Las kellys de Alicante denuncian malas prácticas de empresas multiservicios

Mauxy Tuñas, camarera de piso en Alicante, inició hace dos años un proceso judicial contra la empresa Multiservicios La Fuente. “He aceptado el pacto porque la necesidad económica impera, pero me hubiera gustado que existiera una sentencia contra estas prácticas abusivas”. 

kellys juzgado Alicante
Mauxy Tuñas acude al juzgado de Alicante acompañada de varias compañeras por su demanda contra Multiservicios La Fuente

publicado
2018-10-19 08:30:00

Mauxy Tuñas se declara aliviada por poner fin a una batalla judicial que inició hace dos años contra la empresa multiservicios La Fuente, pero no celebra el resultado: “He firmado un acuerdo con la empresa porque no tenía alternativa debido a la necesidad económica, pero querría que existiera una sentencia”, explica. El anhelo de una condena no es sólo una cuestión egoísta: “Creo que es necesario que no haya impunidad en este tipo de prácticas para que no sientan precedentes”. 

La primera demanda se produjo en 2016, cuando ella y cinco trabajadoras más la interpusieron contra la mencionada empresa y contra el hotel Bonalba (Mutxamel, Alicante) por despido improcedente, ya que el complejo decidió prescindir del servicio de la empresa pero las trabajadoras no fueron subrogadas por la nueva empresa, por lo que resultaron despedidas. Tras la vista, las denunciantes fueron indemnizadas al reconocer la empresa que no se les dio la oportunidad de seguir empleadas. 

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Las siguientes demandas guardan relación con cantidades no abonadas. Una práctica común que denuncian las camareras de piso es que algunas de ellas no son contratadas con dicha categoría profesional, sino como auxiliares o peones de limpieza. Mauxy Tuñas defiende que, durante el tiempo que estuvo empleada bajo esa categoría, “pude dejar de cobrar unos 480 euros netos al mes, aparte del perjuicio que supone a nivel de cotización”.

“Pude dejar de cobrar unos 480 euros netos al mes, aparte del perjuicio que supone a nivel de cotización”

En cualquier caso, defiende, no es sólo una cuestión de dinero: “Que las empresas multiservicios tengan su propio convenio se traduce en precariedad: trabajas con la misma carga o superior, los días festivos no se te reconocen, no sabes en qué momento dejarán de prescindir de ti...”. Defiende que su objetivo es que se legisle para acabar con las empresas multiservicios que tienen sus propios convenios. 

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De los 2.000 euros que reclamó, ha conseguido que la empresa le dé 1.700. Aunque el dato pueda parecer positivo, ella defiende que lo firmó “porque no te queda más remedio que pactar”. “Voy a cumplir 50 años y llevo 15 en este oficio. Yo soy camarera de piso porque lo he elegido, me gusta mi trabajo y viene de familia”, explica, “pero me encuentro con que tengo que luchar con condiciones laborales que no existían hace 40 años, cuando trabajaba mi madre”. 

Mauxy Tuñas define la externalización como “un monstruo contra el que hay que luchar” y defiende la necesidad de que las camareras de piso se atrevan a llegar hasta los juzgados. “El simple hecho de pedir tu nómina puede suponer tu baja”, cuenta, “pero a mí me está costando mucho en salud seguir en esta situación”. La trabajadora alude al trabajo colectivo de las kellys y al apoyo que le han prestado sus compañeras. Asegura que en estos años que las Kellys Benidorm-Marina Baixa han estado en activo —ahora también Kellys Alicante— se han conseguido logros: “Puede que nuestro uniforme nos haga invisibles, pero en realidad somos muy poderosas, así que tenemos que perder el miedo”.

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