Coronavirus
Solidaridad Obrera reclama más trenes, maquinistas y brigadas de limpieza para la desescalada de la cuarentena en Metro

El sindicato reclama medidas para asegurar la distancia social recomendada para prevenir contagios en el suburbano, que ya cuenta 114 trabajadores positivos en coronavirus.
21 abr 2020 16:18

Para mantener la distancia de seguridad en Metro de Madrid hace falta más trenes y más maquinistas. Es lo que reclaman desde Solidaridad Obrera en un comunicado enviado a la consejera delegada en el suburbano madrileño, Silvia Roldán. 

“Mientras dure el actual confinamiento y una vez se inicie la denominada ‘desescalada’, el transporte urbano será sometido a un importante nivel de estrés para facilitar desplazamientos con distancia social, con lo que los presupuestos que se dediquen a este respecto no deben ser vistos como un gasto, sino como una inversión en el cuidado de nuestra sociedad al igual que pasa con la sanidad pública”, explica este sindicato en esta comunicación, enviada el pasado 20 de abril.

El suburbano madrileño cuenta ya 114 trabajadores que han dado positivo en coronavirus de los que 41 son maquinistas

Según el último informe de seguimiento de Metro, el suburbano madrileño cuenta ya 114 trabajadores que han dado positivo en coronavirus de los que 41 son maquinistas. A ellos se suman otros 267 en cuarentena y otros 993 que son trabajadores de especial sensibilidad, como embarazadas, personas con afecciones respiratorias o de otro tipo que les conviertan en población de riesgo. También se incluyen en estos casi mil trabajadores a los mayores de 60, aunque, según advierte Braulio del Pozo, trabajador de Metro de Madrid y miembro de Solidaridad Obrera, desde la última orden del Ministerio de Transporte, la baja laboral de los trabajadores mayores de 60, si no tienen otra afección asociada, depende del médico de cabecera y del servicio de prevención de la empresa.

“En una situación normal están llegando cada dos o tres minutos los trenes, ahora deberían llegar cada minuto para evitar las aglomeraciones en las horas punta, si no el Metro se va a convertir en un foco de contagio terrible”

A pesar de los contagios, desde el sindicato denuncian que el reparto de mascarillas FFP2, aquellas que previenen el contagio propio y ajeno, es “realmente ineficiente”. “De las mascarillas FFP2, ahora en mantenimiento e instalaciones sí que les están dando, pero hasta ahora mismo al personal de estaciones, que es el que más contacto tiene con el público y más posibilidad de contagio, le están una de las quirúrgicas al día, que no sirven para evitar el contagio del trabajador, y por si tiene que atender a algún viajero tienen en la caja fuerte de la estación, una mascarilla de las FFP2 para atender al viajero que luego supuestamente repondrían”, explica Del Pozo.

Cambios en metro de Madrid

La ‘desescalada’ de la cuarentena supondrá que miles de personas vuelvan a hacer uso del transporte suburbano, lo que hace que, según reclaman desde este sindicato, sea necesario diseñar con antelación un sistema que tenga en cuenta la distancia social. El pasado 16 de abril, desde Metro Madrid anunciaban la instalación de vinilos que señalan distancias de dos metros para facilitar esta distancia social entre usuarios, pero desde Solidaridad Obrera recalcan la necesidad de contar con nuevos trenes y señalan que no saben dónde están los 67 nuevos trenes cuya compra por 700 millones de euros anunció Metro de Madrid en noviembre.

“En una situación normal están llegando cada dos o tres minutos los trenes, ahora deberían llegar cada minuto para evitar las aglomeraciones en las horas punta, si no el Metro se va a convertir en un foco de contagio terrible”, subraya Del Pozo. También urgen a la implantación de un sistema de Control de Trenes Basado en Comunicaciones (CBTC), en todas las líneas de metro, ya que ahora solo disponen de esta tecnología en las líneas 1 y 6. 

El aumento de trenes deberá ir unido a un aumento en el número de maquinistas. “Los viajeros volverán poco a poco y se tendrá que ir aumentando el número de trenes, y no hay personal suficiente. Tienen que empezar ya a seleccionar trabajadores de la bolsa de maquinistas, a darles el curso y contarles”, continua Del Pozo.

Desde el sindicato también subrayan la necesidad de contratar a más trabajadores que se ocupen de tareas de vigilancia para cumplir con los aforos recomendados y brigadas especiales de limpieza y desinfección de todas las líneas, estaciones y correspondencias. Sobre esta brigada de limpieza, desde el sindicato señalan que es una reclamación que han hecho desde que comenzó el estado de alarma, pero la dirección de Metro de Madrid se ha negado a cumplir. “La dirección se ha negado de forma sistemática”, señalan.

Explican que desde Metro Madrid argumentan que  no puede acometer nuevas contrataciones y se alargaría en el tiempo conseguirlo, dada su condición de empresa pública. “Sin embargo, el 17 de abril nos informan por email de que van a licitar contratos de urgencia para el mantenimiento y revisiones de escaleras mecánicas. ¿Por qué unos contratos sí se pueden acometer y otros no?”, se preguntan desde el sindicato. Los citados contratos comprenden el mantenimiento de unas 1.700 escaleras, labores que ya están en manos de empresas externas para 700 de esas, “con el despilfarro que supone para las arcas públicas”, lamentan desde Solidaridad Obrera, sindicato que reclama que estos trabajos sean llevados a cabo por parte de la plantilla de Metro de Madrid, y que esta, a su vez, sea ampliada.

Pero hay otras medidas que, además de económicas, se podrían poner en marcha en un corto plazo y que están relacionadas con los cambios de hábitos. Distanciar las máquinas de recarga o poner mamparas entre ellas para asegurar las distancias entre viajeros. También organizar las salidas y entradas en pequeñas estaciones, habituales en la almendra central de Madrid. “En estaciones como Noviciado las bocas de metro son muy estrechas, con dos o tres torniquetes y escaleras de bajada muy estrechas, pero en muchos casos son estaciones con dos bocas, habría que empezar a cambiar los usos y que una boca sea de entrada y otra de salida”, sugiere Del Pozo. “Son detalles que no cuestan prácticamente dinero para que la gente vaya tomando conciencia de ese distanciamiento, y. es ahora cuando tienen que empezar a implementar estas medidas, no pueden dejarlo para dentro de tres meses”, concluye.

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