España es una mala película de terror

Gobierno, Tribunal Constitucional, Fiscalía, Tribunal de Cuentas, Constitución, monarquía y medios de comunicación protagonizan España, un filme sobre el horror y la injusticia.

Jorge Armesto

publicado
2017-10-01 15:45:00

Una feliz familia llega a la luminosa casa de sus sueños. El día es soleado y su vivienda, amplia y luminosa. Pero cuando cae la noche, la casa muta a su verdadero ser: las paredes se llenan de sangre, las cañerías, relucientes horas antes, ahora son venas mohosas que escupen, como a retortijones, un líquido hediondo.

Los suelos se abren en fauces que anuncian abismos pavorosos y cada pieza de la casa es la pura encarnación de la violencia irracional. El terror se expresa en su grado máximo porque todo acontece en el hogar, en ese espacio que debería ser nuestro lugar de abrigo, donde estamos protegidos, donde se construye la vida. Y si en nuestro propio hogar estamos en peligro, ¿dónde estaremos a salvo?

Esto es lo que ha ocurrido estas semanas con España. Puede que no fuese una casa muy lujosa, puede que no fuese perfecta, pero era nuestra casa. Ahora ya no. Ahora ha mostrado su faz siniestra y la ilusión de convivir en ella ya no será posible. Como en las películas de terror, cada una de las partes que componen la arquitectura de este hogar común se ha revelado como instrumento, no para la convivencia, sino para el horror, el abuso y la injusticia.

El Tribunal Constitucional se expresa en Sentencias, Autos y Providencias. La Sentencia es la que pone fin a un procedimiento y debe estar muy motivada. El Auto resuelve sobre determinados aspectos del juicio y su motivación no tiene que ser tan minuciosa. Por último, la Providencia solo resuelve sobre cuestiones de mero trámite y no necesita motivación alguna.

Todo lo que sostiene jurídicamente esta agresión legal a Cataluña se basa en dos meras providencias. El motivo es que cuando el Gobierno invoca el artículo 161 de la Constitución para recurrir una disposición de una comunidad autónoma, se produce una suspensión automática que acuerda formalmente el Tribunal Constitucional sin entrar en el fondo del asunto. De hecho, ni siquiera tiene por qué haberse leído ni un mísero folio. Este texto de dos párrafos es el andamiaje jurídico por el que se decreta un estado de excepción encubierto, se interviene una comunidad autónoma y se suspenden los derechos fundamentales de millones de personas. ¿Es posible que tales gravísimas actuaciones estén tan poco sostenidas por apariencia de legalidad?

Con carácter previo, el Gobierno debería recibir un dictamen del Consejo de Estado, ese órgano hipermasculino donde entierran los partidos a sus viejas glorias. El propio Gobierno se jactaba de que los dictámenes a su favor estaban ya redactados antes de que se produjesen los hechos sobre los que se dictaminaba. Si querían hacer una confesión en toda regla de que tal órgano es completamente inútil y que sus miembros solo firman (si es que lo hacen siquiera) los papeles que les ponen delante unos funcionarios, no lo podían hacer mejor.

El Tribunal de Cuentas es un órgano fiscalizador que se ha revelado completamente inútil para impedir el mayor saqueo de la historia democrática en Europa. Fue bochornosamente incapaz no ya de detener, sino ni tan siquiera de entorpecer un poquito, el latrocinio continuado de aeropuertos vacíos, autopistas quebradas e infinitas actuaciones criminales por todo el territorio español. Pero, eso sí, se comporta con suma eficiencia para amenazar y hostigar a políticos que, al margen de lo que cada uno piense de ellos, no organizaron un referéndum para enriquecerse sino para dar un cauce de expresión a la ciudadanía.

La misma Fiscalía, que fue incapaz de ver delitos en los evidentísimos turbios manejos de las redes de saqueo corruptas del Partido Popular, amenazó a más de 700 alcaldes, representantes de todos sus vecinos y, peor aún, de un modo gravísimo e intolerable a padres con respecto a la patria potestad con sus hijos.

Las preocupaciones acerca del adoctrinamiento a los niños cuando se trata de cuestiones políticas bien podrían extenderse, por cierto, a las religiosas, cuando se les bautiza sin su consentimiento, o cuando participan masivamente en peregrinaciones y otros fastos faltándose a clases sin que a nadie le importe mucho.

Las órdenes de la Fiscalía motivaron detenciones, registros y todo tipo de agresiones a los derechos ciudadanos que fueron efectuadas sin el previo mandato judicial. A manifestantes que participaban en concentraciones en las que no hubo ni un incidente se los amenazó con gravísimas penas de prisión. A aquellos que acudiesen a ejercer sus deberes democráticos en las mesas de votación se los intimidó con desorbitadas multas que contrastan con las ridículas sumas que se imponen a los participantes en las tramas corruptas.

La propia Constitución se ha mostrado como un papel sin valor que ni siquiera sus gritones defensores aprecian. En ella aparecen los trámites para intervenir autonomías o para declarar el estado de alarma, excepción y sitio. La propia intervención en Cataluña, al margen de tales requisitos, convierte en papel mojado el texto constitucional. Si ni el propio Gobierno cree necesario seguir tales formalidades, ¿cómo vamos a creer nosotros en la ilusión de legalidad y seguridad jurídica? ¿Cómo es posible creer a estas alturas que hay una parte que conculca la ley y otra que defiende rigurosamente su aplicación?

¿Y qué decir de la Monarquía? Desde luego no parece que haya estado en su papel de “árbitro y moderador entre las instituciones”, a menos que lo entendamos como esos malos árbitros que únicamente se conforman con pasar desapercibidos. Incluso en este festival de ineptitud, es difícil encontrar una institución que exhiba una mayor muestra de ser una absoluta nulidad.

Los llamados contrapoderes también han fracasado. Como en esas distopías donde los extraterrestres invasores se adueñan de los cuerpos de nuestros vecinos, los medios de comunicación españoles solo han exhibido a esos periodistas que se comportan como maquinales vainas de ultracuerpos, repitiendo, como si fueran robots que hablan al dictado de una única mente maléfica, las mismas cansinas consignas.

Mientras la policía cargaba contra ciudadanos pacíficos, en la primera cadena de la televisión pública que pagamos todos emitían un documental sobre la vendimia. En La 2 podíamos ver el programa de la iglesia católica Ultimas Preguntas. ¿Hay algo más revelador?

El periodismo español se mostró tan inepto como el resto de poderes del estado para combatir la situación general de corrupción. Con honrosas excepciones, ni indagó ni averiguó, sino que ocultó y minimizó. Pero, sin embargo, acudió a las armas disciplinadamente cuando sonó el toque de “¡Al ataque!”.

Como en las casas encantadas, nuestro país ha mostrado su interior inhabitable. Se ha mostrado como un lugar hostil, capaz de una violencia ciega y primitiva. Las imágenes de esos policías arrastrando ancianas o esos otros derribando puertas de colegios a martillazos hacían evocar El Resplandor y a un Jack Nicholson asomando su rostro enloquecido con el hacha en la mano. Imagino que una imagen no muy distinta fue la que vieron los ciudadanos que estaban defendiendo su derecho al voto frente al asedio policial.

Nuestro hogar español aparece como un lugar de donde solo se puede huir. De repente, en la piscina aparecen cadáveres de muertos mal sepultados. Las despedidas de sainete a la Guardia Civil y las pocas personas que salieron a las plazas “a defender España” se adornaron con cánticos de guerra futboleros o, peor aún, con himnos fascistas todavía chorreantes de sangre.

El franquismo sociológico y el patrioterismo español, tan históricamente intolerantes y bárbaros con las culturas periféricas, emergieron de nuevo con la forma de cadáveres putrefactos que nunca se habían enterrado del todo.

Hay una variante en el cine fantástico en la que el Diablo toma forma humana. Ya sea Robert de Niro en El corazón del ángel, Al Pacino en Pactar con el diablo o Gabriel Byrne en El fin de los días, el diablo al principio presenta un rostro seductor. Es un tipo razonable, buen conversador y que disfruta de los placeres de la vida. Nos cae bien. Tal ilusión persiste hasta que el protagonista se rebela para defender su libre albedrío de las imposiciones diabólicas.

Entonces descubre, en toda su intensidad, el auténtico rostro del Mal, que se muestra en su forma verdadera: un ser repulsivo, de aspecto desagradable y repugnante, un ser viscoso, hediondo, podrido, capaz de todo.

En nuestra película, España es Satán y nosotros, esa familia del primer párrafo, que se ve arrojada a la calle, solos, desamparados, con su hogar destruido. Los catalanes quizá puedan escapar de esta desolación pero ¿y nosotros?, ¿qué será de nosotros?

Relacionadas

Catalunya
Y Barcelona no ardió
La primera decisión del Consejo de Ministros que se celebró ayer en Barcelona es que el aeropuerto del Prat pase a llamarse Aeropuerto Josep Tarradellas.
Referéndum del 1 de octubre
Piden fianzas por más de 100.000 euros y 5 años de prisión para los detenidos del 1-O en Madrid

Los seis jóvenes, detenidos un mes después de la manifestación celebrada en la Puerta del Sol en apoyo al derecho a decidir del pueblo catalán, se enfrentan a cinco años y medio de prisión.

Catalunya
Catalunya: desunión de partidos y juicios

El procés de Catalunya no ha vivido ningún otoño caliente, pero sí algunos episodios que hicieron visibles las fisuras en el independentismo.

Independencia de Catalunya
Desobedezca o dimita
4

Movilizaciones en varias ciudades conmemoraron un año del día en el que las urnas llenaron colegios y Catalunya se llenó de antidisturbios.

8 Comentarios
Javier de Frutos 15:55 1/10/2017

Leo "España es Satán". Lo leo un par de veces y parece que no se trata de una hipérbole. Aunque últimamente no entiendo casi nada. Bueno, menos mal que Cataluña se dispone a librarse de semejante yugo. Los que vivimos en Madrid seguiremos conviviendo con Satán, conversando con él, tratando de mejorarlo, equivocándonos y escribiendo mensajes tan confusos como éste en la prensa española.

Responder
3
4
#472 6:45 2/10/2017

Joder, pues independizaros vosotros... los catalanes tendrán derecho a buscar sus propias soluciones nos/te guste más o menos...

Responder
6
0
José 18:06 11/10/2017

O sea que "sálvese quién pueda". ¿Y vosotros sois de izquierdas?. Yo siempre pensé que lo importante de la clase trabajadora era la solidaridad. Veo que los jóvenes tienen otras ideas.

Responder
0
0
José 18:13 11/10/2017

¿Por qué piensas que los catalanes se pueden salvar?. Simplemente cortarán un trozo de infierno. Sus nuevos evangelios, estarán escritos por sus propios diablos. Mira quiénes hay en su parlamento. Esos serán sus evangelistas. ¿Te suenan? . Mira quiénes son sus ángeles custodios y sus hazañas pasadas. ¿te recuerdan algo?.

Responder
0
0
matriouska 14:13 1/10/2017

Hoy estamos viendo esa mala pélicula de terror que much@s ya ituíamos. La diferencia es que ahora está ojos de todo el mundo... Y eso puede marcar diferencias.

Responder
9
0
Eu 1:40 3/10/2017

Primero los ingleses nos dejaron solos con los alemanes . Ahora los catalanes nos dejan solos con los españoles . Esto pinta mal

Responder
1
0
Anto Prólogo 7:22 2/10/2017

Magistral

Responder
2
0
Pedro 15:12 1/10/2017

Gracias, amigo, por tan sabia alegoría y por tus análisis certeros.

Responder
2
0

Destacadas

Huelga feminista
CNT escucha al movimiento feminista y convocará huelga el 8 de marzo

La Confederación Nacional del Trabajo anuncia que convocará una huelga de 24 horas durante la huelga feminista. CGT tomará la decisión en un congreso a finales de enero, aunque todo apunta a que volverá a sumarse a la convocatoria de huelga.

Pueblos recuperados
La Audiencia Provincial confirma la sentencia a los pobladores de Fraguas

Los seis jóvenes condenados afirman que no pagarán la demolición del pueblo, por lo que la pena de cárcel podría ampliarse al año y cinco meses.

Italia
La extradición de Cesare Battisti: donde Bolsonaro y Salvini se dan la mano
La extradición el pasado lunes de Cesare Battisti, tras 38 años de fuga de la justicia italiana, provee a Salvini y Bolsonaro de un marco para exhibir modos e intereses comunes y lanzar un aviso a navegantes.
Municipalismo
El último asalto de la Comisión Europea a los ayuntamientos

Una nueva directiva europea pretende que la Comisión Europea tenga la última palabra en las decisiones de las administraciones locales en temas como el suministro de agua, la electricidad o la gestión de residuos.

Últimas

Catalunya
Dos alcaldes y ocho activistas detenidos en una operación de la Policía Nacional en Girona

Los arrestos no han sido ordenados por el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Girona, que lleva la causa, sino directamente por las fuerzas de seguridad españolas. Las acusaciones de desórdenes públicos están relacionadas con la ocupación de las vías del AVE durante el aniversario del 1 de octubre.

Masculinidades
Gillette y la mercantilización de las masculinidades
2

El anuncio de Gillette sobre las masculinidades tóxicas ha levantado airadas críticas y pasiones, pero la campaña abre también el debate sobre la cooptación y mercantilización del feminismo y las nuevas masculinidades por parte de grandes empresas.

Asia
El reto de la educación en el Nepal rural: “Dejé de estudiar para casarme”

Las áreas rurales de Nepal presentan una dificultad añadida en materia de educación, sanidad y derechos sociales. Para las mujeres, los obstáculos se multiplican.