Portugal
Marisa Matias: "La ciudad no son solo las calles, las casas y el patrimonio"

La eurodiputada portuguesa, Marisa Matias, habla sobre el derecho a la vivienda en la Europa neoliberal. 

Marisa Matias
Marisa Matias, eurodiputada por el Bloco de Esquerda.

Italia

Traducción: José Castrillo

publicado
2017-11-19 06:06

Eurodiputada y candidata en las pasadas elecciones generales de Portugal, Marisa Matias se sienta en la bancada del Gue/Ngl en el Parlamento Europeo, la izquierda europea. Su partido, Bloco de Esquerda, apoya al gobierno portugués guiado por el socialista António Costa, un ejecutivo anti-austeridad que en 2015 consiguió arrancarle el timón del país al mucho más filoeuropeo Passos Coelho y que, en los últimos meses, ha recibido felicitaciones de la UE por unos índices financieros que muestran una recuperación creciente.

Una Caravana está atravesando el país para llamar la atención sobre la política de vivienda, que ha alcanzado niveles de grave urgencia en los centros y periferias de las ciudades. El primer ministro António Costa ha hablado de la vivienda como una "nueva prioridad" del gobierno, remarcando lo esencial de que la nuevas generaciones y las clases medias puedan tener acceso a una casa a precios justos. ¿Cuál es su posición respecto a este punto?
A pesar de que la Constitución portuguesa declara el Derecho a la Vivienda, la realidad nos demuestra que este derecho está cada vez más lejos de ser una realidad en Portugal. La creación y atribución de las viviendas sociales no han sido nunca suficientes para las necesidades reales. Los distintos planes de realojo han dejado atrás a innumerables familias enteras o miembros de las mismas. Al mismo tiempo, en las grandes ciudades se mantenían sin uso muchísimos edificios de apartamentos, abandonados o vacíos. En los últimos años, la crisis y las respuestas "austeras" han contribuido ampliamente a empeorar la situación, obligando a muchas familias a entregar sus propias casas a los bancos. Lo mismo ha sucedido con las nuevas leyes para el alquiler, que han servido para facilitar los desahucios y para aumentar el precio de los alquileres. Más recientemente, con el aumento del turismo, la oferta de casas en el mercado ha disminuido y los precios se han disparado.

Hoy son pocas las personas con capacidad para pagar el precio de un alquiler, y muchas ven cómo se les rescinde el contrato porque los propietarios prefieren tener disponibles las casas para introducirlas en el mercado del alquiler turístico. Muchas personas son expulsadas de la ciudad donde han vivido siempre. Este es un problema para el que urge una solución y creo que es muy importante que esta iniciativa tenga lugar antes de las elecciones regionales, porque la respuesta a la cuestión habitacional depende también de las políticas locales que se adoptan en relación a la misma.


Esta entrevista se incluye en una investigación colectiva, coordinada por Il Salto, sobre las cuestiones relacionadas con la vivienda en Europa. Como diputada europea, ¿cree que existen caminos por recorrer, a través la normativa y las instituciones de la UE, para que se cumpla el derecho a la vivienda, como se declara en el artículo 65 de la Constitución portuguesa?
El derecho a la vivienda no es exclusivo de la Constitución portuguesa. También a nivel europeo encontramos el reconocimiento de este derecho en Tratados, en la Carta de derechos fundamentales de la Unión Europea, en la Carta Social Europea y en otros documentos estratégicos europeos. El derecho a la vivienda es una parte fundamental de la política de cohesión social. No obstante, son los Estados miembros a los que compete definir la propia política de vivienda y salvaguardar este derecho fundamental.

Volvamos a Portugal. En los barrios del extrarradio los problemas habitacionales vienen de lejos. Por ejemplo, el Bairro da Torre en Loures lleva sin luz y sin agua durante varios meses, el Bairro 6 de Maio en Amadora está en fase de demolición, en el Bairro da Jamaica en Seixal la Edp (empresa que gestiona la energía eléctrica de Portugal) amenaza con cortar la luz. El Programa especial de realojo no se ha actualizado desde hace más de veinte años, con el resultado que muchas personas cuyas casas han sido derribadas no han tenido derecho al realojo. Y el realojo mismo ha favorecido la dispersión de la comunidad y la creación de barrios de segregación y discriminación.  
El PER, en el momento en el que se completó por primera vez, estaba ya desactualizado. Veinte años más tarde está obsoleto y no puede servir ni como base ni como punto de partida para ningún plan de realojo. Existe efectivamente la necesidad de un nuevo programa que tenga en cuenta no solo las necesidades reales en la recogida y evaluación de datos, sino que sea capaz también de aprender de los errores cometidos en el pasado en el ámbito del realojo. Es esencial que las instituciones locales se conviertan en un agente fundamental para la concretización del derecho a la vivienda y no, como hemos visto por desgracia en muchas localidades y en esos barrios en concreto, el brazo ejecutivo de los poderes y la represión y la especulación inmobiliaria. Desde un punto de vista más general, considero obvia la necesidad de una ley de bases para la vivienda. Como he dicho ya, los problemas de vivienda son muchísimos y se necesita una legislación que indique el camino para que el derecho constitucional a la vivienda sea efectivo.

El monocultivo del turismo y la gentrificación han alcanzado los centros de las ciudades de Lisboa y Oporto, lucrando a los grandes grupos económicos y expulsando a los habitantes del centro de la ciudad. ¿Cómo se afronta la economía del turismo?
Necesitamos reglas muy claras que regulen la economía del turismo y que la hagan funcionar a favor de las personas que viven en la ciudad y no en su contra. Las ciudades no son solo sus calles, sus casas y su patrimonio. Las ciudades son sus habitantes y lo que estos hacen de ella. Necesitamos reglas que permitan a los habitantes y a los turistas coexistir en el espacio urbano. Durante muchos años hemos asistido a la degradación de los edificios de viviendas y, como consecuencia, también del aspecto de varias zonas de la ciudad. En muchos casos ha habido habitantes que han impedido esa degradación y en muchos otros casos han sido ellos mismos los que han transformado y mejorado las condiciones de vida de estos barrios. En muchos barrios la principal respuesta social es la solidaridad entre vecinos. Con el aumento del turismo, hemos asistido a una rehabilitación de los edificios de viviendas y de los barrios, porque los propietarios creen que para todas esas inversiones habrá un retorno a través del turismo. Hoy en día hay "superpropietarios" que saben que mientras no cambien las reglas relativas al alquiler turístico, éste sigue siendo un negocio mucho más fácil y lucrativo que una empresa hotelera, por ejemplo. La nueva ley de alquileres es otro instrumento en manos de los propietarios que, a través de esta vía, evitan tener que alquilar para vivienda y destinan así sus propiedades al alquiler turístico. Todos buscan ganancias rápidas y fáciles, cosa que en este momento se ha vuelto posible gracias al turismo. Si no se implementan leyes que impongan reglas y que protejan a los habitantes, en breve tendremos una especie de ciudad ficticia.

Henri Lefebvre habló en un libro de 1968 del "derecho a la ciudad". ¿Qué es el derecho a la ciudad hoy en día en Portugal?
El "derecho a la ciudad" del que habló Lefebvre no ha cambiado. Es su ejercicio, o la propia capacidad de ejercitarlo, lo que está en cuestión. Si se expulsa a personas de las ciudades en las que quieren vivir, ¿cómo es posible mantener cualquier tipo de idea de identidad urbana, de ciudadanía o de pertenencia? El derecho a la ciudad sobrevivirá solo si se pone en práctica, si las personas se unen en torno a esa idea y reivindican las propias ciudades.

TEXTO ORIGINAL PUBLICADO EN ITALIANO POR 'IL SALTO'

Sobre este blog
El blog de luchas sociales a lo largo del planeta, conflictos internacionales y propuestas desde abajo para cambiar el mundo. El Salto no comparte necesariamente las opiniones volcadas en este espacio.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Extractivismo
Un creciente movimiento contra la minería desafía la fiebre del ‘oro blanco’ de Portugal

En Portugal se está organizando gente para detener un auge de la minería de litio, a la vez que el Gobierno se apresura en convertirse el máximo proveedor europeo del valioso mineral.

Multinacionales
Vecinos de una futura macropresa en Portugal acusan a Iberdrola de impulsar desalojos forzosos

La multinacional con sede en Bilbao presiona a los habitantes de los alrededores la presa de Daivões para que acepten indemnizaciones por debajo de los precios del mercado de cara al inicio de la construcción de una macropresa en esta zona del norte de Portugal.

Gentrificación
“Imos ficar cun logo moi bonito, pero sen xente”
Conversamos con Direito à Cidade, colectivo creado no Porto para reivindicar políticas que poñan freo á turistificación e á especulación da cidade.
0 Comentarios
Sobre este blog
El blog de luchas sociales a lo largo del planeta, conflictos internacionales y propuestas desde abajo para cambiar el mundo. El Salto no comparte necesariamente las opiniones volcadas en este espacio.
Ver todas las entradas

Destacadas

Casas de apuestas
BetOver, la aplicación mapear casas de apuestas

Una app colaborativa permite mapear las casas de apuestas, colegios y otros puntos sensibles de manera colaborativa por toda la ciudadanía para “que haya una presión ciudadana sobre estos negocios y para luchar contra la ludopatía”.

Vivienda
Idealista, Look & Find y otras cinco investigadas por pactar precios

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha iniciado un expediente sancionador contra siete empresas vinculadas al mercado de intermediación inmobiliaria por coordinación de precios y otras condiciones comerciales.

Chile
El fútbol chileno reactiva la movilización

La muerte de dos aficionados al fútbol ha reavivado las protestas en los estadios chilenos. Las “barras” y destacados jugadores han acompañado desde el comienzo el movimiento del pueblo para superar la fase de neoliberalismo en que vive el país desde los años de Pinochet.

Migración
Mody Cissoko, el joven maliense al que España devolvió a la guerra

Cissoko completó la travesía entre Malí y el archipiélago canario pasando por Senegal. Tras varias semanas en el CIE de Barranco Seco, fue deportado en un vuelo con destino Nuadibú. Finalmente, se le trasladó a la frontera maliense. Denuncia que no se le permitió pedir asilo. 

Catalunya
El juzgado de Figueres decreta el secreto de sumario en los cortes de la AP7 de Tsunami Democràtic

Más de 200 personas han sido citadas a declarar por la movilización en la Jonquera contra la sentencia del Procés. Los abogados denuncian indefensión y, al menos diez de los investigados, han expresado su intención de no comparecer ante la Policía como acto de desobediencia civil. 

Últimas

Huelga general
Todavía queda mucha huelga por hacer

Las movilizaciones durante el día 30 fueron masivas, un completo éxito. Sin embargo, la valoración como huelga general es más difusa. Es evidente que los sindicatos no estamos llegando a todas las capas de la clase trabajadora, y esto va en detrimento del modelo de huelga general clásico.

8 de marzo
El movimiento feminista de Sevilla ultima los preparativos para el 8M

La Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla desarrolla acciones previas al 8 de marzo y ya ha realizado la convocatoria de la manifestación para la jornada de Huelga Feminista.

Fiscalidad
¿Por qué es buena la Tasa Tobin?

El Consejo de Ministros acaba de dar luz verde a la tasa Google y la tasa Tobin, iniciando con ello la tramitación parlamentaria de estos dos nuevos impuestos que desearía ver en funcionamiento cuanto antes.

Humor
Terraplanismo

Colaboración de Yeyei Gómez para El Salto.

Humor
La letra pequeña

Trigésimo octava colaboración de Mauro Entrialgo para El Salto.

Centros de Internamiento de Extranjeros
Un menor permanece ingresado en el CIE de València a pesar de probar que tiene 16 años

El colectivo CIEs No denuncia que el juez no ha admitido el documento de identidad del ingresado porque llegó partido desde Argelia, aunque la familia asegura que la envió en perfecto estado.