Madrid
La Batalla Naval de Vallekas se moja por la educación infantil y contra el fascismo
Siempre coincidiendo con las fiestas de la patrona de los marineros, la Batalla Naval de Vallekas en Madrid reivindica la utopía de “Puerto de Mar” mojando las calles del barrio gracias a la participación popular. Un año más miles de almas con barreños, pistolas de agua y otros sofisticados artefactos, recorrieron el tradicional paseo desde el Bulevar vallecano hasta Payaso Fofó.
Este 2026, “Mójate contra el fascismo” fue la principal reivindicación la batalla porque, explican desde la Cofradía Marinera, colectivo que organiza la batalla naval, “es una fiesta lúdica y reivindicativa que hace barrio y eso desarma el fascismo”.
El pregón de este año –siempre concedido a un colectivo de lucha social del barrio o la ciudad– ha estado a cargo de la Plataforma Laboral de Educadoras Infantiles que llevan más de 100 días de huelga. “La lucha de las y los educadores de 0-3 nos parece muy representativa para hablar de “desarmar el fascismo”. La educación es la gran herramienta para prevenir la aparición del fascismo”, afirma la Cofradía Marinera.
“Porque educar y cuidar la primera infancia importa. Si algo nos ha enseñado este barrio es que los derechos nunca llegan solos. Se conquistan. Por eso nos mojamos por desarmar el fascismo, desde la más temprana infancia. A través de la educación pública, de calidad, gratuita y universal habrá menos Trumps, Netanyahus, Orbans, Ayusos o Abascales”, fueron las primeras frases de un vecino vallecano, educador infantil, que leyó el pregón en nombre de sus compañeras de PLEI.
La Plataforma agradeció la invitación que les hizo la Cofradía: “ha sido una oportunidad para seguir visibilizando y dignificando la Educación Infantil y el trabajo imprescindible de todas las/los profesionales que la hacen posible cada día”. Luego el barco partió y subió por las calles con un masivo cortejo detrás además de las miles de personas que desde las aceras, las ventanas y terrazas también lanzaban sus certeros chorrazos.
Entre la marea de gente alguna vecina se mojó con la kufiya, otros lucían con orgullo la camiseta del Rayo Vallecano, equipo subcampeón de la Conference este año, el equipo del barrio. También pudieron verse muchas camisetas de “la roja”, que la tarde noche de ese domingo jugaría la final del mundial de fútbol. “Ojalá se invirtiera los mismo en la educación infantil que en la selección de fútbol”, se habrá quedado pensando alguna vecina esa noche.
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