Universidad
Ciencia, ley, compromiso y genocidio: la universidad española, 28 meses después
Este documento actualiza nuestro informe titulado Estado de los compromisos universitarios en la suspensión de relaciones con Israel, publicado el 26.05.2025 y recogido aquí, aquí, aquí y aquí, entre otros medios. Hace nueve meses la cuestión pareció merecer atención. Veamos cuál es la respuesta en febrero de 2026 ante 28 meses de destrucción y exterminio participados por, desde y a través de nuestras universidades – sobre el papel de los medios de comunicación en el genocidio del pueblo palestino, ver informe y resolución final de la mesa 3 de la primera edición del Tribunal de los Pueblos sobre la Complicidad con el Genocidio Palestino en el Estado español TPCGP-25).
Antecedentes
El 09.05.2024, la Conferencia de Rectores-as de las Universidades Españolas (CRUE) llamó a “revisar y, en su caso, suspender los acuerdos de colaboración con universidades y centros de investigación israelíes que no hayan expresado un firme compromiso con la paz y el cumplimiento del derecho internacional humanitario”. Ese fue el primer “comunicado-paraguas” emitido por CRUE, entonces en el contexto de las acampadas estudiantiles y las reclamaciones de RUxP a los rectorados de las universidades públicas. Le damos ese nombre porque esa fue su utilidad: dar al gobierno de cada institución un instrumento para “quitarse los muertos de encima”. Suscribiendo la declaración, los equipos de gobierno esperaban despachar la cuestión del modo más “eficiente”, en su pura acepción gerencial, minimizando costes en tiempo y ruido. Así se nos hizo saber en no pocos casos. Muchos rectorados se sorprendían al ver que una declaración no nos parecía suficiente y, en lugar de felicitarles, les molestábamos con la pesada cantinela de “las obligaciones a los estados terceros”.
En el lenguaje de la declaración institucional, lo que se dijo no tiene por qué coincidir con lo que se hace. Eso lo sabe todo el mundo. Nos hemos hartado de comprobarlo. Pero la cuestión es más retorcida aún: no hay “contradicción” alguna entre declaraciones y decisiones, por (siempre moderadamente) bien que suenen las primeras. No se trata, pues, de “decir algo” pero luego incumplir lo dicho, sino precisamente de “decir algo” PARA luego no tener que obrar en consecuencia. Lo que se hace nunca contradice lo que se dice o escribe, sino que cada tópico, cada mueca escrita, cada presunto pronunciamiento permite seguir apuntalando el marco de complicidad estructural. Al gesto “comprometido” nunca le acompaña una toma de posición. Los tópicos humanitaristas y las formalidades jurídico-morales achican espacios y compran tiempo para seguir colaborando con esa maquinaria colonial de invasión, ocupación, segregación, saqueo y exterminio que tiene su ariete en Israel. Y así se mantiene el business as usual de la connivencia criminal. No sólo el supremacismo mata. No sólo mata el fundamentalismo genocida. También mata la inanición complacida del “colonialismo moderado” que expresa preocupación, consternación o indignación ante cada empujón de esa maquinaria industrial de muerte que él mismo y sus feligreses, dando al axioma “económico” una prioridad incuestionable sobre la vida, han contribuido a crear. Y a tenor de las consecuencias globales, a esas dos posiciones las une mucho más de lo que las separa. Qué gran ejemplo de todo eso nos muestra la universidad actual, desgraciadamente.
Entre mayo y junio, muchas universidades replicaron el comunicado de CRUE de 09.05.2024. Algunas lo “mejoraron”. Otras incluso aprobaron compromisos más o menos “ajustados” a sus obligaciones legales –ver el citado informe de RUxP de 26.05.2025. La mayoría acabó (in)cumpliendo esos compromisos en diferentes grados. Sólo el 20% de las Universidades públicas mostró un respeto suficiente ante la gravedad del tema a tratar como para formar una mesa de seguimiento en la que ejecutar y monitorear los compromisos declarados. En términos generales, la práctica más extendida entre las universidades ha consistido en mantener colaboraciones científicas y de investigación, así como relaciones comerciales con Israel y/o terceras entidades que colaboran con Israel, en dos líneas principales: proyectos de investigación en el contexto europeo y colaboración comercial con empresas de Israel y financiación de acciones y programas universitarios con entidades bancarias que colaboran con Israel –bien en la industria militar, bien financiando la ocupación y anexión de territorio, entre otras formas de criminalidad estatal-corporativa.
Muy pocas declaraciones afirmaron el compromiso de “no participar en nuevos convenios, acuerdos o proyectos de investigación en colaboración con universidades, organismos o instituciones israelíes” y lo mantuvieron en sus prácticas posteriores. En otros casos, el compromiso se manifestó como una solicitud a la UE “del bloqueo inmediato y cautelar de la participación de instituciones israelíes en todos los proyectos financiados con fondos europeos, de acuerdo con los tratados europeos y los principios que los fundamentan”, sin que eso haya impedido la firma de nuevos proyectos de investigación junto a instituciones de Israel. Otras universidades, aun habiéndose comprometido a “no firmar nuevos acuerdos de colaboración, ni a mantener ningún tipo de relación científica o académica con universidades e instituciones israelíes, proyectos internacionales, grupos de investigación, investigadores y docentes”, han acabado firmando nuevos proyectos. Otras muchas, que no establecieron compromisos sobre la suspensión de proyectos de investigación ni añadieron solicitud de dicha suspensión a las instituciones europeas, también han seguido firmando proyectos.
Otra cuestión es la de las relaciones comerciales, los contratos de servicios, las cátedras de empresa u otros vínculos entre universidades y entidades privadas que participan de y/o se benefician con la ocupación, el apartheid y el genocidio – y por extensión, de violaciones de los derechos humanos en diferentes áreas de negocio y zonas del planeta. Nuestro informe de 26.05.2025 aludía a dos casos (Ex Libris/ Clarivate en bibliotecas y Banco Santander, líder de la Banca Armada española financiadora del genocidio, en todas partes) pero la lista de empresas es enorme. También ahí encontramos que la práctica totalidad de universidades no cuenta con cláusulas efectivas de derechos humanos ni respeta ese marco legal vigente que comienza en las Normas internacionales de derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario y la Declaración y Programa de Acción de Viena de 1993, reúne una docena de pactos, convenciones y tratados, sigue en el Título I de la Constitución Española, prosigue en la Ley Orgánica 2/2023, de 22 de marzo, del Sistema Universitario y va a morir a los Estatutos de cada Universidad. Para una información completa sobre el tema, se propone consultar los documentos elaborados por compañeras-os de UdG y UPM y replicados por los grupos de RUxP en otras universidades.
Los detalles y las implicaciones del marco jurídico que guía el trabajo de la RUxP ya fueron expuestos en el informe previo y en muchos otros documentos. No los repetiremos aquí por enésima vez. Baste recordar que las premisas legales de dicho marco deben hacerse efectivas en las políticas de la UE, que tales políticas deben plasmarse en las medidas que tomen los estados miembros y que dichas medidas han de incluir a todas las instituciones participantes en programas de la Comisión Europea tales como los dedicados a I+D+i.
No nos cansaremos de recordar que ante la ocupación, el apartheid y el genocidio, las normas que el estado español suscribe –y a las cuales su propio ordenamiento se somete– obligan clara y literalmente a la ruptura de todo tipo de relaciones, colaboraciones y actividades con cualquier institución del régimen colonial invasor, ocupante, segregador y genocida, así como a la imposición de sanciones diplomáticas, institucionales, científicas y económicas, igualmente recogida y obligada por el derecho internacional vigente. Con otras palabras: para respetar y cumplir sus obligaciones legales, las universidades han de abstenerse de iniciar cualquier colaboración académica o relación comercial en cualquier marco del trabajo universitario (educación, investigación, cooperación, financiación…) con instituciones que vulneran la legalidad internacional o con terceras entidades, empresas o instituciones que colaboran con la violación del derecho internacional por parte de “Israel”, máximo impulsor de la ocupación y su lista completa de crímenes. Estas relaciones quedan, sin excepción, estrictamente prohibidas para todas las terceras partes –los estados y sus representantes y administraciones institucionales.
Pues bien, aquí seguimos. Hay quien pelea con los argumentos del derecho y el rigor académico bajo el brazo, y hay quien se dedica a ladrar –“¡akelarre antisemita!, ¡terroristas a la vista!”– acosando, amenazando y extorsionando para perpetuar y consumar el genocidio hasta su imposible final. Desde los lobbies locales hasta los más altos puestos de autoridad en Europa, pasando por presidencias, ministerios, secretarías o rectorados.
Más de lo mismo pero peor
Como acaba de intuirse, la estrategia institucional predominante durante 28 meses de genocidio ha consistido en disimular la mayor parte del tiempo –“¡no mezclemos ciencia y política!”– y publicar una declaración de vez en cuando –“habrá que decir algo…”. No estamos exagerando, más bien lo contrario. Tras el ataque llevado a cabo el pasado 06.01.2026 por las fuerzas de ocupación israelíes contra la Universidad de Birzeit en Ramallah, la CRUE (14.01.2026) publicó un comunicado de condena en nombre de las 50 universidades públicas y 27 privadas en el Estado español. Desde la RUxP sólo podemos responder a dicho comunicado con la lista de universidades y otros organismos de investigación que han seguido participando en proyectos junto a instituciones y empresas israelíes durante los últimos nueve meses de genocidio. A continuación exponemos un recuento parcial de esta última fase, así como el total acumulado desde 2024 hasta hoy.
Desde mayo de 2025, fecha en la que RUxP publicó el informe titulado Estado de los compromisos universitarios en la suspensión de relaciones con Israel, buena parte de las universidades españolas ha acumulado nuevos méritos en la carrera de la academia occidental por la colaboración con el genocidio. Esta es la lista de instituciones agraciadas:
Universidad Rey Juan Carlos junto a University of Haifa. https://cordis.europa.eu/project/id/101227351
Universitat Politècnica de València junto a Hebrew University of Jerusalem & Agricultural Research Organisation of Israel - Volcani Centre. https://cordis.europa.eu/project/id/101227217
Universitat Autónoma de Barcelona y Universidad de Sevilla junto a Weebit Nano Ltd. https://cordis.europa.eu/project/id/101194172
Universitat d’AlacantyAgencia Estatal CSIC junto a Israel Antiquities Authority.https://cordis.europa.eu/project/id/101232855
Universidad Complutense de Madrid y Agencia Estatal CSIC junto a Ben-Gurion University of the Negev.https://cordis.europa.eu/project/id/101226058
Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Santiago de Compostela y Agencia Estatal CSIC (coordinador) junto a Tel Aviv University. https://cordis.europa.eu/project/id/101216924
Universidad del País Vasco/EHU, Fundació Universitat Pompeu Fabra y Asociación Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa (UPV/EHU socio)junto a Technion y Mana Bio Ltd. https://cordis.europa.eu/project/id/101226670
Universidad del País Vasco/EHU y Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales- CIC biomaGUNE junto a Technion.https://cordis.europa.eu/project/id/101227308
Universidad de Córdoba, Instituto Canario de Investigaciones Agrarias y Ferimark 2016 SL junto a Volcani Centre y Sapir Academic College.https://cordis.europa.eu/project/id/101212676
Universidad de Granada (con Safran Electronics&Defense Spain SL, Tecnologías Servicios Telemáticos y Sistemas SA y Acorde technologies SA) junto a Mellanoz Technologies. https://cordis.europa.eu/project/id/101194239
Universidad de Málaga, Agencia Estatal CSIC, Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología FECYT, Agencia Estatal de Investigación AEI, Consejería de Agricultura , Pesca, Agua y Desarrollo Rural Junta Andalucía, Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación CDTIjunto a National Technological Innovation Authority, Agricultural Research Organisation of Israel -Volcani Centre, Ministry of Agriculture and Food Security.https://cordis.europa.eu/project/id/101197332
Fundación CIDAUT (Universidad de Valladolid en patronato)junto a Hydrolite Ltd. https://cordis.europa.eu/project/id/101192235
Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología FECYT junto a National Technological Innovation Authority.https://cordis.europa.eu/project/id/101236366
Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (EPE Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades) junto a National Technological Innovation Authority (coordinador).https://cordis.europa.eu/project/id/101207064
Agencia Estatal de Investigación AEI, Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología FECYT, Instituto de Salud Carlos III y Fundación Vasca de Innovación e Investigación Sanitarias junto a Ministry of Health.https://cordis.europa.eu/project/id/101259512
Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud M.P. junto a TEVA Pharmaceutical Industries Ltd. https://cordis.europa.eu/project/id/101219311
Fundació Institut Català de Nanociéncia i Nanotecnologia (coordinador) junto a Hebrew University of Jerusalem. https://cordis.europa.eu/project/id/101210646
Fundació de Recerca Clínic Barcelona-Institut d’Investigacions Biomédiques August Pi i Sunyer , Hospital Clínic de Barcelona y Fundació Hospital Universitari Vall d'Hebron-Institut de recerca junto a Insightec Ltd.https://cordis.europa.eu/project/id/101253085
Fundació Privada Institut d'Investigaciò Oncológica de Vall-d’Hebron –VHIO (Dept. de Salut Generalitat de Catalunya en presidencia patronato) junto a IBM Israel Science and Technology Ltd. https://cordis.europa.eu/project/id/101252959
Para un resumen del total de proyectos participados ilegalmente por instituciones españolas junto a entidades israelíes, las tablas que siguen refieren a los proyectos vigentes a 8 de febrero de 2026 e iniciados desde el 19.07.2024, fecha del Dictamen Consultivo de la Corte Internacional de Justicia sobre la ocupación de Palestina. No incluimos fecha de firma de los proyectos por resultar irrelevante, pese a los pretextos aducidos con frecuencia por las instituciones responsables. 38 proyectos europeos han sido iniciados después de esa fecha y siguen vigentes entre universidades y otros organismos de investigación españoles y entidades israelíes, con 27 entidades españolas (universidades u organismos de investigación) y 33 entidades israelíes participantes (de las cuales 10 son organismos de educación superior o de investigación).
Este es el listado completo de proyectos en curso –149 proyectos, incluidos 38 posteriores al Dictamen de la CIJ de julio de 2024 más otro (INTRABRAIN) aún no iniciado:
Los proyectos iniciados cada mes desde el 19.07.2024 (y en total desde el comienzo del genocidio) son:
Esta es la financiación comprometida desde la Comisión Europea para las entidades israelíes en los 38 proyectos citados:
Repartida por entidades, la financiación de esos 38 proyectos queda como sigue:
Para acabar, a continuación la lista de participantes/colaboracionistas españoles en todos esos centros de investigación y todas esas universidades violadoras de las tan repetidas obligaciones legales. A la columna de proyectos iniciados desde julio de 2024 añadimos otra con la suma total de proyectos cómplices activos a fecha de 08.02.2026.
Seguimos deseando que, aunque demasiado tarde, su cumplimiento nos acabe permitiendo celebrar que nuestras universidades son instituciones “ya-no-colaboradoras con” el genocidio del pueblo palestino. De momento, nada más lejos de la realidad. 28 meses después de octubre de 2023, las universidades españolas siguen siendo cómplices de los crímenes perpetrados por la ocupación, el apartheid y el genocidio en Palestina.
Demasiado cansancio para rendirse y demasiada rabia para olvidarse
Seguimos denunciando en los mismos términos, por las mismas razones y con la misma razón que entonces, ahora contra la “coartada de la paz” –bendecida por nuestro gobierno entre tantos otros– y la “estrategia del silencio” –oficiada desde los principales altavoces del mercado de la comunicación.
Y el problema es aún peor. Para ser honestas, ni siquiera lo mencionado en el punto 2 convertiría a nuestras universidades en instituciones respetuosas con sus obligaciones legales. Otro campo de la misma batalla contra el colaboracionismo genocida es el de las cátedrasy los contratos con empresas. Las relaciones entre gerencialismo y corporaciones criminales son, además y a la vez, producto y síntoma de la forma en que el gobierno desde el mercado ha depredado la política pública, los derechos de la mayoría social, la mera noción de universalidad y la base mínima de la justicia social durante las últimas décadas. En materia de servicios financieros (et al.), el ranking de las cátedras con bancos se asemeja bastante al ranking de entidades financiadoras del armamento genocida que fue expuesto el pasado mes de noviembre por la mesa 2 (Industria, comercio y banca armada) del Tribunal Permanente de los Pueblos organizado por RUxP en la Universidad Complutense de Madrid. Todo eso merece otra denuncia en informe aparte.
Continuará. Por supuesto.
Viva Palestina Libre
Red Universitaria por palestina
Febrero de 2026
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