Filosofía
Un mundo menor: la pregunta de una niña como arma revolucionaria

¿Y si la infancia no fuera una etapa inconclusa que camina irremisiblemente hacia la madurez? ¿Y si, por el contrario, su mundo y su verdad supusieran potencialmente un quiebre radical con el mundo que habitamos y que las adultas solo pretendemos reprimir y canalizar hacia el espacio social de la dominación uniformada?

En rachâchant, de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub
Fotograma del corto "En rachâchant" (1982) de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub

Doctoranda en filosofía y librera en CSL La Pantera Rossa
17 dic 2019 10:00

Hablarle a un niño amenora el mundo.
Todo se entiende,
todo se reduce a minúsculas coartadas
que sacian remisiblemente sus ganas de indagar.
Si no conquista la calma, olvida.
Y la esperanza del saber adulto será
el último juguete que pierda.
Mentimos y le decimos
que aprender le hará mejor,
que aprender es llenar la despensa.
No le hablamos de lo que resta.
No le contamos que su caja repleta de juguetes,
se irá agotando
hasta quedarse solo con ella, con la caja vacía
de la que nunca podrá deshacerse.

Desde que Philippe Ariès afirmara que el concepto de la infancia es un concepto moderno, o dicho de otra forma, desde que sospechamos que la infancia son los padres, la filosofía anda cuestionándose qué tipo de sujeto es ese que llamamos niño/a; o, incluso, en qué medida es objeto de protección pero también de deseo y dominación. Porque aunque las sociedades occidentales actuales otorgan a la infancia un lugar privilegiado, intocable, de cuidado preferente, ese discurso se ha construido desde de un lugar ajeno a la infancia, y no a partir de la palabra de los niños y niñas.

El término infancia remite etimológicamente a «quien no tiene habla», que está al margen del logos y, por tanto, de la razón. De todos los oprimidos que tienen el don de la palabra, los niños son los menos escuchados. Su constante ruido y griterío llega a nosotras como un rumor, molesto la mayoría de las veces. Pese a que sean quienes más ruido hacen, a ningún grito se le considera de menor valor. Es un grito que se cuela por las grietas de las calles pero nunca las colapsa, un grito que solo simulamos que fluye libre en su correspondiente espacio de encierro y control que son los patios de recreo: en los colegios, cuando del encierro se responsabiliza el Estado, o en lugares de ocio infantil, cuando la responsabilidad recae sobre los padres o el mercado.

Como en toda relación de dominante-dominado, solo el oprimido siente su opresión para rebelarse en determinados momentos, pero que no sirven más que para afianzar su vínculo de subsunción. Acaso la persona adulta ―padre, madre o tutor, como rezan las autorizaciones― siente el peso de ejercer esa opresión, la culpa de no poder escapar de esas relaciones de poder al servicio del capital, el cansancio… Pero la olvida inmediatamente cuando percibe en los infantes la dicha que acompaña a la vida por defecto, ese gozo original que, si bien no se trunca de forma prematura, irá desapareciendo gradualmente conforme la razón vaya haciendo su trabajo. Queremos reconocernos en la infancia, la miramos con añoranza como un afuera al que una vez tuvimos acceso, pero solo podemos acercarnos a ella desde nuestra palabra ya racionalizada, de nuestro discurso dominante.

No podemos pensar la infancia sin tener en cuenta que en ella confluyen distintas relaciones de dominio que se interconectan con hilos casi invisibles: los otros menores o minorías, sean discapaces o antisistema, anormales al fin, sobre los que políticas, científicos e intelectuales piensan de una forma mayor aquello que consideran menor. El poder menospreciará con condescendencia todas aquellas actitudes que cuestionan el autoritarismo y la dominación, para considerarlas infantiles. Anarquistas, pacifistas, ecologistas, feministas serán deseables en cuanto que canalizan esa ingenuidad irrisoria que se aleja de la razón, pero que le sirve para reafirmase como única alternativa de orden. Solo cuando las disidencias comienzan a ser rentables de forma económica o electoralista, el discurso de la razón deja de tratarlas como sujetos menores para convertirlas en objetos-arma de consumo, con washings de todos los colores: white, purple, pink, green

Negamos a la infancia su propio saber, ignorando la potencia de su creatividad, su aproximación al conocimiento a través del deseo, su discurso desordenado y metafórico, poético al fin.

Así, a la palabra de la infancia solo se la pretende cuando es palabra que consume. Palabra de consumo aprendida, en el caso de juguetes y el ocio; palabra de consumo mediada, en el caso de la educación y la medicina. Porque no es su palabra-materia lo que se fomenta, espera, busca, sino el eco del discurso de la razón inoculada. La infancia no habla, ya lo hemos dicho, pero sí le inventamos un lenguaje menor que sirva a nuestros propósitos adultos: voces chillonas, diminutivos y eufemismos que protejan su débil pensamiento. Pero con nuestra inevitable y espontánea sonrisa, que conjuga ternura y crueldad, les haremos sospechar que esas palabras infantiles que les enseñamos no sirven para decir la verdad. La palabra adulta la aprenderán en su espacio-tiempo educativo, donde tomarán conciencia de que lo se les dejado decir fuera de él nada tiene que ver con el verdadero saber.

Pedagogía y dominación de la infancia­

«Si los niños llegasen a hacer oír sus protestas en una escuela de párvulos, o incluso simplemente sus preguntas, eso bastaría para provocar una explosión en el conjunto del sistema de la enseñanza» le decía Deleuze a Foucault en una de sus conversaciones escritas. La pedagogía puede darse como una forma de transmisión del saber hegemónico que implica dominación, en la medida en que aplica categorías ajenas a la infancia que la coartan. Medimos y ordenamos, luego así existen como menores. Si bien la educación declama la importancia de la infancia, al mismo tiempo la constriñe estableciéndole sus propios límites: los/as niño/as no pueden, no deben, no quieren. Las dimensiones corporales y las capacidades físicas y psíquicas de la infancia estarán medidas por saberes adultos. Y pese a que las últimas décadas van acompañadas por el discurso de la integración, este será un discurso clasificatorio. Integrar es hacer que lo diferente entre en lo uniforme, pero no que lo uniforme se vuelva diferente. Segregamos para aglutinar. Diferenciamos para ampliar la norma, no para abrirnos a la diferencia. Los nuevos saberes liman las aristas del vigilar y castigar con el medir y categorizar. Y todas estas disciplinas de poder ―pedagógico, médico, legal...― han constituido un tejido demasiado espeso, con el capitalismo a modo de telar, como para que podamos ofrecerles una forma de relacionarnos entre semejantes con aquellos niños y niñas con las que mantenemos alguna relación de interdependencia.

Jesús Ibáñez nos recuerda que podemos conjurar de nuevo el dualismo racionalista como la escuela arquitectónica de esta estructura. La parte activa siempre arriba: la forma, el alma, el sujeto, el significante, el cielo, el hombre, el adulto, el dominante. Abajo, lo pasivo: la materia, el cuerpo, el objeto, el significado, la tierra, la mujer, el niño, el dominado. «El niño que hace lo que le manda su papá y el que hace lo contrario de lo que le manda su papá están dominados por su papá. Sólo la pregunta a la ley la pone en cuestión». De nuevo, la pregunta como arma revolucionaria.

Ese es el propósito de la filosofía con niñas y niños. Que tomen la palabra y desplieguen sus herramientas «menores» para que tomen conciencia de lo que ya saben, que imaginen mundos posibles.

Por otro lado, Rancière sugiere que «no es la ignorancia la que está en el origen de la sumisión, sino la desconfianza: el sentimiento de que no hay otro mundo posible, o de que no somos capaces de construir otro mundo, o de que los demás no son capaces. La emancipación es la ruptura de esa lógica de la desconfianza». Pero los niños tienen la capacidad de imaginar mundos posibles. No sabemos lo que puede el cuerpo de una niña. Y tal vez tampoco lo sepan las niñas, aunque Greta Thunberg nos esté dando ya algunas pistas a niños y adultas.

La filosofía con niñas/os como práctica materialista

La capacidad de niñas y niños de pensar por sí mismas es anulada porque sus herramientas metafóricas nos remiten a un discurso que consideramos menor. Negamos a la infancia su propio saber, ignorando la potencia de su creatividad, su aproximación al conocimiento a través del deseo, su discurso desordenado y metafórico, poético al fin. Niñas y poetas son apartadas del saber en cuanto que están demasiado cerca del animal. Solo se escucha la palabra que proviene de una identidad, sea la del médico, político, intelectual o el oprimido, pero no la que se enuncia desde una subjetividad inestable en continuo cambio, como es la de la infancia. Y aquí es donde la filosofía para niños toma relevancia, al proporcionales un espacio y un altavoz que se les está negado en otros ámbitos.

Evoquemos el relato de Marguerite Duras titulado En rachâchant (convertido en corto cinematográfico por Danièle Huillet y Jean-Marie Straub). El protagonista es un niño que decide que no quiere ir más al colegio porque está cansado de que le enseñen cosas que no sabe. Quiere que le enseñen cosas que ya sabe, porque las que no sabe las acabará aprendiendo inevitablemente. Ese es el propósito de la filosofía con niñas y niños. Que tomen la palabra y desplieguen sus herramientas «menores» para que tomen conciencia de lo que ya saben, que imaginen mundos posibles. Que sean reconocidos como sujetos de conocimiento de pleno derecho. Aprovechar el momento en que su yo aún es tierno, su pliegue de subjetividad aún elástico, para ejercitarlo en su apertura. No hay más que aflojar el discurso racionalista al que les sometemos en aras de su crecimiento ―pese a sus correspondientes vías de escape, más cercanas al maniqueísmo consumista que al pensamiento mágico― para que la magia del materialismo acontezca.

Si hacerse un cuerpo sin órganos al modo de Deleuze y Guattari es una práctica, proponemos que la filosofía con niños sea un territorio para llevarla a cabo mediante los siguientes agenciamientos:

-El juego: desorganizar el cuerpo y sus funciones, dejar al cuerpo que piense.

-La poesía: deshacerse de la dictadura del significado-significante, abrirse a los juegos del lenguaje y cargar la palabra de deseo más que de razón.

-El devenir: aliviar el yo, explorar otras subjetividades y pensar como un cuerpo colectivo.

Para pensar la infancia ―para pensar con ella, pero también para pensar como quien respira― por qué no hacerlo de forma errante, con juegos del lenguaje, con imágenes… Por qué no aprender a jugar con seriedad un juego que afirme y ramifique el azar, en lugar de dividirlo para dominarlo, diría Deleuze. Un pensamiento que sea con niños, no para ellos, y que nos permita recuperar para las personas adultas algo de la materialidad de lo que llamamos infancia, en lugar de empeñarnos en volcar cuanto antes nuestra racionalidad sobre ella. Esa racionalidad, como decía el protagonista de En rachâchant, la terminarán aprendiendo inevitablemente. Pero podemos empezar a imaginar un mundo menor en el que no suceda.

Sobre este blog
La filosofía se sitúa en un contexto en el que el poder ha buscado imponerse incluso en los elementos más básicos de nuestro pensamiento, de nuestras subjetividades, expulsando así de nuestro campo de visión propuestas teóricas y prácticas diversas que no son peores ni menos interesantes sino ajenas o directamente contrarias a los intereses del sistema dominante.

En este blog trataremos de entender los acontecimientos del presente surcando –en ocasiones a contracorriente– la historia de la filosofía, con el objetivo de poner al descubierto los mecanismos que utiliza el poder para evitar cualquier tipo de cambio o de alternativa en la sociedad. Pero también de producir lo que Deleuze llamó líneas de fuga, movimientos concretos tanto del presente como del pasado que, escapando del espacio de influencia del poder, trazan caminos hacia otros mundos posibles.
Ver todas las entradas
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Córdoba
Genocidio Un acto en el centro de Córdoba recordará a los más de 15.000 niñas y niños asesinados por Israel
Se prevé que el acto dure desde las 8 de la mañana hasta la madrugada del domingo por la longitud de la lista. “El recuerdo de estas niñas y niños no puede ser borrado como un número más”, afirman desde el colectivo convocante.
Infancia
Fronteras Fallos en la detección de edad y encierro con adultos: España incumple los derechos de la infancia migrante
La detención automática y prolongada de menores, a veces en centros para adultos, errores sistemáticos en la identificación de la minoría de edad y otras vulnerabilidades dejan a los niños y niñas sin tutor ni protección.
Andalucía
Andalucía La Junta cree que la tauromaquia educa en empatía e invierte más de un millón de euros al año en su impulso
El gobierno andaluz se niega a prohibir la presencia de menores en los eventos taurinos a pesar de las recomendaciones de la ONU e invierte millones de euros en difusión, subvenciones y premios al toreo.
#77694
21/12/2020 22:22

Me gusto mucho la nota! Muy interesante! Me gustaria saber si tienen alguna herramienta, actividad o idea para intentar materializar esta filosofia! Gracias y Saludos!

0
0
#44854
18/12/2019 0:35

Hola, está muy bien, pero estaría bien que tuvieras por costumbre en tu trabajo mencionar todos los materiales de los que tomas las frases y las ideas.

0
1
Sobre este blog
La filosofía se sitúa en un contexto en el que el poder ha buscado imponerse incluso en los elementos más básicos de nuestro pensamiento, de nuestras subjetividades, expulsando así de nuestro campo de visión propuestas teóricas y prácticas diversas que no son peores ni menos interesantes sino ajenas o directamente contrarias a los intereses del sistema dominante.

En este blog trataremos de entender los acontecimientos del presente surcando –en ocasiones a contracorriente– la historia de la filosofía, con el objetivo de poner al descubierto los mecanismos que utiliza el poder para evitar cualquier tipo de cambio o de alternativa en la sociedad. Pero también de producir lo que Deleuze llamó líneas de fuga, movimientos concretos tanto del presente como del pasado que, escapando del espacio de influencia del poder, trazan caminos hacia otros mundos posibles.
Ver todas las entradas
Palestina
Palestina Albanese presenta su informe ante la ONU: “Gaza es el escenario de un crimen”
El Consejo de Derechos Humanos atiende al reporte sobre el lucro de empresas y bancos en el actual genocidio de Gaza. The Guardian califica de “posible crimen de guerra” el ataque contra una cafetería en la que murieron 39 personas.
Política
Política Feijóo radicaliza al Partido Popular en medio del terremoto Cerdán con la vista puesta en las elecciones
Miguel Tellado será el nuevo secretario general del partido. Un movimiento con el que Feijóo consigue el control casi absoluto del PP y le come espacio del discurso ultra a Vox, pero que lo aleja de eventuales pactos con PNV y Junts.
Opinión
Opinión Espejismo España
La descomposición del Gobierno de coalición es un reflejo de la expansión de la ola ultraderechista, pero no implica que los movimientos de transformación no puedan organizarse para contrarrestar esa amenaza.
Naciones Unidas (ONU)
Cumbre de la ONU ¿Quién teme una arquitectura de la deuda justa?
Aunque muchos Estados habían presionado para que se establecieran compromisos de reformas estructurales ambiciosas, el texto final revisado del 'Compromiso de Sevilla' las eliminó o diluyó. La sección sobre deuda no es una excepción.
Comunidad de Madrid
Sanidad Pública Cae el techo de la entrada principal del Hospital Isabel Zendal
El hospital de pandemias, inaugurado por Isabel Díaz Ayuso en 2020 y que generó unos sobrecostes del triple de lo presupuestado en su construcción, ha visto cómo se desplomaba el techo de entrada.
Córdoba
Turismo El número de pisos turísticos en Córdoba se reduce a los tres meses de la moratoria para nuevas licencias
Otras normas tratan de limitar la proliferación de las viviendas de uso turístico por la ciudad. Un portavoz de Stop Desahucios predice que estos pisos se trasladarán a los barrios no afectados por la moratoria.
Salud mental
Laura Martín López-Andrade “La psiquiatría es una profesión potencialmente muy peligrosa”
La psiquiatra granadina defiende desde Málaga otro tipo de psiquiatría que huye de los diagnósticos y de la jerarquía y cambia la palabra tratamiento por acompañamiento.

Últimas

Naciones Unidas (ONU)
Genocidio El Informe Albanese denuncia ante la ONU a las empresas que se han lucrado del exterminio en Gaza
La relatora presenta un informe al Consejo de Derechos Humanos en el que detalla la responsabilidad de decenas de empresas en las políticas de ocupación, apartheid y genocidio que está llevando a cabo Israel en Palestina.
Crisis climática
Datos El junio más cálido jamás registrado cierra con 330 fallecimientos por calor
103 personas han muerto en los primeros tres días de la ola de calor, según las estimaciones. Los datos de la Aemet señalan al pasado mes como el junio más caluroso; ha pulverizado la máxima anterior por 0,8 grados de diferencia.
Oriente Medio
Oriente Medio La plantilla de EFE en Oriente Medio denuncia salarios por debajo de los mil euros
La delegación, formada por 24 personas, anuncia paros en sus funciones al verse reducida más de un 25% su nómina sin opción a negociar.
Alquiler
Racismo y alquileres Siete de cada diez migrantes se ve en la necesidad de vivir de alquiler frente al 14% de los hogares españoles
“El precio del prejuicio” es el título del más reciente estudio del Instituto de Investigación Urbana de Barcelona, IDRA, en el que disecciona la relación entre las personas migrantes y su acceso a la vivienda.
Comunidad de Madrid
Sanidad privada Inspección propone sancionar a un hospital de Quirón por exponer a la plantilla a sustancias cancerígenas
El organismo inicia un procedimiento administrativo sancionador por infracción grave. Tras una visita al Hospital Quirónsalud Sur, de Madrid, constataron deficiencias en la zona de almacenamiento de los productos farmacéuticos y en el mortuorio.
Más noticias
València
València Una comunidad vecinal lucha para impedir el enésimo proyecto de bajos turísticos en València
El vecindario de un bloque en Aiora se organiza contra la construcción en su patio de luces de catorce alojamientos turísticos en una zona ya saturada de este tipo de negocios.
Sphera
Sphera Nueva convocatoria para medios independientes de Europa
La red Sphera financia con un máximo de siete mil euros vídeos cortos documentales elaborados por medios independientes de todo el continente. El plazo finaliza el 12 de julio.

Recomendadas

Malasia
Malasia Durian, la fruta fétida que triunfa en Asia
El durian es tan maloliente que su consumo está prohibido en interiores, pero la popularidad de esta fruta, considerada un superalimento, no deja de aumentar en China y en el resto de Asia.
Economía social y solidaria
Historia Lo que Franco arrebató al cooperativismo y a la economía social y solidaria
La dictadura franquista combatió de forma cruel el movimiento cooperativo fraguado en la II República, y durante la propia guerra con las denominadas colectividades, y pervirtió la idea de autogestión a través de los ideales falangistas.
Historia
Historia ‘Weimar’, y su eco
‘Tiempos inciertos’, la exposición dedicada a la República de Weimar en el CaixaForum de Barcelona, apenas se deja nada, pero vuelve a incurrir en la idea de las “dos Alemanias” contrapuestas.