Galicia
Un nuevo parque eólico amenaza un castro de 2.000 años de antigüedad en la Costa da Morte
En plena Nochebuena, mientras buena parte de la ciudadanía estaba pendiente de las celebraciones, el Diario Oficial de Galicia publicaba el acuerdo por el que se sometía a información pública el proyecto del parque eólico Carboal, promovido por EDP Renovables España en el ayuntamiento coruñés de Dumbría. Cuatro aerogeneradores de casi 120 metros de altura y 162 metros de diámetro de rotor que se sumarían a la larga lista de instalaciones que ya abundan en la región de Costa da Morte.
Desde la plataforma ecologista Vendaval Costa da Morte alertan de que el nuevo parque estaría localizado en suelo rústico de uso forestal y rural, en zonas próximas a núcleos de población, caminos tradicionales y espacios con un alto valor paisajístico. Se trata además de un área geográfica que ya ha sido sometida a numerosos procesos de evaluación ambiental, con alegaciones de la ciudadanía e incluso declaraciones de impacto ambiental negativas.
El parque, además de los cuatro aerogeneradores, cuenta con un presupuesto de más de 18,5 millones de euros. Dos se instalarán muy cerca de los núcleos de Carboal y Vilar do Paraíso, mientras que los otros dos se situarán en las proximidades de Anseán, O Brazal y Xestosa.
Los dos aerogeneradores de Anseán se encuentran a menos de 700 metros de las viviendas, según explica Suso Tuñas, vecino afectado, quien denuncia la falta de información sobre el proyecto: “Las fincas afectadas son privadas, pero no sabemos si van a ser expropiadas ni cuál será el procedimiento”. Según explica, no hubo contacto con los propietarios de las parcelas y la única actuación conocida fue la instalación de un anemómetro en una de las fincas, que permanece en el lugar desde hace más de un año.
La localización se inserta en un espacio geográfico que ya ha sido objeto de numerosos proyectos eólicos rechazados: Codesos, Sembra, Paxareiras II, Alto da Croa, Alto da Croa II y Monte da Tella fueron evaluados negativamente en los últimos años en los ayuntamientos de Dumbría, Cee y Vimianzo. Las declaraciones de impacto ambiental desfavorables han reconocido la saturación eólica extrema de la zona, el efecto barrera continuo para la avifauna, la afección al Camino de Santiago y al patrimonio arqueológico, así como la proximidad inasumible a viviendas habitadas.
Una de las principales críticas del escrito de alegaciones que acaba de presentar la plataforma Vendaval Costa da Morte tiene que ver con la metodología, ya que el proyecto se evalúa de forma aislada, como si no existiesen otras instalaciones a su alrededor. “La Administración ha permitido una tramitación fragmentada de proyectos eólicos en una misma área funcional, impidiendo evaluar el impacto territorial global, la acumulación de aerogeneradores y líneas eléctricas y la pérdida progresiva de la conectividad ecológica”, denuncian.
Afecciones al patrimonio cultural
Según señalan las alegaciones, el Instituto de Estudios del Territorio ya ha advertido en otros proyectos de la zona de la “incidencia visual acumulada y sinérgica”, criterio que resulta plenamente aplicable al parque Carboal.
Además, el estudio de impacto ambiental reconoce la presencia de “varios elementos patrimoniales catalogados por la Consellerñia de Cultura”, entre los que se citan la Mámoa de Pedras Canteiras y el Cruceiro do Marco de Couto. Pero la proximidad de dos aerogeneradores al Castro do Logoso y a la Pedra Cabalgada no parece merecer una atención acorde con su importancia patrimonial.
El Castro do Logoso es un yacimiento arqueológico excepcional que permanece casi intacto después de 2.000 años de abandono. Situado en una posición estratégica junto al Camino de Santiago, el castro se alza en lo alto de un monte aprovechando las defensas naturales del terreno.
Conserva edificaciones circulares adosadas a las murallas y nunca ha sido objeto de excavaciones ni intervenciones arqueológicas. Además, no presenta señales de romanización, lo que incrementa notablemente su valor histórico.
La Pedra do Brazal es otro elemento patrimonial de relevancia en el entorno. Se trata de un gran bloque de granito de decenas de toneladas que se mantiene en perfecto equilibrio sobre otra roca con una superficie de apoyo muy reducida, algo que sorprende por la estabilidad y por su conservación a lo largo de millones de años de erosión natural por lluvia, viento y otras agresiones geológicas.
La instalación de aerogeneradores de hasta 200 metros de altura en las inmediaciones del Castro do Logoso y de la Pedra Cabalgada supondría una transformación profunda de su entorno histórico y paisajístico. Las infraestructuras alterarían de manera significativa la percepción de la implantación estratégica del castro en el territorio y desvirtualizarían la lectura del paisaje cultural en el que también se inserta la formación granítica.
Avifauna: efecto barrera y mortalidad
Las declaraciones ambientales desfavorables de proyectos vecinos, citadas en las alegaciones, han reconocido explícitamente el efecto vacío y barrera sobre la avifauna, el incremento de colisiones y la afección a especies como el busardo ratonero. El parque Carboal contribuye a cerrar aún más ese corredor ecológico que se extiende a lo largo de más de treinta kilómetros, aumentando el gasto energético de las aves, la mortalidad directa y la fragmentación de los hábitats.
El propio estudio de impacto ambiental confirma esta realidad al indicar que “se retirarán todos los animales muertos en el parque y sus proximidades, dada la importancia de aves esteparias en los páramos en los que se ubica el parque eólico”.
Por otra parte, Costa da Morte está catalogada como destino Starlight y posee un valor creciente en turismo astronómico. Según las alegaciones, el balizamiento obligatorio de los cuatro aerogeneradores generará una contaminación lumínica persistente que afectará a insectos, aves y quirópteros, además de degradar un recurso turístico emergente.
Mientras tanto, la comarca sigue siendo objeto de una presión territorial que pone en riesgo su patrimonio, su biodiversidad y la calidad de vida de su población. Los cuatro aerogeneradores del parque Carboal son una pequeña parte de un modelo energético que, según las organizaciones ecologistas, está transformando irreversiblemente el territorio sin garantizar ni la participación ciudadana ni la preservación de los valores ambientales y culturales. Un modelo que amenaza desde castros milenarios hasta los cielos oscuros que han dado renombre a esta comarca como destino de turismo astronómico.
Los datos de potencia instalada evidencian la intensidad de la presión eólica sobre la Costa da Morte. Según el mapa de instalaciones eólicas por municipio de Red Eléctrica de España, Dumbría es ya el quinto municipio gallego con mayor potencia eólica instalada, con 118 MW repartidos en ocho instalaciones. La zona concentra una densidad extraordinaria de parques: el vecino Mazaricos ocupa el tercer puesto con 146 MW, mientras que Vimianzo figura en el cuarto lugar con 126 MW. Los 19,8 MW del proyecto Carboal se sumarán a una comarca que ya acumula cerca de 400 MW solo en estos tres concejos limítrofes, una potencia superior a la de muchas provincias españolas.
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