Stella Schnabel y Fergie Chambers
Stella Schnabel y Fergie Chambers, en una foto cedida por la familia.

“Creo que Pedro Sánchez va a tomar la decision correcta en el caso de Fergie Chambers”

El activista estadounidense Fergie Chambers permanece en la cárcel desde el 10 de julio. Está pendiente de una solicitud de asilo que le permita vivir en España y evitar la extradición a Estados Unidos.
30 oct 2026 05:59

Stella Schnabel no se extiende mucho en su propia militancia. Explica que su mayor momento de sensibilización con la causa palestina tuvo lugar en 2013, cuando viajó a Ramala y pudo conocer de primera mano la injusticia que se respira en Palestina bajo la dominación israelí. Schnabel se detiene más a la hora de hablar de cómo su pareja, James Cox Fergie Chambers Jr se sensibilizó con las causas humanitarias desde los ocho años.

Es consciente de que ambos son una rara avis. Gente con dinero que prefiere invertir en solidaridad antes que comprarse un jet. “Crecimos en un entorno extremadamente privilegiado y, creo que en nuestro caso, se trata de sensibilidad hacia la humanidad”, detalla en una conversación con El Salto Diario.

Porque, como es conocido, Fergie Chambers niega todos los cargos por los que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos pide su extradición. Y son la justicia española, y en última instancia el Gobierno de Pedro Sánchez, los que tienen que decidir si aceptan el traslado del activista a EEUU, después de que la Policía española emitiera la orden de busca y captura emitida por la Interpol a petición del Gobierno de Donald Trump.


Chambers está en el sistema penitenciario español desde el pasado 10 de julio, cuando fue detenido en la isla de Ibiza. Como explica Schnabel, se enfrenta a caros por disturbios, conspiración para crear disturbios y blanqueo de capitales, “acusaciones inverosímiles”, resume la activista, dado que se le acusa de enviar dinero a Túnez con la intenciñon de apoyar a “organizaciones proscritas”.

La realidad, incide su esposa, es que Chambers apoyó financieramente al Club Africain de Túnez: “Si envió dinero a Túnez para apoyar a un equipo de fútbol, fue porque ese equipo estaba endeudado y es del pueblo donde nosotros vivíamos. Y se le ocurrió que dar dinero a un equipo de fútbol ayudaría a hacer feliz a la gente, igual que al 99 % del mundo, que adora el fútbol. Tenemos todas las pruebas y el justificante de dónde fue a parar ese dinero”, resume.

En cualquier caso, como recalca, la acusación del Departamento de Justicia de EEUU se refiere a la “intención” de que ese dinero no fuera a parar al equipo, sino a otra organización. Un delito el de la intención, que no está contemplado en el ordenamiento jurídico español y que, además, parte de una mirada racista, como señala Schnabel: “No tienen ninguna prueba de esa acusación falsa de que hubiera blanqueo de dinero. Es una afirmación realmente racista decir que, si envías dinero a un país del norte de África, por eso mismo debe destinarse al terrorismo”.

Pedimos, en primer lugar, que no lo extraditen y, en segundo lugar, que le concedan asilo en España como preso político, para que podamos vivir aquí”, explica Schnabel

“La mayoría de la gente quiere comprarse yates de 40 millones de dólares. Es decir, eso es lo que a mí me parece una locura, no enviar siete millones de dólares a un equipo de fútbol que está pagando, ¿qué?, los puestos de trabajo de cientos de personas, creando centros juveniles para practicar fútbol y pagando a gente para que enseñe a los niños a jugar a nivel profesional”, ahonda esta activista, que se remite a la solidaridad que ha recibido Chambers por su papel como filántropo. 

Esta faceta se ha visto reflejada en el apoyo a Cooperation Jackson, una organización de apoyo mutuo y autoempleo entre residentes pobres, desempleados, negros y latinos en Jackson (Misisipi); a Stop Cop City, una campaña de protesta contra una escuela policial proyectada en el Bosque de South River, de la ciudad sureña de Atlanta; o a The Sameer Project, una iniciativa para la producción de pan en Gaza.

Mientras espera una solución para su caso, Chambers permanece en la prisión de Soto del Real (Madrid V), en la Comunidad de Madrid. Su familia dice que está triste, pero activo, enseña Jiu Jitsu a sus compañeros reclusos y lee abundante material legal, sobre el sistema judicial y la libertad de expresión, además de escritos de otras personas que estuvieron encarceladas. Pero, subraya Schnabel predomina la pena y el enfado “porque sigue sin saber por qué estás recluido en una cárcel española en virtud de leyes que no existen en España”.

Schnabel sabe que, si cambia el Gobierno a partir del próximo 29 de noviembre, será más difícil que la derecha atienda a su caso: “Pedimos, en primer lugar, que no lo extraditen y, en segundo lugar, que le concedan asilo en España como preso político, para que podamos vivir aquí”. La activista se muestra confiada de que Sánchez atenderá su caso: “creo que va a tomar la decisión correcta y que es un luchador”.

Porque detrás de la persecución a Chambers está el Gobierno del país más armado del mundo ejerciendo “de policía global”, denuncia Schnabel. “Si España se pone de acuerdo con Estados Unidos estará sentando un precedente muy preocupante para el resto de la población, respecto a la libertad de expresión y la justicia”.

Schnabel lanza una última advertencia: “Creo que el intento de extraditar y encarcelar a Fergie tiene como objetivo enviar un mensaje a todas las personas de Estados Unidos para que tengan mucho miedo de alzar la voz contra el Gobierno o de hacer donaciones para apoyar a los palestinos. Y es claramente una forma de persecución política”, sentencia.

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