LGTBIQ
Piro Subrat: “Aún existe homofobia y heteronormatividad en los grupos de izquierda”

Piro Subrat ha documentado las relaciones del movimiento LGTB y la izquierda (no siempre buenas) en el profundo ensayo Invertidos y rompepatrias. Marxismo, anarquismo y desobediencia sexual y de género en el Estado español (1868-1982).


piro subrat
Piro Subrat durante la presentación de su libro en València Teresa Díaz Guzmán

Piro Subrat llega en bicicleta a la sede de Lambda, col·lectiu LGTB+ de València, donde ha acordado la celebración de la entrevista. Sorprende su juventud (30 años) y una ligera timidez que pasa pronto, en cuanto este archivero, formado en Historia, comienza a soltar información con verbo rápido y sencillo. Delgado, con el pelo muy corto y un largo mechón con tonos rosas que recorre su cabeza desde la frente hasta la nuca y que puede imaginarse fácilmente alzado en una cresta, arrastra la estructura de un carro con copias de su libro para vender. 

El volumen se titula Invertidos y rompepatrias. Marxismo, anarquismo y desobediencia sexual y de género en el Estado español (1868-1982) y es un tratado erudito, de más de 500 páginas, sobre las relaciones —no siempre buenas— del movimiento LGTB y la izquierda. El ensayo está disponible de forma abierta en su blog, donde también pueden encontrarse varios capítulos extra y una fe de erratas.

¿Cómo surgió la idea de investigar la participación del movimiento LGTB en la historia de la izquierda española?
Es un tema que siempre me ha interpelado, porque desde muy pequeño me habían vinculado a grupos de izquierda, y también desde muy pequeño sabía que era marica. A lo largo de mi adolescencia hubo momentos de conflicto, de interpelación, de contacto entre mis dos vidas. Al final del libro comento una anécdota: me lié con un chaval de Venezuela que tenía una trayectoria muy parecida a la mía a nivel político y nos dimos cuenta de que no estaba escrita para nada esta historia, ni en Venezuela ni aquí, y nos pusimos a recopilar lo que encontramos de este tema. Luego coincidió que unos colegas me dejaron De Sodoma a Chueca, de Alberto Mira, lo leí y me quedé como guau. Entonces me puse a investigar.

¿Cómo dirías que evoluciona el movimiento LGTB en el Estado español y en los países de nuestro entorno?
Depende de en qué contexto geopolítico estemos hablando, porque ya hay peña teorizando en el siglo XVIII a nivel mundial. En Alemania y en Holanda hay un movimiento muy fuerte a principios del siglo XX. En el Estado español, creo que hay rasgos tímidos durante la II República y el franquismo acaba con ellos como acabó Hitler con el movimiento homosexual en Alemania. Lo que podría haber sido un movimiento homosexual como en Francia, que ya estaba configurado en los 50, aquí fue imposible porque estaba Franco. Aquí tenemos que esperar al momento oficial cuando Armand de Fluvià y otros se ponen a hacer escritos en contra de la Ley de Peligrosidad Social, en el año 70. Para mí ese es el inicio junto con el Movimiento Español de Liberación Homosexual.

Aquí tenemos que esperar a que Armand de Fluvià y otros se ponen a hacer escritos en contra de la Ley de Peligrosidad Social, en el año 70. Para mí ese es el inicio junto con el Movimiento Español de Liberación Homosexual

¿Crees que existe un prejuicio positivo hacia la gente de izquierda?
Así es, en general se piensa en positivo porque la historia demuestra que la izquierda ha sido una fuerza muy importante en la revolución social, también en la cuestión LGTB, pero, por otra parte, algo no demasiado contado es que aún en la actualidad existe una homofobia y una heteronormatividad muy fuerte dentro de la gente de izquierda, de los grupos de izquierda. Al final la gente sigue pensando que lo correcto es hacer una familia heterosexual con hijos. Que “mejor no salga un hijo gay porque lo va a pasar mal”. Esto dicho por padres de izquierdas, incluso militantes durante la Transición.

La relación entre la izquierda y el movimiento LGTB, ¿es mejor ahora que en los 80?
Si hubiera una respuesta sencilla diría que en efecto ha mejorado, pero habría que matizar. No es lo mismo hacerlo en los 80, con el tema del sida, que en los 90 con toda la visibilidad de los enormes Gay Pride de Nueva York y de París. En ese momento la izquierda en general, tanto la institucional como la más autónoma, consideró que este tema era prioritario y desde entonces vivimos progresos como las parejas de hecho, el matrimonio homosexual y las sucesivas leyes en identidad de género.

Al final la gente sigue pensando que lo correcto es hacer una familia heterosexual con hijos. Que “mejor no salga un hijo gay porque lo va a pasar mal”

¿Y en la calle?
En los colectivos de base el tema ha empezado a calar en los últimos cinco años: ha habido un resurgir del feminismo, ha empezado a hablarse de temas dentro de la disidencia sexual y de género de los que no se había hablado –como un mayor relanzamiento del tema trans–, y desde la política se le ha prestado mayor atención al movimiento. También porque ha empezado a visibilizarse mogollón de peña marica, bollera y trans dentro de los propios colectivos e incluso de los partidos. Van a la par: mayor visibilidad social, la izquierda entra más en el tema y la peña ve que la izquierda está ahí, piensa que igual la izquierda les apoya, y entonces se meten en esos grupos.

¿Todavía hay retos para la izquierda?
Hay mucho moralismo con algunos temas que tienen que ver con cosas que aún están diagnosticadas como parafilias, etcétera. Ese tema sigue generando discordias. También a nivel institucional y de colectivos, a raíz sobre todo de la crisis de los refugiados, viene mucha gente que necesita asilo político derivado de su condición sexual o de género y ningún colectivo está terminando de llevarlo bien, además de que seguimos con los CIES, con redadas racistas... No es nuevo. De hecho, el asilo sólo se resuelve favorablemente en España en un 2% de los casos —en relación con el total de solicitudes en Europa— y alguna gente que ha pedido asilo por ser gay, lesbiana o travesti ha sido deportada a países como Irán, donde les ahorcan por ser homosexuales.

¿Cuál es el recorrido de la interseccionalidad en el movimiento LGTB?
La Transición fue tan efervescente a nivel político y social que se pensó que realmente habría una ruptura con el régimen franquista, que se harían cosas nuevas: “Venga, vamos a hacer una revolución integral”. Y si se va a hacer la revolución para cambiar el sistema hay que contar con todo el mundo posible. Esto la peña lo tenía en el chip en la Transición y se demuestra porque toda la documentación del movimiento homosexual de esos años está atravesadísima por el contexto y por la izquierda. Participaron en manis naturistas, ecologistas, hubo contactos con todos los partidos de la izquierda, incluso un intento por parte de la derecha —algo que fue bastante complicado, obviamente—, y muchos con el feminismo...

Algo que me sorprende es que gente que está ahora diciendo auténticas movidas tránsfobas era peña que en los 70 defendía unas políticas en relación a la disidencia sexual y de género muy radicales para la época

En el inicio del movimiento LGTB, el feminismo tuvo momentos de desencuentro con los gays, ¿es comparable al rechazo actual a las mujeres trans?
Hay cosas comparables y cosas que no. Algo que me sorprende es que gente que está ahora diciendo auténticas movidas tránsfobas —como la propia Lidia Falcón, pero también más gente—, era peña que en los 70 defendía unas políticas en relación a la disidencia sexual y de género muy radicales para la época. No sé qué ha ocurrido desde entonces, no sé si de repente han visto que no eran el sujeto político y se han sentido heridas en el orgullo, sin embargo, el movimiento en los 70 también tuvo mucha relación con el feminismo. Entonces estaba penalizado el divorcio, el aborto, el adulterio… y también la homosexualidad, el travestismo o la prostitución, de modo que ambos grupos decidieron juntarse.

¿Se puede ser LGTB y de derechas?
No es que se pueda ser, es que hay gente que lo es desde hace bastantes años. Es un hecho. Nuevas Generaciones aparece firmando manifiestos en los años 90, y la Plataforma Popular Gay a principios del 2000 iba a las manis del Orgullo. Otra cosa es lo de Ciudadanos promoviendo el Orgullo, olvidando y obviando toda la historia del Orgullo en Madrid, que la hizo el Frente de Liberación Homosexual de Castilla formado por peña de la liga comunista, anarquista, muchas travestis, etc.

Creo que esto tiene que ver con que la cuestión de la homosexualidad –homosexualidad masculina, que es casi lo único que tiene lugar en este discurso de la derecha– ha tenido visibilización social y ha entrado dentro del capitalismo a nivel sociológico: antes estabas marginalizado, pero a día de hoy puedes ser gay y triunfar políticamente, socialmente, económicamente. Desde ese privilegio hay peña que dice: “Me cago en todo el movimiento homosexual que ha habido previamente y soy de derechas”.

¿Y de ultraderecha?
Lo que me parece más pérfido de todo son los gays de Vox, que tiene un discurso de volver al armario: “Soy homosexual pero estoy en esta formación porque mi intimidad no tiene que ser algo político”. Ese discurso es una condena a muerte, es condenarnos otra vez al armario y tendrá su cuota política. En realidad, en Plataforma por Cataluña, que era un grupo fascista,  también había homosexuales con este discurso, y en el PP hace 20 años también había gente que decía: “Bueno, hay homosexuales en el PP pero no tiene por qué airearse esto”.

Lo que me parece más pérfido de todo son los gays de Vox, que tiene un discurso de volver al armario: “Soy homosexual pero estoy en esta formación porque mi intimidad no tiene que ser algo político”

¿Dices que quieren invisibilidad?
Nos condenan al armario otra vez y encima dan una imagen de “mira, esta persona es gay y no está yendo al Orgullo a travestirse”. Es un discurso horrible que a estos grupos les va bien. Mucha gente vota a Vox o antes votaba al PP porque quieren invisibilidad, que no haya Orgullo. Es la gente que dice tolerar a los gays pero que no se besen en público.

¿Qué opinas de la cultura como vía de escape donde se tolera la homosexualidad como una excentricidad?
En los 70 había en Barcelona un colectivo llamado Coordinadora de Col·lectius d'Alliberament Gai con un grupo de travestis y transexuales dentro que ya se quejaban de esto, de por qué tenían que estar relegadas al espectáculo o al mundo del trabajo sexual cuando querían poder tener otra salida laboral. En los años 20-30 ya te encuentras espectáculos transformistas y de hecho en el franquismo, con la homofobia generalizada que existía, los espectáculos transformistas estaban medianamente tolerados. Alguna vez podían acabar en trifulca o con la persona travesti golpeada, pero en general había cierta tolerancia. Se ha entendido, por parte del mundo heteronormativo, que la mariquita o la travesti sirven para su entretenimiento.

La apropiación del movimiento LGTB por parte de estos partidos de derecha y el cambio que hacen del discurso, ¿no es una manera de desvirtuarlo?
En parte, el potencial de esto es reventar el movimiento porque les molesta que exista, porque quieren gente sometida. Lo del armario tiene mucho que ver. El movimiento LGTB ha reivindicado mucho estar fuera del armario y a mí me parece muy importante porque generas tu existencia y tu espacio, generas que otra peña te vea y diga “anda, mira, yo puedo ser como esa y no morirme como en las pelis”, donde las bolleras siempre se mueren, las maricas acaban teniendo unas vidas horribles y a las travestis siempre las matan. Sirve para ver que puedes ser como esas personas, viviendo una vida con sus movidas pero sin ultradramas y estando bien. Eso a cierta peña no le mola.

Hace unos meses se suicidió un chaval con el que estuve hace años y, que yo sepa, seguía en el armario. El armario mata, es así

¿Qué significa vivir fuera del armario?
Estar fuera del armario es algo básico y ya se decía en los 70, pero en esa época, y hasta hace ocho años, no se decían discursos políticos que están ahora en la tele. Muchísimas personas siguen en el armario. Hace unos meses se suicidió un chaval con el que estuve hace años y, que yo sepa, seguía en el armario. El armario mata, es así.

¿Tiene sentido dejar de luchar contra el sistema?
No tiene ningún sentido y es contraproducente, es recaer en tu opresión, consigues unas migajas pero luego vas a seguir fatal. Si una parte de tu comunidad acaba marginalizada, la más vulnerable —no solo por cuestiones de género, también por cuestiones de raza, de clase, etcétera—, al final te perjudica porque seguirá existiendo una situación social desfavorable para ti aunque tu subgrupo haya conseguido ciertas migajas.

Esto es lo que ha pasado tradicionalmente con los hombres gays, blancos, de clase media —que es el prototipo de Chueca y de todo este mundillo—, que acaba dándoles problemas igual, ya sea porque vayas un día por el barrio equivocado y te den una paliza o porque te encuentres una situación de discriminación laboral.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Culturas
Entrevista Rodrigo Cuevas: “A ultradereita dá morbo, é como cando alguén se saca un grano. Non podes evitar mirar”
O artista asturiano vén de estrear 'Manual de romería' e gañar o Premio Nacional de Músicas Actuais 2023. Cunha técnica excepcional, volve hibridar tradición e contemporaneidade, pero desta volta para facer á xente bailar.
Queer
Marxismo queer 'Desviades. Normalidad gay y anticapitalismo queer', de Peter Drucker
El activista e investigador Peter Drucker hace algunas propuestas para articular un fuerte movimiento anticapitalista transmaricabibollo.
Culturas
Cultura O teatro travesti que une xeracións e rompe estigmas no barrio obreiro galego por antonomasia
Marinita y sus maromas foron pioneiras creando unha compañía formada por identidades disidentes en simbiose co barrio de Teis onde, hai medio século, sucedéronse as folgas precursoras da caída da ditadura franquista.
#52280
24/3/2020 13:05

Este tío tiene el rigor en la coronilla. No estoy nada de acuerdo con el izquierdismo petulante de este individuo y su visión sobre las luchas

4
32
#52152
24/3/2020 1:55

Tener una conversación con Piro es un privilegio. No todo el mundo escucha.

25
0
#51930
23/3/2020 16:29

Súper interesante esta visión de la política y el colectivo LGTBI. Desde la ultraderecha a la izquierda, muchas cosas que cambiar.

26
0
#51754
23/3/2020 6:52

El mundo es asi, el tambien se reira de otros, cojos o pelirojos

0
27
#51797
23/3/2020 10:36

o de gente de derechas

2
19
Palestina
Genocidio Israel se abre a una posible extensión de la tregua si se liberan más rehenes
La liberación de rehenes israelíes y prisioneros palestinos está suponiendo un desafío a la narrativa del Gobierno de Netanyahu. Mientras, la violencia contra los palestinos se extiende hasta Estados Unidos, donde tres jóvenes han sido tiroteados.
Doñana
Doñana Moreno y Ribera firman un acuerdo para Doñana que pretende poner fin al conflicto y calmar a la UE
La Junta de Andalucía y el Ministerio de Transición Ecológica han firmado este lunes, 27 de noviembre, un acuerdo que espera poner fin a la problemática de la sobrexplotación en Doñana y calmar a Europa.
Derecho a la vivienda
Derecho a la vivienda El “peor estreno” de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez
La nueva ministra de Vivienda apela a “proteger a los pequeños propietarios” con argumentos falsos, según los sindicatos de inquilinos, y con la intención de postergar aún más las medidas necesarias para que bajen los precios del alquiler.
Derechos reproductivos
Acusada de difamación La activista denunciada por hablar de la penalización del aborto en Andorra irá a juicio el 4 de diciembre
Las autoridades andorranas acusan a Vanessa Mendoza Cortés de difamar a las autoridades del país, donde el aborto es ilegal en cualquier supuesto y está castigado con penas de prisión.
Gobierno vasco
Elecciones Arnaldo Otegi confirma que no se postulará como candidato a lehendakari
Tras la reunión de la mesa política, ha formalizado que se presentará como coordinador general de EH Bildu y ha instado al PNV a “regenerarse” con un cambio de políticas en sus “alianzas”, “visión neoliberal” y “ambiciones nacionales”.
Sidecar
Sidecar ¿Agentes libres? Sobre el discurso de la soberanía ucraniana
Estudios exhaustivos sugieren que los ucranianos están divididos sobre la cuestión del alto el fuego. El apoyo a un alto el fuego es significativo entre la población desplazada, rondando el 40 por 100 en las regiones más afectadas por la guerra.

Últimas

Televisión pública
Televisión pública La defensa de la radiotelevisión pública valenciana vuelve diez años después del cierre de Canal 9
Una década después del cierre de RTVV, varios colectivos y sindicatos se movilizan bajo el lema “ À Punt no es toca” para garantizar la autonomía, independencia y solvencia del ente valenciano.
Migración
Pacto de Migración y Asilo Europa pacta con la muerte
Si no conseguimos articular una oposición radical que lo impida, el Pacto Europeo de Migraciones y Asilo de la UE no será más que el artificio que disfrazará el alcance incontenible de la crueldad contra personas migrantes y refugiadas.
Pensamiento
Pensamiento Recuperar a Wolfgang Harich
El texto ‘¿Comunismo sin crecimiento?’ fue clave en el ecologismo español, cuya reedición, hoy, permite incorporar a Harich en un fructífero diálogo con otros autores con los que comparte su radicalismo socialista y ecologista.
Tribuna
Huelga general feminista De camino a la huelga general feminista del 30N
Esta huelga permite plantear una estrategia de confrontación que se sale del marco de negociación con el Estado e ir más allá de apelar al régimen PNV-PSE para que redirija sus políticas contra el desmantelamiento del sistema de cuidados
Camino al paraíso
Camino al paraíso Frente judicial
Como esto de la crisis climática va con todo el mundo —literalmente— hay que atacar las acciones y políticas que la causan, así como a sus responsables, en todos los frentes. Por supuesto, también en el judicial.
Economía social y solidaria
ESS La Economía Social y Solidaria sigue siendo garantía un año más
Las empresas y organizaciones que practican otro tipo de economía siguen mostrando su crecimiento con la nueva publicación de su auditoría social
Más noticias
La vida y ya
La vida y ya No nos acostumbramos
Ese dolor, incluso cuando parecía más inmutable que nunca, sirvió para que muchas mujeres desobedecieran, para que encontraran la manera de resistir, para que se organizaran, para que, juntas, lo vencieran.
Palestina
Extremadura con Palestina La solidaridad con Palestina se moviliza en Mérida
Un millar de personas responde a la convocatoria de la Plataforma Extremadura con Palestina y reclama el fin del genocidio y sanciones al Estado de Israel.
Extractivismo
Extractivismo Líder maya carga en València contra la hidroeléctrica de Florentino Pérez en Guatemala
Bernardo Caal Xol, declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional y líder maya Q’eqchi’, fue encarcelado injustamente por más de cuatro años por oponerse a la hidroeléctrica del presidente del Real Madrid.

Recomendadas

Industria armamentística
Industria armamentística Armados y peligrosos: cómo Israel se ha convertido en una potencia militar sin control
La industria armamentística israelí ocupa el décimo puesto en el comercio internacional. España ha comprado miles de misiles fabricados originalmente por Rafael, una de las tres grandes compañías de Israel.
Feminismos
25N Las feministas andaluzas llenan las calles contra las violencias machistas
El movimiento feminista andaluz ha convocado concentraciones y acciones contra las violencias machistas y el negacionismo durante la jornada del 25N. En 2023, uno de cada tres feminicidios se ha cometido en Andalucía.
Violencia machista
25-N La Comisión 8M toma el centro de Madrid contra todas las violencias machistas, también la de Israel
Más de 50.000 personas según la organización, 7.000 según Delegación de Gobierno, han llenado las principales calles de Madrid con un clamor contra las diferentes violencias que atraviesan a las mujeres, también la violencia genocida de Israel.