Universidad
Eliminación de las eufemísticas pruebas de Acceso a la Universidad

Las eufemísticamente llamadas Pruebas de Evaluación para el Acceso a la Universidad (EvAU), conocidas popularmente como «La Selectividad», también van a celebrarse este año 2020, por encima incluso de la pandemia por el COIVD-19, con estados de alarma y fases de desconfinamiento incluidas; asumiendo los previsibles riesgos que ello puede suponer para la salud del alumnado, profesorado y personal de administración y servicios; no valorando suficientemente las dificultades organizativas que supone su realización en relación a la desinfección de instalaciones, servicios, limpieza, transporte…; ignorando, o no considerando en su justa medida, que desde el mes de marzo no hay clases presenciales, que las clases virtuales solo palían parcialmente el aprendizaje presencial y, sobre todo, que un porcentaje superior al 8% del alumnado y sus familias (precisamente las más desfavorecidas y vulnerables, las que han sufrido despidos, ERE o ERTE) no tienen acceso a internet, ni puede pagarse clases particulares de apoyo.

Pruebas de acceso
24 may 2020 19:32

Sin embargo, lejos de cualquier espíritu creativo de cara a lo que nos venden como la “Nueva Normalidad”, ajenas a las peticiones de miles de firmas, del movimiento estudiantil, sindical y sociedad civil, sin pestañear y carentes de toda voluntad política, las Administraciones Públicas (de todo signo político) con el Ministerio de Educación y Formación Profesional y Ministerio de Universidades a la cabeza, arropado por las Comunidades Autónomas, Consejo Escolar de Estado y Conferencia de Rectores de Universidades Españolas… dictaminan que este año sí hay Selectividad, perdón, EvAU. Por cierto, Francia, por ejemplo, las ha suprimido.

Las pruebas se celebrarán entre el 22 de junio y el 10 de julio con el riesgo sanitario que pueda suponer la movilización de unos 300.000 alumnos y alumnas. Bienvenidos/as a la “Nueva Normalidad”.

Desde luego se podrían haber eliminado si existiese esa voluntad política porque, como se ha demostrado, con el estado de alarma, todo es posible, desde confinarnos en la casa hasta controlar digitalmente nuestra movilidad, nuestras vidas.

Estamos ante una decisión absolutamente ideológica, coherente con el modelo neoliberal. No hay voluntad política por cambiar porque las pruebas de Selectividad son el último escalón que sufre el alumnado desde que comienza su escolarización en la educación infantil, son la guinda del pastel del sistema educativo miserablemente sumiso al interés de los mercados y los valores neoliberales. La educación está concebida por el Estado como una progresiva carrera de obstáculos, exámenes, reválidas, prueba de madurez, pruebas de acceso… que persiguen la clasificación, etiquetación, selección del alumnado y no su formación, crecimiento personal y educación integral.

Todo ello responde  a la misma lógica, perpetuar, inculcar los valores del neoliberalismo y el capitalismo, generar ansiedad ante el alumnado, extirpar los valores de la vida, del apoyo mutuo, de la solidaridad, favorecer el egoísmo, el individualismo, la competitividad, el ilusionismo de que es posible progresar y cambiar de clase social y ascender en la escala que nos conduce al éxito, el dinero, el trabajo de calidad, la felicidad...

Con la realización de estas pruebas, el sistema educativo en su conjunto, lava su conciencia, nos tranquiliza, se autoconvence y arropa de pseudovalores como ecuanimidad, cientificidad, objetividad, equidad, justicia, garantismo de igualdad de oportunidad...

No nos engañemos, esto es solo un espejismo. La igualdad de oportunidades no es real, no la garantiza el sistema educativo. El fracaso escolar está determinado de manera directa por el sesgo de la clase social, el grupo étnico al que pertenecemos, nuestra cultura, nuestro género, el país de origen, etc. Numerosos estudios e informes de investigaciones científicas, de universidades y organizaciones internacionales así lo ratifican.

Popularmente, estas pruebas son conocidas como «La Selectividad» porque efectivamente sirven para seleccionar quién sigue estudiando en la universidad, dónde y qué estudiar. Ahora hubiera sido el momento excelente para eliminar dichas pruebas y con ello entrar de lleno en la «Nueva Normalidad» a la que nos conmina el gobierno.

De acuerdo, la normalidad volverá a establecerse pero pretendidamente se nos adjetiviza que va a ser nueva. Pues planteemos novedades. Propongamos que la enseñanza se plasme en una educación sin calificaciones, sin exámenes, sin selección, sin competición, sin aprobados y suspensos, que siempre responden a criterios universalmente subjetivos y provocan miserables agravios comparativos.

Esa tarea de calificar no es tarea del profesorado, no es una tarea docente, no es una tarea educativa. La función docente, por el contario, es la de formar, la de  ayudar a crecer, a aprender, a desarrollarse integralmente, a descubrirse, a contribuir a encontrar el camino que cada alumno, cada alumna, desea seguir según sus intereses, habilidades, necesidades…

No quiero enfocar este texto en definir y argumentar sobre las bondades del modelo de evaluación educativa frente al modelo de la mera calificación. Ya lo han hecho y de forma extraordinaria, durante décadas, tanto profesorado de los Movimientos de Renovación Pedagógica y de la Pedagogía Libertaria, en su trabajo día a día, como numerosas investigaciones del profesorado universitario entre los que se encuentran Miguel Sola, Ángel Pérez, M. A. Santos Guerra o Gimeno Sacristán…, mostrándonos que la evaluación educativa va mucho más allá de una simple y fría nota que representa un resultado que, a su vez, ignora el proceso educativo de enseñar y aprender. Estamos en condiciones de afirmar que la calificación no es en modo alguno una tarea educativa ya que se utiliza solo para jerarquizar, discriminar, etiquetar, seleccionar y eso no es una función educativa.

En coherencia con este modelo experimentado de evaluación educativa, lo oportuno y procedente en este periodo de pandemia, tras muchos años de movilizaciones y huelgas, es eliminar las pruebas de acceso a la universidad y con ello abolir la vieja normalidad para ingresar ya en el futuro. La selectividad solo responde al modelo de calificación.

Además no está justificado tanto revuelo con las pruebas y sus preparativos en estos tiempos de pandemia. ¿Para qué y por qué esta obcecación por llevarlas a cabo? Sin duda es una decisión político-ideológica.

Si analizamos las consecuencias y resultados que históricamente ofrecen estas pruebas, realmente son insulsos en comparación con el perjuicio que suponen para la mayoría del alumnado en tiempo, frustraciones, tensiones, ansiedad, por no hablar del gasto económico que representan para la comunidad educativa y las arcas públicas. Pero claro, no podemos quitar este juguete al sistema educativo y sistema social porque forma parte de su naturaleza. 

Las pruebas no prueban nada, no miden nada, no educan (a niveles prácticos no aportan nada dado que más del 94% del alumnado las supera en junio y el 70% en septiembre); en todo caso sirven justo para lo contrario,  perjudican el proceso de evaluación continua que vienen reflejando los expedientes individualizados del alumnado, sirven para someter en el engranaje de la competitividad a toda la población.

Por su parte, las universidades no necesitan estos procedimientos selectivos, ya que, actualmente, como consecuencia de las tasas abusivas, siempre quedan plazas vacantes tras los procesos de asignación. Así mismo, la inmensa mayoría del alumnado consigue estudiar aquella carrera elegida como primera opción siendo una minoría de carreras las que presentan una demanda superior a la oferta, por ejemplo, las carreras de las ciencias de la salud, abriéndose comprobado, en esta situación de pandemia, que existe un  déficit de tales perfiles profesionales.

Las EvAU son pruebas externas a los centros educativos, lo que representa una humillación al profesorado de educación secundaria, un no reconocimiento y desconfianza de su labor, una falta de credibilidad en el expediente académico del alumnado, aquel que refleja el proceso de evaluación continua que ha llevado a cabo el profesorado.

Se nos argumenta que el Estado es quien tiene que validar la calidad del sistema educativo y en consecuencia impone esas pruebas, como si esas pruebas fueran realmente científicas y discriminaran algo.

Se arguye también que las pruebas se hacen para controlar el nivel del alumnado de los centros privados y concertados, al sospecharse que su profesorado sube discrecionalmente las notas, en lo que supone un hito más de desconfianza. Ciertamente esta leyenda urbana se rumorea pero este argumento resulta insustancial, otra falacia más, dado que este alumnado no tiene problemas económicos para acceder a las universidades privadas al no existir notas de corte ni problemas de oferta en la mayoría de las carreras.

No sean insensibles a la realidad, déjense llevar por la innovación, eliminen las pruebas por absurdas, no solo en esta exclusiva coyuntura de pandemia, que también, sino para siempre, y cumplan con la misión de educar y formar a la población. «La Selectividad» es pura ideología, representa lo peor del sistema educativo, carece de valor educativo, se basa en el memorismo, en el azar de una lotería, la ilusión engañosa de que el ser humano se mide con una nota, la invitación espuria que nos hace la sociedad neoliberal para hacernos creer que existe la igualdad de oportunidades.

Con las pruebas se prioriza la economía a la salud y a la educación. No se precisan más pruebas. Los expedientes académicos del alumnado aportan ya de forma fiel el balance de su proceso educativo, reflejan el fruto de la evaluación continua, son aquello con lo que cada alumno/a se presenta ante la sociedad para luchar por la vida.

Sobre este blog
Alkimia es un espacio de reflexión donde miembros o personas afines al Anarcosindicalismo dan su punto de vista sobre temas de interés general. En una sociedad en la que los medios de desinformación moldean la realidad al antojo de los poderes económicos y políticos, cualquier nueva vía de contrainformación se hace necesaria para lograr que se pueda conocer la realidad de la vida cotidiana de las personas a la vez que pueda servir para su transformación.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Universidad
La universidad privada se hace cada vez más hueco en la educación superior española

Los datos del Ministerio de Universidades revelan que el número de personas matriculadas en instituciones privadas para estudios de grado ha aumentado en un 22% con respecto al curso 2015-2016, un crecimiento mucho más acusado en el caso de másteres. Expertos y estudiantes alertan de las desigualdades sociales que genera una mayor presencia de la universidad privada. 

Universidad
La crisis del covid-19 acentúa la brecha de género en la academia

Un estudio impulsado por dos investigadoras de la Universitat de València (UV) profundiza en la desigualdad de género derivada del trabajo y la docencia telemáticas y apremia a una regularización del teletrabajo que tenga en cuenta aspectos como la conciliación y la brecha digital.

Universidad
Pisos fantasma por el coronavirus

Los estudiantes universitarios han vuelto a casa y se encuentran pagando el alquiler de pisos que ya no utilizarán.

24 Comentarios
#61783 25:32 26/5/2020

Totalmente en desacuerdo con este artículo. Primeramente da a entender que la prueba tiene el mismo valor para el aprendizaje que el que sería sacar un número de una tombola y que favorece de manera descabellada a las personas ricas. En que quedamos ? Es una tombola o es un instrumento de la malvada sociedad neoliberal para cristalizar las élites ? . Puedo entender que haya habido una crítica contra esto, parece que se le pudo dar más vueltas, pero a mí no se me ocurre ninguna mejor manera de decidir cómo se reparten las plazas. Porque quejarnos muy fácil pero ni una sola solución propones en el articulo. Literalmente he gastado 10 minutos de mi vida en ver cómo lloras por cosas sin ninguna coherencia

Responder
0
0
#61771 23:33 26/5/2020

Muy cierto. Totalmente de acuerdo, van a ponernos en riesgo a todos. Por cierto, es EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad) no EvAU. Saludos.

Responder
0
0
#61856 25:23 27/5/2020

...y porque hay que decidir quién entra y quien no,...y porque no pueden entrar todxs, no se van a quedar a vivir en la universidad, habrá quien lo deje y quien termine pero será decisión suya y no de un grupo de desconocidxs ...

Responder
0
0
#61757 21:54 26/5/2020

Entiendo que el sistema educativo no es muy allá en general, pero no pienso que hacer la selectividad sea lo peor del sistema educativo. Porque de no hacerla ¿cómo se decide quién entra a la universidad?¿Con qué criterios?
Cierto es también que se necesita una prueba igual en toda España, ahí sí que veo la verdadera injusticia de la selectividad.
De hecho sería todavía más injusto no hacerla que hacerla ya que si como bien dices la evaluación continua es suficiente, los alumnos de centros donde inflan las notas se benefician muchísimo más.
Asique aunque no sea el mejor método de todos, por lo menos es algo más justo hacerla que no hacerla.

Responder
0
0
#61753 20:28 26/5/2020

El mejor artículo sobre educación que he leído en muchos años. La emoción que he sentido casi me hace saltar las lágrimas, tanta que me he puesto a comentarlo incluso antes de haberlo acabado de leer. Yo he sido profesor de Secundaria y Bachillerato durante muchos años y nunca me he sentido acompañado, en mi profesión, por palabras tan sólidas y cargadas de razón como las que estoy comentando. Gracias al autor por escribirlas y a El Salto por publicarlas.

Responder
0
0
#61734 18:21 26/5/2020

La lucha es el camino, pero la prueba de selectividad es un seguro de vida sindicalista.

Quien sea el mejor estudiante que elija carrera primero. Que los "ricos" elijan cuando les toque.

Pero últimamente la lucha es para igualar a todos abajo. Muy en desacuerdo.

Responder
0
0
#61733 18:00 26/5/2020

La EVAU no es una prueba común igualitaria para todos desde el momento que los exámenes o pruebas de acceso no son las mismas en todas las Comunidades Autónomas. No les parece que es también muy injusto? Si se hacen estás pruebas, que sean tipo test y calificadas digitalmente. Sabemos todos lo que pasa en las diferentes Comunidades y es injusta esa desigualdad

Responder
3
1
#61773 23:56 26/5/2020

Les invito que vengan a las comuninidades autónomas a hacer la prueba de acceso. Las de la península son de risa. Igualdad? Dónde?

Responder
0
0
#61719 15:30 26/5/2020

Gracias por tan buen artículo, soy estudiante de 2° de Bachillerato y esta prueba además de ser completamente inútil, es un insulto a los fallecidos por el Covid-19

Responder
7
0
#61718 15:24 26/5/2020

Totalmente de acuerdo.

Responder
2
0
#61715 14:49 26/5/2020

Qué bien van a poder estudiar todos en la universidad pública, hay sitio para todos, y además gratis, que más se puede pedir!

Responder
6
3
#61714 14:49 26/5/2020

No sé quién habrá escrito esto... Pero es precisamente un exámen igual para todos lo que nos da igualdad a los estudiantes. Si se suprime la EBAU, se estarían comparando notas de distintos centros y, por lo tanto, con criterios distintos. Por lo tanto, no le veo sentido a esta entrada... ¿Acaso prefiere que tengan prioridad los que van a institutos en los que se regala la nota a los que quieren que nos esforcemos por conseguirla? Porque es lo que parece...

Responder
0
3
#61751 20:16 26/5/2020

Cuidado que examen no lleva tilde, aunque exámenes sí. Las faltas de ortografía dicen mucho del que escribe. ¡Ojito!

Responder
0
0
#61777 24:24 26/5/2020

Hay comunidades con exsmenes de selectividad mas faciles que otros

Responder
0
0
#61710 13:41 26/5/2020

Los exámenes son necesarios, son pruebas para saber qué has aprendido en ese curso. Obviamente si no hubiera exámenes, calificaciónes ni selectividad todo el mundo estaría haciendo lo que quisiera aun sin tener la experiencia y los conocimientos necesarios. La solución de la educación no reside en suprimir los exámenes, sino en reformar los métodos de enseñanza y los contenidos que se enseñan.

Responder
4
3
#61704 12:35 26/5/2020

Creo, que el uso sesgado de información, lejos de contribuir a crear un estado de opinión, la envenena. En uno u otro sentido. Este artículo, escrito desde la vertiente ideológica contraria sonará igual de legítimo, reivindicativo y justo. Entiendo que, desde aquí no se busca convencer a nadie, sino que se trata de consumo interno para los que ya comparten este tipo de ideas. Dicho lo cual, me gustaría aclarsr que la PEvAU sólo supone el 40% de la nota, el 60% es el expediente académico de bachillerato. ¿Dónde está el insulto a las capacidades del profesorado de secundaria? La universidad es una institución independiente, o debería serlo, y es legítimo que plantee pruebas de acceso. Por esa regla de tres eliminamos las oposiciones, entrevistas de trabajo... y todo se reduce a una cuestión de buena fe en el demandante. Sl final, eliminado todo filtro externo a un proceso, la realidad es reducirlo todo a criterios personales y persinalistas, con lo que ello supone. Sólo hay que tener en cuenta los propios sistemas de acceso a la docencia en la universidad, ¿esos si que son justos?

Responder
3
1
#61780 25:01 26/5/2020

Lo de los porcentajes no es correcto

Responder
1
1
#61684 10:25 26/5/2020

Totalmente de acuerdo. Circunstancias excepcionales a parte, me parece un sistema obsoleto y sin sentido.

Responder
2
3
#61672 9:22 26/5/2020

Estoy totalmente de acuerdo!!
Es absurdo que se realicen estás pruebas.
Me parece una locura en la situación que estamos.
Riesgos y gastos estúpidos.
Es más que suficiente el expediente académico del alumno.
Están pasando un estrés tremendo y muchos han tenido pérdidas familiares en casa.
Las familias tienen miedo y todo esto no se tiene en cuenta.
Está claro que importa muy poco la ciudadanía, sólo tienen en cuenta sus intereses políticos.
Los ciudadanos no importamos, está más claro que el agua.

Responder
0
0
#61642 22:18 25/5/2020

Como haya contagios se monta la mayor. Suspendan la selectividad es NORMAL

Responder
0
0
#61623 19:01 25/5/2020

Neoliberalismo? No tienes ni idea. Una prueba común, igualitaria es la única garantía para el concurso en igualdad de oportunidades para el acceso a las carreras más demandadas.
Haber eliminado la selectividad hubiera significado entregar las plazas más demandadas a los centros concertados más generosos en la evaluación

Responder
11
12
#61729 17:44 26/5/2020

No es igualitaria desde el momento que los exámenes no son los mismos para todas las Comunidades Autónoma y todos sabemos certeramente la desigualdad que eso genera

Responder
0
0
#61735 18:24 26/5/2020

Tu ideología es la primera en reivindicar la diferencia de las naciones españolas, pero cuando os interesa la igualdad entre todos es lo más.
Diferente vara de medir para mismos objetos.

Responder
0
1
#61590 15:30 25/5/2020

El sí adverbio lleva tilde

Responder
13
18
Sobre este blog
Alkimia es un espacio de reflexión donde miembros o personas afines al Anarcosindicalismo dan su punto de vista sobre temas de interés general. En una sociedad en la que los medios de desinformación moldean la realidad al antojo de los poderes económicos y políticos, cualquier nueva vía de contrainformación se hace necesaria para lograr que se pueda conocer la realidad de la vida cotidiana de las personas a la vez que pueda servir para su transformación.
Ver todas las entradas

Destacadas

Coronavirus
Decenas de trabajadores siguen acudiendo a su centro de trabajo sin saber que allí se originó el rebrote de Madrid
Un inmueble de oficinas fue el lugar en el que se dio el rebrote de la capital mientras decenas de trabajadores tienen que seguir acudiendo a él. La Consejería de Sanidad no quiere dar explicaciones al respecto, al mismo tiempo que la empresa dueña del edificio asegura desconocer cuántos trabajadores están contagiados.
Especulación urbanística
Un fondo buitre anida en el centro de Vigo

El fondo norteamericano Autonomy Capital, del que es fundador el ex directivo de Lehman Brothers, Robert Gibbins, compró la deuda del proyecto del Barrio do Cura en 2018. Ahora los vecinos y vecinas piden no ser abandonados ante la especulación urbanística e quiere garantizar su derecho a la vivienda frente a una posible expropiación del gobierno local.

Crisis económica
Estados Unidos y China, en rumbo de colisión

La construcción de China como enemigo es la apuesta política de Donald Trump para su reelección en noviembre. Los movimientos en inteligencia militar dibujan el rastro de una escalada del conflicto desde su faceta comercial y mediática.

La semana política
Colchones y suelos

Fomento anuncia un plan para poner suelo público a disposición del sector privado a coste cero. Ada Colau ofrece 1.200 euros mensuales a los propietarios de pisos turísticos para solucionar temporalmente la necesidad de familias vulnerables. El sector de la inversión inmobiliaria no se inmuta con la crisis, convencido de que nadie va a tocar sus privilegios.

Últimas

Elecciones 12 de julio (País Vasco y Galicia)
El Gobierno vasco impide votar a al menos 200 personas en las elecciones del domingo

Tanto si presentan síntomas activos como si se encuentran asintomáticas, las 200 personas que actualmente tienen covid-19 no podrán acudir a los colegios electorales el 12 de julio. Los contactos estrechos de los positivos, otras 500 personas, deberán ir con la papeleta desde casa, si es que la tienen.

Urbanismo
El hotel de cala San Pedro recibe un dictamen ambiental negativo
El proyecto, que supondría la construcción de un complejo de casi 600 metros cuadrados con 11 habitaciones y 22 plazas, se considera “inviable”.
Contigo empezó todo
Los españoles antifascistas presos de la Inglaterra antifascista

En 1945, 226 presos españoles que habían pasado por campos de concentración en Francia acabaron siendo acusados por las autoridades británicas de colaborar con los nazis.

Sanidad
Médicos MIR del País Valencià irán a la huelga desde el 21 de julio

El colectivo de Médicos Internos Residentes (MIR) de los servicios públicos sanitarios valencianos anuncia huelga indefinida a partir del 21 de julio.