Menores migrantes
Desatendidos por la administración, atacados por las derechas

La irresponsabilidad no solo pasa por quienes van a hacer campaña política a un barrio señalando a los menores migrantes como causantes de inseguridad y falta de convivencia, sino que también pasa por quienes durante años han estado estigmatizando a estos menores.

Vecinos de Hortaleza en una manifestación para exigir a la Comunidad de Madrid que cumpla con su responsabilidad como tutora
Vecinos de Hortaleza en una manifestación para exigir a la Comunidad de Madrid que cumpla con su responsabilidad como tutora. Sandra Blanco
Ex-asesora de la Junta de Distrito de Hortaleza
5 dic 2019 17:40

No sé si le estamos dando la importancia que merece, o estamos lo suficientemente preocupados como sociedad para asimilar un hecho como el acontecido en Hortaleza, donde alguien arrojó un artefacto explosivo al interior del recinto de un centro de menores bajo la consigna “esto es el comienzo de una nueva España”.

La irresponsabilidad no solo pasa por quienes van a hacer campaña política a un barrio señalando a los menores migrantes como causantes de inseguridad y falta de convivencia, sino que también pasa por quienes durante años han estado estigmatizando a estos menores, a la falta de recursos destinados para su adecuada atención y protección y a no poner por encima de todo el interés superior del menor independientemente de su lugar de procedencia.

Y es que cuando hablamos de menores migrantes solo vemos migrantes, nunca niños y niñas, adolescentes solos necesitados de protección.

Vamos a contar algunas cuestiones que deberían saber estos defensores de la “nueva España”.

En la Comunidad de Madrid existen dos centros de menores de primera acogida, el “Hortaleza” y el “Isabel Clara Eugenia”, situados ambos en el distrito de Hortaleza. Allí son derivados niños y niñas en situación de desamparo por múltiples cuestiones, que van desde conflictos familiares pasando por la pérdida por fallecimiento de sus tutores legales o niños y niñas cuyo único recurso para subsistir es ser acogido por una institución.

Estos centros de primera acogida actúan desde la temporalidad, es decir, son instituciones que acogen a menores en situación de desamparo bien hasta que se resuelve su situación y pueden volver con sus familiares, bien hasta que son derivados a un centro de menores, este ya no de primera acogida, sino con carácter más duradero hasta que cumplen la mayoría de edad o hasta que se resuelve su situación personal.

Por lo tanto, el tiempo de estancia en un centro de primera acogida debería oscilar entre los 6 y 9 meses como máximo, pero nos encontramos con periodos de estancia mucho más largos, lo que incide en que estos centros estén saturados y sin los recursos adecuados para el desempeño de sus funciones diarias. De ello se llevan quejando los trabajadores y trabajadoras desde hace tiempo, de la precarización laboral y de la falta de un plan y un proyecto educativo adecuado para atender la gran variedad de casos y situaciones diversas a las que se enfrentan con cada menor.

Cuando empezamos a trabajar en la Junta Municipal del Distrito de Hortaleza con el gobierno de Ahora Madrid, nos marcamos como prioridad, conociendo de antemano la situación de estos dos centros de primera acogida, que llevan más de 20 años en el barrio, poner todos los recursos a nuestro alcance para mejorar la situación.

Cabe decir que los ayuntamientos no tienen competencias en cuestiones de tutela ni guarda y custodia de menores, que en este caso corresponden a la Comunidad de Madrid.

Impulsamos una mesa técnica donde estaban representadas tanto la administración local como la de la Comunidad de Madrid, Samur Social, el Centro de Atención a Drogodependencias (CAD), Policía Municipal y personal directivo de ambos centros.

Pusimos a disposición de estos, con recursos municipales, dos proyectos de mediación que trabajaban tanto dentro como fuera del centro, porque con la excusa de que los “centros de menores no son cárceles”, los menores deambulaban todo el día por el barrio sin tareas concretas que realizar, ni talleres, ni un proyecto educativo adecuado a sus necesidades, independientemente de su nacionalidad o su lugar de procedencia.

Denunciamos en varias ocasiones que la Comunidad de Madrid no cumplía la obligación de tramitar la tarjeta de residencia a los menores migrantes, que tenía bajo su guarda y custodia, ni les gestionaban tampoco el empadronamiento necesario para obtener la misma, con lo que muchos de ellos, que cumplían 18 años estando en el centro, se quedaban automáticamente en situación administrativa irregular.

Migración
El racismo estructural destroza la salud de menores y jóvenes migrantes

La Campaña Contra el Racismo, una iniciativa internacional que lucha contra el racismo y sus efectos en la salud, creó en septiembre un grupo de trabajo en Barcelona centrado en migrantes menores no acompañados y jóvenes extutelados.

De esto saben mucho Fundación Raíces y la Asociación el Olivar, que llevan décadas trabajando con menores y adolescentes en situación de calle.

Tuvimos la suerte de encontrarnos con un vecindario solidario, con colectivos como Boxing Crew, la Torre de Hortaleza, Amejhor, el sindicato de barrio de Hortaleza y tantos otros que llevan años trabajando con menores en situación de riesgo y saben cómo es su barrio; solidario, seguro, amable, acogedor y muy alejado de los discursos de odio que pretenden estigmatizarlo.

A los de “esto es el comienzo de una nueva España” les digo que toda sociedad que no protege a sus niños y niñas, vengan del lugar que vengan, es una “nueva España” podrida.
Por suerte, somos muchas enfrente.

Relacionadas

Coronavirus
Menores bajo tutela y criminalización: alarmas acerca del estado de alarma

En estos tiempos de excepción, es difícil escapar del imaginario dictatorial. No solo por el creciente protagonismo del ejército en las calles, sino porque hasta las ruedas de prensa acerca de un grave problema de salud pública las protagonizan señores llenos de medallas que nos arengan con sus soflamas cuartelarias y nos llaman a la guerra.


Tribuna
La batalla de Lesbos

En espacios fronterizos como el de Lesbos se está disputando el futuro de Europa y la agenda reaccionaria lleva la delantera. O tomamos partido urgentemente o perderemos la partida definitivamente.


Personas refugiadas
Los que no caben bajo la alfombra

39.000 personas atrapadas en las islas del Egeo. ¿Incompetencia o castigo ejemplar? La UE sigue cruzada de brazos ante la mayor crisis humanitaria creada deliberadamente por el ser humano. 

0 Comentarios

Destacadas

Biodiversidad
El peligroso vínculo entre destrucción de ecosistemas y enfermedades infecciosas

Los ecosistemas sanos suponen una barrera natural contra patógenos que afectan a los seres humanos, pero vamos en la dirección contraria. El índice Planeta Vivo alerta de una disminución de las poblaciones de vertebrados del 60% entre 1970 y 2014, fruto de la paulatina destrucción de hábitats, la contaminación, la sobreexplotación de recursos y la emergencia climática.

Coronavirus
Un abismo bajo los pies

Las medidas adoptadas hasta ahora por el Gobierno de coalición parten de dos supuestos dudosos: que la crisis no se alargará más allá de seis meses y que no hacían falta medidas estructurales para frenar los problemas que iba a enfrentar la sociedad española.

Coronavirus
Si está el enemigo, que se pase por la retaguardia

Esta situación evidencia el protagonismo de todas las personas que “sostienen” y “cuidan”: cuando se habla de guerras, a menudo olvidamos que existen en ellas esos otros actores que curan, alimentan, sostienen, animan, limpian, comunican.

Coronavirus
El Marruecos que aprende a vivir confinado

Encerrados en sus casas los marroquíes ven como cada día aumentan los casos de coronavirus que a día de hoy suma 735 detectados y ya ha dejado 47 muertos. Unas cifras que han sido suficientes para que las autoridades impulsen restrictivas medidas.

Laboral
La izquierda sindical asturiana reclama una renta básica

CSI, SUATEA, CGT y CNT denuncian el riesgo para salud de quienes trabajan en los “sectores esenciales”, y piden al Gobierno asturiano extender la protección social a los sectores excluidos, como las personas migrantes.  Los cuatro sindicatos también critican la falta de medidas de seguridad en los centros de trabajo que siguen abiertos, así como el hecho de que algunas actividades laborales sigan “sin paralizarse bajo el paraguas de ser sectores esenciales.

Coronavirus
De las calles a las ventanas: Chile y la crisis sanitaria

La crisis del coronavirus llega a un país que atraviesa desde octubre de 2019 una profunda crisis social y una oleada de protestas que solo la emergencia sanitaria ha conseguido sacar de las calles. Con más de un millón de personas bajo cuarentena, la consigna del movimiento popular ha pasado de salir a tomar las calles a quedarse todos en casa.

Coronavirus
El coronavirus lo ha cambiado todo

A tres semanas del inicio del confinamiento, acertamos a conjeturar que no acabará en anécdota. Lo que venga estará marcado por esta compleja experiencia. Este vídeo desea cosas buenas para ese después. Animación de Silvana Youlton, guion de Pablo Elorduy, música de Lionel Scardino y locución de Rebeca Hernando

Música
Bad Bunny, la legitimidad no se perrea sola

Conviene pensar en la legitimidad de que Bad Bunny se haya atribuido el lugar de hacer este gesto en las formas a las que ha recurrido. ¿Quién eres, cariño de quienes te aman, para permitirte esta representación?

Últimas

Coronavirus
Una teoría de la conspiración, detrás del incendio de postes de tecnología 5G en Reino Unido

Un bulo sobre la propagación rápida del covid19 a través de la tecnología 5G preocupa a Reino Unido. En los últimos días se han registrado ataques contra torres de telefonía en tres ciudades británicas.

Música
Canciones infantiles: hay vida más allá de los CantaJuego

Buenas noticias: bandas e intérpretes, históricos y presentes, llevan décadas haciendo canciones y música infantil con una lógica diametralmente opuesta a la industria de canciones para niños.