País Valenciano
La represión policial calienta el inicio de la cuarta semana de huelga valenciana
El profesorado valenciano arranca su cuarta semana de protestas con pocas perspectivas de cerrar un acuerdo de forma inminente. El proceso negociador con la Conselleria no ha avanzado en sus demandas, y la desidia a la hora de manejar los tiempos por parte de la consellera Ortí no augura una voluntad real de alcanzar un acuerdo decente. Y lo que ha terminado de encender los ánimos de un colectivo muy movilizado las tres últimas semanas ha sido la agresión injustificada de un policía en las cercanías de la Conselleria.
Los vídeos que circulan muestran a una mujer siendo brutalmente empujada por la espalda por un agente en el transcurso de un pasacalles que estaba transcurriendo de forma pacífica. La mujer, que no se esperaba ese golpe puesto que no existía ninguna situación tensa con los agentes, se vio arrojada al suelo con violencia. Es una maestra jubilada, que ha sufrido lesiones y que ha anunciado que va a denunciar los hechos judicialmente. Sindicatos y colectivos de profesorado, como Escola Valenciana o la Asociación de Direcciones de la Escuela Pública del País Valenciano, han condenado la violencia policial por medio de comunicados y notas de prensa. “No se puede tolerar que profesionales de la educación, que ejercían legítimamente su derecho en la manifestación, sean objeto de violencia mientras reivindican mejoras para un servicio público esencial”, ha aseverado la Asociación de Direcciones en un comunicado en el cual también ha exigido responsabilidades.
La reunión que se produjo este domingo por la tarde entre el comité de huelga y el equipo negociador de la Generalitat, fue posible gracias a la presión sindical del viernes
Desde allí, los manifestantes se han dirigido a las puertas de Conselleria, un punto ya habitual de protesta, en la que se han reunido miles de personas como respaldo al equipo negociador cada vez que se ha reunido la mesa. Ayer, por primera vez, la policía les desalojó del acceso principal al recinto. En el interior, tres de los representantes sindicales (STEPV, CCOO y UGT) tenían la intención de encerrarse en las instalaciones como medida de presión, pero fueron disuadidos tras recibir un requerimiento en el que se les informaba de la posibilidad de incurrir en una falta muy grave con “consecuencias penales” y que puede conllevar ser separados del servicio, es decir, ser inhabilitados. A su salida del edificio se han encontrado con centenares de huelguistas, indignados por la agresión policial, que continuaban de madrugada protestando.
La movilización de la comunidad educativa está siendo continúa. De hecho, la reunión que se produjo este domingo por la tarde entre el comité de huelga y el equipo negociador de la Generalitat, fue posible gracias a la presión sindical del viernes. El jueves, tras una reunión de poco más de una hora en la que los sindicatos le presentaron un documento conjunto, Ortí les emplazó a presentar una propuesta “decente” ya para el lunes. A su vez, les remitió un texto con su propuesta definitiva, que solo abordaba parcialmente el tema de las ratios y que no suponía practicamente ningún avance en la cuestión salarial, además de emplazar a mesas sectoriales el resto de demandas.
El provecho que obtiene la consellera de romper la unidad sindical
Los representantes de tres de los cinco sindicatos (CCOO, STEPV y UGT) presentes en la mesa negociadora tuvieron que irrumpir en las instalaciones de la Conselleria al día siguiente para exigir una reunión urgente con Ortí, en la que aceptó adelantar la mesa de negociación del lunes al domingo, pero no quiso negociar al no estar presentes los otros dos sindicatos presentes en el comité, AMPE y CSIF.
Precisamente, la actuación de estas dos últimas centrales sindicales en el proceso negociador ha sido ampliamente criticada por la comunidad docente. El lunes pasado firmaron con la Conselleria un acuerdo que apenas abordaba una subida salarial y una mejora de las demandas burocráticas (como medida “estrella” vendieron el reconocimiento de los docentes a la desconexión digital). Un acuerdo rechazado por el resto de sindicatos y en general, por la comunidad educativa. “Es una traición total, nos han vendido por cuatro duros, una miseria”, valora Àlvaro Luque, docente en el IES Las Lomas(Alacant). Pero que ha servido para que el CSIF desconvoque la huelga indefinida.
Desde junio de 2024, el presidente de la sección de esta central sindical es José Seco de Herrera Torregrosa, exconcejal del PP en Cheste en la legislatura que empezó en 2015. Con solo un 11,89% de representación en el sector, ha firmado la propuesta retributiva de su compañera de partido Ortí (consellera), junto con la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE). Este pasado sábado 30 de mayo la propia comunidad docente mostraba su contundente rechazo (94 %) al acuerdo retributivo firmado por CSIF y ANPE, y el 80 % apoyaba continuar con la huelga indefinida.
“Pensamos que CSIF y ANPE han negociado de manera extraoficial con la Consellería y el resultado ha sido la firma del acuerdo. Además, el CSIF ha intentado vendernos que no está ligado a ningún partido y ahora nos encontramos que ha vendido por completo todo el movimiento sindical, tanto sus afiliados como el resto de profesorado”, sentenciaba Sandra Cáceres, portavoz de la Coordinadora de Asambleas Docentes del País Valenciano, sobre la rotura de la unidad sindical.
CSIF y ANPE, que suman un 33,5% de representación sindical, aceptaron las condiciones de Educación para una subida escalonada de 200 euros brutos mensuales: 75 euros a partir de septiembre de este año, otros 75 euros a partir de enero de 2027 y 50 a partir de enero de 2028. El acuerdo también incorpora la implantación de 3 días lectivos y 3 no lectivos como días de libre disposición. Unas cifras muy alejadas de las demandas salariales que firmaron de forma conjunta con el resto de sindicatos. Y por supuesto, ninguna concreción para el resto de demandas orientadas a dignificar la educación pública.
Sin avances en medidas concretas orientadas a dignificar la educación
“En nuestro centro necesitamos más profesorado, tenemos unas ratios de treinta alumnos en la ESO, con buena parte del alumnado recién llegado, con el que no nos podemos comunicar ni en castellano ni en valenciano”, ejemplifica Luque. La propuesta de Conselleria acerca de las ratios ni siquiera supone un avance a la calendarización —en teoría— ya prevista. Y las medidas para mejorar la atención a la diversidad y la inclusión, se emplazan a futuras mesas negociadoras, sin concreciones ni propuestas sólidas.
Y es que Ortí apenas se ha movido de su primera oferta, que transformó en ultimátum y que no satisface las principales reivindicaciones de un sector que ha llegado a la convocatoria indefinida harto de asistir al deterioro del servicio público. Un ejemplo gráfico, el estado de muchas de las infraestructuras e instalaciones educativas. Desde la Coordinadora d'assemblees docents del País Valencià (CADPV) han recopilado centenares de fotos de los graves desperfectos que sufren en su día a día a través de una página web. “Las infraestructuras en nuestro territorio están totalmente abandonadas desde hace muchos años y tras la denuncia de algunos centros surgió la idea de de dar visibilidad y voz a todos aquellos centros que tuviesen deficiencias, que son todos en mayor o menor grado. Es un grito hacia las administraciones públicas para que pongan remedio a esta situación”, apunta Sandra Cáceres, portavoz de la coordinadora.
La agrupación formada por más de un centenar de asambleas sostiene que, pese a algunas concreciones añadidas respecto al primer documento del 19 de mayo, las medidas continúan muy alejadas de las reivindicaciones centrales del profesorado movilizado. “Han tratado de desgastarnos, dividir centros, separar reivindicaciones y convertir el cansancio en resignación. No buscan acuerdos: buscan desactivar la movilización”, expusieron en un comunicado colectivo.
Frente a ello, rechazan que la respuesta sea “el repliegue y la indiferencia”. La agrupación de docentes traslada que la huelga indefinida “nunca fue una apuesta por el impacto inmediato ni por una victoria rápida, sino una estrategia de largo recorrido” y defiende que las movilizaciones “son una herramienta para acumular fuerza, para sostener el conflicto en el tiempo y para demostrar que el profesorado no está dispuesto a aceptar el deterioro constante de nuestras condiciones laborales y de la educación pública”.
Ahora el foco está puesto en la convocatoria de las Pruebas de Acceso a la Universidad, prevista para esta semana. La Conselleria ha impuesto, como viene haciendo a los profesores del último curso de bachillerato, unos servicios mínimos del 100 %. Por el camino han dimitido centenares de componentes de los equipos de dirección de los centros, y los docentes van aglutinando cada vez más sectores de la educación, así como una voluntad de resistencia hasta que consigan un acuerdo que respalde la mayoría.
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