Pista de aterrizaje
Maite Mentxaka: “Hay que borrar esa imagen de pueblo dormitorio”

Maite Mentxaka se resiste a aceptar la función residencial que los planes urbanísticos han asignado a su pueblo.

Maite Mentxaka
Maite Mentxaka, dinamizadora cultural. Isabel García

publicado
2019-05-02 10:30

Maite Mentxaka (Berango, 1992) es licenciada en Bellas Artes y ha trabajado en los últimos años para dinamizar la vida social de las personas jóvenes de Berango. Ha participado en el proyecto Gazte Mahaia junto al Ayuntamiento y en una vivienda colectiva juvenil con la asociación Gizarteka. En ese tiempo, ha realizado un mapeo de asociaciones locales y está empeñada en visibilizar la vida que transcurre bajo la etiqueta de ‘pueblo dormitorio’. Se resiste a aceptar la función residencial que los planes urbanísticos han asignado a su pueblo.

¿Recuerdas algún lugar en Berango con cariño especial?
Sí, recuerdo un camino que está en Santa Ana, al lado de la casa de los Lipperheide. Lo recuerdo con cariño porque se han quedado en mi memoria los olores y el recorrido que sigue intacto por donde me llevaban a pasear desde muy pequeña, en una de esas rutinas que a veces tienen las familias.

¿Cómo ha cambiado Berango en los últimos años?
Recuerdo mucho el choque en Santa Ana. El cambio urbanístico. Todas las huertas que había y toda esa calma visual. Lo sentía más en calma por tener toda esa fauna y flora. Era bárbaro volver a casa y cruzarte con luciérnagas, erizos e incluso zorros. Recuerdo, cuando iba a casa de mi ama, encontrarme esa tranquilidad y ver de día a los chiquillos jugando entre las hierbas. Eso se ha convertido ahora en parques de plástico y todo está más reglado.

¿Cómo afectan esos cambios a la vida en el pueblo?
La dinámica con el territorio antes era más abierta; la forma de interactuar, más saludable. La estructuración urbanística influye mucho en la forma de relacionarnos, de hacer vida en el pueblo, de activarlo. Estas formas de urbanismo que van hacia modelos de vivienda unifamiliares influyen en lo que antes eran más barrios. Cuando se han hecho los planes urbanísticos de Berango no se ha tenido en cuenta un análisis de cómo había sido hasta ahora. No creo que sean conscientes de lo que repercute hacer planes por áreas, que no sean coherentes entre sí ni con las necesidades del pueblo. Cuando hablamos de qué supone el cambio en un pueblo ves en todo lo que interactúas o no con tu entorno. Esto es lo que genera esa denominación de ‘pueblos dormitorio’ o ‘residenciales’. Se ve muy fácil con el tema de los comercios: cómo esos bajos que supuestamente iban a ser comercios siguen cerrados porque los precios son muy altos.

¿Por qué dices que Berango es un pueblo dormitorio?
Ya no lo digo tanto a raíz de estar en grupos que ponen en cuestión estas
etiquetas. Yo realmente lo veo despierto. Esa idea de pueblo dormitorio tiene que ver con pueblos realmente pequeños de menos de 7.000 habitantes, sin mucha actividad local o comercial, la falta de una centralidad en el pueblo, que tienen otros pueblos vecinos con más actividad y densidad de población. Eso provoca que la población se desplace a esos sitios por ocio, porque tienen más servicios municipales. Allí tienen el núcleo de encuentro con la cuadrilla, que tiene mucho que ver con los estudios. De paso aprovechas y haces allí los recados. Supone que un pueblo se quede como una anécdota para dormir si no efectúas una serie de hábitos en tu día a día.

¿Cómo se vive el contraste entre un pueblo residencial y tanta gente con ganas y proyectos en marcha?
Hice un trabajo sobre Berango en el que hablaba de una construcción que destruye y una mirada que reconstruye. Fue una forma de mirar el pueblo, hacer un diagnóstico un poco artístico, plástico y unas intervenciones para intentar entenderlo, con mucha humildad. Los planes urbanísticos estaban muy activos y personalmente me tocaban mucho todos esos cambios. Ese trabajo crítico me coincidió con irme a vivir a un espacio de vivienda colectiva juvenil en el que se fomentaron mucho las redes entre jóvenes en Uribe Kosta. Me ayudó a activar otra mirada. Al final, haciendo tanto asociacionismo en el pueblo se ve que hay mucha gente con ganas de hacer cosas, de cambiarlas, se ve dónde están las trabas. Viéndolo todo, entiendo que hay que borrar esa imagen de pueblo dormitorio porque hace alusión a que todo el mundo esta durmiendo ahí, pero la gente tiene el corazón activo y crítico, con la impotencia a veces de no poder cambiar las cosas. Todo ese mapa de colectivos y asociaciones a mí me ha hecho ver que no hay que hacer uso de esa etiqueta.

¿Se hace más vida en el pueblo?
Diría que sí han surgido actividades de asociaciones o de gente que se junta por su cuenta como puede ser Berango Kantari, que se juntan cada mes para cantar por los barrios. Se han hecho un cancionero ellos y ellas por su cuenta, hasta te lo puedes descargar en tu móvil, es una maravilla y un amor. Y seguramente haya muchas más cosas.

Relacionadas

Pista de aterrizaje
Hind El Fadli Rzigui: “Las musulmanas estamos creando espacios propios”

La activista contra la islamofobia de género Hind El Fadli Rzigui puso en marcha G-CHIME, un espacio de encuentro para jóvenes musulmanas de Elche.

Pista de aterrizaje
María ‘La Paparachi’: “Andalucía está hecha por los barrios y sus gentes”

A María Valencia, vecina del Polígono Sur de Sevilla, todo el mundo la conoce como ‘La Paparachi’. Hace teatro, tiene un libro de cocina y quiere escribir otro sobre su vida; participa en varias asociaciones del barrio y tiene dos programas de radio.

0 Comentarios

Destacadas

Salud
Las víctimas de la talidomida en España se sienten estafadas por el Estado

Es un caso histórico inédito globalmente que se ha arrastrado desde el franquismo a los sucesivos gobiernos democráticos. Los afectados que aún viven, siguen reclamando justicia mientras muchos fallecen sin resarcimiento, con graves malformaciones, tras una existencia condenada a la dependencia y a la invisibilidad.

Pensamiento
William Davies: “La mentalidad de la guerra se ha convertido en una forma habitual de organizar la sociedad”

El autor de Estados nerviosos, William Davies, estuvo en Madrid presentando un libro que explica cómo las redes sociales se están convirtiendo en un campo de batalla de emociones y sentimientos antes que de ideas o hechos.

Juicio del 1 de Octubre
Tenemos miedo al fuego

Demasiadas veces la cultura es esa torre de marfil que tanto le gustaba a Rubén Darío: el lugar elevado desde el que miramos lo sucio sin mancharnos.

Sanidad
Nuevos horizontes para hacer reversible la multirresistencia antimicrobiana

Son muchos los puertos desde los que parten mareas de responsabilidad, pero la investigación médica pone de manifiesto que es posible el jaque a las súperbacterias.

Agricultura
Las cinco crisis del olivar

El olivar está en peligro. A la caída del precio en origen del aceite de un 44% en año y medio se le suma la imposición de un 25% de aranceles en EE UU, la llegada al mercado de los fondos de inversión, la introducción del cultivo en intensivo y superintensivo, y el uso del aceite como producto reclamo de las grandes superficies. El sector ha dicho basta.

Últimas

Chalecos amarillos
El legado imborrable de los chalecos amarillos

Un año después de la irrupción explosiva del malestar, el número de manifestantes ha decaído de forma significativa en Francia. Pero la solidaridad y la construcción de lo común persisten como herencia de las protestas.

Senegal
Encontrar ‘El Dorado’ sin salir de Senegal

La asociación Hahatay, sonrisas de Gandiol, es una entidad 100% senegalesa creada por Mamadou Dia, un senegalés que hizo el camino hasta España en cayuco y decidió retornar a su tierra para informar a sus compatriotas de lo que hay tras la dura travesía. El objetivo es fomentar migraciones conscientes y seguras, así como alternativas de futuro en su entorno.

Laboral
Los veterinarios toman las calles de Madrid para exigir ser considerados profesionales sanitarios

En torno a 2.200 personas procedentes de todos los puntos del Estado se han unido para llevar al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad una larga lista de demandas para dignificar su profesión.

Refugiados
El Estado español incumple sus compromisos en materia de protección internacional

Una plataforma integrada por 16 organizaciones que participan en el sistema de acogida señala en un informe falencias en todas las fases de los procedimientos de protección internacional.

Sanidad
Multirresistencia en la compra y en el medio ambiente
Más vale prevenir que curar, por lo que evitar las infecciones supondría una contención de la proliferación de cepas resistentes a los antibióticos.
Sanidad
Antibióticos, armas de doble filo
Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.