Masculinidades
Contra la deconstrucción masculina

No puede haber “hombres deconstruidos”. No se deconstruye un cuerpo, se deconstruyen los conceptos que se inscriben sobre él.

Asamblea de los conductores de Metro
Asamblea de los conductores de Metro David F. Sabadell

publicado
2019-04-30 06:50

Juguemos a esto: buscad artículos sobre “deconstrucción de la masculinidad” en la web y contad cuántos ponen esa palabra sólo en el título pero no la vuelven a repetir en el texto, o la repiten pero no la definen. Si conseguís más de cinco artículos que no caigan en este problema, os invito a una cerveza. Lo prometo.

La deconstrucción se ha vuelto una de las palabras más utilizadas en el argot del feminismo. “Deconstruir” parece que se refiere a “remediar”, “cuestionar”, “criticar”. Pero no está claro. “Deconstruir la masculinidad” es el concepto más repetido en cualquier discurso crítico con los modelos de ser hombre, pero pocas veces (o ninguna) nos hemos puesto a pensar qué significa.

Mención aparte merece el artículo de Raimon Ribera y Josep ArtésAdiós al macho: sobre micromachismos y deconstrucción, en el que analizan filosóficamente el concepto relacionándolo con el feminismo. Pero creo que se quedan cortos. Lo que hacen (muy bien) es definir el término, dejando de lado la aplicación del concepto a la masculinidad. “Deconstruir la masculinidad” es para estos autores “transgredir” las masculinidades, “detectando” y “tachando” todos aquellos micromachismos que se han ido sedimentando en las subjetividades a lo largo de los años. Pero esto resulta demasiado amplio para ser operativo. Para los que llevamos un tiempo en esto de la crítica de las masculinidades, “detectar” y “tachar” son dos cosas muy distintas. Y sin embargo, repetimos una y otra vez “deconstruirnos” sin saber exactamente cómo traducir eso en acciones.

Qué es la deconstrucción

El concepto, nacido del trabajo del filósofo argelino Jacques Derrida, surge en los setenta con el intento de reevaluar el conjunto de saberes occidentales. Nace como herramienta para visibilizar lo que los discursos hegemónicos dejaron históricamente en las sombras. La deconstrucción va contra la centralización del poder y abre la posibilidad para que lo heterogéneo emerja.

Originariamente, es un mecanismo de re-lectura de textos a través de la descomposición y fragmentación. Se disloca la arquitectura de un texto analizando estratos de sentidos y revelando así las herencias ocultas. Es decir, es una genealogía estructurada de los conceptos que nos habitan. La deconstrucción es, pues, contradicción. Una lectura subversiva y no dogmática de los textos en un sentido amplio: textos literarios pero también la cultura como texto, el cuerpo como texto, la política como texto… Deconstruir es traer lo heterogéneo a la mesa, destruyendo la univocidad. Tras una voz única existen otras voces invisibilizadas.

Deconstruir es traer lo heterogéneo a la mesa, destruyendo la univocidad. Tras una voz única existen otras voces invisibilizadas

Deconstruir es abrir en canal para revelar los procesos de formación. Des-sedimentar los conocimientos y discursos para revelar lo que la historia ha ocultado y reprimido. Deconstruir es desmontar un reloj para revelar la forma en las partes fueron formadas, permitiendo analizar mecanismos de funcionamiento, herencias pasadas, piezas ocultas.

Para aplicarlo al género, podemos recurrir a la célebre Judith Butler, que recoge la idea de deconstrucción para entender la artificialidad del género y realizar un desplazamiento en las prácticas corporales. Deconstruir es romper categorías. Pero, en el caso de Butler, deconstruir no es sólo derribar, sino también construir, construir desplazando los conceptos hegemónicos.

Si lo aplicamos a la deconstrucción de la masculinidad, el concepto se refiere al proceso de cuestionamiento y crítica de los valores patriarcales aprendidos durante el proceso de socialización. Sería básicamente cuestionar los valores tradicionales asociados a la masculinidad: potencia viril, competitividad, paternalismos, etcétera, etcétera, etcétera. Pero recalco lo de “deconstruir valores”. Por ello hay que entender que no puede haber “hombres deconstruidos”. No se deconstruye un cuerpo, se deconstruyen los conceptos que se inscriben sobre él. Se analizan los procesos por los cuales se construyen las prácticas de género, pero no hay algo así como un Lionel deconstruido.
Sin embargo, se ha abusado del concepto hasta llegar al punto de poder decir “fulanito está más deconstruido que menganito”, como si la tarea estuviese ya hecha, o como si se pudiesen medir niveles. Es necesario, pues, repensar el concepto, y para ello es útil visibilizar sus límites.

Los límites

Resulta que la deconstrucción, por definición, no destruye. Enseña. Es una herramienta cognitiva que aporta información. De hecho, ni siquiera sentencia: permite entender. En esencia, la deconstrucción no es moral, no define qué está bien y qué no: solo revela las formas por las que se crean conceptos, ideas, prácticas.

Respecto a la masculinidad, la deconstrucción debería permitir visualizar los privilegios masculinos a través de dos procesos: uno hacia fuera y otro hacia dentro.

Hacia fuera, la deconstrucción, debería hacer que los hombres fuésemos conscientes de la invisibilización histórica de otras voces y nos llevase, por lo tanto, a la escucha como posición política. Tenemos que escuchar para entender cuánto daño han sufrido (y sufren) nuestras compañeras y el resto de colectivos oprimidos. Pero una vez escuchado, ¿qué?

Aquí aparece la deconstrucción hacia dentro: se supone que una vez hemos escuchado, la conciencia crítica nos permitiría entender hasta qué punto hemos sido reproductores de lógicas de opresión y con ello facilita el proceso de cambio. Pero desde luego, eso no es así.

Aquí aparecen tres problemas:

1. Otro gran problema con la deconstrucción es que es interminable. Las discusiones sobre la deconstrucción masculina son eternas porque la deconstrucción no tiene límite. Nunca acaba. Nunca seremos lo suficientemente conscientes de los ejes de miseria patriarcal que nos atraviesan. Siempre hay más. Y poner la completa deconstrucción como el objetivo sine qua non para ser “nueva masculinidad” (sea lo que sea eso) es ridículo. Y eso es porque nunca habrá suficiente deconstrucción ya que no depende sólo de nosotros. Esto nos lleva al tercer problema de la deconstrucción.

Poner la completa deconstrucción como el objetivo sine qua non para ser “nueva masculinidad” es ridículo, porque nunca habrá suficiente deconstrucción ya que no depende sólo de nosotros

2. La deconstrucción es auto-referencial porque localiza la labor en el sujeto. El proceso de deconstrucción se ha individualizado de tal manera que incluso se exige como responsabilidad política. “Tu labor es la deconstrucción, macho”, nos dicen. Pero eso convierte el problema en un problema de individuos y no un problema social. Y ya se sabe que soluciones individuales a problemas colectivos no son la solución. La revisión será colectiva y mutua o no será. Y para eso queda aún mucho por hacer. Pero aun así, aunque estemos muchos, nada garantiza nada porque...

3. La deconstrucción es, sencillamente, insuficiente. En tanto mecanismo que aporta información, la deconstrucción no siempre arroja luz sobre los procesos de cambio. Podemos deconstruir ciertas posiciones para visibilizar privilegios, pero sigue estando el problema que ya he nombrado otras veces: ¿cómo cambiar esos privilegios no es siempre tan fácil como decirlo? Aunque sepamos qué queremos cambiar no necesariamente sabemos cómo. La falta de referentes, de herramientas colectivas, de tradición o de ideas de cuál es el modelo deseable hacia el que nos podríamos encaminar dificulta cualquier pasito. Sabemos muy bien qué rasgos de la “masculinidad hegemónica” no nos gustan pero, ¿sabríamos decir cómo es ese supuesto “hombre nuevo”? El silencio ante esta pregunta nos termina agotando.

Y eso, nuevamente, es porque no depende solamente del sujeto. Hay privilegios estructurales (laborales, económicos, políticos) que no suelen depender de la voluntad, hay privilegios individuales (monopolizar el espacio, el habla, el sexo) que no siempre son fáciles de entender por uno mismo a menos que nos lo señalen, y hay otros privilegios que derivan de inseguridades o de carencias emocionales que no siempre está dentro de nuestro margen de acción poder cambiar. Deconstruir es un primer paso. Pero ¿sabemos cómo dar el siguiente?

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Más allá de la deconstrucción individual

La noción de la deconstrucción se ha vuelto insuficiente. Se ha entendido por tal una labor moralista de hombres cuestionándose individualmente. La deconstrucción nunca ha ido de sujetos intentando ser mejores. La deconstrucción va de entender de dónde y de qué complejas formas surgen las relaciones de desigualdad entre géneros y cómo estas relaciones se encarnan en personas, pero también en grupos, instituciones, políticas y ciudades. No va de éticas individuales. Va de dinámicas sociales.

El trabajo individual es importante, desde luego, pero un movimiento político no puede basarse en una exigencia moralista de ser “mejor persona”. Y desgraciadamente, en muchos círculos de masculinidades críticas, la reflexión parece dirigirse hacia la individualización de la culpa y la búsqueda de claves personales.

La deconstrucción solo enseña cómo están construidas las cosas. El cambio es otra cosa, y vendrá a través de una acción/reflexión siempre colectiva, siempre política

La deconstrucción no informa sobre cómo cambiar. Solo enseña cómo están construidas las cosas. El cambio es otra cosa, y vendrá a través de una acción/reflexión siempre colectiva, siempre política.
Centralizar los debates sobre la masculinidad en la ultracoherencia individualista en pos de una deconstrucción plena es una labor abocada al fracaso. No se trata de perfeccionismos individualistas. Se trata de procesos emancipatorios colectivos. Por eso la obcecación en la deconstrucción individual, si bien es necesaria para comprender la forma en la que el patriarcado se encarna, puede no obstante hacernos perder de vista las dinámicas materiales de desigualdad y sus implicaciones de género.

La deconstrucción es necesaria, sí. Pero no es una panacea. Nunca se acaba en la revisión: sin esfuerzos por cambios materiales y sin cambios colectivos en las prácticas de género seremos expertos en saber qué no nos gusta de nosotros pero seremos estériles en nuestro compromiso político.

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33 Comentarios
#34582 16:04 21/5/2019

Sólo me gustaría resaltar el papel fundamental del feminismo porque permiten visibilizar, y no normalizar los estereotipos hegemónicos y así deconstruir el masculinismo. Soy un hombre curado del machismo. Soy deconstruido. Hermanos ojalá que todos se deconstruyan y no caigan en estas posturas satánicas como las que se exponen en "El club de los patanes, Nikola Tesla" (http://ceesty.com/wM9by9) que hasta tienen su manifiesto. Y atentan contra nuestra nueva masculinidad adquirida. Luchemos como hermanos para no caer en tales locuras.

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#34578 15:49 21/5/2019

Ridículos manginas, ¿decontruir? Mis huevos

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que más da 19:36 3/5/2019

Este periódico es tan radical como OKDiarío, para que ser así si cualquier radicalismo, derecha-izquiera, machismo-feminismo es la misma mier da.
Sois iguales que los otros, no os diferenciáis de ellos

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Gabo de México 14:26 3/5/2019

Antes que todo gracias por compartir ya que considero, como tú que el cambio de paradigmas acerca de lo que implica manifestar nuestra masculinidad se hace en colectivo. Quisiera comentar sobre el hecho de que el cambio no es solo individual sino colectivo y social, lo cual comparto hasta cierto punto. Me dedico a acompañar procesos Terapéuticos con hombres y desde la experiencia clínica he descubierto que el hecho de que un compa se permita descubrir las motivaciones profundas de sus violencias, intransigencias y agresiones permite generar un cambio significativo en su manera de manifestar su individualidad que termina por influir y modificar de modo significativo las relaciones con los demás (aquí entramos en el ámbito político, desde la acepción aristotélica de lo que es común) desde mi experiencia y desde la experiencia de otros colegas el cambio no se da, por lo menos a un nivel significativo y real, más que cuando la persona, el individuo cambia su autoconcepto limitante y se permite manifestarse de maneras distintas. Gracias por lo que nos aportas, resulta interesante y enriquecedor. Saludos desde México.

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Lionel 17:28 3/5/2019

Hola, Gabo!

Muchas gracias por tus palabras. Es genial poder contar con alguien que trabaja profesionalmente con esto. En ningún momento niego que tenga importancia el "descubrir las motivaciones profundas" que guardan las violencias. Pero sí que critico que eso sea la primera y la última parte de un proceso de masculinidades críticas. El desvelamiento de las motivaciones (la deconstrucción en un sentido estricto) es un paso en un proceso más largo. Primero, hace falta que haya un contexto colectivo donde ese desvelamiento se facilite (ya rompemos lo individual necesitando lo colectivo), segundo, después del desvelamiento se necesita una puesta en común, un diálogo, y el conocimiento de formas alternativas de gestionar la vida. Ahí volvemos a romper lo individual.
Al final, sin tejido no hay deconstrucción posible, por lo que volver a centrar el debate en lo individual creo que desvía el debate de lo importante: hacen falta más procesos colectivos. Estos procesos colectivos servirán de disparador de reflexiones individuales, desde luego, pero el individuo sólo no hace mucho.
No obstante, no quiero que con esto se entienda que el individuo no tiene ninguna responsabilidad. La tiene en tanto el cambio necesita de su reflexión. Pero que todo gire en torno a la moralidad individual es un error. Un error político.

Un abrazo!

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gennaro 19:01 2/5/2019

quein hace el trabajo domestico no pagado? o quien normalmente es objeto de violencia sexual? esto es lo que tenemos que combatir màs que deconstruir.

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#33726 22:01 1/5/2019

Buen articulo para entender a que se refiere con deconstruccion. Pero irónicamente parte de lugares comunes y hasta en algún punto hegemonico cuando a hipótesis de genero se refiere. La idea del varón o lo masculino como privilegiado, por extencion el concepto de patriarcado entendido como un sistema que perpetra estos supuestos privilegios y tambien creo que coquetea un poco con el constructivismo cultural. En ese sentido me parecería mucho mas deconstructivo (entendido como contra hegemonico) tomar las hipotesis masculinistas sobre desechabilidad masculina, vulnerabilidad masculina o el hombre como objeto de estatus socio económico y todos los cambios sociales y políticos que eso significan. Si bien en los círculos del relato feminista hegemonico se puede ver esto como una especie de reacción patriarcal al cuestionamiento de los "privilegios". También puede ser visto como una conclusión diferente a partir de hipótesis y valoraciones diferentes

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#33725 21:59 1/5/2019

La deconstruccion del hombre es fascismo marriarcsl, por que no deconstruir al homvre levantandoos a las 6 de la mañana y construyendo casas al sol de verano o carreteras en el frio del invierno, como somis patriarcas privilegiados si vivimos menos años, trabajamos mas y morimos mas en el trababo? La izquierda ha perdido el rumbo totalmente,la izquierda existe para luchar por lus trabajadores no para deconstruirlus, sois un fracaso y Derrida un reaccionario igual que vosotros, acomodados academicos que jamas tendran que mezclarse con la prole de machos aun por deconstruir

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Ilusionado 20:14 1/5/2019

Lo pondré en mis redes y los "hombres" que le den a me gusta, les propondre vernos y hablarlo en persona

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#33751 14:22 2/5/2019

Ahí, ahí, demostrando el talante democrático. Tu comentario suena a que pegarías a quien comparta lo expuesto en el artículo/no piense igual que tu. Gente como tu, que llegó a Podemos a expuertas tras las Europeas, son las que nos han hecho abandonar el barco a los moderados y no totalitarios.
Pues como tengas que "hablar" con todos los "hombres" que han votado a Vox...
Ojo, no todo el monte es orégano.

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#33672 24:27 30/4/2019

Pues yo no quiero un hombre afeminado,.castrado y pusilánime.

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#33675 25:30 30/4/2019

Pero es que no pedimos eso.

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Lionel 11:37 1/5/2019

Jajajajaja, tú te lo pierdes....

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#33696 10:38 1/5/2019

No creo que ser afeminado sea nada mallo

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#33695 10:37 1/5/2019

No has entendido nada

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Hombre deconstruido 20:18 30/4/2019

Segundo artículo que leo de Lionel Delgado y ya me he hecho fan. Estaré atento a lo que vas escribiendo. Por cierto, el artículo necesita un repaso. El primer punto empieza con "otro problema..." y se nota que antes iba en otro lugar. Además, hay una frase (ahora no recuerdo cuál) que es una pregunta indirecta pero está puesta entre signos de interrogación.

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#33691 10:05 1/5/2019

Lo dice la ciencia: el hombre no esta mas oprimido pqe maneja el dinero y el poder https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2019/03/la-deshumanizacion-del-varon.html?showComment=1553509685110#c3910697194545105701

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#33657 17:45 30/4/2019

Deconstrucción masculina equivale a eliminar todo rasgo de masculinidad en el hombre, cosa atroz. La Deconstrucción no es posible sin lavado de cerebro o sin coacción. Por ello, el deseo feminista de deconstrucción masculina denota totalitarismo.

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#33707 11:35 1/5/2019

Creo que el que escribe el texto no va por ahí. La deconstrucción no es totalitarismo. Es aprendizaje de donde vienen nuestras actitudes. Un proceso necesario desde luego. Muy necesario, visto lo que piensas...

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#33660 18:37 30/4/2019

No, no es eliminar rasgos de masculinidad en sí, sino eliminar la parte patriarcal que nos hace querer ser (o simplemente ser porque lo vemos normal según la sociedad que nos ha criado) machistas y querer estar por encima de la mujer. Y no, no es totalitarista. Yo soy hombre feminista y no me siento obligado a serlo.

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#37584 24:39 23/7/2019

Hmno anda al medico, creo que se te cayeron las pelotas, si es que alguna vez las tuviste.

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#33656 17:35 30/4/2019

El termino "hombre" refiere al género o no? En ese caso, el género es algo que si se podría deconstruir o estoy equivocado? Estoy completamente de acuerdo con la reflexión realizada en el articulo, sin embargo, me queda esa duda.

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Lionel 11:39 1/5/2019

No creo que se pueda deconstruir una persona. Eso sería algo así como cortar separar las partes y volver a coser. Se deconstruyen como mucho los estratos de cultura que tenemos inscritos en la carne, pero no la carne. En ese sentido, no deconstruye el hombre sino la cultura que tiene adscrita, es decir, sus códigos y prácticas de género.

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#33674 25:10 30/4/2019

Nop. Hombre es el equivalente humano de macho, como cuerpo biologico.

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Anónimo 17:11 30/4/2019

Reflexionando sobre este tema? Genial! Hay artículos bajo el sello feminista de profundo corte sexista, quen roza el delito de odio. Discursos en los que, si sustituyes "hombres" por "inmigrantes", te queda canela nazi en rama. De Barbijaputa "El denominador común de todos los agresores es que sean pobres, es que son todos hombres". Me parece grave y que de alguna manera legitima el equivalente en el otro extremo político. Y me parece que perciba a los hombres como colectivo enemigo a abatir o someter, en lugar de aliados frente a los que no quieren igualdad de derechos ni de nada.
Desde que se ha apostado por la política de identidades, la identidad "española" o "patriótica" ha crecido exponencialmente.
Soy pro-inmigración, pero llevo tiempo planteándome que es necesario asegurarse de que quien entra entienda que nuestra Constitución dice que hombres y mujeres tienen mismos derechos. Preguntarle si está de acuerdo, y si no lo está que no aplique para entrar y obtener nacionalidad.
Por supuesto, también me gustaria expulsar a españoles patrios retrógrados a una isla desierta.
Espero que siga la reflexión, para recuperar la senda de crecimiento nacido de las elecciones europeas. SI SE PUEDE!.

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#33710 11:43 1/5/2019

Bueno, hay que entender el momento histórico: empoderamiento femenino, visibilizacion de unas violencias hasta ahora invisibilizadas y la construcción de un sujeto colectivo fuerte.
Ese colectivo se ha construido identificando las violencias sufridas y todas son cometidas por el patriarcado. Eso inevitablemente lleva a ver al hombre como un potencial agresor.
Pero lo que dices es que no señalan que hay hombres que no violan. Bueno, eso igual es más labor nuestra como hombres que suya. Ellas señalan las violencias, nosotros deberíamos intentar entender que están diciendo y promover valores alternativos de masculinidad.

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#33714 15:32 1/5/2019

Soy el usuario al que respondes: primero, gracias por contestarme sin ataques y argumentando tu posición serenamente. Además, no le das mala intencionalidad a mis palabras (cosa que me ha pasado mucho estos tiempos).
Comparto el fondo de lo que dices y muchas cosas mas, como p.ej "promover valores alternativos de masculinidad" efectivamente, como en artículo se expone: enfocar la lucha contra los conceptos o construcciones sociales en vez de contra los individuos.
Las feministas de mi vida hacen lo segundo, y tienen todo mi apoyo en esta nuestra lucha por la igualdad real. Por desgracia, casi todas las feministas en el foco mediático hacen lo primero: el hombre es malo y opresor por el hecho de serlo... no puedo apoyar ese discurso, por el precedente que sienta.
Un ejemplo de lo que creo necesario, en lugar de pelearnos entre nosotros como enemigos: conseguir que las nóminas de las empresas del sector público y privado reflejen la brecha salarial y amonestar duramente a las que incurran en ello (quitandoles derecho a subvención o multa...)
Un placer el intercambio de ideas, salud.

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#33719 17:58 1/5/2019

Podrías poner un ejemplo de “atacar al hombre por el hecho de serlo”? Nunca he escuchado ningún discurso que dijese “todos los hombres son culpables”. Si te refieres a que dicen que todos tenemos comportamientos machistas, supongo que no lo pondrás en duda: por pura lógica, si crecemos en entornos machistas tendremos rasgos machistas, aunque no queramos.
Asi que por favor, me gustaría conocer algún ejemplo de lo que dices.
Creo que Una frase hecha que nos viene a la cabeza mucho (nos culpan por ser hombres) cuando nos sentimos incómodos porque señalan comportamientos en los que podemos vernos reflejados. Pero creo que es eso, una Frase hecha que no se refiere a ningún discurso feminista real.

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#33729 22:36 1/5/2019

"Hay que enseñarle a los hombres a no violar" "mata a tu papa a tu hermano y a tu novio" "si matamos chongos tene miedo" "erradiquen a los hombres" Esas son frases que se ven en marchas feministas (Rosario, Buenos Aires, Cordoba etc) "Él (el hombre) es un muerto viviente, un pedazo insensible, incapaz de dar o recibir placer o felicidad" Valeria Solanas" "Quiero ver a un hombre golpeado ensangrentado, con un zapato de tacón clavado en la boca como una manzana en la boca de un cerdo". Moderata Fonte 1590 dc o Lucrecia Marinella 1653 dc trataban a los varones prácticamente como esclavos de las mujeres. Asi como hay frases "las mujeres son animales de cabello largo y ideas cortas" hay frases "el mayor pesar de las mujeres es tener que tratar con hombres". A esto hay que sumarle un contexto donde los movimientos por los derechos de los hombres no son tomados en cuenta ni en lo político ni en lo académico ni mediático a pesar que toquen temas tan graves como violencia en la pareja, fraude de paternidad, paternidad errada, aborto finaciero desobligaciones militares etc etc etc es por lo menos plausible que alguien se pregunte si por desinterés o con intención hay algo en contra de los varones. Tambien el matiz constuctivista cultural de la nota, se sugiere que los hombres son mas competitivos o agresivos solo por como son socialisados, y ahí hay dos problemas, esos rasgos no son necesariamente negativos, pueden ser buenos y útiles, y dos hay evidencia de que esos rasgos tienen (en promedio) una relación evolutiva (ver la paradoja de la igualdad noruega) lo cual podría en casos llevar a la idea de "culpar a los varones por ser varones" como pasa con los niños (varones) cuando son patologisados como "hiperactivos" cuando simplemente se comportan como se comportan los niños.

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#33651 16:40 30/4/2019

Contribución muy necesaria! Algunas partes se me escapan por ser filosóficas, pero lo demás es mi y interesante !

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Danó 9:51 30/4/2019

Felicidades por este artículo. Efectivamente, hace falta clarificar este término.

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#33634 8:09 30/4/2019

lo ue hacen ls ultra es victimizarse desp de machacar
su discurso en todo tema
siempre ha sido negar las causas del problema
pqe ellos son expertos en causar problemas

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Jramarnaci 14:41 1/5/2019

Y el disionario pa kuando?

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