Ceremonia cruel en la Plaza de Armas, vida y muerte de Túpac Amaru II

José Gabriel Condorcanqui, nombrado Túpac Amaru II, llegó a poner en peligro la dominación europea en Perú durante siete meses.

Tupac Amaru II
Lienzo de la ejecución de Tupac Amaru II en la Plaza de Armas de Cuzco (1781).

publicado
2017-11-10 06:00:00

Fernando dio un alarido que resonó por toda la Plaza de Armas de Cuzco aquel 18 de mayo de 1781. Con tan sólo diez años, la crueldad no era nueva para él. Era moneda común para la población indígena del Virreinato del Perú y, además, había vivido de cerca los combates de los últimos meses. Por otro lado, ya con tan corta edad tenía la intención de mantener la entereza que siempre había observado en sus padres y quería que ellos murieran con el convencimiento de que tenían un hijo a su altura.

Había soportado con rabia las primeras ejecuciones, aunque tuvo que cerrar los ojos durante unos segundos cuando el verdugo cortó la lengua a su tío abuelo Francisco y a su hermano Hipólito, antes de ser ahorcados junto a otros de los líderes rebeldes. Sin embargo, ya no pudo controlar las lágrimas durante el tormento de su madre Micaela. El sufrimiento de la mujer que le trajo al mundo debió ser insoportable. Su destino era el garrote, pero su cuello era demasiado delgado para el instrumento de tortura y, al no ahogarse completamente, varias personas lo intentaron con varios lazos mientras otros pateaban su cuerpo.

Su grito le salió del alma en el culmen del macabro día. Su padre, José Gabriel, había sido condenado a morir desmembrado, pero no funcionó. Los cuatro caballos atados a cada una de sus extremidades no consiguieron romper su cuerpo, y se optó entonces por cortarle la cabeza y desmembrar su cadáver posteriormente.

Cacique en rebeldía

José Gabriel Condorcanqui, nombrado Túpac Amaru II por ser descendiente del último inca, que también acabó ejecutado por los españoles, había llegado a poner en peligro la dominación europea en Perú durante siete meses. Cacique de Pampamarca, Tungasuca y Surimaná, y dedicado al transporte de mercancías, Túpac era consciente del devastador efecto causado por la crisis económica y las reformas borbónicas. Denunció ante la Audiencia de Lima los sistemas de trabajos forzados, especialmente en las minas, y los altos impuestos. Su petición cayó en saco roto ante un organismo controlado por los intereses mineros y el cacique se convenció de que la vía debía ser otra. En consecuencia, sus seguidores empezaron a hacer acopio de armas.

El levantamiento estalló con ocasión de la excomunión del corregidor de Tinta, Antonio de Arriaga, por el obispo criollo Moscoso. El 4 de noviembre de 1780, Túpac Amaru le mandó detener y, tras un juicio, el mandatario colonial fue ejecutado. Así, Túpac empezó a reclamar la soberanía y decretó, por primera vez en América, el fin de la esclavitud negra (no en vano, el padre de su mujer era africano). Así mismo, ordenó que nadie pagara ni obedeciera “en cosa alguna a los ministros europeos intrusos”.

Las tropas rebeldes lograron una sonada victoria en la batalla de Sangarará frente a las tropas realistas el 18 de noviembre, tras lo cual su apoyo aumentó de forma espectacular. Los dirigentes de la rebelión apelaban a la unión entre “indios”, mestizos (de sangre indígena y europea, como el propio líder) y criollos (hijos de españoles pero nacidos en América, normalmente con mejores medios y conexiones), y su mensaje emancipador, además de hacer constantes referencias a la situación precolonial, estaba fuertemente impregnado con la religión cristiana.

Los rebeldes parecían imparables, como señaló en sus memorias Manuel Godoy, estrecho colaborador del rey Carlos IV: “Nadie ignora cuánto se halló cerca de ser perdido, por los años de 1780 y 1781, todo el Virreinato del Perú y una parte del de la Plata, cuando alzó el estandarte de la insurrección el famoso Condorcanqui, más conocido por el nombre de Túpac Amaru”. Sin embargo, éste decidió no hacer caso del consejo de Bastidas y no marchó sobre Cuzco a tiempo, según diversas fuentes para evitar un baño de sangre entre los soldados enemigos, que él consideraba “hermanos”. Así, los colonizadores se pudieron recuperar y formaron un Ejército de 17.000 hombres que derrotó la rebelión, entre cuyas filas más de mil personas fueron pasadas a cuchillo. 

Ese 18 de mayo en la Plaza de Armas, el Reino de España mandaba un mensaje nítido y claro, igual que el que José Gabriel había dado, ya capturado, al visitador Areche cuando éste le interrogó sobre sus cómplices: “Aquí no hay más cómplices que tú y yo. Tú por opresor, y yo por libertador, merecemos la muerte”.

1 Comentario
LTAP 1:00 11/11/2017

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Querrán descuartizarlo, triturarlo,
mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.
Querrán volarlo y no podrán volarlo.

Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Al tercer día de los sufrimientos
cuando se crea todo consumado,
gritando ¡LIBERTAD! sobre la tierra,
ha de volver.¡Y no podrán matarlo!

Responder
2
0

Destacadas

Barcelona
¿Sigue siendo Barcelona una ciudad muerta?
La transformación de Barcelona en un resort de lujo para asistentes a los grandes eventos que se celebran allí ha alterado profundamente el paisaje de la ciudad y la relación con quienes viven en ella.
Brecha salarial
Hombres banqueros: más y mejor pagados

Las retribuciones máximas del Banco Santander multiplican por 600 el salario mínimo. Los hombres ganan un 23,31% más que las mujeres.

Líbano
Refugiadas en la cancha

Chatila es el campo de refugiados palestinos más importante del Líbano. Allí, un equipo de baloncesto juvenil femenino lucha contra el machismo y el racismo hacia los palestinos que existe en la sociedad libanesa.

Últimas

Ciencia ficción
“Es posible escribir ciencia ficción sin usar préstamos del inglés”

AnsibleFest, el primer festival de ciencia ficción feminista a nivel estatal, arranca hoy en Bilbao, y una de sus organizadoras, la crítica cultural, editora y traductora Arrate Hidalgo evalúa el panorama de un género con buena salud, aunque recalca que “también ha habido muchas iniciativas en el pasado”.

Música
Talk Talk, en el árbol de la sabiduría

En el díptico esencial de los británicos Talk Talk se escucha pop de corazón sacro, confundido entre tics jazz, aura góspel y la abnegada motivación por encontrarse con la espiritualidad de Alice Coltrane y el Miles Davis azul.

Economía social y solidaria
VI Feria del Mercado Social: mucho más que un fin de semana
En esta feria, además de ser consumidoras conscientes, vamos a demostrar que también estamos orgullosas de contribuir a la construcción de otra economía más justa y más ecológica. Hagamos que todo el año sea Feria.
Caza
La caza volverá este curso a las escuelas extremeñas

Por tercer año consecutivo, el programa de Promoción y ayuda al deporte escolar (PROADES) de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura volverá a incluir la caza entre sus actividades deportivas a promocionar en los colegios de la Comunidad.

Cine
Más muescas en la estirpe de los Kennedy
‘El escándalo Ted Kennedy’ (2017) sigue el camino de ‘Jackie’ (2016) indagando en lo más parecido a una familia real que ha existido por EE.UU.