Bolivia
La jura como presidenta de Jeanine Áñez confirma la deriva ultraderechista de la revuelta contra Morales

Sin el necesario apoyo de la Asamblea Legislativa, con la línea sucesoria dimitida tras amenazas y coacciones, asume la presidencia de Bolivia la vicepresidenta del Senado, Jeanine Áñez, política conservadora y ultrarreligiosa. Mientras, continúan las movilizaciones de sectores sociales que claman contra lo que llaman un “golpe de Estado”.

Un militar coloca la banda presidencial a la flamante presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, designada sin la participación de la Asamblea Legislativa, en donde el MAS tiene mayoría absoluta..
Un militar coloca la banda presidencial a la flamante presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, designada sin la participación de la Asamblea Legislativa, en donde el MAS tiene mayoría absoluta.

publicado
2019-11-13 12:35

La hasta ahora vicepresidenta segunda del Senado, Jeanine Añez, salía este martes 12 de noviembre al balcón del Palacio Quemado, en el centro de La Paz, con la banda y la medalla presidencial, exhibiendo la Biblia y la whipala, la bandera indígena que había sido quemada y ultrajada en los días anteriores por la policía amotinada y los manifestantes contrarios a Evo Morales. A su lado, dos de los líderes de la revuelta contra el Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS): el supremacista Luis Fernando Camacho, que inició su militancia en la ultraderechista Unión Juvenil Cruceñista y el líder cívico de Potosí, Marco Pumari.

“Que Dios ilumine a Bolivia, mi compromiso es devolver la democracia y tranquilidad al país, voy a trabajar este corto tiempo porque los bolivianos merecen vivir en democracia y que nunca más se les robe el voto, nuestra fuerza es dios”, dijo Jeanine Áñez con la Biblia en la mano.

La proclamación de Áñez se realizó sin que la Asamblea Legislativa aprobara antes la renuncia del presidente y vicepresidente del país, un paso que exige la Constitución boliviana. El acto se realizó en un hemiciclo semivacío, con la única participación de los partidos opositores, que representan apenas a un tercio de los parlamentarios. La jefa de la bancada del MAS, Betty Yañíquez, comparó la proclamación de Jeanine Áñez con la autojuramentación de Juan Guaidó en Venezuela, y la calificó de “golpe de Estado”. 

Los partidos opositores justifican la decisión en el artículo 169 de la Constitución, que detalla la línea de sucesión en caso de “impedimento o ausencia” del jefe de Estado: primero el vicepresidente, luego el presidente del Senado y, a falta de este, el presidente de la Cámara de Diputados. “En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa días”, reza el artículo.

El presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera habían dimitido el 10 de noviembre al no contar con el apoyo del ejército ni de la policía frente a la violencia creciente de la revuelta opositora. El presidente de la Cámara de Diputados había presentado su dimisión después de que los opositores a Morales secuestraran a su hermano. Y la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, ya había presentado su renuncia poco después de la de la cúpula del MAS. La autoproclamada presidenta de Bolivia habló de la “convocatoria urgente de nuevas elecciones”, sin hacer referencia a la obligación de hacerlo antes de tres meses según el texto constitucional. 


Mientras tanto, continuaban las movilizaciones. El secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi, anunciaba poco antes de la proclamación de Áñez que daban “un plazo de 24 horas para restaurar el orden en el país” antes de declararse en huelga general indefinida y comenzar la marcha de todos sus afiliados hacia la capital. Está por ver cuál será la reacción de esta potente organización, que apoyó la dimisión de Evo Morales, tras la jura de la vicepresidenta del Senado.

La Confederación Única Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), el sindicato campesino más poderoso del país, llamaba el 11 de noviembre al “bloqueo general en todo el país y todas las carreteras, con el fin de resistir al golpe de Estado cívico-político-policial, que ha instaurado en Bolivia un régimen de facto apoyado en la violencia y la represión”. 

Por su parte, poco después de que un militar colocara la banda presidencial en los hombros de vicepresidenta segunda, las federaciones cocaleras del Chaparé (Cochabamba) llamaban a una “contundente movilización” hasta que el “hermano Evo retorne a la presidencia” y termine su mandato, que finaliza el 22 de enero de 2020. “Nos declaramos en movilización nacional en contra del golpe de Estado que se ha perpetrado en nuestro país. Rechazamos de manera contundente la autoproclamación de la señora Añez, que como segunda vicepresidenta del Senado se autonombra como presidenta, lo que es totalmente anticonstitucional”, anunciaron desde este movimiento de productores de coca.

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8 Comentarios
Alejandra 17:45 15/11/2019

Me parece que pierden de vista una definición bastante básica que diferencia una revuelta de un golpe de Estado: por un lado, la forma de avanzar en la toma de poder por consenso o a través coerción y la proscripción de parte de los actores en pugna, y por el otro, el bloque que se articula para determinar que son el poder legítimo.
Evo había convocado a una nueva elección: ese podría haber sido un método de consenso para que la supuesta "revuelta" se alzara con el poder. Pero no: decidieron que los militares exigieran la renuncia del presidente, pagaron 50 mil dólares para acabar con su vida y lo obligaron a exiliarse al mejor presidente de Bolivia en su historia. Usaron la coerción, la violencia física y la proscripción de los partidarios del MAS. No, no hubo un giro derechista de una revuelta popular, hubo un golpe de Estado cívico-militar.
En Bolivia se ponen en juego grandes reservas de litio y el gobierno de Evo no era garantía para que los empresarios extractivistas obtuvieran los márgenes de ganancia deseados. Se fueron articulando demandas de distintos sectores descontentos con algunas políticas del gobierno (sectores de clase media, mineros de Potosí que ven en la explotación del litio la posibilidad de autosalvación, sectores concentrados de la economía y, sobre todo, sectores vinculados con la Iglesia y el Imperialismo).

Sin la represión del Ejército no hubiera sido posible que estos sectores se alzaran en el poder, porque en Bolivia hay una inmensa mayoría campesina y partidaria del MAS.

Soy argentina y lamento mucho que den este enfoque a la noticia, en América Latina se viven horas oscuras y es muy importante la solidaridad internacional para detener esta avanzada.

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#43189 20:46 14/11/2019

La "deriva ultraderechista de la revuelta" tituláis, como sorprendidxs. Supongo que después de publicar "La profunda convulsión que llevó al desastre", que describía como víctima al golpista Carlos Mesa, había que pretender ahora sorpresa por esta "deriva". ¡Con lo bien que había empezado todo! ¡Una revuelta popular y transversal en la que "todos los sectores sociales" estaban representados! ¡Sin una participación especial de los caciques! ¿Quién se iba a imaginar que podía acabar tan mal?
Pues yo no me creo vuestra ingenuidad y no me creo este artículo hasta que retiréis aquél.

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#43143 11:04 14/11/2019

Cuanto daño hizo la iglesia española en America Latina.

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#43117 22:31 13/11/2019

Todo lo que no sea la opinión de este medio es ultraderecha fascista.
Da igual que seas de centro o de izquierda-centro o de derecha-centro.
NO, lo que no sea lo suyo es ultraderechafascista.
Ya os vale, y ahora venga, a aplicar la censura más casposa

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#43146 11:16 14/11/2019

Quizás es que no ha leído este tweet:
https://i.postimg.cc/zvVZ7zm6/EJPVfx1-Ww-AAes-PN.jpg

Transcribo: Sueño con una Bolivia libre de ritos satánicos indígenas, la ciudad no es para los indios que se vayan al altiplano o al chaco!!

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#43138 10:54 14/11/2019

El ladrón se cree que todos son de su condición.

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#43100 18:09 13/11/2019

Bueno, pues aún hay gente que dice que esto no es un golpe de estado, sino que es una simple crisis de gobierno.
Gracias a que Evo Morales es un hombre prudente y con gran sentido de estado y ha optado por renunciar antes de que se produjese un derramamiento de sangre. Pues ya se sabe que las clases adineradas y sus colaboradores golpistas no se detienen ante nada con tal de conseguir sus intereses.

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Hodei 15:34 13/11/2019

Si alguien permanecía ciego o ignorante por tanta basura mediática, esta es la gran demostración de que el golpe existe: Militares, policías y opositores, autoproclamado como presidenta a la neoliberls y ultracatolica, sin soberanía popular ni legítima alguna. La farsa continua.
Espero y deseo que el movimiento popular enfile hacia La Paz y derroque a esta panda de golpistas liberales

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