Fronteras
Transparencias y opacidades

La responsabilidad de cada uno consiste en disolver la opacidad del viejo eslogan de la seguridad y del peligro para llegar a una visión transparente de la realidad.



Transparencias y opacidades
Evelyn Berg
@perspanomalas

publicado
2018-06-25 14:34:00

La construcción de una valla selectiva que permite el pasaje de las mercancías e impide el tránsito de algunas personas dejando pasar a otras conlleva responsabilidades. El cierre selectivo de un puerto que se abre a materias primas y recursos naturales y deja salir armas, para cerrarse a la vista de quienes reclaman lo sustraído, implica responsabilidades. Ambos suponen la asunción de responsabilidades no sólo por parte de quienes deciden y realizan la edificación de la valla, o decretan el cierre del puerto, sino también por parte de quienes son conscientes de ello, o sea cualquier ciudadano.

En una epidemia de ceguera colectiva, causada por los relámpagos hipnóticos de las imágenes mediatizadas junto con las palabras huecas amplificadas por los periódicos de propriedad de empresarios y banqueros, la responsabilidad es la de confundir las cuestiones, y dejarse confundir: se sustituyen las razones, pasadas y presentes, que han determinado el levantamiento de las vallas y el cierre de los puertos, siempre cuidadosamente silenciadas, por discursos instrumentales sobre la base de conceptos como el de ‘seguridad’ o el de ‘peligro’, discursos cuya finalidad es producir el miedo necesario para consolidar los cimientos de las vallas y para reforzar las puertas y los puertos.

Seguridad, peligro

Si tuvieran la función de protegernos, las vallas y el cierre de los puertos serían impermeables a los elementos realmente peligrosos: comercio de armas, transacciones financieras, venta de órganos, trata de personas, etc. En cambio las vallas son transparentes a todo eso, no oponen ningún tipo de resistencia, no proporcionan ningún tipo de seguridad. Los puertos dejan salir las armas producidas por Europa, en un silencio colectivo cómplice. Frente a esos peligros es como si las fronteras no existiesen. Recuperan su impermeabilidad, su fuerza física, volviéndose opacas, cerrándose como un puño, en el momento en que en vez de materias primas o petróleo lo que quiere atravesar las vallas son los testigos silenciados del neocolonialismo, que quieren mirar a los ojos a los responsables de esta injusticia institucionalizada. En ese momento los muros se contraen, se vuelven densos, obedeciendo a los dictados políticos neoliberales. La única finalidad del carácter selectivo de vallas y puertos es la de contrastar la previsible reacción de los pueblos a las persistentes políticas neocoloniales de expolio llevadas a cabo con intensidad exponencial a partir de la llamada globalización. Los puertos siguen dejando pasar los frutos del despojo legalizado de los recursos naturales, la destrucción ambiental y los productos del trabajo de continentes enteros, y en particular de África, en beneficio de las multinacionales: el petróleo de Nigeria y Angola, el gas de Argelia, Egipto, Nigeria, el cobre de la República Democrática del Congo y de Zambia para producir los cables eléctricos, el coltán y el cobalto de la República Democrática del Congo para producir los teléfonos móviles, el algodón de la mayor parte de países africanos, el café de Etiopia y Uganda, el té de Kenya.

OpacidadES y transparencias selectivas

La opacidad de un material depende de la frecuencia de la radiación. Por ejemplo, un cristal permite a la luz solar atravesarlo, mientras que la mayoría de los cristales no pueden ser atravesados por la radiación UV. El cristal tiene una transparencia selectiva, se podría decir. De la misma manera la opacidad de las vallas depende del valor de cambio de la mercancía, dejando pasar la energía procedente de países lejanos —en forma de petróleo, materias primas, alimentos, fuerza de trabajo (esta expresión aséptica para referirse al tiempo, la vida y el dolor de las personas)— mientras que no pueden ser atravesadas por personas que no sean inversores o turistas, sino testigos de las maneras de operar de nuestra economía. Las vallas tienen una transparencia selectiva, se podría decir. Se vuelven transparentes dejando entrar los productos del expolio así como ante el flujo entrante de cuerpos-producto —tanto órganos para trasplantes como cuerpos para el disfrute sexual— o la circulación de armas en dirección contraria, vendidas por Europa a los regímenes autoritarios cómplices que aceptan el intercambio en nombre del progreso y el desarrollo, o incluso la paz, mientras que se vuelven opacas ante las personas que piden lo que les ha sido robado, expropiado, sustraído.

Para difuminar este juego de transparencias y opacidades y confundir los términos se pintan las vallas con el eslogan opaco y homogéneo de la seguridad nacional y la estabilidad económica, escrito con palabras compradas en periódicos y televisiones propiedad de inversores financieros, multinacionales, banqueros, quienes son los verdaderos responsables de nuestra falta de seguridad.

EN Dirección contraria

Si estos continentes enteros edificaran vallas y cerraran puertos, rompiendo los lazos políticos con Europa que han permitido el planeamiento de la continuación del despojo tras el fin del colonialismo, y los recursos beneficiaran a los pueblos locales, llegaría la hora de la verdad. Las vallas y los puertos cambiarían sus propiedades, volviéndose opacos a la salida de materias primas, fuerza de trabajo, recursos naturales, trata de personas y transparentes a la verdad.

La responsabilidad de cada uno consiste en no querer levantar el velo que intenta cubrir esta economía criminal, acto que disolvería la opacidad del viejo eslogan de la seguridad y del peligro, detectando con claridad las verdaderas causas de la inseguridad de nuestra época y sus verdaderos peligros y llegando así a una visión transparente de la realidad, para que se abran nuevas posibilidades de pensamiento y acción.

Sobre este blog
—Ciudad · arquitectura · ideas—

Análisis del espacio para entender nuestra época. Pensamiento crítico radical.

Massimo Paolini es teórico de la arquitectura.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Fronteras
Grecia y la cuestión meridional de la Unión Europea

La perspectiva griega nos permite ver con mayor claridad la realidad del “Estado de seguridad”, que está surgiendo dentro de la UE, en la medida en que ese organismo está otorgando a las políticas neoliberales un estatus constitucional mediante un mecanismo liberado de cualquier forma de control democrático.

Fronteras
Croacia: cando son os propios policías quen denuncian a violencia nas fronteiras

Nunha carta enviada de forma anónima á Defensora do Pobo asegúranse tratos inhumanos e violentos contra os refuxiados que intentan cruzar a fronteira antes de deportalos ilegalmente a países veciños.

Fronteras
Croacia: cuando son los propios policías quienes denuncian la violencia en las fronteras

En una carta enviada de forma anónima a la Defensora del Pueblo, presuntos policías señalan tratos inhumanos y violentos contra los refugiados que intentan cruzar la frontera antes de deportarlos ilegalmente a países vecinos.

0 Comentarios
Sobre este blog
—Ciudad · arquitectura · ideas—

Análisis del espacio para entender nuestra época. Pensamiento crítico radical.

Massimo Paolini es teórico de la arquitectura.
Ver todas las entradas

Destacadas

Laboral
Las kellys llaman a la primera huelga de camareras de piso en Baleares

Camareras de piso de Ibiza y Formentera han decidido en una asamblea celebrada este lunes convocar una huelga de dos días en agosto. Piden regular la carga de trabajo de manera urgente para evitar riesgos innecesarios para las 6.000 trabajadoras empleadas en este sector en estas islas.

Literatura
“Hoy a las mujeres gordas se les permite contar sus propias historias”

La escritora Sarai Walker aborda en Bienvenidos a dietland dos cuestiones importantes: una sobre el cuerpo y otra sobre la ira de las mujeres

Literatura
“Europa no ha perdido su memoria sino su sensibilidad”

En Una vez caminé sobre la suave hierba la escritora austriaca Carolina Schutti propone, con un estilo intimista y sutil, una historia de identidad y desarraigo, un pulso por recuperar la memoria negada. La protagonista se llama Maja, pero podría llamarse de cualquier modo y estar en cualquier sitio.  

Venezuela
El ocaso de la insurrección de Guaidó

La reciente visita de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, y el avance de las negociaciones en Noruega han dividido a la oposición venezolana. Mientras tanto, una vez disipada la amenaza de una intervención militar, Maduro debe enfrentar los graves problemas internos y las corrientes chavistas críticas con su gobierno. 

La Rioja
Desacuerdo entre el PSOE y Podemos en La Rioja
El gobierno de La Rioja sigue bloqueado tras una reunión in extremis entre Podemos y PSOE la víspera de la nueva votación ¿Qué ha pasado en La Rioja?
Biodiversidad
Apicultura intoxicada: agricultura, biodiversidad y plaguicidas

Es indispensable escuchar el reclamo de las organizaciones ecologistas que piden el compromiso político de todas las formaciones para reducir al 50% el uso de plaguicidas en 2023.

Últimas

Violencia machista
“Violencia intrafamiliar” y memoria del olvido

Mi padre era un monstruo, pero era un monstruo del franquismo. Era la reproducción “intrafamiliar” de la dictadura: el poder único e incontrolado de un macho, inculcado, aplaudido y avalado por el sistema político-social.