El conflicto en Boyacá pone patas arriba la distribución de prensa diaria en Madrid

La plantilla de falsos autónomos protesta por el despido del 50% de los trabajadores y la bajada de sueldos propuesta por la compañía. Los kioscos madrileños llevan tres días sin recibir la prensa diaria con normalidad.

asamblea boyacá
Asamblea de repartidores de Boyacá el viernes, horas antes de ser desalojados de la planta de la empresa. Boyacá Me Mata

publicado
2018-07-22 17:42:00

Los kioscos de la Comunidad de Madrid llevan desde el viernes con un hueco importante en sus expositores: el de la prensa diaria de cabeceras como Abc, El Mundo o El País. El motivo es el conflicto de la empresa distribuidora Boyacá con los trabajadores encargados del reparto: desde la madrugada del viernes los ejemplares de prensa diaria no se están repartiendo con normalidad: la primera noche, por la negativa de los repartidores a hacer el reparto sin tener una reunión con un responsable cualificado de la empresa; las otras dos noches, por el cierre decretado desde la dirección de la planta, que está empleando a otros repartidores para hacer el trabajo.

El próximo 31 de agosto vence el actual contrato mercantil de cada uno de los 240 repartidores con la actual empresa, Dima, y la incertidumbre sobre qué sucederá después está en el origen del conflicto. Según señalan los trabajadores, la última propuesta de la empresa supone dejar de contratar al 50% de los repartidores y pasar a facturarles 150 euros diarios por el servicio. Tanto el vehículo, el seguro, el combustible o las cotizaciones salen a cuenta del trabajador.

“Pasaríamos a sacar 20 euros diarios por nuestro trabajo”, resume Juan Prado, uno de los repartidores, a El Salto. En la actualidad, la facturación por día asciende a 270 euros. Reducción de sueldo y de número de contratados va unida además, dado que la propuesta de la empresa hasta ahora es que el recorte de facturación vaya unida a un aumento de los días trabajados para el contingente que siguiera trabajando en el reparto, que pasaría de 15 a 20 días. En 2014, ante presiones de la empresa, los repartidores yaaceptaron rebajar la factura en un 20%.

Con la cercanía de la fecha límite del contrato, los repartidores se reunieron la noche del viernes en asamblea en el único centro de reparto, localizado en Torrejón. Allí acordaron ya de madrugada no retirarse de la planta ni hacer el reparto hasta tener una reunión con un representante cualificado de la empresa. Los trabajadores no se niegan a rebajar ni sueldo ni número de contratados —el de los “ruteros” es un colectivo donde la media de edad es relativamente alta—.

“Por la viabilidad de la empresa aceptaríamos 200 euros siempre que los que salieran fueran voluntarios. 60 ya han aceptado en la última encuesta que hicimos. Pero Boyacá quiere todo o nada”, señala Prado, que lleva trabajando como repartidor 26 años. “Les hemos propuesto una prórroga del contrato mientras duren las negociaciones, pero se niegan en redondo. Señal clara de la falta de interés en llegar a un acuerdo", concluye. 

“La empresa está diciendo que somos unos privilegiados, que nos dan 90.000 de indemnización para que nos vayamos, a mí si me hubieran ofrecido eso me hubiera ido”, explica a El Salto Julián, también repartidor y afiliado al sindicato CNT. “Somos falsos autónomos: no tenemos otro empleador, yo tengo jefe, tengo un horario y ficho”, continúa. En un comunicado, publicado de forma íntegra por La Razón , Boyacá acusa a sus repartidores de “negociar con amenazas, coacciones y métodos violentos para mantener sus privilegios y prebendas”.

Cierre patronal

Fue a partir de la segunda noche de conflicto cuando la empresa decidió cerrar el acceso a los repartidores. Estos aguantaban todavía desde la madrugada del viernes en la planta de Torrejón, a la espera de que la compañía enviase a un interlocutor con capacidad de decisión. No fue así: lo que sí presentó Boyaca en tiempo record fue una resolución judicial para el desalojo de la planta. A las 22 horas del viernes la ejecutarían —sin enfrentamientos— seis destacamentos de antidisturbios, y desde entonces las puertas no se han vuelto abrir para los 240 ruteros de prensa diaria.

Estos han seguido haciendo sus rutas del sábado y del domingo, pero no para repartir, sino para informar del conflicto a los repartidores empleados por Boyaca. “El sábado no hubo prensa diaria en Madrid”, señala Prado enfáticamente. Julián, el repartidor afiliado a CNT, señala que “se ha hecho todo pacíficamente, sin pegar ni agredir a nadie”. Hasta el momento ha habido tres detenidos de entre los repartidores, que fueron identificados en la comisaría de Moratalaz y liberados sin cargos.

En esas rutas, Prado se queja de que se están encontrando “gente que no tiene autorización de transporte, en vehículos de alquiler. Nos enfada mucho. Informamos a esas personas que están cubriendo nuestros puestos de trabajo y que estamos peleando por ellos y es una intervención que no deben hacer”. Según ha podido saber El Salto, el sábado el diario El Mundo tan sólo se repartió en 100 de un total de 1.700 kioscos en toda la Comunidad de Madrid.

La cuarta noche se presenta igualmente tensa. El sábado por la tarde tres representantes de los repartidores -que tienen constituida una asociación- trataron de ser recibidos, sin éxito, por personal de la empresa. “Estamos en una asamblea permanente. Hacemos reuniones normalmente a las 3 de la mañana, y luego a las 12 cuando volvemos de las rutas”, señala Prado.


boyaca cartel
Cartel en un kiosco en el barrio madrileño de Chamberí Manu Tomillo
7 Comentarios
#20867 17:52 22/7/2018

Podriais hablar tambien de como Bocaya esta en una situacion casi monopolistica, como muchos kioskos han tenido quee cerrar o malvenderse para poder hacer frente a las deuda y no peder su casa, como cada dia hay mas poblemas con las decoluciones y las facturas, que si la huelga sigue muchos vamos tener que cerrar porque Boyaca reparte gran parte de las revistas y todos los periodicos nacionales.... Pero parece que los malos son los kioskeros y no Boyaca. Son los que mas pierden: sin material no hay venta, sin venta no hay dinero y sin dinero no se pagan las facturas del material que, por la huelga, no llega (pero lo cobran). Estaria bien que tambien apoyaraisa los kioskeros, que tambien son autonomos y tienen que pagr impuestos, pero los piquetes han ido los kioskos y parece que nadie va protestar a caas de Villanueva, dueño de Boyaca y contra el que no veo ningun comentario. Respeto el derecho a huelga, pero respetad el derecho a vender de los kioskeros.

Si en lugar de ir a por el grande los pequeños se matan entre ellos, mal vamos.

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#20907 16:04 23/7/2018

El derecho a la huelga es un derecho superior al derecho a vender periódicos.

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#21068 21:02 26/7/2018

No hay derechos superiores ni inferiores. Hay derechos sin más. El del que quiere hacer huelga y el del que quiere vender prensa. Ambos tienen sus derechos y ninguno está por encima de otro ya que de lo contrario estaríamos hablando de una dictadura.

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#270674 19:31 24/7/2018

Soy transportista autónomo de Boyaca con casi 25 años trabajando para esta empresa, con todos mis papeles en regla y con mi furgoneta de 3500kg.. como yo todos mis compañeros que hacemos carretera y estos ruteros que están del huelga que me parece fenomenal, nos persiguen, nos amedrentan e incluso nos pinchan nuestros vehículos con el fin de quitarnos la carga para que no llegue a Madrid. yo o estoy de huelga y el responsable de mi carga soy yo además yo no estoy repartiendo y aunque lo estuviese tengo el mismo derecho que ellos?.Quien me paga los desprefectos de mi vehiculo porque cuatro señores se calienten? Porque eso no lo cuentan?

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#20996 13:11 25/7/2018

Porque si no fuera por la huelga lo mismo mañana se queda tu furgoneta de 3500 kg vacía aparcada en la puerta de tu casa

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#20868 18:58 22/7/2018

Ánimo a todos los ruteros. Q no cese su lucha

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#20883 7:04 23/7/2018

ánimo para los currantes, Boyaca tiene el monopolio de los medios.

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