Memoria histórica
Los trapos sucios del MLE, no por no hablar de ellos dejan de existir
Saludos cuadrilla, mes nuevo, mandanga nueva. Como ya llevaba un par de artículos amenazando con publicar uno centrado en los trapos sucios del movimiento libertario, por fin me decido y me lanzo. Si no me lío demasiado, trataré de abarcar desde 1938 hasta los años cincuenta. Hoy no veremos gestas heroicas, ni fugas espectaculares, las historias se vuelven más normales, decepcionantes, algunas personas que nos parecían ejemplares pueden dejar de hacerlo. Decir también que les he copiado el título a un viejo grupo punk de Logroño, así que desde aquí agradezco a Las amantes del Führer ese gran “Anarquistas no, viva la anarquía”. Pero antes de ponerme manos a la obra, voy a comentaros un poco un par de las cosas en las que he andado últimamente.
Por un lado, la gente de la Fundación Anselmo Lorenzo, encontró entre su multitud de papeles, el primer número de la publicación El Combate. Para quien no tenga información sobre el mismo, deciros que era el órgano de expresión y portavoz oficial de los Grupos Anarcosindicalistas de Quico Sabaté y sus compas. Al parecer, la redactora no era otra que Joaquina Dorado. Pues la FAL me propuso que les hiciera un texto para acompañarlo, pues iba a ser el documento del mes. Por supuesto, es siempre un placer colaborar con la Fundación y aún más el comentar dicha publicación.
Aquí os dejo el enlace: https://fal.cnt.es/documento-del-mes-julio-de-2026-el-combate-no-1/
Por otro lado, hace pocos días me contactó la gente del programa Resistencias Personales, de Radio Topo, y como ya sabéis, esta es otra de las cosas que me molan, cambiar las letras por las ondas y echarnos una charleta buena. La colaboración fue todo un placer.
Y aquí el enlace pertinente: https://www.radiotopo.org/resistencias-personales-106/
Y ahora sí que sí, vamos a sumergirnos en las cloacas libertarias. ¡¡Al turrón!!
Para empezar diré que los tentáculos del MLE son alargados e insondables, pues está mañana empecé a escribir el artículo, y de hecho, había avanzado bastante. Está tarde, me siento delante del portátil para continuarlo, lo busco, lo encuentro aunque tiene un formato raro. Lo abro, y alguien lo había pasado a idioma reptiliano o algo así. Trato de volver a pasarlo al humano de la península, pero mis dotes informáticas dan para lo que dan, así que muy a mi pesar, toca empezar de nuevo.
Empezamos en julio de 1938, en el frente del Segre. Nuestra primera historia parte de la orden de destitución que le llega a Antonio Ortiz, encargado en aquel momento de la 24ª División. Ortiz anda con la mosca detrás de la oreja, sabe que los estalinistas lo tienen en su lista negra. Tras algunas noticias que le llegan de Barcelona, hablando de su posible eliminación, decide abandonar el frente junto a algunos mandos de su división y a Joaquín Ascaso, antiguo encargado del Consejo de Aragón y marchar a Francia. Esto ocurre el 5 de julio.
Para el día 8, tanto el Comité Peninsular de la FAI, como el Nacional de CNT, acuerdan el asesinato de Ortiz y Ascaso y se lo encargan a Escorza. Este les pasa la patata caliente a la sección francesa de la Inteligencia Libertaria, a Liberato Minué y su gente, además, les manda una nota de entre la cual selecciono lo siguiente: “Si os veis incapaces por falta de arrojo de llevar a cabo lo apuntado podéis coger los trastos y regresar a España, pues tenéis que tener en cuenta que nuestras normas depurativas deben de consistir en algo más que en expulsar de la organización a determinados individuos evidenciándoles por conducto de la prensa”.
Al final, los encargados de eliminar a Ortiz y Ascaso fueron Justo Bueno y Luis Latorre. El lugar elegido fue una casa de la costa Azul a la que los llevaron, y el método fue por envenenamiento. Pero, hay los dichosos peros, la dosis no fue la suficiente, y ambos pudieron recuperarse trascurrido un tiempo.
El siguiente caso del que vamos a hablar es el de Dionisio Eroles. Sí, ese Eroles que dirigió durante la guerra civil a “los Nanos de Eroles”, los encargados de la búsqueda y captura de quintacolumnistas y franquistas varios en retaguardia. Una vez perdida la guerra sabemos que pasó a Francia, y una vez allí, tiempo después, desapareció. La versión más extendida era que lo habían devuelto desde los campos franceses a la policía franquista, y esta, le había dado matarile. Pero tenemos más, que si había fallecido en Andorra en 1940, o en Marsella en el año 1942. Pero he aquí, que en los años 70, Antonio Ortiz de nuevo, nos daba una versión que nada tenía que ver con la anterior. Durante su intenso carteo con Antonio Téllez, mientras este último escribía sus libros sobre la guerrilla, en octubre de 1977 le escribió a Téllez la siguiente historia ocurrida en primavera de 1941: “A mi regreso a Francia, traté de encontrarme con Castán (Victoriano), para saber lo ocurrido y no me fue posible localizarlo. Tiempo después me encontré con uno del grupo Ponzán y le pedí me contara lo sucedido. Este me dijo que sacaron a Eroles (del campo de Vernet) para sacarle “el moniato” (la pasta) y que este les llevo muy enredados y con mucho cuento hasta que logró escapárseles... pero que unas semanas después pudieron encontrarlo donde estaba escondido y se lo llevaron... como no pudieron sacarle “el moniato” optaron por enterrarlo en un rincón de los Pirineos”.
Seguimos. Tras la liberación del país galo, el MLE celebró un gran congreso en París en mayo de 1945. Cerrada tenía los medios económicos, pero era un desconocido, así que que hizo equipo con “la Sagrada Familia”, es decir, Germinal Esgleas y Federica Montseny. Él ponía la pasta, y la pareja ponía su fama y su oratoria. Todo salió a pedir de boca. Montseny/Esgleas serían la cabeza visible del MLE y Cerrada, posteriormente, fue nombrado secretario de la sección de Coordinación de la regional París Norte, encargada de la acción conspirativa y clandestina. Lo que no se suele contar es que Cerrada pagó de su dinero negro el transporte hasta París a varias de las Federaciones Locales favorables a su bando, y que formó nuevas en diversos sitios, para asegurarse la victoria de “la Sagrada Familia”.
Voy ahora con un caso del que ya hablé hace unos meses, pero como es un trapo sucio de libro, lo vuelvo a meter. Es el caso de Miguel Silvestre Talón “el Nano”. Su biografía era intachable. Miembro del grupo Faros, expropiador, miliciano en la columna Durruti, miembro de las redes de evasión durante la ocupación alemana, participó en la liberación de Toulouse, miembro de la guerrilla libertaria antifranquista y en los últimos tiempos, enlace entre Toulouse y Barcelona. Pero el pisar Barcelona tenía sus riesgos, y uno de ellos, fue que Silvestre entró en contacto con Melís, para tratar de pasar a Francia a ciertas personas perseguidas, incluyendo entre ellas a su compañera. Estos contactos le costaron las críticas y la animadversión por parte de mucha gente dentro del MLE. Y para remate final, volvió de Barcelona acompañando a Ángel Marín en marzo de 1946, que también venía señalado como posible colaborador de la policía, aunque la acusación era falsa. Ya habíamos adelantado que a Marín lo apartaron de los cargos y del MLE. A Miguel Silvestre, aún no sabemos quien firmó la orden, le tocó otra suerte. Su cuerpo apareció en el canal de Midi, en las cercanías de Toulouse con una bala en la cabeza, las manos atadas con alambre de espino, y evidencias de tortura. No tuvo que ser fácil reducirlo, pues había sido campeón de lucha grecorromana, o quizás fue que quien le entró fue una cara que no le inspiró desconfianza.
En fin, suma y sigue.
Durante ese mismo año de 1946, Laureano Cerrada envía a Madrid a Julio Rodríguez “el Cubano”, junto a un tal Herrera. Este último conoce a un guardia de Franco dispuesto a dar información sobre desplazamientos y medidas de seguridad del dictador. El plan fracasa al saltarse Julio la directrices que Cerrada le ha dado, además de gastarse todo el dinero, incluido el del soborno.
Allá por 1947, se nombra nuevo delegado de fronteras en la zona oriental del Pirineo y Perpiñán. El elegido es Alberto Ballesteros. Os dejo el testimonio de Domingo Ibars al respecto: “Era un valenciano, que nos provocaba mucha desconfianza, pues mientras él realizó esta labor, nos cayeron mucha gente. El Wenceslao de Los maños me aviso que Ballesteros podía ser un confidente por que sabía de buena tinta que unas fotos que él le había dado habían aparecido en Jefatura de Policía”.
En diciembre de 1947 tenemos el siguiente incidente entre dos tendencias enfrentadas en el MLE. Por un lado el grupo de Cazorla/Ibars, esgleistas, y por el otro Facerías, cerradista. Todo ocurre tras la explosión accidental de una granada en la base del Tartás, que deja herido a Mariano Puzo y a Francisco Ballester, compañero de Facerías. Face tiene que bajar a Barcelona incorporado a un grupo con el que no tiene afinidad ninguna, de hecho, Ibars lo explica bastante claro: “ Facerías se quedó solo con todos nosotros, estaba bastante jodido y su seguridad estaba en nuestras manos. Eramos mayoría y Facerías nos tenía miedo. Ya se lo planteé a Cazorla.
-Mira, a este tío no lo podemos tener en nuestro grupo. No es la primera vez que se muere alguien en la montaña por un enfrentamiento con la guardia civil.
- Mira, veremos como se porta y si no, lo liquidamos antes de llegar a Centelles”.
Por suerte, llegaron todos bien a Barcelona.
El 21 de enero de 1950 hay un robo de joyas en la ciudad francesa de Caén. El botín ascendió a tres millones de francos, y fue realizado por gente del entramado de Laureano Cerrada, entre ellos José Soto Suárez. Paso ahora a una carta enviada por Manuel Fernández, antiguo secretario de la regional catalana de la FIJL a Antonio Téllez en la que nos cuenta diversas y curiosas cosas: “Te supongo enterado de la parte de historia del robo de joyas que ocurrió en Caén, pero lo que creo desconoces es el destino del autor del hecho... bastante antes de que las autoridades llegaran a establecer relación entre el robo y algún militante confederal, Pascual/Cazorla ordenaron el asesinato del autor de dicho robo, y la realización del crimen fue confiada a unos compañeros que la regional andaluza armó... Sin embargo, después de realizar “el servicio” fueron trasladados a España. El grupo que estaba en contacto con Defensa por medio de correspondencia, desapareció en Valencia en cuanto ENVIARON DIRECCIÓN A FRANCIA”.
Pero es que en esas cartas entre Fernández y Téllez hay bastante más mandanga. Lo que sigue es parte de la misma carta anterior, y como veréis, la cosa se pone al rojo vivo: “Tanto Facerías como yo temimos siempre, por lo menos en los últimos tiempos, que Pascual era el confidente incrustado en la organización, hasta el extremo de que, a no haber sido por la intervención de Pujol (Josep Pujol Grúa), Facerías lo hubiera eliminado en una ocasión que le hizo subir a los Pirineos.
A tal conclusión llegamos después de ver que todos los grupos de compañeros que en España mantenían relación directa, y aquellos cuya dirección proporcioné a la regional andaluza, cayeron asesinados o detenidos”.
Para quien no lo sepa, José Pascual Palacios es uno de los nombres míticos de la lucha libertaria antifranquista, secretario de la sección de Coordinación (la que preparaba las acciones clandestinas) entre octubre de 1948 y 1952 y que llegó a ser nombrado como enemigo nº 1 del régimen franquista. No deja de ser curioso que fuera en 1949 la gran debacle de los grupos de acción libertarios en Cataluña. Vuelvo a pasarle el testigo a Fernández: “Aún me rueda por la cabeza cómo fue que la policía francesa descubrió el asunto del sobrino de Soto (José Soto Suárez); lo de Caén y otros hechos de Francia organizados o con el conocimiento de Pascual, sin que él aparezca mezclado en ninguno de ellos; y por encima de todo esto lo ocurrido en España durante su gestión”.
¿A que se refiere Fernández con lo de la gestión en España? Por un lado a la enorme caída habida en Barcelona en otoño de 1949, que dejó en cuadro a los grupos de acción, y también, a cosas como la siguiente: Entre otros casos, tenemos el del grupo Burillo /Ródenas, que cruzó la muga pirenaica por tierras de Benasque en mayo de 1949. Por resumir, diremos que la cosa acabó con tres guerrilleros muertos en un enfrentamiento con la guardia civil, y otros cinco fusilados posteriormente. A Ángel Fernández le fue conmutada la pena por la de 30 años de cárcel, y esto era lo que contaba, lo pongo en imagen.
Otro ejemplo, 1951/25-OCTUBRE, en la Prefectura Superior de Policía, en la Vía Laietana 43 de Barcelona (Ciutat Vella), Pedro González Fernández y Ángel Oset Palacios son drogados con un suero químico durante los interrogatorios. Bajo tortura, dan la dirección del piso franco donde estaban y, horas más tarde, la policía detiene a José Avelino Cortés Muñoz. Curiosamente, aunque nunca habían sido detenidos ni fichados, la policía tenía fotografías e información de todos ellos. Los tres fueron internados en la Modelo de Barcelona y posteriormente ejecutados.
Con toda seguridad, las fotografías e informaciones fueron entregadas a la policía española por sus colegas franceses, pero, alguien de la sección de Coordinación las había entregado a la policía francesa antes.
En abril de 1951, durante una de las bajadas al estado español del grupo de Facerías, junto a Teófilo Navarro Fadrique, Jesús del Olmo Sáez y Cèsar Saborit Carralero, con Josep Barat Dedilla de guía de la expedición. En este viaje, por desavenencias con la organización confederal en el exilio, no disponen de ningún tipo de ayuda ni de apoyo, funcionando de manera completamente autónoma. Y eso tampoco gusta a la organización. Tanto es así, que el Comité de Defensa del MLE-Exilio se dirige desde Toulouse a Osséja (Alta Cerdaña) para impedir, infructuosamente, el paso de la expedición. Casualmente, la policía española ya está enterada de su llegada y dispone de fotografías de los cuatro.
En octubre de ese mismo año, se reúnen en Barcelona José Avelino Cortés Muñoz, José Luís Facerías, Pedro González Fernández y Ángel Oset Palacios con la idea de crear el Comité Pro-Prensa Confederal Clandestina, que ha de ser un dispositivo de propaganda libertaria y antifranquista conectado con los compañeros libertarios de Solidaridad Obrera de París, los cuales han conseguido más de dos millones de francos por medio de suscripciones. Finalmente, el Secretariado Intercontinental del MLE-Exilio, con sede en Toulouse , no solo desestima el proyecto si no que acaba apropiándose del dinero recaudado.
Y por tocar todos los clásicos, llegamos de nuevo a uno de los nombres que más ha aparecido por este artículo, que no es otro que el de Facerías. De sus estancias en Italia sabemos de sus colaboraciones en la prensa italiana, de su organización de Campeggios internacionales, de sus atracos o grupos de acción, pero de lo que no se suele hablar es de los varios problemas que tuvo con compañeros de allí por el tema de las mujeres. En Carrara, allá por el año 1956, le tiraba los trastos a la hija de uno de sus compas de forma dejémoslo en “irrespetuosa”. Esto causo tensiones entre compañeros. Anteriormente mientras estaba hospedado en casa de otro anarquista en Génova también había tenido relaciones con la mujer de este, lo que causó serios problemas y duras discusiones en el ambiente cercano.
Y para terminar esta incursión en los trapos sucios del MLE, no deja de ser algo muy interesante, el que sabiendo de la gravedad de los problemas internos y las catastróficas consecuencias que los mismos acarreaban, ni se investigaran ni se hiciera algo al respecto que cambiara el resultado de los acontecimientos. Os paso dos fotografías, la primera donde ya está planteado e identificado el problema, con fecha de septiembre de 1948, proveniente del Boletín de la Comisión Intercontinental del MLE.
Y la segunda, es de una carta de Manuel Fernández a Téllez a principios de los años sesenta. Nada se hizo al respecto por parte del MLE.
Que cada cual saque sus conclusiones. Y antes o después habrá segunda parte.
Salud y memoria, cuadrilla.
Fuentes: Foc al foc (Gino Vatteroni), Correo Ortiz-Téllez (Archivo IISG), Correo Manuel Fernández-Téllez (Archivo IISG), Quemar a Troncoso (Dani Capmany), La revolta dels quixots (Oriol Malló), archivo Ni cautivos ni desarmadas, Guía del maquis llibertari a Catalunya (equipmemòria), Tinieblas y sangre (Inédito, Antonio Téllez) y https://pirineosenguerra.blogspot.com/2014/02/eroles-verdugo-o-victima.html
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