Asturias
Mieres: oasis cultural para un desierto industrial

¿Puede funcionar la cultura como una herramienta para combatir el desaliento provocado por la crisis económica y demográfica? Bajo el lema Make Mieres Great Again, la localidad minera, que en los años 60 llegó a tener 70.000 habitantes y hoy no alcanza los 40.000, ha recuperado autoestima y visibilidad perdida, convirtiéndose en un referencia de la cultura alternativa de la Asturies actual.

Poblado minero de Bustiello
Poblado minero de Bustiello, construido en 1890 por la Sociedad Hullera Española, y ejemplo del llamado "paternalismo industrial" | Foto: Roberto Álvarez Espinedo
25 ene 2020 09:15
“Esto ye zona cero, compañeru”, así se refiere el músico y cantante Ernesto Avelino Suárez del grupo de música electrónica Fasenuova a la situación de Mieres y, en general, a la de las cuencas asturianas después de tres décadas de paulatino desmantelamiento industrial y de la minería de carbón.

Fasenuova llevan años siendo un grupo de culto en la escena underground española. Son de Mieres, como otros muchos grupos asturianos, si bien han sido la banda con más proyección nacional salida de la cuenca del Caudal. La villa minera llegó de hecho a tener un pequeño boom musical en los años 90, coincidiendo con el llamado Xixón Sound y en general la emergencia de grupos asturianos en la escena independiente española.

En aquellos tiempos la ausencia de espacios en el concejo para tocar y ensayar llevó a que un grupo de jóvenes, entre los que estaba Ernesto, ocuparan el antiguo cuartel de la Guardia Civil, convirtiéndolo en un centro social autogestionado, El Chupano, que duraría algunos años, y que sería escenario de conciertos y semillero de muchas bandas locales. Hoy Fasenuova, como Los Buges, Trash Tornados y otros grupos ensayan en los nuevos locales municipales Mercurio, donde se imparten cursos de Dj o se organizan conciertos de forma autogestionada por parte de los músicos.

Fasenua
Fasenuova, grupo mierense de música electrónica, en una de sus actuaciones | Foto: Fasenua

Según el cantante de Fasenuova, “Mieres tuvo unos años de mucha efervescencia musical y cultural, cuando todavía había gente bastante joven, pero totalmente de espaldas al Ayuntamiento, que no hacía ningún caso a ese movimiento. Podía gobernar la izquierda, porque aquí siempre ha gobernado la izquierda, pero las ideas culturales eran muy conservadoras, llenas de prejuicios y de miedos”. En opinión de Ernesto la cosa ha cambiado totalmente en los últimos tiempos: “hay una especie de renacer cultural en Mieres, sobre todo en comparación con la última época en la que esto se había convertido en un erial, y creo que hay un antes y un después de la llegada de Juan Ponte a la concejalía de cultura”.

El objetivo del Ayuntamiento es ahora recuperar el histórico Pozu Santa Bárbara, de 1913, con el objetivo de reconvertirlo en un espacio cultural de usos múltiples

Make Mieres Great Again es precisamente el hashtag elegido irónicamente por los hosteleros locales y la concejalía de cultura para aludir a ese empeño por resucitar los mejores momentos de Mieres. En opinión de Juan Ponte, filósofo, músico y concejal de Cultura y Participación Ciudadana desde 2015, “la cultura no es sólo actividad económica, pero también puede servir para dinamizar un concejo que como todas las cuencas sufre las consecuencias de lo que se llamó reconversión y que en realidad fue más una malversación de fondos públicos que deberían haber servido para la reindustrialización de nuestras comarcas”.

Uno de sus objetivos como concejal es también seguir con la recuperación del enorme patrimonio histórico industrial. Un patrimonio que comprende castilletes e instalaciones de pozos mineros, infraestructuras ferroviarias y espacios como el poblado de Bustiello, hoy visitable, y ejemplo del paternalismo empresarial que algunos burgueses desplegaron con sus mejores trabajadores en aras de preservar la paz social en las minas. El objetivo del Ayuntamiento es ahora recuperar el histórico “Pozu Santa Bárbara”, de 1913, con el objetivo de reconvertirlo en un espacio cultural de usos múltiples.

Cultura crítica

Llenar con jóvenes un jueves un salón de actos de la Casa de la Cultura no es fácil en un concejo donde la mayoría de la población está entre los 50 y los 70 años, pero resulta más fácil cuando la conferencia es sobre música trap y la imparte el youtuber Ernesto Castro. Desde 2016 el concejo ha abierto nuevos espacios para las artes plásticas, el teatro y las música en directo, y programa una media de 100 eventos al mes, que van desde Antonio Maestre presentando su libro sobre los negocios de la dictadura franquista, hasta una exposición de fotografías antiguas del concejo, un concierto de los rockeros norteamericanos The Cynics o un concurso de tonada, canción tradicional asturiana con una enorme popularidad en Asturies, sobre todo entre las personas de más edad. “Estamos estirando un presupuesto pequeño en comparación con el de ayuntamientos grandes como Oviedo o Gijón. Con lo que ellos se gastan en una producción teatral nosotros financiamos el 70% de nuestra actividad”, afirma Ponte.

pozu santa barbara
Pozu Santa Bárbara, fundado en 1913, y que el Ayuntamiento pretende recuperar como equipamiento cultural | Foto: Marisol Zapico

Mieres, tradicional bastión socialista ya desde tiempos anteriores a la II República, pasaría en 2011 a manos IU en un vuelco electoral que se ha dado en la última década en más concejos mineros y de la montaña central asturiana. Desde 2015, su alcalde, Aníbal Vázquez, un minero prejubilado, conocido por su trayectoria sindical en CCOO y en la muy popular Asociación Cultural y Minera Santa Bárbara, gobierna con una holgada mayoría absoluta. Ponte dice que no hay que temer a dejar una impronta de izquierdas en la programación cultural.

A principios de enero, la concejalía de cultura del Ayuntamiento de Mieres presentaba su programación para el primer trimestre de 2020. Los dos lemas escogidos para los programas editados no eran casuales ni dejaban indiferente a nadie, “¡No Pasarán!”, “Deconstruyendo l'xéneru” —Deconstruyendo el género—, ni tampoco los colores usados, los de la whipala indígena, en una clara alusión a la resistencia al golpe de Estado en Bolivia contra Evo Morales.

Los lemas escogidos para anunciar la programación cultural municipal son “¡No Pasarán!” y “Deconstruyendo el género”, y como  una alusión a la resistencia al golpe de Estado en Bolivia

El PP ha criticado el “excesivo gasto en cultura” del Ayuntamiento “para poner al municipio en un listón cultural por encima de nuestras posibilidades”, así como el sesgo político “sectario” que atribuye al concejal de cultura. Frente a quienes reprochan la línea de izquierdas de buena parte de las conferencias y actos programados por Ponte, él responde que “la cultura tiene que ser partidista, no sectaria, pero sí tomar partido y comprometerse con los valores igualitarios y democráticos”

La tradición cultural del asociacionismo obrero

La centenaria tradición obrerista del concejo ha dejado como herencia una tendencia al asociacionismo cultural y recreativo que no obstante también sufre el envejecimiento y declive demográfico de las cuencas. Ejemplos de esta tradición que han pervivido hasta nuestros días son el Orfeón de Mieres, fundado en 1903, o distintos colectivos que van naciendo desde los años 60 a partir de la inquietud de sectores de la clase trabajadora por elevar su nivel educativo y cultural, discutir de política o aspirar a una sociabilidad más allá del chigre, la taberna tradicional asturiana.

Asturias
Asturies se salvó luchando (y se perdió planificando)

En ausencia de un movimiento regionalista o nacionalista digno de tal nombre, el movimiento obrero se convirtió, en los años 80 y 90, en la gran herramienta colectiva en defensa de los intereses generales de la comunidad.

La Asociación Minera y Cultural Santa Bárbara, que tiene una sección dedicada a la arqueología industrial, y que organiza la Cabalgata de Reyes de la villa, la asociación Camín de Mieres o la Asociación Amigos de Mieres son tres de las más importantes del concejo. En el reciente libro de Benigno Delmiro Coto, La rebelión de la cultura en Asturias. Las sociedades culturales frente al franquismo (KRK, 2019), destaca la importancia de la Asociación Amigos de Mieres en la reconstrucción del tejido cultural democrático local y regional. Con una afiliación que llegaría a las 3.500 personas en sus mejores momentos, y una composición social mayoritariamente obrera, la asociación Amigos de Mieres, fundada en 1968, e impulsada por militantes del PCE y otras personas demócratas sin filiación partidaria, se convertiría en un referente de la cultura popular y antifranquista a lo largo de los años 60.

La centenaria tradición obrerista ha dejado una tendencia al asociacionismo cultural y recreativo que, no obstante, también sufre el envejecimiento y declive demográfico

Delmiro señala que además de actividades como conferencias sobre los más diversos temas y proyecciones de cine, “llegaría a tener su propio coro, grupo de montaña, club juvenil de fútbol, y un local social donde la gente se juntaba para leer y comentar la prensa y revistas progresistas como “Triunfo”. La actividad de aquel colectivo que retomaba la tradición de las Casas del Pueblo y los ateneos republicanos y obreros anteriores a la Guerra Civil no pasaría inadvertida para el régimen franquista. “Amigos de Mieres sería clausurada dos veces por orden gubernamental y grupos fascistas la atacarían con cócteles molotov, incendiando y arrasando su sede”, explica el autor de La rebelión de la cultura en Asturias

Aunque en los últimos tiempos hayan nacido también espacios más modernos como la Librería Café La Llocura, que programan con frecuencia conciertos, presentaciones de libros y actividades infantiles, Ernesto Avelino apunta a la “falta de masa crítica” para más iniciativas similares por la escasez de juventud. El músico saluda el nuevo pulso cultural de Mieres, pero también señala que “por poner un poco de rock and roll no se van a arreglar problemas que son estructurales”: “Conocí un Mieres muy diferente, al que venían jóvenes de toda Asturies en tren a salir y pasar el fin de semana, y que luego se convirtió en Mordor”. No obstante, no quiere ser pesimista: “Por primera vez las generaciones que se quedan están encontrando cauces de expresión y se les da alas en vez de cortárserlas”.

Laboral
Un año sin minería de carbón en Asturias

El reparto y la escasa cuantía de los fondos de la UE para financiar la llamada Transición Energética Justa avivan el malestar de unos valles mineros que, un año después del cierre de las últimas minas de carbón, siguen sin contar con propuestas de futuro claras ni viables.


Relacionadas

Asturias
Baterías de cok, el patrimonio industrial amenazado que dibuja la silueta de Avilés
En Avilés, Asturies, ha estallado un intenso debate sobre el destino del suelo industrial liberado de la actividad de baterías de cok, que incluye chimeneas o gasómetros de valor histórico. Frente a la Administración, que proyecta demoler las construcciones para disponer de todo el terreno, cada vez más voces piden la conservación de esas piezas singulares. El 13 de mayo se iniciaba el desmantelamiento de la antigua central de aguas, situada en un espacio cercano al controvertido y que representa la primera ejecución del plan previsto.
Industria
Se multiplican las protestas por la falta de seguridad en los centros de trabajo en Asturias

La industria asturiana, sin medidas de prevención frente al covid19. En las residencias del ERA la dirección restringe a las personas empleadas el uso de mascarillas y batas. Las limpiadoras, desprotegidas ante el virus. 

2 Comentarios
#47259 22:40 10/2/2020

Ernesto, bravo por ti y por tu iniciativa cultural que siempre tuviste desde que te conozco hace más de 20 años, y bien también, porqué no, por el muchacho del "puestin cultural" por mover a grandes talentos por poco y con poco dinero, pero caramba, que no hay que ser un lumbreras para saber que pagando poco o nada, la mejoría se traducirá en poco o nada, que llevar la palabra "cultura" escrito en la frente es muy bonito, porque lo que es trabajar, de eso que se encarguen otros, insisto por poco o nada, mientras tanto, esti amigu, cómo sus "compis" de Madrí, no dejan de cobrar su sueldo, curiosín por cierto, por levantar el puño cómo si llevara trabayando toda la vida, nada más lejos, nada que ver con las miserias que paga por lo que él programa y otros trabajan... Abrir los locales de ensayo lo hubiese hecho cualquiera de Mieres que yo conozca, desde Bertin, hasta este mismo Ernesto, sin falta de trepar y sentarse en un sillón con clavos. Así no se llena de cultura, así de convierte la cultura en miseria. A ver si despertáis de una vez majetes. Suerte os deseo, porque el mérito ya lo tenéis por dejaros engañar. Salud

Responder
7
1
#46284 9:37 26/1/2020

Precioso artículo, fuera de todo círculo urbanístico y capitalino, que pone énfasis en la cultura local y lo valores sociales gestionados por el propio pueblo. La cultura es un arma muy eficaz para combatir la dominación sistémica, y si está viene dada por el propio pueblo, mejor aún

Responder
3
3

Destacadas

Coronavirus
El documento que condicionó los traslados de enfermos al hospital
Una orden enviada a los ambulatorios en pleno pico de la pandemia incluye criterios para no derivar a hospitales a pacientes afectados por covid-19.
La semana política
Estado profundo
Semana marcada por el cese del jefe de comandancia de la Guardia Civil y la presión sobre Fernando Grande-Marlaska, un hombre al servicio del Estado. Escalada retórica y aumento de la violencia en el ambiente. El Gobierno aprueba el Ingreso Mínimo Vital pero a partir de junio vuelven a estar permitidos los desahucios.
Elecciones
Mertxe Aizpurua: “Cada vez es menos imposible ganar las elecciones vascas y el PNV es consciente de ello”

La diputada Mertxe Aizpurua, de EH Bildu, es una de las tres firmas que sellaron la pronta derogación laboral y saltarse el techo social del gasto municipal legislado por el ex ministro de Hacienda del PP, Cristóbal Montoro.

Tortura
Más allá de Pérez de los Cobos, la oscura sombra de la Guardia Civil

El caso de Pérez de los Cobos no es peculiar, ni una excepción en la Benemérita. En los 176 años del cuerpo, las prácticas de torturas, asesinatos y corruptelas han estado presentes.

Coronavirus
Las armas de Vietnam contra el “celoso” coronavirus

La propagación del virus en el país ha sido especialmente baja gracias a un firme sistema de zonas de cuarentena donde se traslada a cualquier persona que pudiera estar infectada.

Renta básica
No es un debate sencillo, pero el miedo y la contención no son el camino

Fueron muchas las llamadas que recibimos ayer de amigos y amigas preguntando si podrían acceder al ingreso mínimo vital. Lamentablemente, en la totalidad de ellas la respuesta fue la misma. No podéis acceder. Aunque lleves desde febrero sin curro, el año pasado tuviste un empleo de 900€ al mes y, por lo tanto, no podrás acceder.

Evasión fiscal
Francia rectifica su veto a las empresas con sedes en paraísos fiscales

Los contribuyentes, llamados una vez más a participar, tendrán que financiar las ayudas públicas a las empresas afectadas por la crisis de covid-19. Pero, ¿beneficiarán estas ayudas concedidas en forma de préstamos garantizados, aplazamiento de las cotizaciones o ERTE a las grandes empresas con filiales en paraísos fiscales y que no tributan en Francia? ¿A las que, a pesar de todo, siguen pagando dividendos a sus accionistas?

América Latina
Argentina: el milagro de la vida en las periferias urbanas

La autoorgonización y la ayuda mutua en las villas miserias argentinas florece sobre un importante tejido social de décadas de experiencia. Una nueva entrega de “Movimientos en la pandemia” por parte del periodista y analista Raúl Zibechi.

Últimas

Opinión
Voluntad de no mirar: justicia para Verónica

Verónica se suicidó hace un año por culpa del acoso que sufrió al circular por la empresa en la que curraba un vídeo sexual grabado hacía años. Lo difundió su expareja y lo compartieron sus “compañeros”.

Tribuna
Las multinacionales no sienten cariño, Mercedes tampoco

Desde EQUO Berdeak llevamos varios años reclamando la transición ecológica de la industria vasca del automóvil. Nos va mucho en ello: miles de empleos, el 60% de nuestras exportaciones, el 28% del PIB… Por eso resulta incomprensible que el Gobierno vasco siga mirando hacia otro lado.