Palestina
Inadmiten una querella por usar gas pimienta contra manifestantes en la huelga por Palestina
La Magistrada Isabel Martínez i Cid, del Juzgado de Instrucción n.º 6 de Barcelona, ha inadmitido la querella presentada por varios colectivos y personas afectadas por el uso del gas pimienta sobre activistas pro-Palestina por parte de los Mossos d'Esquadra. Desde el centre Iridia, señalan que la resolución se dicta sin investigar los hechos, pese a las advertencias internacionales sobre el uso del gas pimienta y el deber de investigar de forma exhaustiva denuncias de maltratos
La querella, interpuesta el día 16 de diciembre, fue rechazada por una interlocutoria de la jueza pasadas solo 48 horas, firmada el 18 de diciembre, a pesar de que ha sido notificada a las partes, este lunes, 12 de enero. Las abogadas han manifestado ya su intención de recurrer ante la Audiencia Provincial.
Los hechos tuvieron lugar el 15 de octubre, en Barcelona, en el marco de la Huelga General por Palestina, en el transcurso de una sentada pacífica
Los hechos denunciados tuvieron lugar el 15 de octubre, en Barcelona, en el marco de la Huelga General por Palestina. Mientras una dotación policial levantaba del suelo a centenares de personas que realizaban una sentada pacífica, varios agentes de los Mossos decidieron rociarlos con gas pimienta.
En su resolución la magistrada entiende que la actuación fue ajustada a los protocolos, a pesar de que la misma Consellera de Interior, Nuria Parlon, admitió que hay uno, en relación al gas pimienta, que está en revisión. Es más, Parlon, en respuesta parlamentaria, hizo referencia reiterada a la guía de uso elaborada por las Naciones Unidas. Esta establece que “los irritantes químicos no se tendrían que utilizar en situaciones de resistencia puramente pasiva”, como fue el caso.
Sin haber admitido a trámite la querella ni haber practicado ninguna diligencia, las partes denuncian la ligereza con que la magistrada da por válida la actuación policial. Para reforzar la inadmisión, la magistrada señala que no está bastante acreditada la causalidad de las lesiones sufridas así como tampoco esta clara la identificación de los agentes actuantes.
Según señalan Ambos argumentos siguen el esquema habitual de dificultar la pertinente investigación que tiene que ser capitaneada por ella misma. Esta argumentación, habitual en casos de violencia policial, acaba convirtiendo en imposible cualquier investigación efectiva. En definitiva, y a la espera del recurso, esta decisión judicial contribuye a reforzar la impunidad policial y evita cualquier aclaración sobre unos hechos graves contra manifestantes pacíficos.
Las entidades denunciantes aseguran que no permitirán que esta inadmisión suponga la impunidad policial para rociar con gas pimienta activistas pacíficos que no suponen ningún peligro para la seguridad de nadie. En los próximos días anunciarán nuevas iniciativas
“No puede hacer una valoración de un protocolo que no conoce”
La abogada de la parte afectada, Marta Bolinches, se ha mostrado crítica contra una actuación judicial que considera “muy grave, sin ni siquiera ordenar ninguna investigación”. “Ni siquiera ha podido conocer el protocolo, que aún hoy día no se ha hecho público. Por tanto, aún no puede hacer una valoración de un protocolo que no conoce”, ha alegado la abogada en declaraciones a los medios de comunicación.Bolinches insiste en que el Estado y la justicia “tienen la obligación” de investigar “posibles maltratos o tratos degradantes por parte de la policía”, y también cuestiona los dos argumentos principales de la magistrada. Respecto a la dificultad para identificar a los agentes, la abogada apunta que los antidisturbios no tenían el número identificador en la espalda, tal como regula la normativa desde 2020.
Siguiendo en esta línea, las entidades recuerdan que la policía roció con gas pimienta a “manifestantes pacíficos” en un momento en que “las personas no podían salir fácilmente del lugar de los hechos y sin previo aviso”. La policía, según se refleja en la querella, acordonó a los manifestantes a ambos lados de una rampa, dificultando su salida; mientras el primer cordón intentaba arrancar a los manifestantes, sentados en el suelo, el de atrás roció la protesta con gas pimienta.
Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.
Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!