Consumismo
10 talleres diferentes sobre consumo crítico y responsable

A pesar de que muchas voces defienden la educación en un consumo crítico y responsable, son pocas las materias educativas que lo abordan con esa perspectiva. Estos materiales son el resultado de los 17 años de trabajo de ConsumeHastaMorir en el campo de la sensibilización en consumo responsable.

Nuevo hombre
"Nuevo hombre", ilustración de la exposición "Clásicos del arte" de ConsumeHastaMorir
El Salmon Contracorriente

publicado
2019-09-02 08:30

La educación sobre consumo se ha limitado frecuentemente a una especie de educación vial pero con el carrito de la compra en las manos, es decir, una formación técnica que no pone en cuestión elementos clave de nuestra sociedad de consumo, a pesar de haberse demostrado como social y medioambientalmente insostenible. La publicidad, a pesar de transmitir cada día valores, construir modelos de ocio y patrones de comportamiento, también es una materia poco habitual en las aulas.

En ese sentido, parece imprescindible la elaboración y puesta en marcha de materiales educativos desde una perspectiva crítica del consumo. Estos diez talleres didácticos tienen la ventaja de que pueden adecuarse, tanto a distintos ciclos de la educación formal, como a la educación no formal de jóvenes y adultos. Son materiales para trabajar en clase, algunos son adaptaciones de otros materiales muy conocidos y otros son de creación propia, resultado de los 17 años de trabajo de ConsumeHastaMorir en el campo de la sensibilización en consumo responsable.1. Tu Mundo de 100 habitantes

Este primer taller sirve de iniciación a las temáticas de consumo, con un acercamiento visual e intuitivo a la sociedad en la que vivimos. La dinámica consiste en la reducción de grandes datos mundiales a la escala de un micromundo de 100 habitantes, algo manejable y comprensible para las personas que participan. A pesar de eliminar la pluralidad y complejidad de los fenómenos, es muy intuitivo para alumnos de secundaria.

Qué necesitamos

Para realizar el taller tendremos que buscar información en diversas páginas web, pero no es necesario completar todos los pasos en clase, si en ella no disponemos de acceso a Internet.

Pasos a seguir

  • Las personas que participan en el taller pactan las características que les interesan conocer sobre las personas que habitamos el planeta. Por ejemplo: el número de habitantes de cada continente, el número de hombres y mujeres, el número de personas de distintas razas, el número de personas de cada religión, el número de personas de cada orientación sexual, cómo es el reparto de la riqueza, el número de personas que se consideran "clase media", etcétera. Cuantas más personas participan, más cuestiones se pueden elegir.
  • Ahora se forman grupos de personas participantes y se reparten las cuestiones elegidas. Cada grupo tendrá que averiguar los datos que le toca y traducir a la escala del micromundo que estamos diseñando, es decir, reducir la información de una población de 7.000 millones de habitantes a una población de 100 personas. Por ejemplo, si el 52% de la población son mujeres, entonces, en nuestro micromundo, hay 52 mujeres.
  • Con toda la información aportada por los grupos creamos un listado (o una infografía, o un conjunto de gráficas...) que nos permita conocer de un vistazo ese micromundo de 100 habitantes.
  • Podemos terminar el taller haciendo un debate sobre los resultados obtenidos. Por ejemplo: ¿Qué nos ha sorprendido en este micromundo de 100 habitantes?

2. ¿Qué necesitas de lo que compras?

Esta es una actividad didáctica para analizar nuestras necesidades de consumo y su aspecto “aspiracional”: Consumir es utilizar o gastar productos y recursos naturales para satisfacer necesidades o deseos. Cuando nos referimos a la sociedad de consumo estamos hablando del complejo sistema que posibilita esta satisfacción de necesidades o deseos. Por eso, las primeras preguntas pertinentes son: ¿Cuáles son nuestras necesidades? De todo lo que compramos, ¿qué necesitamos realmente?

Qué necesitamos

Para realizar la actividad únicamente será necesario papel y lápiz.

Pasos a seguir

  • Se divide a las personas que participan en subgrupos de tres. A cada uno de ellos se le da un listado con las siguientes cosas:

Dormitorio propio.
Dulces.
Educación.
Comida nutritiva.
Protección contra la discriminación.
Una tele.
Dinero para gastar como queráis.
Viajes de vacaciones.
La oportunidad de expresar tu opinión y ser escuchado.
Agua potable.
Protección contra el abuso y el abandono.
Ropa de última moda.
Una bici.
La oportunidad de practicar tu propia religión.
Un ordenador.
Atención médica cuando la necesites.
Aire limpio.
Lugares públicos para estar con los amigos/as y practicar deporte.
Un MP3.
Una casa.

  • A continuación, quienes dinamizan el taller explican que éste es el listado de cosas que todas las personas que habitan una pequeña ciudad, tras un intenso debate, han elegido como importantes para vivir. Pero tiempo después viene una crisis y se ven obligados a reducir el listado a solo 7 cosas, las más imprescindibles.
  • Cada grupo tendrá que decidir, en 20 o 30 minutos, con qué 7 cosas se quedan y apuntarlas en un papel.
  • Una vez pasado el tiempo, cada grupo cuenta sus 7 cosas y se apuntan en una pizarra u hoja de papel.
  • Si las listas de los distintos grupos no coinciden, se abre un debate sobre aquellas cosas donde no hay coincidencias.
  • El taller termina con un pequeño debate sobre lo trabajado. Para ayudar al debate, pueden lanzarse preguntas como las siguientes:

¿Qué artículos de la lista eran deseos y cuáles necesidades? ¿Cuál es la diferencia entre deseos y necesidades?
¿Los deseos y las necesidades difieren de una persona a otra? ¿Y de una sociedad a otra? ¿Por qué sí o por qué no?
¿Consumimos según necesidades o deseos?
¿Consumimos todos y todas por igual?

    3. De excursión al Carritour

    Según un informe de la UE en los supermercados e hipermercados consumimos de media un 20 % más de lo que esperábamos antes de entrar y el 70 % de las decisiones de compra se toman dentro del establecimiento. Por ello, aunque los centros comerciales y las grandes superficies son lugares muy frecuentados, en esta actividad proponemos dejar de ser meros clientes para analizar el centro comercial de una forma más crítica. Este taller consiste en visitar un centro comercial o un supermercado con el fin de contestar a la siguiente pregunta: ¿Qué estrategias se utilizan para hacernos comprar más de lo que pensábamos en un principio?

    Qué necesitamos

    Serán necesarias unas hojas y bolígrafos. Parte del taller se realizará en un supermercado o en un centro comercial. La otra se puede realizar en clase o en un parque cercano al supermercado que hemos visitado.

    Pasos a seguir

    • Nos dividimos en grupos de tres personas y una de ellas lleva un cuadernito para ir apuntando. Entramos en el supermercado o centro comercial y vamos anotando las estrategias de venta que vamos percibiendo. Nos damos 20 minutos para hacerlo.
    • Una vez fuera, en clase o en un parque, ponemos en común las estrategias recopiladas e intentamos ordenarlas de más a menos efectivas.
    • Para terminar, hacemos un pequeño debate sobre lo trabajado. Como ayuda pueden leerse estas estrategias comerciales y las preguntas que las acompañan:

    La ubicación del tipo de productos en el supermercado según su necesidad. Por ejemplo, productos como el pan se colocan lejos de los accesos para que tengamos que recorrer un buen trozo de supermercado. ¿Qué otros productos están alejados?
    La colocación de los productos en las estanterías. Los productos que interesa vender están a la altura de los ojos ¿Cuáles son?
    La ubicación de la oferta. Algunos productos en oferta no se encuentran justo al lado del resto de productos similares, con el fin de que no se pueda comparar. ¿Son realmente oferta los productos en oferta?
    La música rápida favorece el ritmo de compra de los clientes y la lenta al contrario, según interesa al centro.
    Los estantes que rodean las cajas están pensados para tentarnos mientras esperamos la cola. Llevan productos de bajo coste y que el cliente suele olvidar o caprichos para niños. ¿Por qué no se incluyen en estos estantes productos de bollería?
    Los montones de productos, por ejemplo de prendas de ropa, dan la sensación de que el producto está muy rebajado pero no siempre es así. ¿Qué debe cumplir un producto para considerarse rebajado?
    Los clientes solemos creer que un gran hipermercado tiene de todo lo que necesitamos, pero si nos fijamos no es cierto. ¿Qué cosas faltan en un gran hipermercado?
    En los centros comerciales, el espacio imita muchas veces a una ciudad, con árboles, bancos para sentarse, etcétera. ¿Qué características hacen que sean sitios agradables para pasar el tiempo? ¿Qué sitios ofrecen cosas parecidas en la ciudad?