Rojava
¿Liberación nacional? Sólo si no es la de mi pueblo

¿Acaso la lucha en Rojava tiene más sentido que la lucha por la liberación dels Països Catalans? ¿O es que cuando la hegemonía política de un proyecto revolucionario está labrada es más fácil que cuando nos toca aún picar mucha piedra para que el proyecto revolucionario sea hegemónico también en la idea de construcción nacional de nuestro pueblo?

Gerila PKK
6 feb 2020 11:00

«Por qué no váis a las manis y las acciones? Sólo hay anarquistas y, lo peor de todo, ¡es porque se piensan que esto es una revolución anarquista!» Medio en broma medio en serio, le comentaba esto un día a mis compañeras, rojas e indepes como yo, ya que no las veía en las fotos que me llegaban de las acciones en solidaridad frente a la invasión turca de Rojava.

Más allá de las bromas, es cierto que la solidaridad con la cuestión kurda en nuestro territorio se ha materalizado sobretodo desde colectivos y personas vinculadas a alguna corriente más identificada con el anarquismo que con el comunismo y el independentismo. Y aquí también lo veo, en las personas que me encuentro que vinieron aquí desde nuestra tierra, ya que la mayoría son de ideología anarquista.

Parece que tanto aquí como allí, las mujeres siempre marcamos el camino.

Cabe decir, aún así, que una fuerza motora importante en los últimos años de esa solidaridad, y sin caer en estas diferencias políticas, han sido las militantes y colectivos feministas, que han visto en la Revolución de las mujeres del Kurdistán un referente y han dado respuesta a las llamadas a la solidaridad con más efectividad y persistencia que otros agentes políticos. Parece que tanto aquí como allí, las mujeres siempre marcamos el camino.

Después de conocer más a fondo el movimento kurdo, hay un par de elementos que me resultaban aún más sorprendentes respecto a cómo se materializa la solidaridad con la causa kurda en nuestro territorio, y que no dejan de ser síntomas de factores que tiñen nuestros movimientos políticos más allá del internacionalismo. Sin ánimo alguno de fomentar la construcción de más fronteras políticas entre actores que, en un futuro más cercano que lejano, deberíamos dar los pasos que reduzcan la constelación de grupos políticos que forman un Big-Bang de energías esparcidas que no parecen estar generando el mundo nuevo que queremos, me gustaría poner estos temas sobre la mesa.

envían al independentismo al lugar de las cosas poco puras, dónde no nos queremos meter a ensuciarnos

Dos de los aspectos que nos generan más disensos entre las organizaciones adscritas al comunismo independentista y al anarquismo son precisamente por un lado la cuestión nacional, y por el otro el modelo organizativo (tanto de nuestros propios grupos políticos como de la sociedad que prefiguramos, con la ausencia o presencia del estado como puntal de ese debate).

No podía evitar recordar todos los insutos, comentarios con sorna y el alejamiento en general que provocó respecto a una parte del movimiento afín al anarquismo el llamado procés en Catalunya. La supuesta «unidad nacional», que se materializaba en manifestaciones, actos y plataformas transversales, y que nos provocaba un poco de urticaria a todas (posiblemente porque veíamos difícil ganar la batalla ideológica a corto plazo), era motivo para descacreditar al movimiento independentista y sentirse por encima de él, ya que eran demasiado buenos para mezclarse con esos pequeñoburgueses. En cambio, no produce ese alejamiento el movimiento de liberación del Kurdistán, a pesar de que se basa de una manera mucho más clara en la unidad nacional que lo que ha sido estos últimos años el procés.

Algunas anarquistas – dejo a un lado a la socialdemocracia española, porque es un tema a parte del que podemos hablar otro día– que decían que la independencia era cosa de Artur Mas, que se rasgan los ojos cuando algún independentista dice alguna tontería y envían al independentismo al lugar de las cosas poco puras, dónde no nos queremos meter a ensuciarnos, muestran su compromiso con la causa kurda (y palestina, y saharaui, y de muchos otros pueblos oprimidos) a pesar de que presenta iguales defectos en las ideologías y prácticas de aquellos que la desarrollan, a todos los niveles. La apoyan a pesar de que Yabo*, welat parez* que nos acoje en su casa y que apoya la Revolución como el que más, de manera simbólica y material, tenga incontables trabajadores a su cargo; a pesar de que otro Yabo nos diga que el problema de la situación de la mujer son los árabes mientras su hija de 17 años se encarga de todas las tareas del hogar cuando él está sentado contándonos batallitas; a pesar de que Barzani también apueste por la libertad nacional de las kurdas. A pesar de esas y muchas más contradicciones, muchas compañeras anarquistas ven más (igual que veo yo) lo que queremos construir y no las dificultades que ahora nos encontramos, porque óbviamente es un proceso largo y en el que nos toparemos con muchos obstáculos, ya que no podemos esperar que la sociedad nueva se forje de la noche a la mañana. ¿Pero dónde están esas anarquistas entonces cuando se trata de luchar por nuestra propia libertad como pueblo? ¿Por qué luchan por defender la libertad y protección de la lengua y culturas kurdas pero luego hacen los carteles con los que convocan actos en Barcelona en solidaridad con esa defensa en castellano?

¿Acaso la lucha en Rojava tiene más sentido que la lucha por la liberación de los Països Catalans?

Está claro que en Rojava, aunque tengan clara la unidad nacional, la fuerza dirigente es un Partido de origen marxista-leninista y que se ha reinventado en los últimos años asumiendo una línia ideológica propia que incluye ideas del municipalismo libertario de Murray Boockin, entre otros autores y autoras, y que en nuestro territorio no podemos decir lo mismo. Pero parece interesante plantearse cuándo y dónde ponemos la línea que hace que consideremos que un espacio político, que nace y se desarrolla en el contexto social (material e ideológico) de nuestro pueblo o de otros pueblos del mundo, tenga para los objetivos revolucionarios posibilidades de avanzar o no. ¿Acaso la lucha en Rojava tiene más sentido que la lucha por la liberación de los Països Catalans? ¿O es que cuando la hegemonía política de un proyecto revolucionario está labrada es más fácil que cuando nos toca aún picar mucha piedra para que el proyecto revolucionario sea hegemónico también en la idea de construcción nacional de nuestro pueblo?

Porque es bien cierto que aquí no sólo luchan personas kurdas, a la vez que es cierto que muchas kurdas luchan por defender su propia existencia como tal. Y se trabaja duro para que todo el mundo entienda que la liberación del Kurdistán pasa por la construcción de una nación democrática, con participación de todos los grupos étnicos y religiosos, con la liberación de la mujer y la conciencia ecológica como requisitos para que la libertad nacional sea posible. Un trabajo que parte de que no podemos esperar el cambio, sinó que salimos de nuestro espacio, dónde es fácil darnos la razón las unas a las otras, y vamos a buscarlo, a propiciarlo. Lo hacemos aceptando la realidad ideológica de la que partimos como sociedad, asumiendo las contradicciones como lugares incómodos pero necesarios para sacar a flote el debate y convencer, sumar, avanzar. Y no, a pesar de ese trabajo arduo, de momento no todos y todas las kurdas piensan así y eso no invalida su reivindicación nacional; en todo caso la cuestión será analizar los errores cometidos, ya que como revolucionarias esa es precisamente nuestra responsabilidad.

Un trabajo que parte de que no podemos esperar el cambio, sinó que salimos de nuestro espacio, dónde es fácil darnos la razón las unas a las otras, y vamos a buscarlo, a propiciarlo.

La otra cuestión es la cuestión de la organización. La Revolución en Rojava parecía una revolución popular espontánea, dónde de un día para otro habían decidido generar un sistema de estructuras descentralizadas y democráticas, dónde no había presencia de Estado alguno. Pero me pregunto yo, ¿no es la Administración Autónoma una manera de Estado? ¿No son las YPG/YPJ su ejército regular? ¿No son los Asayş su policía? ¿No tienen un sistema de Justicia? La Revolución sin estado se deshacía ante los ojos de tantas compañeras antiestatistas que venían aquí, a la vez que no hacía perder la ilusión en el proyecto ya que no invalidaba que realmente se estén poniendo esfuerzos por construir esas estructuras democráticas descentralizadas y que se ponga en primera y última instancia aquello que beneficia a la población. Porque al final, aquello que lo diferencia son los intereses y valores que hay detrás, que en este caso son los de la Humanidad frente a los intereses de los Estados-nación como baluartes del capitalismo y el patriarcado, valores que te hacen caminar en una u otra dirección aunque te quede mucho por recorrer hasta llegar a destruir realmente cualquier vestigio del Estado.

Y de otra parte, no se trataba para nada de una revolución espontánea. La población de Rojava no es naturalmente más revolucionaria ni han nacido con un ADN asambleario. Sí que es cierto que las estructuras sociales comunales se conservan más que en la sociedad capitalista más desarrollada de nuestro territorio, pero también está presente el feudalismo de las tribus, que no pocos problemas causan para el desarrollo de la Revolución, especialmente en el ámbito de la liberación de la mujer. La Revolución en Rojava ha sido liderada claramente por un actor principal, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, que se basa en un claro modelo de Centralismo Democrático. ¿Por qué algunos movimientos y organizaciones en nuestro territorio somos vistas como demasiado centralistas, demasiado jerárquicas, o se dice de nosotras que nos hemos vendido por presentarnos a las elecciones, pero cuando el movimiento que cuenta con esas estructuras o se presenta a elecciones habla otra lengua y se encuentra lejos, nos parece la más legítima y acertada de las luchas?

¿Es porque han cambiado la hoz y el martillo por una estrella roja? ¿Porque hablan de Confederalismo Democrático en lugar de hablar de Estado socialista?

Y ese mismo humo sobre el proyecto del Norte de Siria hace que las comunistas e independentistas en nuestro territorio no veamos a menudo la potencialidad de la Revolución que aquí se desarrolla. ¿Por qué defendemos la libertad de nuestro pueblo y en cambio no luchamos con decisión y compromiso por la libertad de todos los pueblos del mundo? ¿Es porque han cambiado la hoz y el martillo por una estrella roja? ¿Porque hablan de Confederalismo Democrático en lugar de hablar de Estado socialista? ¿Quizás porque hicieron un pacto militar con los EUA, mientras llevamos orgullosas camisetas de la URSS y no las tiramos porque un día se firmó el pacto Molotov-Ribbentrop? ¿No nos pueden servir de referente o inspiración precisamente aquellas que han podido articular un movimiento de liberación nacional internacionalista y revolucionario?

En fin, que ojalá la próxima foto que me llegue desde Barcelona tenga muchos más colores políticos, tanto la manifestación por Rojava como también en las que se enarbole la estelada.



*Yabo: significa “padre”. En Rojava es común llamar a todos los hombres mayores así, de la misma manera que a las mujeres mayores se les llama “Yade” (madre).
*Welat parêz: literalmente “defensor del país”, “patriota”; podríamos traducirlo más apropiadamente en nuestro contexto por “defensor de la tierra”. Personas y familias afines a la Revolución y a la defensa del pueblo kurdo, que apoyan esta lucha de muy diferentes maneras (participando de las manifestaciones, entierros u otro tipo de actos, enrolándose en las unidades civiles de autodefensa, económicamente, poniendo sus casas o recursos a disposición del movimiento, etc.).

Sobre este blog
“Buen camino” es el lema que figuraba en las pancartas que el pueblo de Barcelona erigió en octubre de 1938 en las calles de la ciudad, para despedir a los y las brigadistas internacionales venidas a nuestra tierra para sumarse a la lucha contra el fascismo. Bajo este lema, hoy recogemos en este blog voces de internacionalistes que han decidido unirse a la revolución en Rojava, en el Noreste de Síria. Síguenos en Twitter: https://twitter.com/buencaminoblog
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17 Comentarios
#47184 20:20 8/2/2020

Es divertido como los nacionalistas catalanes intentan establecer paralelismos con Rojava o incluso se van más lejos y algunos se creen que están en Gaza...tocando con Aribau. Se van cada vez más lejos cuando tienen un Maidán delante de sus narices, pero claro, "aixó ara no toca".

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#47128 22:54 7/2/2020

Si el mundo progresa adecuadamente, si Putin, Torra, Trump, Casado y Abascal se hunden en el saco del olvido, Catalunya y Espanya desaparecerán como lo hará Francia o China. Las naciones son una construcción social de control gregario. Y gran parte de la izquierda, tristemente se equivoca de plano metiéndose en reivindicaciones románticas de tribu más propias del conservadurismo. Mi patria es mi cuerpo y los que amo. El estado una manera de administrar que se desperfilará y ablandará y las naciónes una pesadilla barata para manipular y mantener élites.

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#47157 13:36 8/2/2020

* meme del tio develando la conspiración mundial en curso con un monton de esquemas disparatados en una pizarra *

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#47098 14:47 7/2/2020

El "poble" català dempeus.... al Palau de la Música, on tot va començar:
https://www.youtube.com/watch?v=8fCBGmO8XAE
Que tremoli l'enemic

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#47069 22:53 6/2/2020

Claro, claro.... Rojava está al lado de Sarrià:
https://stfeliuantifascistaction.wordpress.com/2019/09/05/els-calers-seran-sempre-nostres/

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#47068 22:42 6/2/2020

https://www.publico.es/sociedad/catalunya-sido-colonia-ven-tres-activistas-decoloniales.html?fbclid=IwAR3HFVFtORhonmgTF-9Eul7sGYXEAjML1Ekg5Fw4-ykO8mYQE5AdJwI3WQg

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#47067 22:42 6/2/2020

Precisamente acabo de leer este artículo y creo que da en el clavo con algunos argumentos que bien contrarrestan lo que se intenta argumentar en este.

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#47109 16:58 7/2/2020

Pues yo creo que no invalida los argumentos, al revés, en el sentido general lo reafirma: precisamente las entrevistadas en el artículo apoyan el derecho de autodeterminación del pueblo catalán a pesar de las críticas que le hacen (una incluso forma parte de ERC) y precisamente la idea del artículo es esa, que las críticas que tengamos a un movimiento o a un proceso político (sea en Rojava o en Catalunya) no invaliden nuestra defensa e implicación en esta lucha, ¿no? Es decir, por mucho que no hablemos de colonia, está claro que es un pueblo orpimido y que tiene derecho a la autodeterminación. Que en su conjunto tiene cosas que no nos gustan, como que queda mucho camino por recorrer en el antiracismo, es cierto, pero por eso lo criticamos y lo intentamos transformar, como hacen precisamente las entrevistadas en el artículo desde un partido independentista o desde otras luchas pero teniendo en cuenta los vínculos con el independentismo.

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#47066 22:14 6/2/2020

Las preguntas que hace el texto cuando la autora se pregunta el porqué las diferencias entre la cuestión Kurda y la cuestión Catalana se las responde ella misma en las mismas preguntas. Desde mi punto de vista una diferencia muy importante es que el movimiento kurdo se replanteó la cuestión del estado y al movimiento indepe catalán ni se le pasa por la cabeza... Aparte de mil cosas más. Yo vivo en Cataluña y no nací aquí, y desde mi experiencia mucha gente que se ha sumado a la ola de la independencia no ha hecho suficiente reflexión de porqué se ha sumado a ese movimiento, lo hacen desde un odio a un estado de un pueblo vecino (que ni tan vecino, puesto que aquí una gran cantidad de gente que se considera más española que catalana, y otra gran cantidad de gente a la que le sudan los dos conceptos), creyendo que si el estado lo hace "su gente" será mejor; menos opresor y com es parlarà català, tot anirà millor. Esto da para mucho debatir, a mí ha llegado a un punto en el que me aburre profundamente el hacerlo sobre este tema, una pena, vaya. Como dicen el Albacete, "se nos va el vino en catas"

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#47107 16:35 7/2/2020

Pues yo creo que precisamente la reflexión que intenta aportar el texto es que delante de los puntos débiles que veamos en el movimiento independentista (como que muchas personas de las que forman el heterogéneo independentismo no se hayan replanteado la necesidad de un estado, que es cierto --aunque no lo es en cambio que a ningún agente dentro de este se le haya pasado por la cabeza, ya que incluso hay quien forma parte del movimiento independentista con un claro rechazo al estado), podemos decir que no nos gusta y alejarnos de él o podemos intentar potenciar, hacer crecer y consolidar su potencial revolucionario. Es decir, frente al segundo ejemplo que pones, en el que dices que mucha gente se ha sumado al carro desde una perspectiva simplista, nuestra tarea precisamente es potenciar el debate y sacar a flote contradicciones que vayan consolidando una perspectiva más profunda de esta lucha. Eso, claro está, si estamos de acuerdo con el derecho a la autodeterminación de los pueblos y si estamos dispuestas a no "cansarnos" y tirar la toalla delante de los profundos y laaaargos debates y otro tipo de retos que tenemos por delante para construir una revolución.

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#47111 17:20 7/2/2020

yo creo que lo que está ocurriendo es que la gente ve está viendo como una derrota continua el participar en movimientos autogestionados-anarquistas y se están sumando al carro del independentismo.

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#47027 14:48 6/2/2020

La leche, el virus de la nación y la identidad en la supuesta izquierda va cuesta abajo y sin frenos. Otro recambio, como si no tuviésemos ya suficiente con uno.

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#47013 12:55 6/2/2020

Me parece bastante simplista comparar la realidad catalana con la kurda, como hacen indepes catalanes q se comparan con palestinos. Por mas que os joda. No es lo mismo ser de girona de buena casa q de gaza o rojava... ni cojer las armas para defender a tu pueblo del genocidio que jugar a las gincanas del tsunami democratic. Visca el txovinisme cultural!

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#47018 13:57 6/2/2020

Claro! ¿Qué tendrá que ver una nación sin Estado, con una nación sin Estado?

El pueblo kurdo no sólo comparte con el catalán esta condicion (que se materializa en cada caso de formas muy diferentes),tambien comparte el tener enfrente a un nacionalismo oficial, que por ser el dominante y estar apoyado por infinidad de instituciones y estructuras estatales, se normaliza, se muestra a si mismo como "banal", como no-nacionalismo. Y este nacionalismo español se hace extensivo a fuerzas de izquierda, supuestamente democráticas o revolucionarias, cuyo respeto al derecho de autodeterminación es inversamente proporcional a lo cuestionado que se vea vuestro propio nacionalismo, como señala el texto y como tu mismo ejemplificas con tu comentario.

En cuanto a la cuestion de clase, no sabría por donde empezar a desmontar tu demagogia, si por el hecho de que obvias que el movimiento independentista catalan es un movimiento popular y de masas ("por mucho que os joda") o por el hecho de que tanto el pueblo palestino como el kurdo tambien disponen, como es evidente, de sus propias burguesías, elites y clases acomodadas, lo cual ya señala el texto.

Y respecto a las formas de lucha, a ver si os aclarais ya, somos liristas comeflores o sediciosos terroristas? Porque cuando hacemos movilizaciones pacíficas nos llamais de hippies para arriba, pero cuando montamos una plaza de urquinaona resulta que somos terroristas, radicales, kale borroka, y hay que aislarnos y tirarnos a la policia encima porque esas no son formas. Un poco de coherencia, que se os ve mucho el plumero. Saludos.

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#47070 23:21 6/2/2020

¿De clase? ¿en serio?, ja, ja, ja...esa sí que es buena.
Aunque, claro, a lo mejor te refieres a esta:
https://www.eltriangle.eu/ca/actualitat/poders/monica-sabata-cobrava-mes-xec-4400-euros-fundacio-catdem_104876_102.html

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