La plantilla de Navarpluma lleva 15 días de huelga frente a las coacciones de la empresa y la precarización

El comité de huelga denuncia bajadas de salario de hasta 400 euros mensuales, condiciones de control abusivas con cámaras de seguridad y la falta de mascarillas homologadas para las personas que trabajan desparasitando pluma en el taller, la mayoría inmigrantes. La empresa arroja anualmente más de un millón de euros en beneficios y recibe financiación del Gobierno de Navarra.

Huelga en Navarpluma
La plantilla de Navarpluma en una concentración el 15 de febrero frente al ayuntamiento de Pamplona.

publicado
2019-02-16 08:05:00

Los 38 trabajadores y trabajadoras de la empresa Navarpluma, dedicada a la transformación de la pluma de pato, se encuentra en huelga indefinida desde el 1 de febrero para denunciar la precariedad a la que están sometidos. Imanol Pascual, del sindicato ELA y responsable de negociación de colectiva, explica que la plantilla ha sufrido una congelación salarial y recortes durante los últimos 8 años, y que los salarios han llegado a reducirse en 400 euros mensuales de media.

Representantes de la plantilla de Navarpluma han comparecido este 12 de febrero en una sesión de trabajo del Parlamento Navarro para denunciar que “la empresa aprovecha la vulnerabilidad del colectivo de taller (en su mayoría personas inmigrantes extranjeras) para aplicar una precariedad total”. La situación de las 20 personas que trabajan en el taller es todavía más precaria. Ahí, reciben las plumas del matadero, las procesan y las desparasitan sin disponer de equipo adecuado como guantes “y sin mascarillas homologadas”, afirma Imanol. Además, asegura que las materias primas llegan en mal estado. “Se trabaja por turnos, de lunes a domingo y día y noche, por lo que las coacciones a puerta cerrada han sido de, o aceptas esto o te van a tocar los peores turnos”, asegura el responsable de la negociación.

Los grupos presentes en el Parlamento han mostrado su solidaridad y apoyo con los trabajadores de la empresa, situación que, desde ELA, consideran “incompresible”, dado que parte del problema surge de las últimas reformas laborales que algunos de estos grupos han apoyado. Es más, la empresa se beneficia de financiación del propio Gobierno de Navarra a través de un convenio de cooperación con la Confederación de Empresarios para el crecimiento de empresas medianas. A principios de esta semana, representantes de la plantilla se han reunido con la directora general de Política Económica, Empresarial y Trabajo del Gobierno, Izaskun Goñi, para exponer la situación. “Nos ha dicho que tiene que hacer sus gestiones, estamos a la espera”, dice Imanol.

"La empresa aprovecha la vulnerabilidad del colectivo de taller, en su mayoría personas inmigrantes, para aplicar una precariedad total", denuncia el sindicato ELA

Tras el inicio de la huelga se está intentando coaccionar a los empleados, impidiendo la entrada del comité y sustituyendo a los huelguistas con otros contratos nuevos a otras personas. De hecho, la filial de Martiko ha recibido varias amonestaciones desde que comenzó la huelga.

El gabinete de negociación colectiva ha tenido acceso al análisis económico de la empresa, que en el último ejercicio arroja un aumento de ventas del 44% respecto al anterior, pasando de 28 millones a 40 millones de euros. Este aumento, unido a la precarización de las condiciones laborales, deja un resultado de explotación de aproximadamente un millón de euros anuales en los últimos años. De estos, y siempre según ELA, tan solo un 3,5% se destinan a gastos de personal, partida que se ha reducido del 5% al porcentaje actual en un solo año.

Las buenas de cifras de la empresa granjearon a su propietario, Olivier Martin, una nominación en 2015 al Premio al Mejor Empresario del Año de Navarra, organizado por la revista Negocios en Navarra, con el patrocinio de CaixaBank y en colaboración con la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN).

Pascual asegura que a la reducción de salario se suma “un ambiente laboral irrespirable, con cámaras de seguridad por toda la empresa”, lo que somete a la plantilla a un control continuo. “Tienen que fichar incluso para ir al baño, y han llegado a sancionar a un trabajador por ir demasiadas veces”, explica.

“Hasta 2013 se aplicaba el Convenio de la Industria Textil de Navarra, desde entonces se han ido empeorando las condiciones y la intención es llegar al salario mínimo”, afirma Imanol. El objetivo de la huelga, por tanto, es negociar un convenio de empresa para que vuelva a tener como referencia el Convenio de la Industria Textil de Navarra, dignificando las condiciones de la plantilla. Sin embargo, Navarpluma ha optado por no reconocer la representación sindical y por negociar con los trabajadores individualmente.

Relacionadas

Opinión
No desistir

Hay tantas y tantos a punto de bajar la guardia... ¿Rendirse? Eso sería demasiado poético.

Precariedad laboral
El fràgil equilibri de les falles

La precarietat que assola els prop de 500 artistes fallers que donen vida a la festa valenciana amenaça una de les festivitats més importants de península.

Precariedad laboral
ETT: 25 años de barra libre

Se cumplen ahora 25 años de la legalización de las empresas de trabajo temporal en España. Se cumple un cuarto de siglo desde que el gobierno dio el visto bueno a la máxima expresión de precariedad laboral de nuestros tiempos. Sin mejorar en nada las lacras que tiene la contratación temporal efectuada por las propias empresas, se añaden ahora las consecuencias que han de pagar las personas contratadas bajo esta modalidad por la aparición de un tercero, de un intermediario, que como es lógico también quiere su tajada y que como ya es habitual va a pagar siempre la persona contratada.

0 Comentarios

Destacadas

Municipalismo
Las compras de tu ayuntamiento pueden ser feministas

Las licitaciones y compras por parte de las administraciones públicas pueden ser una herramienta efectiva para luchar contra la desigualdad de género y el machismo. Los ayuntamientos están jugando un papel muy importante en esa lucha, pese a las reticencias no solo de las empresas, sino también internas.

Vivienda
El movimiento por la vivienda consigue la primera multa por acoso inmobiliario

Con esta medida sin precedentes, el Ayuntamiento de Barcelona aplica por primera vez la ley de vivienda de 2007 que permite multar a la propiedad por acoso inmobiliario. Una “gran noticia” para el movimiento por la vivienda que ha impulsado el caso.

Feminismos
Sara Ahmed: “La felicidad es una técnica para dirigir a las personas”

Sara Ahmed, escritora feminista y académica independiente, lleva años investigando los mecanismos institucionales que dificultan e impiden que las quejas por sexismo, racismo o acoso sean escuchadas y atendidas.

Opinión
No desistir

Hay tantas y tantos a punto de bajar la guardia... ¿Rendirse? Eso sería demasiado poético.

Eléctricas
Usagre, capital europea de la energía solar

La Transición Energética en Extremadura marca como primer hito la planta fotovoltaica de Iberdrola en Usagre, la que será la instalación de energía solar más grande de Europa. Algunos especialistas consultados, sin embargo, mantienen serias objeciones al modelo implementado de transformación hacia energías limpias. 

Últimas

Maltrato animal
Animalistas protestan contra la ‘McCrueldad’
La asociación animalista Igualdad Animal protesta frente a un restaurante McDonalds en el Día Mundial Sin Carne.
Extremadura
El 25 de Marzo de este año llegará hasta Madrid
La acciones centrales de este año se trasladan de Mérida a Badajoz, adelantando la jornada reivindicativa al sábado día 23 para facilitar la participación ciudadana en los actos.
Huelga feminista
Tras el ocho de marzo, ¿los hombres qué?
3

El papel asignado a los hombres el día de la huelga debiera ser el que asumiéramos todos los días del año. Que el grito de ese día nos retumbe durante todo el año en los tímpanos es lo deseable. Porque ante el machismo largamente interiorizado nuestra vacuna debe ser diaria.

Tribuna
Por una política de la vida cotidiana
Que la entrada en esto de la política institucional tiene un punto de no retorno creo que es algo que no se le escapa a nadie a estas alturas. Ahora bien, caer en que las personas que han ocupado determinados cargos públicos son insustituibles es un error que no deberíamos cometer.