Derechos Humanos
Alarmante aumento de la islamofobia

Desde el 17 de agosto, con los atentados en Barcelona y Cambrils, se han multiplicado los incidentes y agresiones de tipo islamófobo.

islamofobia 1
Concentración xenófoba tras los atentados de Barcelona y Cambrils. Jordi Pizarro
31 ago 2017 14:34

Un testimonio que circula por las redes sociales desde el día 17 cuenta: “Hoy me he enterado de que una amiga marroquí ha comenzado a ir a trabajar en coche. En el metro ha recibido insultos y escupitajos. Lleva velo”. Se suma a los ataques a mezquitas, marchas neonazis y agresiones a menores al grito de “moro de mierda”, como la sucedida en Puerto de Sagunto, Valencia.

La policía confirma que se ha producido un aumento de las agresiones islamófobas en los últimos días. Quienes las sufren no son solo musulmanes, también aquellas personas que no profesan el islam pero a quienes, por sus rasgos físicos o su lugar de origen, se les presupone la religión musulmana. Sufren hostilidad, rechazo, discriminación, violencia verbal y física.

Tras cada atentado terrorista, estos ataques se incrementan debido a la asociación de terrorismo e islam. Sucedió tras los ataques de París. En Reino Unido, después de los atentados de mayo en Manchester, Tell Mama, un proyecto que realiza un registro de los incidentes islamófobos en Reino Unido, señaló un aumento del 500% respecto a la media diaria.

En el punto de mira se encuentran la población migrante e hijos de migrantes y las personas refugiadas que, paradójicamente, han sido expulsadas por el terrorismo en sus respectivos países. Según la Plataforma Ciudadana Contra la Islamofobia (PCCI), durante 2016 hubo 573 agresiones islamófobas, un 106% más que el año anterior. “Detrás de las cifras se encuentran las personas que lo sufren”, explica Aurora Ali, integrante de la PCCI, que lleva desde el jueves 17 recopilando los ataques para presentar un informe a la Fiscalía de Delitos de Odio. Ali se pregunta cómo, a pesar de los estudios e investigaciones, hay quien todavía niega el racismo antimusulmán.

Se interrumpe la conversación: “Me acaban de llamar porque dos mujeres musulmanas han sido agredidas”. En el madrileño barrio de Usera, una joven musulmana de 20 años ha sufrido golpes e insultos por parte de tres jóvenes. A ese ataque y al de Puerto Sagunto se unen los traumatismos, heridas abiertas y pérdida de conciencia sufridas por tres menores marroquíes en Fitero (Navarra) tras ser agredidos y golpeados con un palo por dos personas.

Ofensas cotidianas

“Entré al trabajo, fui a comer y estaban hablando del atentado. Nada más sentarme cambiaron de tema, me sentí muy incómoda”, cuenta Salma, que trabaja como camarera en el centro de Madrid. Explica cómo al día siguiente volvieron a sacar el tema: “Decidí que tenía que hablar y uno de los compañeros comentó que esto sucede porque hay muchos derechos para todos”.

Lejos de quedarse ahí —explica esta joven de 22 años— otro compañero espetó que no habría que dejarles entrar a España. “No actúan así por el atentado, son pensamientos que tienen dentro y es ahora cuando los sacan a relucir porque se sienten amparados por el contexto”, comenta.

Fahima tiene 23 años y también reside en Madrid. Desde el 17 de agosto ha recibido cinco amenazas de muerte: “Es como si la gente no quisiera dar un tiempo de luto a las víctimas, solo se centran en buscar culpables”.

Las redes sociales se han convertido en la forma más fácil de denigrar y humillar sin el riesgo de ser castigado por la ley. Así lo explica el informe Islamofobia en España (2016), que destacó la ciberislamofobia como principal problema debido a la velocidad de producción e impacto, delitos y discursos del odio que se producen en internet.

El estudio alerta de la falta de mecanismos de control del racismo online y señala a los medios de comunicación por su papel en la producción de prejuicios y estereotipos contra los musulmanes a través de la manipulación y la tergiversación del vocabulario.

Aurora incide en cómo determinados medios “están regalando el islam a unos terroristas”, y no solo aquellos con un discurso marcadamente xenófobo y racista. “Esto lo vemos cuando hablan de guerra y tratan de relacionar la violencia con la población musulmana”, comenta Siham, profesora. Explica que se marchó de Twitter porque estaba cansada de los insultos: “No pude aguantarlo”. Habla del miedo como parte de la cotidianeidad: “Soy una mujer negra, de pelo rizado, que a veces lleva hiyab e intento no hablar árabe en público, porque en cuanto se te identifica te expones a sufrir agresiones”, denuncia esta integrante de Red Musulmanas.

Los ataques a las mezquitas son, según la PCCI, cerca de 13% del total de agresiones anuales. En Montblanc, Tarragona, los muros de un centro cultural islámico amanecieron con pintadas en los que se leía “vais a morir putos moros”.

Al día siguiente, en la localidad madrileña de Fuenlabrada las pintadas pedían “muerte al islam”. Sucedió lo mismo en Sevilla, donde los mensajes eran: “Moro que reza, machete a la cabeza” o “stop islam”. Mientras que en Granada, los neonazis del Hogar Social atacaron la mezquita del Albaicín, empleando bengalas y gritando proclamas de corte xenófobo e islamófobo.

Sohaib, cofundador y portavoz de Juventut Multicultural Musulmana, asociación que nace con el objetivo de reunir a jóvenes musulmanes de Cataluña, coincide en que hay que “hablar de racismo e islamofobia durante todo el año, que es cuando los sufrimos, no solo cuando hay atentados”. Propone dar más visibilidad a lo que está sucediendo, “pero tenemos que hablar de ello desde el respeto a las víctimas”.

Relacionadas

Memoria histórica
Justicia y reparación como necesidad social

La crisis sanitaria que vivimos ha obligado a suspender el acto que la Asociación Andaluza de Victimas de la Transición iba a realizar en homenaje a los asesinados por la Guardia Civil en Almería en 19811. Hoy más que nunca necesitamos recordar nuestra Historia, porque la base de nuestra democracia está viciada y sólo a través de la justicia, la verdad y la reparación es que podremos garantizar que aquellos hechos no se vuelvan a producir.

Coronavirus
Marta Martínez: “La infancia es la gran ausente de la agenda política del confinamiento”
Marta Martínez es coautora del estudio Infancia Confinada, una encuesta a centenares de niños y niñas durante el confinamiento que nos aproxima las olvidadas voces de la infancia en la pandemia.
Colombia
Gabriel Marrugo: “La pandemia está sirviendo para ocultar la guerra en Colombia”

Gabriel Enrique Marrugo Ávila tuvo que abandonar su comunidad en Colombia por amenazas de muerte. A la presencia de grupos armados, las plantaciones ilegales de cocaína que acaba en Estados Unidos y los intereses de multinacionales se suma ahora la amenaza del covid-19 en una comunidad sin acceso a servicios básicos por el abandono del Gobierno.

3 Comentarios
Derechos ante todo 13:43 11/9/2017

La islamofobia es el nuevo antisemitismo

Responder
0
0
#13 14:22 9/9/2017

Buen artículo

Responder
11
2
Respondón 13:42 11/9/2017

Algo habrán hecho, dicho yo

Responder
2
3

Destacadas

Temporeros
Los jornaleros no son bienvenidos en los hoteles de Lleida

Aunque el futbolista Keita Baldé se ofreció a pagar por adelantado el alojamiento de 200 trabajadores que duermen en la calle, los establecimientos están presentando excusas para no facilitar sus habitaciones.

Precariedad laboral
Los riders se reúnen con la ministra de Trabajo para exigir que se aplique la ley laboral

Riders X Derechos acudirán a la cita acompañados de representantes de la Unión de Autónomos UATAE y de Taxi Project. “Con la presencia de estos compañeros queremos mostrar la fuerza y unidad de la clase trabajadora”, resume Felipe Corredor.

Estados Unidos
Trump, en un búnker, señala al movimiento Antifa como el enemigo a cazar

Las protestas por el asesinato policial de George Floyd se han extendido a todo el país, en un movimiento que ya se compara con los disturbios que, a finales de los 60, impulsaron el movimiento de los derechos civiles. Al menos cinco personas han muerto en el contexto de las manifestaciones. Trump pide considerar terroristas a los antifascistas.

Sanidad
El Gobierno de la Comunidad de Madrid dificulta la conciliación familiar al personal sanitario

El sindicato de enfermería SATSE denuncia que el Gobierno de Ayuso ha iniciado recortes en los derechos del personal sanitario al limitar la conciliación familiar de profesionales con menores de 12 años. 

Pobreza
Mínimo sí, vital ni por asomo

Hace un mes el Gobierno hablaba de 5.500 millones dedicados al ingreso mínimo vital. El viernes pasado, tras el Consejo de Ministros, de 3.000. Pero la sorpresa llega la mañana de este lunes, en el decreto publicado en el BOE, al comprobar que la cantidad definitiva prevista son 500 millones de euros

Coronavirus
Sanitarios hoy, pacientes mañana

Según las estimaciones del Consejo General de la Psicología, cerca de 150.000 sanitarios necesitarán atención psicológica tras la pandemia.

Menores tutelados
Ni familia ni apoyo social, el futuro de los menores migrantes en Andalucía

Con el verano a las puertas y el mar aún en calma, Andalucía prevé un incremento en la llegada de personas migrantes. Pese a ello, la Junta recorta 142 plazas destinadas a la acogida de menores migrantes sin referentes familiares desde el 1 de junio.


Crisis económica
Estados Unidos: coronacapitalismo y su inminente colapso

La riqueza privada siempre ha prevalecido sobre la salud pública en el manual de instrucciones capitalista. Aun así la enormidad de la crisis y el potencial explosivo de transformación que ésta encierra están cambiando las reglas y puntos de vista sobre el bien común.

Caza
Las granjas de animales para caza mayor aumentan un 40% desde 2011

Un total de 802 granjas se dedican a la cría de animales para la caza en España. Unidas Podemos denuncia el “elevado aumento” de las instalaciones que crían ejemplares de caza mayor, que han pasado de 204 en 2011 a 285 en la actualidad.

Últimas

Argentina
Mendoza lucha por su agua aún en medio de la pandemia

En esta provincia del oeste argentino la sequía ha reavivado la conciencia social sobre la importancia de proteger el agua. El covid-19 ha reabierto el debate de los últimos meses.


Opinión
Cuidados sí, guerra no

El uso de terminología militar por parte de diferentes mandatarios ha sido ampliamente debatido. Lo que no ha sido tan debatido es cómo este lenguaje refuerza el imaginario patriarcal.