Derecho a la vivienda
La crisis de vivienda se lleva por delante la emancipación juvenil con el peor dato desde que hay registro
@martincuneo.bsky.social
El Observatorio de la Emancipación, dependiente del Consejo de la Juventud de España, inicia su último informe con una valoración: “Hemos perdido la cuenta de las ediciones en las que anunciábamos el peor dato desde que existen registros”. Y en este informe de 2025 vuelven a darlo: solo el 14,5% de las personas jóvenes en España está emancipada, una vez más “el peor dato desde que existen registros”. Este año, la edad estimada para poder independizarse alcanza ya los 30,2 años, un cifra que incluso supera el umbral estadístico de la juventud.
El sueño de una casa propia nunca ha estado más lejos. Supondría el 98,7% del salario medio de las personas jóvenes. Incluso alquilar una habitación requiere un sobreesfuerzo económico, según la definición de los organismos internacionales: ya supone el 33,6% del ingreso medio.
Las causas son múltiples y son la otra cara de una generación que ha vivido “crisis tras crisis”, reformas laborales, una pandemia y “ha aceptado las condiciones que el mercado le imponía con la promesa de que las cosas mejorarían”. La paradoja no puede ser mayor: aunque el desempleo cayó, la temporalidad se redujo y los salarios crecieron, las posibilidades de iniciar una vida independiente fuera de la casa familiar se redujeron. Es decir, que nunca han sido tan pobres.
Se trata, afinan desde el Observatorio de la Emancipación, de una crisis sin precedentes, “generada por una política de vivienda que ha fallado de forma sistemática”, agravada por una “sucesión de gobiernos que lleva demasiados años mirando estos números sin actuar a la altura de lo que exigen”.
Y no se trata de una casualidad o un fenómeno accidental, remarcan desde esta entidad pública: “La vivienda no se ha encarecido sola, los salarios no han quedado atrás por accidente y la emancipación no ha caído mientras el empleo mejoraba por una paradoja inexplicable. Ha caído porque no existe una política pública de vivienda que ponga los derechos de las personas en el centro”.
El problema de asequibilidad no se resuelve trabajando. Según el informe presentado, solo el 25% de las personas menores de 30 años con empleo habían conseguido emanciparse
En el periodo estudiado, el salario mediano de la juventud mejoró un 1,7% interanual, unos 14.200 euros anuales, y la tasa de paro descendió hasta el 17,2%. Pero la crisis de vivienda ha hecho que estas mejoras fueran neutralizadas por la escalada de los precios. A finales del año pasado, el alquiler de una vivienda alcanzaba de media 1.176 euros mensuales, otro récord desde que se tienen registros. Con estas cifras, a un joven medio le quedarían 180 euros anuales para todo el resto de gastos después de pagar el alquiler.
El problema de asequibilidad no se resuelve trabajando. Según el informe presentado, solo el 25% de las personas menores de 30 años con empleo habían conseguido emanciparse. Además de los precios récord de la vivienda, el observatorio también mira a la precariedad laboral, unos salarios que siguen siendo bajos y contratos parciales. A pesar de la ligera mejora en algunos indicadores laborales, el 29,3% de las personas jóvenes seguía en riesgo de pobreza y exclusión social en 2025.
En este contexto, concluyen desde el Observatorio, “es responsabilidad de las administraciones públicas desplegar las políticas necesarias para que el acceso a la vivienda deje de ser un privilegio y la juventud pueda proyectar su futuro sin que la precariedad habitacional condicione sus decisiones vitales”.
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