Voces de Extremadura
Armando Cuenca: "Solo con las herramientas institucionales, no se puede"

El fin de semana de los MAC 4 (encuentros de Municipalismo, Autogobierno y Contrapoder) hablamos con Armando Cuenca, cacereño de Alcántara y concejal electo en Pamplona dentro de la Candidatura de Unidad Popular Aranzadi. Profesor de secundaria y activista, en su día, de la Marea Verde y de múltiples iniciativas populares; regidor objeto de los dardos de la derecha mediática y política navarra. 

Armando Cuenca
Armando Cuenca, cacereño de Alcántara y concejal electo en Pamplona. Jone Arzoz

publicado
2018-06-23 11:00

Conversamos sobre identidad, sobre movilidad, sobre Extremadura desde la distancia. Repasamos los ayuntamientos del cambio, los límites de la actividad institucional, el municipalismo como herramienta transformadora. El AVE, Podemos, el nuevo ciclo que se avecina, el tiempo transcurrido desde el 15M...

En esta relativa lejanía, ¿sigues la vida política de Extremadura?
Pues sí, sigo un poco los grandes hitos. A través de El Salto, sobre todo cuestiones de movimientos y, por Facebook, algunas figuras de Podemos, por ver cómo están colocados, las cositas que se marca el señor Vara... Te hago resumen de lo que sigo: el posicionamiento en torno al Tren de Alta Velocidad, el tema de la mina de litio de Cáceres (que me dejó bastante preocupado), el famoso Eurovegas, algunas cositas de educación...

Hablábamos antes de lejanía. Ahora que estás en la distancia, ahora que estás en otra tierra, tu otra tierra, ¿cómo observas la identidad? ¿Ha cambiado tu mirada sobre ella? ¿Tienes alguna reflexión al respecto? No es una pregunta cualquiera, siendo concejal, como eres, en una ciudad como Pamplona, de las menos asépticas en relación a las identidades compartidas.
Esa pregunta da para una entrevista entera... Hablaré con franqueza: al estar aquí en movimientos sociales no he notado una especial diferencia. Un extremeño, aquí, participando en política se puede sentir integrado sin mayores dificultades. Ahora bien, una vez que das ese pequeño salto a la política institucional, de partidos, ha sido una cosa brutal. Ahí sí, ahí me han convertido en extremeño – y lo digo a mucha honra– , me han hecho reconciliarme con mi ser de fuera. He tenido por parte de los políticos del régimen (incluyo a PNV o Geroa Bai) una respuesta constante de rechazo materializada en el “tú qué sabrás de nuestras tradiciones y costumbres, de por dónde tiene que ir un carril bici o no”...Y, ahí, sí que ha habido un parteaguas claro, por una parte de la izquierda, que ha guardado un respetuoso silencio en esas cuestiones, donde incluyo a EH Bildu, Izquierda-Ezkerra y a Podemos.

Mi identidad es tan peculiar como que mi padre es de León, mi madre extremeña, mi abuela es portuguesa y yo soy de la raya... Y el que es de la raya y tiene una identidad muy fuerte, pues tiene un problema. Viviendo entre dos países, cuando no sabes si la abuela habla portugués, castellano o qué habla, no puedes reforzarte en torno a la identidad

¿Tú crees que todavía puede haber algo revolucionario a construir desde la identidad?
Personalmente creo que poco, voy a ser sincero. Pero es que mi identidad es tan peculiar como que mi padre es de León, mi madre extremeña, mi abuela es portuguesa y yo soy de la raya... Y el que es de la raya y tiene una identidad muy fuerte, pues tiene un problema. Viviendo entre dos países, cuando no sabes si la abuela habla portugués, castellano o qué habla, no puedes reforzarte en torno a la identidad. Yo creo que lo que se me ha reforzado con mi participación política institucional en Pamplona es que ser de fuera, no estar incrustado ni conectado a esa pequeña red de patricios (de izquierda, incluso), de gente que se conoce, que lleva el crío a la misma ikastola (aunque uno acabe en el PNV y otro en EH Bildu) y tener una renta baja... te sitúan en una identidad muy concreta que tiene que ver no tanto con el territorio como con la clase.

Igual la identidad extremeña es la identidad del exilio, mestiza, plural, fronteriza...
Yo así la vivo. Si es que todos los extremeños con los que tengo relación, con honrosas excepciones, viven fuera de Extremadura...

¿Qué razones crees, entonces, que operan sobre ese efecto centrifugador en Extremadura, hoy? ¿Las razones estructurales de siempre? ¿Hay algunas distintas, nuevas, incorporadas?
Como diría aquel, doctores tiene la Iglesia, así que me ceñiré a los clásicos, a J. M. Naredo. Su análisis hecho en Extremadura Saqueada sigue siendo válido. La estructura de clase, la relación campo-ciudad, esa reforma agraria que nunca se produjo –ni en Extremadura ni en ningún lugar del Estado–, permanecen con poca variación... Quizás haya alguna alteración a nivel urbano, pero esto está en una especie de congelador donde la dinámica sigue siendo la misma: si eres joven, aunque tengas estudios, o te colocas por algún lado en la Junta, o te colocas en la política o te vas fuera a currar.

¿De qué te ocupas en Pamplona, en concreto?
El nombre del cargo, que no es corto, dice que me ocupo de Ecología Urbana y Movilidad sostenible. En la práctica, por resumir y por ser claro con los lectores, tengo un porcentaje importante de lo que antes era sanidad: las multas de los bares por cuestiones de alimentación, de ruidos y demás, las cacas de los perros –que ocupan una parte importante de la labor de inspección–,  las piscinas y el agua de las fuentes... Todo eso es, yo diría, que el 50% de la actividad del área, no sólo mía. Y luego, a eso le hemos incorporado una serie de cuestiones nuevas de esta legislatura que serían las relacionadas con la movilidad (no sólo los carriles bici, sino movilidad de la ciudad), la energía (con un nuevo operador energético que hemos creado) y el ámbito de la ecología en general (Agenda 21, la calidad del aire...).