Opinión
Desencanto de los ayuntamientos del cambio en el MAC4
La nueva camada procedente de aquella efervescencia que dio lugar a los ayuntamientos del cambio pronto aparcó sus bríos y se aplatanó a la sombra del confort de su nueva condición.
Entre El Matadero de Madrid y el Eva (Espacio Vecinal de Arganzuela) –localizado enfrente de aquél- se realizarán durante este fin de semana los talleres y ponencias organizados con motivo de la IV edición del encuentro autodenominado MAC (Municipalismo, Autogobierno y Contrapoder), que se celebrará entre el 22 y 24 de junio.
Los MAC –se han realizado tres hasta el momento- han operado a modo de observatorio y plataforma de seguimiento crítico de la gestión de los “ayuntamientos del cambio”, con el intento de conseguir que cumplieran con los mandatos devenidos de los sectores sociales que los llevaron al poder consistorial. Al mismo tiempo, se propusieron -en la tesitura que llevó a esos colectivos a aceptar la apuesta institucional- oficiar de promotores activos de organismos de contrapoder que neutralizaran las inercias institucionales, sabidamente refractarias a cualquier cambio. Más aún en el caso de Madrid que, con décadas de gobierno en manos del Partido Popular, se ha convertido en un aparato administrativo fuertemente impregnado por la filosofía normativa de esa corriente política.
El clima dominante en los colectivos que se convocan a este MAC4 es de desencanto con el desempeño de los llamados “ayuntamientos del cambio”. Consideran que, de modo general, este no ha estado a la altura de las expectativas generadas en los segmentos sociales que fueron su base de lanzamiento y sustentación inicial.
Lo tienen claro, perciben que desde los MAC no fue posible construir aquel movimiento o instancias de contrapoder con la potencia suficiente como para domeñar lo que llaman posibilismo institucional. Así, la nueva camada procedente de aquella efervescencia, pronto aparcó sus bríos y se aplatanó a la sombra del confort de su nueva condición, olvidándose de que no llegaron allí en carácter de líderes o lideresas, sino como mandatados/as para cumplir objetivos y líneas programáticas. Los organizadores del MAC4 confían en poder alterar ese rumbo a caballo de ese nuevo ciclo de movilizaciones y autoorganización ciudadana, ajena a los intereses partidarios, incluidos los nuevos inquilinos de los despachos municipales.
Al mismo tiempo evalúan que Podemos –hoy Unidos Podemos-, organización que se arroga ser heredera y representación institucional del 15M, a partir del triunfo de la moción de censura protagonizada por el PSOE de Pedro Sánchez se ha condenado a operar en clave subordinada y reconstituyente del Régimen del 78, en una especie de eterno retorno del lugar que ocupase Izquierda Unida a lo largo de La Transición. “La nueva política envejeció demasiado rápido”, afirman. Al mismo tiempo, consideran que el Régimen del 78, lejos de desplomarse ha conseguido subsumir a las nuevas emergencias partidarias –Podemos y Ciudadanos- sometiéndolas a sus lógicas.
En ese marco institucional, y ante el previsible deterioro –según evalúan- de las condiciones de existencia de las mayorías desde que no es viable la vida como “mercancía en manos de políticos y banqueros” (lema del 15M) y de la suspensión –en diciembre próximo- de la compra de bonos del Tesoro por parte del BCE, vendrían tiempos de inestabilidad económica y social para el gobierno recién estrenado (“La crisis sigue. Elementos para un nuevo ciclo político” se titula el documento de cabecera del MAC4). Y avizoran los primeros destellos de lo que a su juicio sería este nuevo marco –que cerraría “el ciclo institucional de 2015”- en la última ola de reivindicación de derechos.
A su juicio, los principales jalones son la huelga feminista del 8M, la movilización nacional de los jubilados, la sempiterna PAH –colectivo estrella del movimientismo-, al que hay que agregar los nuevos movimientos por la vivienda, el Sindicato de Manteros y Lateros, los vecinos de Murcia opuestos al AVE en superficie, los conflictos surgidos en el área de logística, comercio y servicios, signados por la protestas de los trabajadores de Deliveroo, Amazon, las Kellys, H&M…
Por todo ello, el MAC4 se propone "explorar y trabajar sobre las condiciones del nuevo ciclo político que se abre", se manifstó en la sala. "Se trata ya no de valorar las experiencias municipalistas que nacieron en 2015, sino de empezar a apostar por aquellos movimientos y luchas que pueden empujar más allá de lo ya conseguido".
A pesar de la manifiesta expectativa en clave de apuesta electoral que alimentan los medios, el MAC4 –a juzgar por los talleres diseñados y por los documentos elaborados para la discusión- parece más inspirado en reconstruir la base movimientista que encumbró a los ayuntamientos del cambio que en generar una alternativa electoral a las que actualmente se insinúan desde “las instancias institucionales”.
Es claro que no descartan esa posibilidad, ni niegan la conveniencia e importancia de tener presencia institucional, “pero no a cualquier precio”, afirma uno de sus promotores. Y este MAC parece –quién sabe por la aceleración propia de los tiempos pre-electorales- decidido a corregir el error cometido en 2015 –al menos en boca de algunos de sus participantes- de “haber priorizado el triunfo electoral sobre la construcción de un movimiento de base, potente, desde donde se le diga a la institución lo que se debe hacer, y no al revés, como nos tiene acostumbrados la tradición política representativa”.
En el centro del análisis estará "el nuevo ciclo político que se abre tras una moción de censura (la del PSOE), que no ha cambiado las perspectivas a largo plazo ni tampoco ha resuelto la crisis política que abrió el 15M", señalan en una nota de prensa. Y, en clave distante de la vida institucional, los principales ejes a tratar –según su web- serían: la emergencia del nuevo feminismo y su liderazgo en las luchas contra la crisis general de la reproducción de la vida, los movimientos urbanos contra la nueva burbuja inmobiliaria centrada en el aumento de los alquileres, la gentrificación y la turistificación de los centros urbanos; el "nuevo antifascismo frente a la guerra entre pobres" y el racismo institucional; la crisis europea, signada por la emergencia de la nueva derecha y de los nuevos fascismos; y la cuestión de la organización política, en contextos de movimiento complejos y fluidos, que van del cooperativismo a los centros sociales.
Previsiblemente Madrid tendrá un papel de destaque en los debates, no solo por ser sede del encuentro o la capital del Estado. Se da aquí una situación paradójica: aquellos colectivos que empeñaron denodados esfuerzos en llevar a Ahora Madrid y a Manuela Carmena al gobierno municipal hoy se sienten defraudados y son sumamente críticos con su gestión. Hacen hincapié en el manifiesto incumplimiento de las promesas programáticas acuñadas en talleres participados por colectivos sociales (PAH, vivienda, mareas por la educación, por la sanidad, por los servicios sociales, por la remunicipalización de los servicios públicos, contra los pelotazos urbanísticos, etc). Por el contrario, las capas medias de perfil socialdemócrata que en 2015 hubieron de ser convencidas de la ventaja de votar a Ahora Madrid y a Carmena --en vez de hacerlo por el PSOE-, hoy son firme base de sustentación de la alcaldesa y su equipo.
Sobre esa base sociológica, las sinuosas derivas de la política institucional empiezan a promover una sorda disputa por la integración de futuribles candidatos y candidatas as en listas electorales, cuya confección sigue los moldes de los más convencionales formatos de la vida institucional española, otrora denostados por el 15M. Precisamente, para debatir qué alternativas desarrollar en Madrid, el domingo 24 las Jornadas MAC4 acogerán una asamblea de Madrid x el Municipalismo, que se anuncia como “una plataforma que promueve la democracia directa de base y el autogobierno para conseguir un municipalismo transformador, feminista, ecologista asociativo, y comprometido con la justicia social, en los diferentes territorios de la Comunidad de Madrid".
Se han adherido a ella las candidaturas de unidad popular --la mayoría con concejales en diferentes municipios-- San Fernando Sí Puede, Mejoremos, Agrupación Vecinal de Bustarviejo, Juntos por Loeches, Somos Velilla, Somos Villalbilla, Agrupación electoral Vecinos por El Atazar, Somos Torres, Soñemos Torremocha), Movimiento ciudadano Participa la Cabrera, además de otras asociaciones como Plataforma No Macrovertedero, Sí Residuos 0, Asociación Municipalista Asamblearia de Torrejón y personas a título personal como los concejales de Ahora Madrid, Rommy Arce, Montserrat Galcerán y Pablo Carmona; la concejala de Somos Vecinos de El Molar Ana Sanz Fernández, el concejal de Ganemos Tres Cantos Pedro Ayala, los ediles de Torrejón de Ardoz Ruth Grass y Raúl de Lope. También dan respaldo importantes anticapitalistas como la portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, Lorena Ruiz Huerta, que ya se ha inscrito en estas jornadas.
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