Memoria histórica
El aparato de pasos libertario en Euskadi y Navarra durante los años 40
Saludos cuadrilla, aquí estamos de nuevo. Llega el final de mes y con él, el nuevo artículo de Ni cautivos ni desarmadas. Lo escribo desde el pueblecito de Santorens, en la Ribagorza, donde estamos haciendo muros de piedra para nuestros amigos Martín y Nila. Por cierto, dada la cercanía a las altas cumbres de los Pirineos, no puedo más que felicitar al grupo de montaña que tiró abajo la cruz del Aneto. Siempre hemos pregonado que las cimas deben estar limpias de basura, y un hierraco enorme, en forma de cruz, a 3.404 metros, para mí no es más que eso, basura.
A lo que iba. Dentro de mi desorden estaba yo, preguntándome hacia donde iban a ir los tiros este mes, y sin tenerlo nada claro. Por un lado, me hubiera gustado hacer una entrada sobre esta comarca, pero dada mi especialidad en hacer las cosas a última hora, y que aquí solo tengo el portátil, me decido por otro tema del que ya tengo varias cosas guardadas.
No abandonaré tampoco la cordillera pirenaica, que tantas buenas historias nos ha dado, y nos dará. Desde hace tiempo vengo metiendo en una carpeta, a la que llamé los pasos del noroeste, nombres, lugares y cosas interesantes. Me imagino pues, que ya os imagináis un poco de que va a ir el asunto. Efectivamente, hoy trataré de adentrarme un poco en los canales de paso y evacuación que había por tierras de Euskadi y Navarra, al sur de la cordillera, y lo que era el departamento de bajos Pirineos, al norte de la misma. Sus puntos de apoyo, las personas que realizaban labores de guía o enlace, centrándome sobre todo en los años 40. Para meterle un poco más de aliño, pues también incluiremos algunos de los contrabandos de la organización de Laureano Cerrada, y alguna otra cosilla que dé buen sabor.
Añadiré algunas cosillas referentes al proyecto de Ni cautivos ni desarmadas que me hacen feliz. Por un lado, deciros que últimamente ando tranquilo en el tema de realizar charlas o presentaciones del libro. En lo que va de año, aprovechando el viaje al sur de Italia, mi amigo Andrea me montó una en enero en la Ex-caserma Liberata de Bari, un lugar enorme y flipante, en la que hablamos de las relaciones del anarquismo italiano con la guerrilla libertaria. Recientemente, he presentado en la biblioteca anarquista María Rius de Lleida, El ángulo muerto, que llevaba tiempo sin moverlo por ahí. Muchas gracias a toda la gente que hizo posible ambos eventos. Y para el mes que viene, si todo va bien, por un lado presentaré charla nueva en Grenoble, sobre el ilegalismo de la familia libertaria en Francia, y por otro me voy al CIRA de Lausanne, con parte de Les Gimenologues, a catalogar y escanear el fondo de nuestro querido y desaparecido Rolf Dupuy. Ya véis como está el calendario.
Y una vez soltada la parrafada, vamos al lío.
El anarquismo siempre le había dado importancia al Pirineo. Mucha militancia perseguida, buscaba la relativa seguridad de Francia, Bélgica u otros países europeos para escapar de la represión local. De Europa también venían armas e ideas, y a todo ello había que buscarle rutas por las que pasar, guías a quienes seguir, y lugares en los que poder descansar y aprovisionarse.
Para empezar, decir que el Movimiento Libertario Español (MLE) siempre priorizó los pasos por el este de la cordillera, en dirección a Barcelona, ciudad de marcado arraigo libertario. Pero claro, había muchos más lugares a los que llegar, entre ellos, Madrid. Y para llegar a la capital, a Andalucía, y a todo el oeste peninsular, pues venía mucho mejor disponer de otra red de caminos, que acortara la ruta, y diversificara los riesgos y los sitios de paso y acogida.
Como veremos, algunas de las personas y pasos implicados, se remontan a la época de la 2ª Guerra Mundial, a las famosas redes de evasión. No nos meteremos con las invasiones pirenaicas de octubre de 1944, ni con intento del PCE de fijar unidades de la Unión Nacional Española (UNE) en tierras vascas o navarras, pese a la participación de numerosos libertarios en las mismas, debido a su escasa duración.
Así que vamos con lo que nos interesa. Empezamos con Carlos Manini Mora, quien había creado desde la población de Buzy, una red de evasión. Compuesta por una docena de libertarios, en su mayoría integrantes del GTE nº 526, dirigida por el madrileño Carlos Manini y el catalán Miquel Riera. Junto a ellos, la compañera de Manini, Pepita Solé y el guía Leonardo Glaria. La red partía de Buzy y se dirigía hasta Pamplona, donde los evadidos podían descansar en casa de Juan Romero. Desde la capital navarra, ya se accedía por medio de transporte público hasta Madrid. Esta red, funcionaba, tanto de manera autónoma, como también formando un eslabón para la conocida cadena de evasión Pat o´Leary, o red Ponzán, cuando estos tenían que evadir gente por el pirineo occidental. Al acabar la contienda mundial, Manini se quedó en Biarritz, y se integró en la sección de coordinación del MLE, que era la encargada de los temas clandestinos. No solo puso las rutas de la red a disposición del movimiento, sino que crearon algunas nuevas. Trataron de elegir pasos que no tuvieran mucha afluencia de contrabandistas, ni movimiento de espías, y a la vez, que dispusieran de alguna casa amiga, tanto al norte como al sur de la muga. Sus propuestas para el paso por tierra eran las siguientes: La principal, partía de Toulouse, se dirigía luego a Pau, Mauleon, de allí se tomaba dirección hacia el pico Orhy, donde se cruzaba la frontera, para seguir hasta Ochagavía y Pamplona. De allí, ya se cogía transporte público al lugar al que se quisiera llegar. Como pasos auxiliares, por la izquierda, desde Pau se partía hacia Fabreges, el Portalet, Sallent, para pasar por Jaca y llegar a Pamplona. Por la derecha de la principal, desde Cambó, hacia el pico de Iduzkimendi, posteriormente hasta Elizondo, y desde allí, se partía tanto hacia Pamplona como hacia San Sebastián. En caso de necesidad, como puntos de penetración complementarios, se contaba con Aintziaga y Dancharia. Además de los puntos de apoyo, también se contactó con un transportista que hacía la ruta Pamplona-Madrid para ciertos envíos. También se contaba con compañeros trabajadores en tajos forestales cercanos a las rutas, por lo que pudiera pasar.
En Mauleón había un punto de apoyo permanente, donde siempre estaba un guía de servicio. También Ochagavía contaba con su guía particular, Mariano Izal Zoco, nacido en dicho pueblo el 1 de diciembre de 1918. De la CNT. Combatió con el ejercito fascista en la guerra civil. Guía durante los años 40. Murió el 30 de agosto de 1999 en Tardets Sorholus, departamento de la Baja Navarra en Francia.
En cuanto al transporte por mar, se contaba con una embarcación llamada Flora, que realizaba los pasajes entre San Juan de Luz y las costas de Guipúzcoa. Se utilizaba tanto para materiales como para personas. Contamos con un recorte de periódico de 1949, más concretamente del 1 de abril, cuando los aduaneros del puerto de S. Juan de Luz interceptaron una embarcación a motor, con dos tripulantes de Fuenterrabía, en la que hallaron un paquete que contenía 40.000 pesetas falsas en billetes de 5. No era la primera vez que la policía francesa encontraba pesetas falsas por la zona. En enero de 1947, también se detectaron en diversos pueblos de los Bajos Pirineos (Iparralde) diversos billetes falsos de 5, 100 y 1000 pesetas, siendo estos últimos los de peor calidad, la emisión de los mismos era del 15 de julio de 1945.
Respecto a los documentos y sus falsificaciones: Para los salvoconductos hacían falta cerca de 10 días, los primeros de cada mes, pues solían cambiar el color, y a veces hasta el formato, para conseguir originales, otros tres o cuatro para el correo de ida, seis más para su confección, así que se perdía cada mes cerca de 20 días útiles.
Para llegar hasta Pamplona eran necesarios dos tipos de salvoconductos: uno especial, expedido por la guardia civil o militares, y uno ordinario por los alcaldes. Control y revisión de documentación: Venta Carrica, Yesa y Venta de Judas. Estos eran indispensables para viajar en autobús de línea o vehículo particular. Se comprende esta seguridad por ser zona de prohibición, habiendo sido sólo el problema del primer franqueo con facilidad, sin agravar trabajo existente.
En sept de 1945, existían secciones de coordinación en los siguientes lugares de Iparralde: Hendaya, Biarritz, San Juan de Luz, Bayona y Boueau. Un mes antes, se pedía a la militancia la colaboración para la constitución de una red donde albergar a los grupos en transito hacia el sur de los Pirineos. Se requería el nombre y dirección de la gente que estaba dispuesta a ayudar, y el número de compañeros a los que se podía dar cobijo. Se le daba importancia al paso desde Laruns, aunque no se destinaba dinero al mantenimiento del mismo. La puesta al día del mismo, había sido realizada por el compañero Sabater, del que por ahora no disponemos de más datos.
Vamos ahora con algunos de los puntos de apoyo y las personas que los regentaban.
Antonio Ariza, con residencia en San Juan de Luz, punto de apoyo para pasos fronterizos. En activo por lo menos durante el año 1946.
Matilde Pajares de la Fuente, viuda, a cargo de 7 hijos, con residencia en Irún, punto de apoyo fronterizo en ambas direcciones. Detenida durante el invierno del 48, concretamente el 25 de enero y juzgada en julio de 1949. Condenada a 10 años de cárcel.
Martina Jorajuría Eraso, con residencia en la calle Usandizaga de San Sebastián. Punto de apoyo. Detenida el 17 de enero de 1948. Encarcelada en la provincial de mujeres de Madrid. Puesta en libertad el 27 de junio de 1952.
Claudia Ortega Expósito, domiciliada en Pamplona, punto de apoyo cenetista en los movimientos alrededor de la frontera. Detenida en julio de 1948. Juzgada en julio de 1949 y condenada a 6 años de cárcel.Encarcelada en la prisión central de mujeres de Segovia. Liberada el 14 de septiembre de 1951.
Juan Romero Punto de apoyo en Pamplona a principios de los años 40. De hecho, era el lugar de reposo una vez cruzada la frontera desde Buzy o Buciet, comienzo de la red de escape montada por Manini y Riera. Desde aquí, transporte público hasta Madrid.
Entre las personas que realizaron labores de guía para el MLE, encontramos a las siguientes: Antonio Cuesta Hernández, Antonio González Pérez, Luciano Torrontegui Menchaca “Luis Torres”, Mariano Izal Zoco, José Sangüesa, Antonio Oyarzabal “Txiki”, Leonardo Glaria Laregui y Manuel Martínez Rodríguez “Manolín”.
Vamos a centrarnos un poco en Glaria, pues no es muy conocida su trayectoria. Leonardo nació en el navarro valle del Roncal, más concretamente en la localidad de Burgui, el día 17 de agosto de 1918. Se afilió al sindicato confederal en 1934. Con el estallido de la guerra civil, y dado que las tierras navarras quedaron bajo dominio fascista, se trasladó hasta Barcelona para combatir con las milicias libertarias. Alcanzó la graduación de teniente en el ejército republicano.
Una vez perdida la contienda española, tomó el camino del exilio. Como bienvenida, el gobierno del Frente Popular francés lo internó en el campo de Gurs, el llamado “campo de los vascos”. Al año siguiente, Leonardo forma parte de uno de los Grupos de Trabajadores Extranjeros, el nº 526, afincado en Buzy, en el departamento de los Bajos Pirineos. Este grupo será el origen de la lucha contra el invasor nazi en la zona, que se desarrollará hasta el verano de 1944.
Primero se integrará en el grupo creado por Carlos Manini. Leonardo es el guía oficial del grupo, y durante esta temporada se dedicará a cambiar de país, tanto a aviadores aliados derribados, familias judías perseguidas, miembros de la resistencia, como a personas de la organización que necesiten llegar al otro lado de la muga.
El grupo de Manini entró a formar parte de la red Ponzán, siendo el eslabón más occidental de la misma. De hecho, los guías de Ponzán solían usar generalmente las tierras que desembocaban en Andorra o Cataluña para el tráfico de evadidos, quedando el grupo de Buzy como comodín para cuando hicieran falta los pasos de la vertiente atlántica. Con la detención de Ponzán y el casi completo desmantelamiento de la red a mediados de 1943, Leonardo se integró en la 10ª Brigada de guerrilleros de la UNE, aunque siguió ligado al aparato de pasos, formando parte de la Agrupación Cenetista en Unión Nacional (ACUN).
Una vez liberado el sur de Francia, e integrado totalmente en el aparato de pasos controlado por el PCE, empezará a pasar grupos guerrilleros por la zona navarra, que actuarán como distracción para las tropas del ejercito franquista, con el fin de que estas no se acumulen en el Pirineo central, ante la próxima tentativa de invasión por el valle de Arán.
A mediados de 1945 Leonardo decide dejar el equipo de guías del PCE, y vuelve a sus labores caminantes, pero esta vez va a hacerlo para su organización, la CNT. Desde 1946, junto a una quincena de libertarios, varios de ellos antiguos miembros de la ACUN, se aposentan en las proximidades de Urepel, en el país vascofrancésy desde allí realizarán varios asaltos por las tierras del norte de Navarra.
En 1947 y 1948, lo encontramos tomando contacto con la regional aragonesa, bajando grupos de acción, o cargamentos de armas.
Si hacemos caso a la información de la inteligencia franquista, actuaba como enlace para la CNT. Era alto, delgado y moreno. Como cualidad le atribuían un “oído finísimo”, que le habría librado en más de una ocasión de caer en las garras de los civilones.
Finalmente (esta vez no le sirvió su buen oído), fue detenido en agosto de 1948, tras las grandes redadas efectuadas en Barcelona y Zaragoza. Juzgado en 1949, resultó condenado a 12 años de cárcel.
Delfino Robles González era delegado de fronteras. El encargado de pasos en la zona de Euskadi y Navarra, responsable de conseguir los papeles y salvoconductos necesarios, además de contactar con los guías de la organización para cruzar el territorio vasco y atravesar la frontera. Él fue el organizador de la evacuación de numerosos guerrilleros de la zona de León, y una de las numerosas tretas que usaba era la de utilizar autobuses de las hinchadas futboleras, pues los paraba menos la guardia civil, para que llegaran hasta Euskadi. Fue arrestado a finales de 1947 y condenado a 12 años de cárcel.
Pues hasta aquí hemos llegado con las noticias del noroeste. Por supuesto, hay más, pero como no están centradas directamente en el tema de pasos, pues las dejaremos para una futura entrada. Y como espinita me queda, el que después de haber encontrado el nombre de varias mujeres participantes, si veis el apartado fotográfico, una vez más no aparece ninguna. En fin, seguiremos buscándolas.
Salud y memoria, cuadrilla.
Fuentes: Cuando los maquis (Luis Pérez Berasaluce), https://nontzeberri.eus/comete-sarea-ii-mundu-gerra-naziak-mugalariak-ruben-ruizen-nobela-historikoa, https://losdelasierra.info/, https://anarcoefemerides.balearweb.net/ y archivo propio.
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