Memoria histórica
Gurs, el reino del horror nazi que encerró a vascos y judíos

El campo de concentración más próximo al Estado español estuvo instalado en una ciudad del Béarn francés. Por allí pasaron prisioneros de distintas organizaciones y procedencias. Más de mil murieron en sus 28 hectáreas. Otros acabaron en Auschwitz o Mathausen. Este sábado serán homenajeados por los gobiernos de Euskadi y Navarra.

Gurs 1
El campo de concentración estuvo instalado en una ciudad del Béarn francés. Josu Chueca
30 sep 2017 06:13

Si usted es republicano, anarquista o nacionalista vasco y alguna vez le llamaron 'gursier', seguramente no estará leyendo este artículo: habrá muerto cuando tenía no más de cuarenta años. No por causas naturales, porque nunca será natural morir de hambre, de tifus o de un tiro en la nuca.

Sus últimos pensamientos quizás fuesen para los que quedaron a este lado de la frontera. Usted nunca se habrá enterado, pero los de aquí llevan media vida llorándole. Lloran por usted y por el resto. Por los que defendían la República, la Patria Vasca o simplemente la libertad. También por los que no defendían nada pero eran gitanos o judíos y entonces, simplemente por eso, se convertían, muy a su pesar, en 'gursiers'. Por todos y por todas.

Hoy Gurs es un sitio tranquilo. Situado a 35 kilómetros de la muga (frontera en euskera), en este municipio del Departamento de Pirineos Atlánticos viven algo menos de 400 personas. Aunque muchos hubiesen preferido otra cosa, su principal atractivo turístico es el campo de concentración que se levantó sobre 28 hectáreas en marzo de 1939. Primero fue destinado a los combatientes vascos y de otros puntos del Estado español que escapaban a Francia ante el avance de las tropas franquistas. Buscaban salvar su vida, pero no todos lo lograron.

“Gurs, una extraña sílaba, como un sollozo que no consigue salir de la garganta”, escribió el poeta y comunista francés Louis Aragon. Cuesta imaginar aquel sitio sin pensar en sus lúgubres barracones o en las ratas que devoraban las ya destrozadas vestimentas de sus inquilinos.

Cuentan los que se salvaron que dormían abrazados al pan para que los roedores no se lo comieran. En realidad, esa dantesca escena no ocurría siempre. No por falta de ratas, sino por ausencia de pan. Porque Gurs, el sollozo que no consigue salir de la garganta, también fue sinónimo de hambre.

Homenaje

Este sábado, su avenida principal, la misma por la que desfilaban aquellos muertos en vida, será recorrida por los máximos representantes políticos de Navarra y Euskadi. La presidenta Uxue Barkos y el lehendakari Iñigo Urkullu pisarán este campo de concentración para rendir homenaje a sus coterráneos.

Según cifras oficiales, por allí pasaron 6.500 vascos. Su llegada se produjo en la primera etapa de estas instalaciones, cuando estaban dedicadas a “acoger” a los que huían del franquismo. Quédese con ese término: acoger. Porque una cosa es ir por voluntad propia y otra que te encierren por designio superior.

Campo de concentración de Gurs 3
Más de mil prisioneros murieron en sus 28 hectáreas. Josu Chueca

El infierno de los 'indeseables'

Tras la ocupación de Francia por parte de los nazis, este campo de concentración quedó dentro del territorio bajo control del régimen que comandaba el mariscal Philippe Pétain. “A partir de octubre de 1940, las autoridades enviaron a Gurs a los ‘indeseables’ (judíos, antifascistas europeos, etc.) como antesala de los campos de exterminio”, escribió hace algunos años el ya fallecido historiador Alberto Garate Goñi en la enciclopedia vasca Auñamendi. El “etc” de Garate comprende también a gitanos, apátridas, homosexuales o militantes revolucionarios que huían de la España franquista.

Según distintas investigaciones, alrededor de 5.500 judíos fueron enviados desde allí a otros campos de concentración nazis. También hubo “traslados” de prisioneros vascos hacia Auschwitz y, sobre todo, Mauthausen, ubicado en Austria.


En este último centro de exterminio estuvo el anarquista vizcaíno Marcelino Bilbao, quien consiguió salir con vida de aquel infierno. No fue fácil: el médico nazi Aribert Heim, también conocido como 'Doctor Muerte', lo utilizó como cobaya en uno de sus brutales experimentos. La prueba, que también fue realizada a otras treinta personas, consistió en inyectarle benceno cerca del corazón.

“Entonces no sabíamos lo que era aquel líquido, pero durante la semana había que evitar parecer enfermo para que no te enviaran al crematorio”, contó varios años después Marcelino. De aquel grupo solo sobrevivieron siete, entre ellos este militante del batallón Isaac Puente de CNT. Murió el 25 de enero de 2014 en Poitiers, a los 94 años de edad.

64.000 prisioneros

Tras el fin de la ocupación nazi, el campo de Gurs alojó durante un tiempo a soldados alemanes y colaboracionistas franceses. El cierre definitivo se produjo en 1946. Detrás dejaba unas cifras de espanto: cerca de 64.000 prisioneros de 52 nacionalidades habían pasado por allí. Se estima que 1.100 murieron dentro. En 1985, casi cuarenta años después de su clausura, se levantó un memorial para homenajearles.

Este sábado, algunos sobrevivientes acompañarán a la presidenta Barkos y al lehendakari Urkullu en el homenaje institucional que se realizará en sus instalaciones. Entre los invitados estará Luis Ortiz Alfau, uno de los vascos que logró salir de allí. Hoy, con casi 101 años a sus espaldas, volverá a pisar Gurs, aquel inmundo sitio en el que creyó que moriría.

Relacionadas

Teatro
Cuando en el teatro se representaba la huelga

La huelga fue protagonista, principal o secundaria, en numerosas obras de teatro escritas y representadas en España en la bisagra entre los siglos XIX y XX. El hispanista Gérard Brey ha analizado en profundidad lo que denomina “teatro de la huelga”, un subgénero hoy olvidado y desaparecido de la escena actual.

Memoria histórica
¡¡¡Irreductibles!!!

Hoy seguimos las historias de hombres y mujeres que combatieron en la guerra civil, posteriormente contra los nazis en Francia y volvieron a cruzar la muga para participar en la guerrilla antifranquista.

Memoria histórica
Justicia y reparación como necesidad social

La crisis sanitaria que vivimos ha obligado a suspender el acto que la Asociación Andaluza de Victimas de la Transición iba a realizar en homenaje a los asesinados por la Guardia Civil en Almería en 19811. Hoy más que nunca necesitamos recordar nuestra Historia, porque la base de nuestra democracia está viciada y sólo a través de la justicia, la verdad y la reparación es que podremos garantizar que aquellos hechos no se vuelvan a producir.

2 Comentarios
Oscar 21:09 2/11/2017

Pensar que aquí en Argentina la mayoría de los vascos son de derecha

Responder
3
3
gonzalo diaz 19:25 30/9/2017

lo visite y me impresiono, no por lo que queda del campo, pero lo que te puedes imaginar que pasaron aquellas personas, con el permiso de las autoridades francesas del momento.

Responder
3
0

Destacadas

Coronavirus
Sanidad reduce en casi 2.000 personas el número de muertes por la pandemia

El Ministerio revisa a la baja el número de fallecidos a causa del covid-19. Catalunya y Madrid son las comunidades donde la cifra se rebaja más, con 1.126 y 291 menos, respectivamente.

Sanidad
Historias de enfermeras que emigraron para trabajar

Entre el 2010 y el 2016 España perdía miles de profesionales de enfermería, en su mayoría mujeres, que ante la falta de empleo, se marchaban a trabajar fuera. Para algunas es difícil volver, otras no se lo piensan. La mayoría coincide en las deficiencias de las condiciones laborales y la falta de horizonte.

Multinacionales
Grandes empresas estudian cómo hacer millones gracias a las medidas contra la pandemia
Varios estados, entre ellos el español, podrían recibir reclamaciones por daños y perjuicios de inversores extranjeros debido a las leyes de emergencia por covid-19.
Siria
Hasaka, una muerte anunciada para los yihadistas

No hace mucho tiempo los combatientes de Daesh se sentían invencibles. Ningún otro grupo insurgente en la historia contemporánea ha estado tan cerca de controlar tanto territorio y a tanta gente. Ahora, sus cuerpos raquíticos cuentan una historia muy distinta; son hombres despiadados que piden misericordia.


Coronavirus
Sanitarios organizan la primera protesta de la desescalada en Madrid
El lunes 25 de mayo a las 20 horas trabajadoras y trabajadores llaman a secundar una protesta en las puertas de todos los centros de Madrid
Migración
Las administraciones dejan en desamparo a un grupo de migrantes argelinos

Las 16 personas argelinas que tras llegar a la costa de Motril, y pasar por el Centro de atención temporal de extranjeros, fueron abandonados ante la subdelegación del gobierno y después retenidas en instalaciones no aptas están siendo ya derivadas con el apoyo de APDHA.

Laboral
Telefónica o cuando trabajar es una heroicidad

El pasado 7 de mayo, una de las principales empresas de telecomunicaciones del mundo anunció que premiaría con 650 euros a una parte de la plantilla por haber estado expuesta al covid-19. Una de las trabajadoras explica por qué considera que se trata de una “muestra más de la hipocresía de la empresa”.

Desigualdad
Las radicales tenemos que ser nosotras

En esta crisis la radicalidad es un activo. Eso lo ha entendido la derecha perfectamente, pero es un activo que utilizan para aceitar la inmovilidad y evitar el cambio. Por eso las radicales tenemos que ser nosotras, porque son radicales las políticas necesarias para conquistar derechos.

Venezuela
El desprestigio de Guaidó da un balón de oxígeno a Maduro

En esta tercera y última parte de la investigación sobre el contrato firmado por Juan Guaidó con los mercenarios estadounidenses, el autor analiza las consecuencias políticas de esta revelación y las nuevas amenazas de EE UU.

Últimas

Laboral
El sindicato gallego CUT se querella contra Marlaska por la prohibición de la manifestación del primero de mayo

Considera que existe una discriminación ideológica, ya que las manifestaciones de la ultraderecha han podido llevarse a cabo durante el estado de alarma, mientras su propuesta fue prohibida.

Huelga
CNT denuncia el despido de más de treinta huelguistas de Productos Florida

El sindicato ha comunicado que la empresa ha despedido a más de treinta personas empleadas que secundaban la huelga desde finales de febrero, por la que exigían acabar con la práctica de falsos autónomos y habilitar contratos dignos en la planta cárnica.

Coronavirus
Cuéntame un cuento para acompañarme en el confinamiento
30 narradoras y narradores orales escenifican relatos de manera virtual para más de 80 personas en situación vulnerable.
Alcorcón
Alcorcón defiende la sanidad pública y acalla las cacerolas

Después de una semana de tensiones en el municipio madrileño, el pasado sábado 23, vecinas y vecinos salieron a reivindicar la sanidad pública eclipsando las protestas contra el gobierno.