Siete mitos sobre las mujeres y la masturbación que tenemos que desaprender ya

No me interesan las poses sexis ni hago ruidos seductores. No enciendo velas ni me meto en la bañera. La periodista Suzannah Weiss desmonta siete mitos sobre la masturbación femenina.

Masturbación femenina 2
Escena de la película Pleasentville, en la que la masturbación de una de las protagonistas comienza, literalmente, a darle color al mundo.
Traducción: Isabel Pozas González

publicado
2018-04-11 06:00:00

—Creo que me masturbo más cuando estoy estresada.
—¿Te masturbas?

Esta conversación, que tuve con un amigo, encarna la sorpresa que expresan muchas personas cuando descubren no solo que te masturbas, sino que además lo admites sin complejos.

Porque aunque este amigo y yo hablábamos de sexo todo el rato y sabía que era sexualmente activa en mis relaciones, la idea de que tuviera sexo conmigo misma no se le había pasado por la cabeza.

Eso se debe a que nos han enseñado que la sexualidad de las mujeres solo existe para otras personas.

Desde que descubrí la masturbación accidentalmente cuando era una niña, ha sido algo que he hecho como respuesta a mis propios deseos, no como espectáculo para calentar a nadie.

No me interesan las poses sexis ni hago ruidos seductores. No enciendo velas ni me meto en la bañera. En resumen, no sigo un proceso diferente al que sigue cualquier otra persona, hombres incluidos. Y parece que eso también sorprende a la gente.

La gente se sorprende cuando las mujeres tratan la masturbación como una actividad normal y cotidiana
Ya que la mayoría de las representaciones de mujeres que se masturban o bien son pornográficas o bien son parte de algún discurso de empoderamiento feminista, la gente se sorprende cuando las mujeres tratan la masturbación como una actividad normal y cotidiana.

Que veamos que los hábitos de masturbación son diferentes según los géneros contribuye a que veamos la sexualidad como algo intrínsecamente diferente según el género.

Y cuando mantenemos esta creencia, fomentamos la mentalidad “los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus (y los géneros no binarios no existen)”, que sustituye a la gente real por estereotipos.

Esa división artificial hace que las relaciones comiencen con mal pie, al igual que ocurre con la idea de que la sexualidad de la mujer es un espectáculo para los demás, en lugar de un atributo intrínseco a ella

Además, llevamos a la sociedad a ver a las mujeres como criaturas exóticas, en lugar de congéneres con los que empatizar. Esa división artificial hace que las relaciones comiencen con mal pie, al igual que ocurre con la idea de que la sexualidad de la mujer es un espectáculo para los demás, en lugar de un atributo intrínseco a ella.

Un apunte rápido: muchas de las ideas que tenemos de las mujeres y la masturbación están relacionadas con mitos sobre la vagina. Muchos de los conceptos que tenemos sobre las mujeres están equivocados, muchos de los conceptos que tenemos sobre la vagina están equivocados, y la idea de que las dos están conectadas de forma inherente es errónea.

Algunos de los mitos acerca de las mujeres, la vagina y la masturbación se aplican a cualquiera que tenga vagina; otros, se aplican a cualquiera que se identifique como mujer, pero a menudo se dirigen a mujeres cis, aunque solo sea porque la sociedad, en general, tiene una perspectiva limitada.

Por tanto, este artículo se va a centrar en mitos sobre mujeres cis, porque esa es la experiencia de la que puedo hablar. Pero se debería escribir más sobre la mitología que rodea los hábitos de masturbación de las personas transexuales también, y esa conversación se debería ubicar dentro de esas experiencias.

Así que, desde mi punto de vista, aquí hay algunos mitos que deberíamos desaprender sobre las mujeres cis y la masturbación si queremos entender mejor la sexualidad de las mujeres reales, y no solo una versión exótica y cosificada de la misma.

Mito 1: Las mujeres no se masturban

Mucha gente en las culturas occidentales da por sentado que los hombres se masturban. No se considera correcto hablar sobre el tema, pero se ve como algo normal e inevitable.

Para las mujeres, no tanto.

En mi adolescencia y preadolescencia, me sentía pervertida, autocomplaciente y culpable por masturbarme. No se lo había contado a nadie hasta que jugamos a “atrevimiento o verdad” cuando tenía unos quince años. Me tocó ‘verdad’ y la pregunta era: “¿Cuál es tu mayor secreto?”.

De adolescente, mi gran secreto era que me masturbaba. En realidad, según un estudio, el 92% de las mujeres de entre 18 y 22 años se masturba habitualmente
El mío era (resuello) que me masturbaba. “Yo también”, dijeron las dos amigas con las que estaba. Lo habíamos estado ocultando porque no creíamos que fuera normal.

En realidad, según un estudio, el 92% de las mujeres de entre 18 y 22 años se masturba habitualmente.

Pero independientemente de cuál sera la cifra real (que puede estar sesgada debido al mismo sentimiento de vergüenza que yo tenía), es muy normal y no hay que avergonzarse de ello.

Hay quien ve a las mujeres que experimentan placer sexual o se excitan ellas solas de la misma manera que los niños a los profesores fuera del colegio. No consideran que exista una sexualidad femenina más allá de las relaciones.

Pero la sexualidad es intrínseca a muchas de nosotras y se puede ejercitar sin que nadie más participe.