Explotación laboral
Las dos periodistas que han mostrado al mundo los abusos a las temporeras en Huelva

Pascalle Müller y Stefania Prandi destaparon el mes pasado una historia de indefensión de género entre las trabajadoras temporeras extracomunitarias en varios países. Su reportaje ha tenido un efecto inmediato en las sociedades española y alemana.

Temporeras_Fresa_Huelva
En el mes de junio el escándalo de las violaciones de temporeras procedentes del Magreb y de Europa del Este en las plantaciones de fresas de Huelva ocupó portadas en todos los periódicos. Teresa Palomo

publicado
2018-06-10 06:58

El 30 de abril se publicaba en Correctiv.org el reportaje sobre la situación en los campos de fresas y frutos rojos de Huelva. Sus autoras, Pascale Müller y Stefania Prandi, cuentan la historia de Kalima, una mujer que huyó del hombre que la violaba, su supervisor, en los campos de fresa.

Es la historia también de Sabiha, que define a ‘Juan’, el jefe de los cultivos, como “cruel y sin corazón”. Es un trabajo periodístico documentado y exhaustivo, en el que la violación es solo la fase final de un día a día de abusos verbales, de amenazas y coacciones. Un trabajo que ha sacudido los muros de silencio en torno al trabajo de los cientos de mujeres marroquíes que cada año se desplazan a Huelva para la temporada de la fresa.

Stefania Prandi
Pascale Müller.

Desde hace semanas el escándalo de las violaciones de temporeras procedentes del Magreb y de Europa del Este en las plantaciones de fresas de Huelva ha ocupado portadas en todos los periódicos. La periodista alemana Pascale Müller explica a El Salto cómo comenzó su investigación. En realidad, asegura, tenían indicios de estas prácticas de abusos sexuales a través de una investigación anterior realizada en Italia por la otra colega en el proyecto, Stefania Prandi, para el medio Vice.

Tras hablar con sociólogos y expertos llegaron a la conclusión de que si los maltratos y violaciones entre trabajadoras temporeras se daban por su indefensión en Italia, con toda probabilidad ocurriría en otros países. De ahí que su investigación no se centre solo en la fresa de Huelva, sino que han documentado casos de abusos también en la recogida del tomate en Marruecos e Italia. La parte de la investigación que desarrollaron en Marruecos tuvieron que llevarla a cabo con un visado de turistas, por el férreo control a la prensa que existe en la dictadura.

Para Pascalle Müller, lo denunciado se trata de “un problema estructural”, no es algo que solo pase en una empresa o incluso un tipo de cultivo, subraya. Las condiciones de precariedad de las viviendas, la dependencia económica del trabajo en el campo así como el que en sus países de origen tengan una familia a la que alimentar unido a la falta de conocimiento del idioma y de las leyes, hace que las mujeres se encuentren en una situación de indefensión frente a los atacantes.

Pascalle Müller explica que, de cien entrevistas realizadas, 28 mujeres aseguraron haber sido violadas y muchas haber sido agredidas de alguna forma

Pascale Muller
Stefania Prandi.

Müller explica que las mujeres en Huelva vivían “sobre todo en viviendas prefabricadas”, hacinadas, con hasta seis literas por cuarto. En muchos casos, destaca en su reportaje, no había duchas o cocinas. “Son condiciones indignas o muy precarias. Dependen del trabajo, tienen miedo a perderlo y tener que volver a su país”, resume lo que muestra el reportaje, que ha sido fruto de una cooperación entre el portal de noticias BuzzFeed y el centro de investigación periodística sin ánimo de lucro Correctiv.

La repercusión que la investigación ha tenido en España ha sido inesperada para las periodistas, que están satisfechas de que se haya hablado y visibilizado el problema de las temporeras. En Alemania, sin embargo, afirman que, a pesar de que ha salido en la prensa, no hubo consecuencias políticas directas ligadas a la investigación.

En el reportaje explican que hasta el 80% de las fresas que se importan en Alemania proceden de Huelva. Müller no se muestra a favor de boicotear productos y cree que los consumidores finales alemanes tampoco han de ser criminalizados por su consumo.

“Llegaron a afirmar que estamos pagadas por la industria alemana de las fresas”, asegura Pascalle Müller. “Nosotras somos periodistas, nos limitamos a investigar, que es nuestro trabajo como periodistas”, añade. Müller cree que el problema en este caso está en el país en el que se producen las violaciones de derechos, que es el que tiene que evitar que se produzcan tomando las medidas necesarias.

“La prensa tiende a presentarlo todo como blanco o negro, es decir, como escándalo generalizado o como casos aislados. Nosotras creemos que en este caso se trata de algo intermedio”, resume. Explica que, de cien entrevistas realizadas, 28 mujeres aseguraron haber sido violadas y muchas haber sido agredidas de alguna forma. Los ataques tuvieron lugar durante el trabajo. “No creo que se pueda hablar simplemente de casos aislados, sino de problema estructural”, concluye.

Relacionadas

Explotación laboral
El chino del barrio
La liberalización de los horarios comerciales en Madrid ha traído aparejada una explotación blanqueada y jornadas laborales contrarias al Estatuto de los Trabajadores.
Turismo
Al otro lado de la barra: precariedad laboral en la hostelería chipionera

En la actualidad el turismo es el gran amigo de la política. Moneda de cambio y ventanilla de compra-venta para “enriquecer” a nuestra Andalucía. Hartos estamos de ver en los medios de comunicación al personaje político alardeando de medidas para el fomento de este sector en los diferentes puntos de la Comunidad autonómica andaluza.

Explotación laboral
Eragin denuncia jornadas laborales de hasta 15 horas diarias en el BBK Live

La Asamblea de Jóvenes Precarias de Bilbo asegura que ha recibido presiones de la empresa Last Tour para evitar que difundiera mensajes sobre las condiciones laborales del festival y ha decidido publicar testimonios de personas trabajadoras. También ha convocado una concentración para hoy a las 19.00.

10 Comentarios
#18518 9:57 11/6/2018

Cuando explotan a la gente autoctona y abusan de ella en este tipo de trabajos no veo a nadie interesarse por ello. Vergüenza.

Responder
2
18
#18652 19:50 12/6/2018

Para eso estan los corruptos sindicatos, mentecato.

Responder
2
0
Anónima Jesus 19:59 12/6/2018

Sindicatos donde?

Responder
0
0
#18505 25:14 10/6/2018

Parece que las protagonistas de la noticia son las reporteras...

Responder
4
2
#18592 9:13 12/6/2018

Si, estoy de acuerdo. Parece que hay una cosificación estética de del estudio (que son las mujeres agredidas)

Responder
2
0
#18796 19:11 15/6/2018

Ciertamente sí parecen ser las protagonistas.. pero es que la noticia trata de la investigación que han hecho. Creo que merecen su parte de protagonismo, son mujeres valientes que han decidido sacar a la luz un abuso contra otras mujeres.
Si te fijas al principio está el enlace de su reportaje (aunque está en inglés)

Responder
2
0
#18488 17:47 10/6/2018

Esto que comentáis aquí no es nada. En Huelva hay mucha violencia, mucho narcotráfico. El Yeyo está huído, han desaparecido dos pistolia de dos agentes de la autoridad, las temporeras son violadas con penetración anal o vaginal desde hace años. Y mucho más. El alcalde se ha hecho propietaro del Club Recreativo de futbol y ha desviado para el mismo 8 (ocho).

Responder
6
1
#18474 13:45 10/6/2018

Buen reportaje como el anterior donde por fin se califica a Melilla y Ceuta de colonias. Lugares donde la población nativa vive en paro y miseria mientras los blanquitos españoles de venidos de la Península acaparan los mejores trabajos y el imperio español se lucra con el dinero negro del trafico de jachis a toda Europa. Dinero que acaba en los bancos. Pero la demografía es inapelable y ya parece haber mayoría árabe/bereber (amazigh) en Ceuta y en Melilla, donde las mujeres nativas son explotadas y violadas trabajando como esclavas del hogar del imperialista español de turno.

Responder
10
13
Catedral del Mar 1320 9:56 10/6/2018

Huelva es vecina de Cadiz

Responder
0
0
#18456 8:42 10/6/2018

Grande y valiente el trabajo de estas dos periodistas, enhorabuena

Responder
20
1

Destacadas

Brasil
Las causas políticas detrás de los incendios en el Amazonas

Desde hace semanas, la región tropical más grande del planeta está en llamas. Entre enero y agosto, el número de incendios ha aumentado un 145% en comparación con el mismo período en 2018.

Palestina
Asentamientos israelíes, ciudad de vacaciones

El turismo en los asentamientos ilegales de Cisjordania promovido por el Gobierno israelí y empresas como Airbnb, Booking, TripAdvisor y Expedia perpetúa la expansión de las colonias y contribuye a normalizar la ocupación en Palestina.

Medios de comunicación
Vázquez Montalbán, periodista

Escribir deprisa, masticar despacio. El periodista Manuel Vázquez Montalbán (Barcelona, 1939-Bangkok, 2003) sigue siendo una referencia en el periodismo popular y en el discurso de la izquierda política no dogmática y zumbona. Su obra periodística, que fue compilada en 2011 por la editorial debate, y la reciente reedición de su ‘Diccionario del Franquismo’ son el pretexto para recuperar fragmentos de reportajes y crónicas que marcaron su tiempo y nos permiten mirar al nuestro con mucha menos ira y algo de tino.

China
Xinjiang, China y los medios de comunicación occidentales

Tras la repercusión que tuvo hace unos días la entrevista a Carl Zha sobre las protestas en Hong Kong, El Salto publica una segunda parte sobre la China contemporánea, en esta ocasión sobre el conflicto en Xinjiang.

Enteógenos
La ayahuasca se abre camino en Occidente como cura de adicciones y depresión

Utilizada por comunidades indígenas amazónicas desde hace milenios, el potencial terapéutico de la ayahuasca comienza a abrirse camino en Occidente.

Movimiento antiglobalización
El pacifismo vence al miedo en la contracumbre del G7

Más de 15.000 personas han acudido a la contracumbre del G7 para protestar ante la visita de altos mandatarios internacionales como Donald Trump o Angela Merkel.

Últimas

Ecofeminismo
¿Por qué molesta Greta Thunberg?
Asististimos una virulenta reacción contra Greta Thunberg que ignora deliberadamente el espacio Fridays for Future, niega el cambio climático y tiene su buena dosis de machismo