Feminismos
Entrevista a Sari Cool, el icono popular marroquí de mujer combativa

Con casi un millón de seguidores en redes sociales Sari Cool es la youtuber más reconocida de Marruecos. Sus vídeos se comparten por todo el país sembrando controversia también entre la población emigrada. Desde la sexualidad al feminismo pasando por la crítica abierta al régimen, la joven no se muerde la lengua.   

Sari Cool
Captura del videoclip Hahuwa, primer single de Sari Cool

publicado
2019-06-21 06:30:00

Me esperaba sentada en una cafetería madrileña con una copa de vino blanco en mano. Sara Jouiad Yazif (Ceuta, 1996) se mostraba formal y calmada, bien diferente a la chica encolerizada de los vídeos que alza la voz contra las injusticias.

Desde hace unos meses su vida dio un giro drástico al pasar a ser la youtuber más reconocida de Marruecos. Hoy, acumulando casi un millón de seguidores en redes sociales, sus apariciones se viralizan de Tánger a Agadir y son objeto de polémica nacional, incluyendo a la comunidad magrebí de la diáspora. En un lenguaje sha3bi (popular), con buenas dosis de humor y dinamitando los límites de lo políticamente correcto; Sari Cool dispara contra el machismo sistémico que rige makhzen (élite), calles y hogares. Por toda su labor, ha llegado a ser amenazada de muerte, pero dice no tener miedo. El compromiso con las mujeres de su patria merece “seguir siendo valiente”.

Marruecos
“En Marruecos cuanto más rico eres, más libre eres”

¿Qué le pasa en Marruecos a una joven si —estando soltera— se queda embarazada? Sobre esta pregunta la cineasta Meryem Benm'Barek-Aloïs traza el argumento de Sofía (2018). La película, primer largometraje de la directora, fue galardonada en el festival de Cannes y aún puede verse en algunas salas del estado.  

El primer vídeo que pude ver de ella me recordó a un pasaje de Tiempos de errores (1992) en el que el también indómito de Mohamed Choukri describe a un personaje, con el mismo nombre, hecho a su medida: “Sarah es terca, decidida y fuerte, no se siente vencida (…) Ella es dueña de su libertad y de sus deseos. ¡Sabe lo que quiere! (…) ¡Es dueña de sí misma! ¡Sarah es la reina de la buena vida, de la alegría y la jodienda!”.

Conocerla en persona confirma la profecía.

De Sara Jouied a Sari Cool, ¿cómo es la transformación?
Sari Cool es un personaje que nació el año pasado, tratando en vídeos sus vivencias como mujer marroquí. Costaba atreverse, pero me lancé. No te equivoques, soy la misma persona de los vídeos: una chica humilde y trabajadora, que se busca la vida, que se enfrenta a todo, a la que no le importa nada, que hace básicamente lo que le da la gana (risas). Si dijese que Sari Cool y Sara Jouiad son dos personas distintas te mentiría. Soy totalmente sincera con mi público.

¿Y de dónde nace el espíritu combativo que abanderas en tus vídeos?
Yo nací en Ceuta pero me crié en Tetuán. Conforme crecí como mujer soñaba con una vida en libertad. En Marruecos, en mi entorno, no me dejaban hacer lo que yo quería: me maltrataron muchísimo, me encerraban, tenían problemas con mi forma de vestir, de hablar… Pese a todo siempre fui muy rebelde. Eso no significa que cuando migré a España hace cinco años, llegué con dieciocho, no me encontrase con dificultades. De hecho por entonces yo quería llevar el hijab y mi propia madre me lo impidió sabiendo que las empresas españolas no me contratarían por llevarlo. Así que mira… complicaciones para la vida de las mujeres hay en cualquier lugar del mundo, solo queda ser valiente. Aquí en España nadie me ha regalado nada, he trabajado siempre. Y he luchado por mi libertad e independencia al igual que luché en Marruecos.

Complicaciones para la vida de las mujeres hay en cualquier lugar del mundo, solo queda ser valiente. Aquí en España he luchado por mi libertad e independencia al igual que luché en Marruecos

Pese a ser chamalia (norteña) y haber emigrado, te conoce todo el país. ¿A quién le hablas?
Yo intento hacer en mis vídeos lo que otras mujeres no pueden. En ellos hablo tanto con las humilladas como con quienes las humillan. Quiero que todo el mundo me escuche. Cuando comencé, me llamaron desde Marruecos, mi familia, pidiéndome que me retirase. Me decían “por favor Sara, te amenaza e insulta todo el mundo”. Yo me negué convencida en que algún día esas mismas personas me darían las gracias por lo que hago. Y eso es lo que ocurre ahora. El 80% de los mensajes y las reacciones son positivas. Sobre todo de mujeres, a las que quiero ayudar. La mentalidad tradicional hacía que a la gente le costase asimilarme, pero ahora la gran mayoría me acepta.

Tengo una norma en mi vida, que se ha transformado con las redes sociales. Me debo a todas las personas que diariamente se conectan a mis directos, a desayunar o cenar conmigo mientras comentamos temas diversos. Formo parte de la vida de cualquier marroquí, tanto de los que siguen en el país como de los que han emigrado. Y de la de los argelinos, que han sido un gran apoyo.

Muchos coinciden en la necesidad de tu mensaje pero rechazan tus formas, tachándolas de ‘exageradas’ y ‘groseras’. ¿Qué les respondes?
La forma en la que transmito mi mensaje es mi forma natural, yo no la cambio por nadie. Me tachan de maleducada, pero yo soy una persona educada y respetuosa. Solo cuando comento temas que me indignan, como el maltrato machista, claro que me cabreo, pero estoy en mi derecho. Las críticas a mis formas de comunicar me dan igual, aunque hay que saber que me las hacen por ser mujer. En Marruecos hay muchos hombres que aparecen en redes sociales gritando o insultando, pero a ellos nadie les dice nada. Siempre van a por nosotras. Tenemos que hablar bajo y ser 7ashumiats (comedidas). Hay hombres que incluso durante el mes sagrado de Ramadán insultan y se pelean por la calle y nadie les dice que eso es pecado. Siempre tenemos que ser las malas nosotras, las mujeres.

De hecho son los mismos que usan tu estética para criticarte.
Yo cuando me arreglo para hacer un vídeo lo hago para verme guapa, para verme hermosa, no para provocar a ningún hombre. Si ellos creen eso están muy equivocados. E igual que hay veces que me pongo mis modelos y me maquillo, otras veces salgo recién levantada sin siquiera peinarme. Y en esas también me critican por salir así. Eso es de nuevo por mi condición de mujer. Si un hombre sale en calzoncillos haciendo denuncia social, todo el mundo le aplaude. Pero claro, yo con mi escote molesto. Eso es machismo.

¿Y eso es compatible con ser musulmana? El hombre se ha solido erigir como la autoridad religiosa para determinar lo lícito o lo ilícito, asentando una idea de ‘musulmana ideal’ bastante diferente.

Claro que es compatible. Hay quienes me atacan diciendo: “el otro día te grabaste leyendo el Corán y ahora enseñas las tetas”. ¡Pues claro que sí, vamos a ver! Yo a Allah lo llevo en el corazón. No hace falta que me ponga el hijab para demostrar que quiero a Allah. Yo le quiero y todas las noches antes de dormir rezo, hablo con él, me disculpo por si he hecho algo malo. Pero a la vez soy una mujer libre y llevo la religión dentro. No hace falta posturear delante de la gente.

La religión la llevo en el corazón. Y si me estoy equivocando en la forma de vivirla, será Allah quien me castigue, no esos que pretenden darme lecciones

Soy musulmana porque intento hacer el bien, intento ayudar a las mujeres, no hago daño a nadie… Si hay algo que necesite demostrar, salgo en las redes sociales y me ven miles de marroquíes. Pero la religión, insisto, la llevo en el corazón. Y si me estoy equivocando en la forma de vivirla, será Allah quien me castigue, no esos que pretenden darme lecciones.

De hecho en tus vídeos das consejos sobre sexo, hablas sobre el apetito sexual de las mujeres o las populares reconstrucciones de himen. ¿Intentas romper con la dictadura del 7shuma (vergüenza)?
El sexo es un tema del que hay que hablar. En Marruecos el 80% de las personas necesitan tener más y mejores relaciones sexuales. Hay una obsesión con el matrimonio, pero nos olvidamos de lo importante que es el sexo. Yo hago estos vídeos para enseñarle a la gente a hacer el amor, a ser cuidadosos con la otra persona y que todo sea satisfactorio. Sino, no sé ni para que se casan.

Subí recientemente un vídeo enseñando a hacer el amor en la noche de bodas, explicando que por falta de educación sexual muchas mujeres tienen miedo o se encuentran nerviosas, y que los hombres deben respetarlas si no quieren hacerlo. Los hombres solo piensan en acostarse con ellas una vez que pueden, pero eso a las mujeres les hace daño emocional. En definitiva, hablar sobre sexo tiene que dejar de ser 7shuma.

Has dedicado vídeos a algo que debería de estar normalizado como el uso de tampones o de anticonceptivos. ¿Las nuevas generaciones de mujeres aprenden contigo lo que no pueden en la escuela?
Sí. Es justo eso. Los jóvenes están aprendiendo conmigo lo que no se puede hablar en ningún sitio. Yo te voy a enseñar el tipo de compresa que te conviene o cómo ponerte el tampón. A veces creo que me ven, no te diré como una madre, pero sí como una maestra. He recibido cientos de mensajes de mujeres que quieren profundizar, que me dan las gracias y se sienten identificadas con mi mensaje.

LGTBIQ
Resistencia o asilo, la lucha LGTB en Marruecos

La comunidad gay, lesbiana y trans marroquí enfrenta vulneraciones de derechos y violencias múltiples procedentes de la ley, la familia, la policía o los medios de comunicación. Algunas resisten desde la clandestinidad y otros solo ven el asilo como salida.

Y en el plano más afectivo también criticas a quienes os hacen daño. Tu primer single, HA HOUWA, es prueba de ello.
Lo que yo quería criticar con esta canción era la capacidad que tienen siempre los hombres en Marruecos de acabar con las relaciones y dejar a su pareja. Canto “nta l9owad li sima7ti fiya”, ‘eres un cabrón y me has abandonado’… pero te vas arrepentir por todo lo que te pierdes. Lo que yo quiero transmitirles a las chicas es que no dependan de un hombre. ¿Que las abandonan? Pues ha houwa toma hahouwa (hace el cortamangas), ya llegarán otros. Y es que ser hombre en Marruecos se ha equiparado a ser Dios, astagfirullah (que Allah me perdone).

La mujer puede y debe ser independiente. Muchas aguantan palizas y humillación por todo lo que dependen del hombre. Porque si se divorcian a ella se le juzga socialmente y acaba en la calle. Yo trabajo día y noche para demostrarles que merecen respeto y que su vida puede ser diferente: pueden luchar y ser mujeres libres. Yo también he luchado mucho para no depender de un hombre. De hecho los dependientes son ellos, porque nacen de todas nosotras (risas).

Sueles reaccionar al contexto político marroquí y con tus denuncias dices representar al pueblo. ¿Qué objetivo hay en esto?
De hecho uno de mis últimos vídeos se lo dediqué al Rey, contando el Marruecos radicalmente diferente que quiero, y fue tendencia durante tres días. Porque el pueblo no quiere seguir sufriendo la humillación del makhzen. Ni dentro ni fuera. Mira toda la gente obligada a emigrar.

El pueblo no quiere seguir sufriendo la humillación del makhzen. Ni dentro ni fuera. Mira toda la gente obligada a emigrar

Mucha gente me dice: “no te metas con quienes mandan que vas a acabar en la cárcel”. Y yo les respondo con un dicho que dice: insan ki mout 3la blado awla 3la ouladou (morimos por nuestro país o por nuestros hijos). Yo estoy dispuesta a morir por eso, no me importa. Prefiero morir siendo una Mujer en mayúsculas por haber defendido nuestros derechos.

Es decir que Sari Cool es una mujer que critica al sistema pero que ama a su patria, a Marruecos. ¿Es posible?
Yo amo a mi país. Y he recibido muchas amenazas por ello: llamadas telefónicas, personas que llegan a mi casa… Incluso han llegado a amenazarme de muerte. En Youtube una persona anónima se grabó con una pistola para meterme miedo. Pero nada va a cambiar los valores que yo defiendo y el amor a mi patria. Allí he vivido lo malo y lo bueno.

Yo quiero mucho a Marruecos, pero tienen que cambiar muchas cosas. Las mujeres no podemos seguir soportando el tremendo acoso sexual que sufrimos. Nos pongamos el velo o un vestido, los comentarios sobre nuestro culo se hacen igual. He sufrido muchísimo, más de lo que sabe la gente, me resulta muy difícil contarlo. Pero pese a todo sigo amando mi patria y defendiendo los derechos de nuestro pueblo.

¿Qué le dirías a los hombres poderosos de Marruecos?
Que soy consciente que no entrarán nunca en razón, que solo piensan en su dinero y que por tener más matarían hasta a su madre. Hay gente humilde que les ha criticado antes que yo, ¿y dónde están? En la cárcel. Zefzafi, Moul Casketa… Poco tengo que decirles, solo me queda esperar que Allah haga justicia.

¿Y a los argelinos y su futuro?
Que he recibido mucho apoyo siempre de su comunidad y que son un orgullo por todo lo que están consiguiendo. Se han levantado contra la humillación de su gobierno y espero de corazón que Allah les tenga preparado un futuro esperanzador.

¿Y a los niños que migran, los 7arraga para Marruecos y MENAS para España?
Que ojalá tuviesen la oportunidad de seguir viviendo cuidados por sus padres, pero si han decidido emigrar, que luchen por sus sueños. Han afrontado todo, hasta lo terrible de montarse en una patera. Por eso estoy segura de que podrán afrontar los problemas que tengan. Son unos valientes.

¿Y a las mujeres marroquíes?

Que mucho, mucho, mucho ánimo en la lucha. Que si yo puedo ser totalmente libre, todas podemos. Y que las quiero, las quiero muchísimo. ¡Madre mía que me emociono y todo! (risas).

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4 Comentarios
#36272 25:27 23/6/2019

692.000 seguidores no me parecen "casi un millón". Aceptaría "con casi 700.000 seguidores" o "con más de medio millón de seguidores".

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GONERSTUDIO 24:25 24/6/2019

Tiene casi 700k en YouTube. Tiene 145k en Instagram y 240k en Facebook. Dice "en sus redes sociales no en su youtube"

Saludos

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#36195 9:47 22/6/2019

El blanco salvador no puede evitar que la primera frase sea en referencia al vino. El vino en una sociedad islamofoba como medidor de libertad y feminismo...

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#36185 22:03 21/6/2019

La foto de esta chica con el dedo indicando una peineta es de traca,
Se define sola

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