¿Quién y por qué ha votado a la extrema derecha alemana?

Alternative für Deutschland (AfD) ha irrumpido en el parlamento alemán: casi un 13% de los votos, que les otorgan un total de 94 representantes. Con una ganancia porcentual del 8,4% con respecto a las últimas elecciones, la islamofobia ha salido rentable a la AfD. Pero, ¿quién vota a la extrema derecha?

Berlin gegen Nazis
Carteles con el mensaje: "Somos muchos, Berlín contra los nazis".

publicado
2017-09-25 11:00:00

Del 4,7% de los votos en 2013 al 12,6% en 2017. De no tener representantes en el Bundestag a contar con 94. El partido de extrema derecha Alternative für Deutschland (AfD) tiene motivos para la euforia tras las elecciones en Alemania: son el partido con mayor ganancia porcentual (+8,4%). Angela Merkel, aunque seguirá gobernando, comparecía ayer pasadas las seis de la tarde (hora de cierre de los colegios electorales) con pocos motivos para celebrar que su partido es el que ha obtenido más apoyo. La CDU que lidera y que ha gobernado en GroKo (Grosse Koalition – Gran Coalición) con los socialistas en las dos últimas legislaturas es el partido que más votos ha perdido: ni más ni menos que un 8,5%. Es una mala cifra que, además, empeora si se mira a los datos de la CSU (el partido hermano de la CDU en Baviera): allí la pérdida porcentual es del 10,5%. La GroKo ha pasado factura también al SPD de Martin Schulz, que ha obtenido sus peores resultados y que ha manifestado repetidamente que su lugar ahora es la oposición.

Algunos medios resumen así el perfil del votante de la extrema derecha: "La AfD es el partido de los hombres frustrados".

Los datos: del total de encuestados, un 16% de los hombres y un 9% de las mujeres se habrían decantado por la extrema derecha. según las encuestas que ha hecho Infratest Dimap para el canal alemán ARDEn los estados de la antigua RDA, el porcentaje de hombres que ha votado al partido extremista es del 27% (el gráfico del tuit muestra a quién votan los hombres en el este). 

Por edad, la franja comprendida entre los 35 y los 44 años es la que mayor apoyo ha dado a la AfD. Sin embargo, en los hombres mayores de 70 el partido reduce drásticamente su apoyo.

TRASVASE DE OTROS PARTIDOS

Sobre el trasvase de votos de otros partidos, las encuestas muestran cómo el descontento con la CDU de Merkel se ha traducido en más de un millón de votos hacia la AfD, según la misma encuesta de Infratest Dimap.

Esta misma encuesta indicaría que medio millón de votantes de los socialistas y más de 400.000 de Die Linke habrían optado esta vez por la AfD. El partido también ha tenido éxito entre los “nichtwähler”, los no electores.

La encuesta de Infratest Dimap para el canal ARD muestra que el 70% de las personas que votaron a la AfD mencionaron como motivo el “miedo”. El 60% dijo sentir miedo a un aumento de la criminalidad y el 38% a que lleguen al país “demasiados” extranjeros.

Carteles AfD
Islamofobia y racismo en los carteles electorales de la AfD: "¿Islam? No encaja en nuestra cocina" y "¿Nuevos alemanes? Los hacemos nosotros mismos"


Sin duda, el gran éxito de la AfD ha sido el de marcar la agenda de las elecciones, como marcó el tono de los debates en los principales canales alemanes en la noche electoral. En el programa de Die Erste Anne Will, un despatarrado Alexander Gauland escuchaba con su corbata de perritos a los representantes del resto de partidos. Poco después, ya entre los suyos, declaraba su objetivo para esta legislatura: “Cazar a Merkel”.

Después de Kenia, ¿Jamaica?

Pese a la decepción de una buena parte de la sociedad alemana, parte de ella demostrada en las principales ciudades, con concentraciones de protesta frente a las sedes de la AfD (hasta mil personas en la berlinesa Alexanderplatz, donde los extremistas celebraban la noche electoral), no ha habido sorpresas. No se trata solo de las encuestas que pronosticaban la entrada de los nazis en el parlamento: las elecciones regionales en tres estados en marzo de 2016 ya dejó entrever un nuevo mundo para las coaliciones.

Así, los medios alemanes, descartada la gran coalición, ya hablan de un pacto "Jamaica" (negro-amarillo-verde, los colres de CDU, Liberales y Die Grüne) que pone en una posición poco comprensible a los verdes. Una posición que, aunque rara, no es nueva. En marzo de 2016, tras la fuerte irrupción de AfD en Sajonia Anhalt (este) con un 24,3% de los votos, el Gobierno se resolvió con la llamada “coalición Kenia”: CDU, SPD y Verdes.

En Baden-Württemberg, AfD obtuvo en las elecciones regionales un 15,1% de los votos, desencadenando un extraño pacto “Kiwi”, un Gobierno de los verdes con el apoyo de la CDU. También celebró elecciones entonces el estado de Renania-Palatinado, donde la AfD obtuvo un 12,6% de los votos. Estos resultados, y los de la elecciones de ayer, son tozudos: la línea este-oeste sigue dividiendo una Alemania en la que la zona oriental, castigada por el desempleo, ve en la extrema derecha una alternativa.

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