Opinión socias
Operaciones mexicanas en apoyo a Israel
Si la sociedad civil y el movimiento internacional contra el genocidio en Gaza y Palestina se han frustrado por el hecho de que el gobierno de México sostiene relaciones diplomáticas y comerciales con Israel en estos tres últimos años de genocidio reconocido así por la Corte Penal Internacional y la Organización de las Naciones Unidas tiene en parte, la respuesta en la historia geopolítica del siglo XX.
Incluso hoy, estamos frente a complicidades y colaboraciones que incluyen corrupción gubernamental a los más altos niveles y que ya entrado el siglo XXI, se aprecian en el turbio espejo del gobierno de Miguel Alemán Valdéz (1946-1952) que permitió el suministro de armas a Israel en pleno comienzo de la Nakba, esa catástrofe para el pueblo palestino y cuyo capitulo genocida desde el 7 de octubre de 2023 se devela solo como una de sus siniestras etapas.
El articulo de Fiore y Rojas en la revista Israel Affairs (Routledge, 2/2/2026; bit.ly/45tnlBr ) describe detalladamente como la operación Tampico a través de una red internacional de complicidades, logró involucrar al buque panameño Kefalos para trasportar armamento proveniente de Estados Unidos con sus respectivos sobornos a políticos y generales del ejército mexicano.
El Estado de Israel declaró su “independencia” el 14 de mayo de 1948, momento en el que comienza la guerra contra aldeas y pueblos de la Palestina histórica y representa el parteaguas e incremento de la ocupación colonial del territorio por los asentamientos sionistas. Meses después, - continua la investigación - “el 3 de agosto de 1948, el Kefalos zarpó (desde el puerto de Tampico) rumbo a Israel. Su cargamento, 754 toneladas de material bélico, era considerable y de vital importancia estratégica: 32 cañones de campaña de 75 mm con 16 000 proyectiles, dos obuses estadounidenses con 4 000 proyectiles, 500 ametralladoras de aviación, 60 ametralladoras pesadas, 170 bombas aéreas, cuatro radares, entre 6 y 10 millones de cartuchos de munición, 15 000 cascos y barriles de combustible de aviación de alto octanaje” (p.12).
El gobierno mexicano se afanaba de sostener una postura política “neutral” ante la ocupación israelí de los territorios palestinos. Sin embargo, a través de sobornos a altos funcionarios con intermediarios, se facilitaron secretamente las transferencias de armas. La complicidad de la burocracia se evidenció con la llegada del cargamento a Tel Aviv el 8 de septiembre de 1948 "coincidiendo con el segundo alto el fuego, y reforzó de inmediato la capacidad militar de Israel, permitiendo el paso de operaciones defensivas a ofensivas en el Néguev y Galilea”, y concretamente, como subrayan los autores: “Este material acompañó a la Fuerza Aérea Israelí durante la Operación Dust (del 23 de agosto al 21 de octubre de 1948), que estableció un corredor aéreo hacia el Néguev, transportando miles de toneladas de suministros y personal, evacuando a más de 5000 personas y proporcionando un apoyo aéreo crucial durante varios meses” (p.12). En conclusión, esta operación, “mejoró la movilidad estratégica y contribuyó a la supervivencia de Israel durante sus meses de formación”.
A partir del 8 de octubre de 2023, la Nakba continuó en su fase de despliegue de exterminio en Gaza. A pesar de que la ONU y la CPI denuncian el genocidio y ésta última institución ha emitido ordenes de aprensión contra el primer ministro Benjamín Neytanyahu y su ex ministro de defensa, Yoav Gallant, el gobierno mexicano de Claudia Sheinbahum Pardo continúa con sólidas relaciones con el Estado de Israel.
Desde la década de 1990, los gobiernos mexicano e israelí tienen una amplio historial de colaboración en materia de vigilancia y compra-venta de armamento. Un botón de muestra de 2024 destaca incluso la exportación por la empresa Frisa Forjados de Nuevo León de 41 millones de dólares en partes industriales para el mercado armamentístico de Tel Aviv, concretamente para Elbit y la empresa Israelí Aeroespacial (Globalwits y Nacla, 29/72026; bit.ly/4gacmS6 ).
Sin mencionar las extensas compras de programas y equipos de videoviligancia, entre 2018 y 2020, la empresa Israeli Wepons Industry (IWI) vendió 1276 armas de fuego al gobierno de Sinaloa que incluyó cerca de 700 rifles de asalto; para 2024 la IWI logro la venta de otros 181 rifles. Según la fuente, los oficiales de seguridad de ese estado estaban coludidos con el Cártel de Sinaloa de acuerdo incluso a la reciente acusación por exportación de narcóticos a Estados Unidos contra el ex gobernador Ricardo Rocha Moya (Department of Justice, 2026; bit.ly/4gVddHX ). El 37 por ciento de las 47, 733 armas que México importó en 2025 provinieron de Israel. Se refiere que aunque la presidencia declaró que fueron solamente para la policía, el 63 por ciento fueron para uso militar y privado (Nacla, 29/72026).
Pero la influencia del sionismo e influencia de Israel en México no se limita a la compraventa de armas y a la colaboración con gobiernos estatales, sino que también comprende la inauguración del parque Ben Gurion en Hidalgo, el reciente bautizo de la calle con el nombre de Israel en el estado de Querétaro. También se articula con proyectos sociales y “educativos” con personas israelíes que han terminado su servicio militar o que incluso participan en el genocidio de Gaza y que llegan a regiones de la Riviera Maya, así como a estados como Chiapas, donde ingresan como turistas para vacacionar. Es conocida la presencia de soldados israelíes en espacios recreativos, hoteles y modernos spas privados en la isla caribeña de Cozumel. La violencia de nacionales israelíes se ha exacerbado en ciudades como San Cristóbal de las Casas, donde han agredido a personal de librerías y centros culturales como el Kinoki por exhibir la bandera palestina, se presenta en dichos espacios que activamente apoyan la lucha palestina y activamente denuncian el genocidio iniciado a raíz de los ataques de la insurgencia de Hamás del 7 de octubre de 2023. El domingo 6 de septiembre, una persona israelí entró a la librería La Cosecha en esa ciudad: “cuando vio que teníamos expuesta la bandera de Palestina y también una pegatina en la puerta donde se explicita que en este lugar no aceptamos sionistas porque estamos en total solidaridad con la lucha de Palestina, la mujer enfureció”, explicó una de las trabajadoras de ese espacio cultural (Sinembargo 16/09/2026). Además de su actividad editorial, La Cosecha es un espacio para reflexionar y debatir sobre movimientos sociales, la historia precolonial y postcolonial, feminismo y política.
Es comprensible que los actuales gobiernos estatales sostengan estrechas relaciones con Israel a la luz de la vieja y corrupta operación Tampico, pero inaceptables que los actuales contratos y acuerdos se sostengan con Tel-Aviv que sigue ejecutando un genocidio y que indudablemente favorecen al actual proyecto sionista, racista y segregacionista que pone en extremo peligro la existencia del pueblo palestino e incluso la vida de miles de familias en Cisjordania y el sur de Líbano.
* Juan Trujillo es profesor en la Universidad de Nuevo México y periodista independiente .
X: @JuanTrujilloL
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