Las barreras en el fútbol femenino

El fútbol femenino sigue padeciendo las mismas deficiencias de siempre. ¿Será que nosotras somos peores dándole al balón?

Fútbol femenino

Responsable del área de Migraciones en Podemos.


publicado
2018-01-25 11:25:00

"Y el espectáculo (del fútbol) se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue". (Eduardo Galeano)


Recuerdo la primera vez que le dije a mis padres que quería jugar al fútbol. Corrían los años 90. Vivía aún en Tánger. Todavía no había liga de fútbol femenino en Marruecos. Apenas había mujeres dándole al balón en las calles, que es dónde socializábamos los niños y niñas de mi edad. Un par de años después se creó el Ajax Femenino en un barrio del centro de la ciudad, y me apunté. Entrenábamos en un descampado con más barro y arena que césped, en la iglesia italiana de Tánger. Eran unas condiciones muy precarias, y además teníamos que aguantar los gritos, silbidos e insultos de los que defienden que el fútbol es un privilegio sólo para chicos, día sí y día también. ¿Chicas jugando fútbol en pantalón corto? Ni hablar. El chaval que hacía de entrenador intentaba apoyarnos y animarnos (su forma de incentivarnos era a través del ofrecimiento de una tableta de chocolate, sí, nos regalaba chocolate a quienes jugábamos bien), pero pronto el equipo de disolvió. Corría el año 2004. Me metí en el equipo de futbol femenino de mi instituto (el Severo Ochoa) hasta 2007, año en el que me vine a Madrid. 

Dina Bousselham
Dina Bousselham (Foto: Fernando Sanz)
Aquí estuve jugando en un par de equipos en liga regional hasta la actualidad (hoy con el Getafe Sur Femenino). Es verdad que no recibimos insultos, gritos, ni silbidos por parte de hombres a los que no les gusta ver a mujeres dándole al balón. Pero aquí la discriminación es sistémica. Y va desde: los horarios de entrenamiento de los equipos femeninos -que casualmente suelen ser peores que los masculinos- pasando por el nivel de movilización de la gente que va a ver los partidos, el reducido o a veces inexistente equipo técnico y médico, hasta las dificultades de poder compaginar trabajo, vida familiar y fútbol.

Hacer carrera futbolística (amateur, ya no te digo pro) siendo mujer de entre 20-30 años te lleva indudablemente a tener que tomar una decisión en relación al nivel de sacrificio que exige. No es lo mismo que Messi diga que quiere ser padre a que lo diga Vero Boquete. Tampoco es lo mismo que el PSG quiere comprar a Neymar a que el PSG Femenino quiera fichar a Ada Hegerberg. Tampoco es lo mismo hablar de un Barça-Madrid que de un Barça-Atlético Femenino. Tampoco lo es la prima de 400.000 mil euros que recibieron el año pasado cada uno de los jugadores del Real Madrid por ganar la liga, mientras las jugadoras del Atlético Femenino cobraban 54 euros por ganar el mismo título.

La desigualdad en el fútbol es reflejo de una sociedad patriarcal injusta con las mujeres donde no solo cobramos un salario menor que los hombres, sino que además sufrimos violencias (de todo tipo) y encima nos culpan a nosotras. El fútbol que nació siendo la alegría de los barrios, y cuya finalidad era entretener a las clases populares hoy se ha convertido en un negocio de ricos, a pesar de ser un deporte popular. Porque en general, el fenómeno social del fútbol, independientemente de origen, sexo, clase social, ideología o profesión, gusta en todos los rincones del mundo. 

La pregunta es: si hay más hinchas de un equipo en las gradas que en el palco, ¿por qué seguimos permitiendo que el espectáculo del fútbol sea un negocio para las élites? El fútbol es de las clases populares y hay que recuperarlo. Hay que recuperar la alegría de disfrutar de un partido, la alegría de jugar. No puede ser que ir a ver el Real Madrid cueste de media 200 euros, cuando el salario medio de este país son 900 euros. No puede ser que la discriminación hacia la mujer sea la norma en el fútbol de este país. No puede ser que el fútbol de base sea una apuesta de quienes mandan arriba (desde las federaciones hasta el ministerio de deporte). O como diría Ángel Cappa, también nos roban el fútbol. Han conseguido mercantilizar el fútbol convirtiéndolo en un terreno de corruptos y corruptelas.

Verónica Boquete
Verónica Boquete
Y volviendo al inicio, a la cuestión de género, a pesar de la distancia geográfica que separa Tánger de Madrid, el fútbol femenino a ambos lados de la orilla a día de hoy sigue padeciendo las mismas deficiencias, mientras el fútbol masculino tiene siempre mejores condiciones. ¿Será que nosotras somos peores dándole al balón? Ese argumento cuñado es mentira. Y lo vemos con jugadoras como: Alex Morgan, Carli LLoyd, Dzsenifer Marozcan, Hope Solo, Abby Wambach o Vero Boquete. ¿Os suena alguna? Pues eso. Ojalá pronto el referente de una niña de 6 años a la que que le gusta jugar al fútbol no sea Cristiano Ronaldo sino Alex Morgan. Para eso los medios de comunicación tienen un reto importante: acabar con las barreras en el fútbol femenino y normalizar la presencia de las mujeres en el deporte dándonos más visibilidad, hablando de nosotras, emitiendo los partidos de la liga de fútbol femenina. No por solidaridad, sino por justicia. Recuperemos el fútbol, y por el camino acabemos con la desigualdad. 

0 Comentarios

Destacadas

Culturas
El grafiti, en pie de guerra para pintar sin censuras

La detención de nueve grafiteros por realizar pintadas en trenes coincide con un manifiesto en favor de la libertad de expresión firmado por más de 200 artistas del muralismo y una serie de acciones este fin de semana.

Arte
Una artista denuncia al director del CAC de Málaga, que ya fue señalado por “abuso de poder”
La artista plástica Marina Vargas ha interpuesto una denuncia contra Fernando Fernando Francés, director del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC).
Derechos Humanos
Africanos hacinados y atrapados en Sicilia

Más de cuatro mil personas sobreviven hacinadas en el Centro de Acogida para Solicitantes de Asilo más grande de Europa, en Mineo, Italia. Una tanqueta militar y soldados armados custodian la puerta de entrada. En la mayoría de los casos el tiempo de espera supera los tres años.

Operación Chamartín
Ábalos y Carmena ponen otro ladrillo de la Operación Chamartín pese a las protestas vecinales

Ahora Madrid avala el proyecto de Madrid Nuevo Norte, un desarrollo urbanístico que rechazaba en 2016 y del que se ha convertido en su impulsor de la mano de la alcaldesa Manuela Carmena y el área de Urbanismo.

Últimas

Tribuna
El ejemplo de Vicálvaro: planear al límite, crear burbujas

El desarrollo urbanístico especulativo del distrito madrileño de Vicálvaro es un claro ejemplo del fracaso que supone los proyectos urbanísticos basados en la especulación. 

Fiestas populares
Vallecas, puerto de mar
4
Vallecas es, por un día, un "puerto de mar". Lo es desde que en 1982 los vecinos del barrio crearon unas fiestas populares basadas en la alegría, la risa y el agua.
Ciencia
El asalto al trabajo científico y la voluntad política de evitarlo

La austeridad en el gasto público ha precipitado la transformación del modelo de financiación de la ciencia, asignatura pendiente del capital en el Estado español. La dimensión global e histórica que la política de recortes en I+D adquiere por ello contrasta, sin embargo, con el hecho de que sus críticos la presenten como un problema de mera voluntad política.

Yanis Varoufakis
Varoufakis presenta su programa político para “desafiar a Bruselas” en las europeas

El movimiento político paneuropeo DiEM25, liderado por el exministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, ha puesto en marcha la plataforma electoral Primavera Europea y presenta su programa político New Deal para Europa.