Incendios Forestales
77.000 hectáreas calcinadas en los incendios de Ávila, Madrid y Toledo
Doblando los turnos de las guardias, los cuerpos de bomberos trabajan de manera contínua para contener los incendios en la Comunidad de Madrid, Ávila y Toledo, donde ya han quedado calcinadas más de 77.000 hectáreas. Si bien la Unidad Militar de Emergencias (UME) da por contenidos los frentes y los trabajos de extinción de la pasada noche han sido calificado como “positivos”, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez —que durante la mañana del domingo ha visitado el puesto de mando en Navaluenga (Ávila)— ha reconocido en su comparecencia de hoy que “quedan horas complejas por delante”, para, a continuación, asegurar que “la magnitud del desastre resulta difícil de asumir”. Además de las hectáreas calcinadas, ya ascienden a 120.000 las personas entre confinadas y evacuadas a causa de estos incendios.
Sánchez ha recordado que en lo que llevamos de año, en el país han ardido 150.000 hectáreas en 32 grandes incendios: se trata de casi cuatro veces más que la media de los años 2006-25 (de 35.700 hectáreas), según los datos que maneja el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS, por sus siglas en inglés). También ha comentado que en el próximo Consejo de Ministros, que tendrá lugar el próximo martes 28 de julio, las zonas afectadas serán declaradas como gravemente dañadas por la emergencia mediante un real decreto. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado que no va a esperar para poner en marcha las ayudas en el marco de un plan de recuperación para los municipios afectados por el fuego. “En el Gobierno de la Comunidad de Madrid ya estamos trabajando para una recuperación lo más rápida posible antes de que se apague el fuego”. Díaz Ayuso prevé poner en marcha un plan de trabajo para reparar infraestructuras clave dañadas por el fuego como carreteras y otorgar una serie de ayudas a agricultores y ganaderos, entre otras medidas. Tras la reunión del CECOPI, el delegado del Gobierno, Fran Martín Aguirre, ha asegurado que parece ser que las condiciones meteorológicas son favorables y que hay motivo para mostrarse “optimistas”.
Entre Madrid, Toledo y Ávila, se han evacuado, de momento, un total de 39 localidades. Se trata de una cifra sin precedentes. El área quemada en este año ya es cinco veces superior a lo que había ardido el año pasado por estas mismas fechas. El Gobierno declaró el estado de emergencia nacional el jueves por la noche, después de que la presidenta madrileña lo solicitara. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunciaba la medida de excepción debido a “la concurrencia de estos incendios” y unas condiciones meteorológicas, que calificó de “especialmente adversas”, en plena salida de la ola de calor, con máximas por encima de los 30 grados y rachas de viento en la zona que llegaron a más de 50 km/h.
Si bien en las últimas 48 horas las temperaturas han ido a la baja y los frentes en Madrid y Ávila se han podido contener, la situación continúa siendo crítica; y las autoridades no se permiten hacer predicciones. Hasta el terreno se han trasladado efectivos de Portugal, Italia y Grecia, que están colaborando con las unidades españolas en las tareas de extinción. Se espera que, en las próximas horas, las rachas de viento sean más flojas, lo cual podría beneficiar las labores de extinción.
La Vall d’Uixó, en Castelló, también en horas críticas
Donde también se viven horas complicadas es en la Vall d’Uixó, en la província de Castelló, donde ya han ardido unas 4.300 hectáreas en un fuego que se inició ayer sábado por la mañana. Durante la noche de ayer a hoy, las llamas han duplicado su perímetro, que ya ha alcanzado los 40 kilómetros, según las autoridades valencianas. 450 efectivos y 20 medios aéreos están intentando controlar el fuego, según ha explicado Pérez Llorca en una comparecencia. “La situación es difícil y las condiciones meteorológicas van a seguir siendo malas”. Uno de los frentes del incendio en la Vall d’Uixó, además, es de difícil acceso, por lo cual se complica el trabajo de las unidades terrestres.
En la Vall d’Uixó el fuego continúa sin poder ser controlado mientras las autoridades estudian el origen del mismo. Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en el País Valencià apunta que, según las primeras pesquisas, el incendio no se habría originado por causas naturales. Allí, una veintena de personas han tenido que ser atendidas por los servicios médicos por inhalación de humo.
Autoridades y bomberos miran hacia el termómetro —ya que las temperaturas han subido durante las últimas horas— y también están pendientes de la dirección que toma el viento. La parte positiva es que parece que los niveles de humedad se han incrementado. De momento, los habitantes de los municipios evacuados no han podido volver a sus domicilios y no se prevé que puedan volver en las próximas horas.
Ayer una persona falleció en un incendio en Manises, en València, y cinco más tuvieron que ser trasladadas al hospital por inhalación de humo y quemaduras. Si bien el incendio fue controlado de manera temprana, la persona fallecida quedó atrapada en él.
Incendios Forestales
El cóctel de ola de calor e incendios lleva a la Península a una situación crítica
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