosotros, vamos a exponer a los trabajadores y vamos a exponer a los candidatos y las candidatas que se presenten.

¿Hay insatisfacción también por haberos expuesto tanto para acabar defendiendo la postura del gobierno y al candidato a presidente de RTVE del gobierno?
Precisamente por toda esta exposición pública, y porque muchas de las cosas que hemos hablado en los despachos han aparecido filtradas en prensa, todo el país sabe que nosotros teníamos otra propuesta absolutamente diferente a Tomás Fernando Flores.

Nuestra propuesta al principio fue Ana Pardo de Vera porque entendíamos que tenía que ser una mujer quien liderara RTVE, incluso haciendo un guiño al propio movimiento de las mujeres dentro de RTVE, que ha sido tan fuerte. Eso no salió porque el PSOE no lo compartió en absoluto, con lo cual no se pudo llegar a un acuerdo. Nuestra segunda candidatura fue Andrés Gil, y todo el país lo sabe, porque amanecimos una mañana con el nombre filtrado, y lo confirmó Pablo Iglesias en una entrevista.

¿Nos encontramos apoyando a este señor [Tomás Fernando Flores]? No, nos encontramos apoyando un consejo de Administración de diez personas, entre las cuales han salido elegidas ya tres a propuesta nuestra, como Rosa María Artal, como Cristina Fallarás y como Víctor Sampedro.

No queremos que la representación se vaya por las nubes, que se olvide que la misión es transitar lo antes posible hacia el concurso, y eso se garantiza. Nosotros no quisimos proponer a otra persona que no fuera Andrés Gil porque no queríamos quemar el nombre de otra persona. Estábamos espantados con lo que estaba pasando con la figura de Andrés Gil, que no se merecía en absoluto todo lo que se ha tenido que comer por asumir el reto que le proponíamos con responsabilidad y con ganas de echarse para adelante y creyendo que lo iba a hacer bien.  Creo, de hecho, que RTVE ha salido perdiendo, que ha perdido un gran profesional con el rechazo a Andrés Gil y que lo que tenemos ahora va a ser peor.

Si Podemos nombra a alguien, ese alguien acaba manchado. Lamentablemente es así. No quisimos exponer a nadie más

Pero es que este presidente no va a poder hacer nada sin consensuar con los consejeros. Date cuenta de que el reparto plural va a ser de verdad plural. El señor Flores no va a poder hacer absolutamente nada, no va a poder censurar un programa de radio, ni va a poder hacer cosas que ha hecho en el pasado —que no compartimos y que nos produce bastante rechazo— porque tiene que tener el acuerdo con los consejeros.

Entonces, la idea precisamente es esa: nosotros no vamos a exponer a nadie más, pongan el nombre ustedes. Lo importante es transitar. Yo no voy a a quemar a ningún profesional más por asumir un reto que le propone Podemos. Si Podemos nombra a alguien, ese alguien acaba manchado. Lamentablemente es así. No quisimos exponer a nadie más. Pongan ustedes el candidato, pero nosotros vamos a garantizar una representación que impida que el presidente pueda hacer o deshacer sin llegar a consensos. Por eso estamos satisfechos. 

Se ha hablado mucho de cuotas y nombres, pero durante el debate parlamentario se olvidó que el modelo actual de RTVE parte en gran medida de la primera legislatura de Zapatero, cuando comenzó una descapitalización de RTVE. ¿Cuál es el proyecto para salvar un servicio público que se ha depauperado tanto en estos últimos años?
Esta nueva dirección transitoria tiene que cumplir con dos objetivos urgentísimos. Creo que, por tiempo y forma, son los dos únicos que va a poder hacer. Uno, parar ya con la manipulación y con la propaganda dentro de los servicios informativos, algo que es muy fácil de hacer. Y segundo, parar con el proceso de privatización.

Cuando José Antonio Sánchez hizo todo lo que hizo en Telemadrid, yo era becaria de los servicios informativos, y vi desde dentro el desmantelamiento que estaban haciendo. Están haciendo lo mismo dentro de RTVE. Evidentemente, hay que acabar la falta de transparencia en las cuentas —no sabemos qué cobra ningún directivo, no sabemos qué cuesta un programa como Masterchef o Eurovisión— no sabemos nada de nada y de hecho están denunciados por el Tribunal de Cuentas.

El bloqueo que ha hecho el PP tenía un doble objetivo: uno, llegar hasta las municipales y las autonómicas controlando los servicios informativos y dos, que al actual presidente le diera tiempo a firmar toda la temporada que viene

Este señor, el anterior presidente, que por suerte ya se va, está en los Papeles de Bárcenas. Hay un hueco en RTVE totalmente opaco. ¿Y qué están haciendo? Vender a precio de saldo los estudios Buñuel, que son absolutamente emblemáticos de la casa. Están en ese proceso de privatización constante. Eso lo tiene que frenar la nueva dirección que llegue.

Tienen poco margen porque lamentablemente el bloqueo que han hecho desde el PP tenía un doble objetivo: uno, llegar hasta las Municipales y las Autonómicas [elecciones de mayo de 2019] controlando los servicios informativos y dos, que al actual presidente le diera tiempo a firmar toda la temporada que viene. Con lo cual, ya todos los contratos están cerrados. Hay cierto margen para el presidente, pero la mayoría de contratos, de licencias, de derechos, todo está cerrado. Pero sí va a poder frenar cosas.

Nos parece, y de hecho hemos presentado una Propuesta de Ley en el Congreso, que hace falta un nuevo modelo de RTVE, de arriba a abajo. Esto no solamente se trata de cómo elegimos a la dirección para garantizar independencia. Se trata de cómo vamos a conseguir que haya una financiación estable que no sea puramente dependiente de los Presupuestos Generales del Estado. Cómo vamos a garantizar que la gente participa dentro de los contenidos y dentro de las decisiones de RTVE. Como vamos a garantizar la transformación digital. Cómo vamos a frenar el proceso de privatizaciones.

El PP tenía que estar y tenía que estar con más representación que Unidos Podemos. Porque eso es lo que quiso la gente, me guste a mí más o no me guste

Incluso en cuanto a la gobernanza hacen falta muchas medidas más. Por ejemplo, decimos que en el Consejo de Administración no puede haber mayoría de gente designada por los partidos políticos. Tiene que haber representantes de los trabajadores, para empezar. Segundo, tiene que haber representantes de lo que llamamos un Consejo Social. Es decir, que las ONG, las plataformas como por ejemplo la PAH, tienen que tener voz en RTVE para ver cómo se trata el tema de los desahucios. Y los movimientos de mujeres tendrán que decir algo, por ejemplo, cuando se habla de contenidos feministas.

Noelia Vera entrevista Congreso
Noelia Vera en un momento de la entrevista en su despacho en el Congreso Álvaro Minguito

Todas esas organizaciones tienen que tener una representación, porque se supone que el servicio público lo que tiene que garantizar es el derecho de información a las minorías.

El jefe de informativos, otra de las figuras claves de RTVE, se somete a un referéndum de los trabajadores, pero no es vinculante. El anterior jefe de informativos fue avalado por un 4% de la plantilla de la redacción y, aún así, ahí estuvo y ahí está. Y de ahí no se mueve. Pensamos que el jefe de informativos tiene que se elegido por los trabajadores en referéndum vinculante.

Hay muchas cosas que hacer que tenemos preparadas en una ley. Lo que pasa es que lamentablemente, la que entró del PSOE ha entrado por urgencia. Pero esperamos que cuando entre el concurso, el presidente resultante haga un proyecto completo.

En el debate se ha hablado mucho de la ideologización de RTVE. La derecha dice que la nueva dirección será bolivariana y secesionista. ¿Cómo salir del ping pong que se produce cada vez que cambia la dirección en RTVE? 
Es muy difícil hacerle frente a la campaña mediática de la derecha. Muy difícil. Yo creo que va a ser el día a día. Partimos de una base positiva y es que, por mucho que se intente vender como que Podemos asalta RTVE, nos lo dice un grupo parlamentario que con Aznar nombró de presidente a un tipo que era su diputado. Es decir, tiene muy poca credibilidad.

Pero, frente a esto, a nosotros ¿qué nos avala? Que es un acuerdo mayoritario. Nos estamos poniendo de acuerdo Unidos Podemos, con PSOE, con todas las diferencias que tenemos, con PNV, con todas las diferencias que tenemos, con ERC (idem), con Compromís, con el PdeCat, con UPN y con Ana Oramas [Coalición Canarias]. El acuerdo es absolutamente diverso de colores y de ideologías, que se ponen en común porque entienden que esto es una cuestión de democracia, no de quien ideologiza, ni de como se politiza. Es una cuestión de regeneración democrática. Nada más.

Creo que es un error garrafal por parte de Ciudadanos sobre todo, también por parte del PP, que no hayan querido tener representación dentro de ese Consejo. Porque era lo que hemos intentado todo el tiempo. El PP tenía que estar y tenía que estar con más representación que Unidos Podemos. Porque eso es lo que quiso la gente, me guste a mí o no me guste. Lo que pasa es que no han querido, y no han querido para precisamente tener sus herramientas de destrucción, para decir “vais a hacer lo mismo”.

El Consejo de Administración es muy plural. El PNV tiene designada a una persona, el PdeCat, también. Gente poco sospechosa de ser de izquierdas y boliviariana. Creo que los acuerdos a los que se van a tener que llegar son amplios. Estoy convencida que el día a día lo va a demostrar.

Has dicho que preferíais alguien externo pero que respetáis a trabajadores y trabajadoras que llevan movilizándose desde hace meses. ¿Cómo conseguir que se sostenga ese empoderamiento de la plantilla, que ha denunciado la manipulación, sin caer en la cooptación o el tutelaje?
Estoy convencida de que los Consejos de Informativos, el Comité Intercentros y todos los trabajadores y trabajadoras independientes si esta nueva dirección lo hace mal, van a señalarla exactamente igual que han estado señalando a la dirección del PP. Ellos lo tiene clarísimo.

Aquellas declaraciones de la ministra [Isabel Celáa, portavoz del Gobierno] cuando salió del Consejo de Ministros diciendo que ya los viernes negros se habían acabado, ojo cuidado, que no necesitan tutela. Son los primeros que van a estar vigilando, haciendo informes si hay manipulación, criticándonos...

De momento, creo que han apoyado esta decisión transitoria, y que comparten o entienden que este nuevo presidente —aunque no sea el que nos gusta más— puede llegar más a todas las sensibilidades políticas. También a las más conservadoras; que puede ser una figura más neutral.

Lo que nos tranquiliza es que tengamos consejeros como Rosa María [Artal], como Cristina [Fallarás] o como Víctor Sampedro, que van a decir, cuidado, esto no. Vamos a esperar que pase el tiempo y cómo van ejerciendo su labor. Estoy segura de que si meten la pata o cometen un error van a ser las trabajadoras las que lo digan y las que nos saquen los colores. Esto va a ser así y ya han demostrado que va a ser así, nombre alguien Podemos, lo nombre el PP, lo nombre el PSOE, o ERC.

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2 Comentarios
#20079 6:24 9/7/2018

Fallarás es un nombre hecho en las tertulias, no me parece una profesional con objetividad y talento.

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#20050 9:15 8/7/2018

Bravo por la posición de Podemos, a ver si por fin podemos disfrutar de una televisión pública distinta y enterrar la ominosa etapa del PP

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