Palestina
Wissam Rafeedie: “La normalización con los sionistas es desastrosa para la identidad nacional palestina”

Wissam Rafeedie ha pasado nueve años de su vida en prisiones israelíes, casi la mitad de este tiempo en detención preventiva. Tras su paso por la cárcel estudió Lengua y Literatura Árabe, Sociología y Estudios Árabes Contemporáneos. Actualmente investiga la evolución de la identidad nacional palestina desde la Universidad de Belén.


Wissam Rafeedie
Wissam Rafeedie. Elizabeth Masero Visiga
Ramallah. Integrante de Paz con Dignidad.

publicado
2019-07-27 06:33

Wissam Rafeedie aprendió a cocinar mientras pasaba nueve meses escondido de las fuerzas militares israelíes que lo buscaban para encarcelarlo. Finalmente lo detuvieron y en total cuenta que ha pasado nueve años en prisión, casi la mitad del tiempo en detención administrativa (1). Ahora no puede salir de Cisjordania porque la administración jordana impide su paso por su territorio e Israel por el territorio histórico palestino del 48, precisamente el actual Estado hebreo.

Aún así, su activismo continúa fuerte: tras su paso por la cárcel estudió Lengua y Literatura Árabe y después dos másteres: el primero en Sociología y el segundo en Estudios Árabes Contemporáneos. En el año 2000 comenzó a dar clases en la Universidad de Bir Zeit y desde hace cinco años pertenece al Departamento de Sociología de la Universidad de Belén, donde imparte clases en la actualidad. Wissam es experto en teoría sobre la identidad y hoy charlamos con él sobre la Identidad Nacional Palestina.

¿Como experto en el concepto de identidad, ¿qué define la identidad de una persona?
Yo identifico dos niveles: uno teórico y otro práctico. El teórico hace referencia a la visión, a una visión cultural e histórica, lo que la gente piensa sobre ella misma. Según esto, nuestra identidad es parte de la cultura árabe-islámica, somos parte de las naciones árabes, estamos sufriendo la ocupación, especialmente la colonización sionista de Israel en Palestina y tenemos derechos históricos, especialmente el derecho al retorno. Todo esto es la visión que tenemos sobre nuestra identidad, como palestinos.

Nuestra identidad es parte de la cultura árabe-islámica, somos parte de las naciones árabes, estamos sufriendo la ocupación y tenemos derechos históricos

Cuando aterrizamos el concepto de identidad en la práctica, la gente expresa la visión que tiene de la identidad de una manera más sencilla. Por ejemplo, si vas a un campo de refugiados te dirán “queremos volver a nuestro país”. Según investigadores y profesorado esto es para nosotros la visión de identidad, pero quien formula esa frase no es consciente de que eso forma parte de la visión de identidad, de la identidad histórica, de la identidad cultural, sino que lo vive así.

Pero lo más importante es que cada detalle, cada palabra, cada hábito, cada comportamiento tradicional en las calles es parte de la visión identitaria: cuando escuchas una canción, cuando ves una danza tradicional como el dabke, cuando se visten los trajes tradicionales o conservan la llave de la casa en los territorios del 48, cuando pruebas la comida como el maqlouba, mushakan, mansaf… todo esto es parte de la identidad pero la gente no se para a pensar en que cada detalle forma parte de la identidad. Normalmente quienes estudiamos este asunto somos los que identificamos práctica y teoría, es decir, investigadores, escritores, profesores… Tomando en cuenta todo esto, creo que nuestra identidad goza de buena salud, es clara.

Pero hay riesgos que amenazan esa buena salud de la identidad palestina. 
Sí, hay algunos riesgos, externos e internos. Uno de los principales es a nivel interno: el movimiento islámico, la amenaza de quienes quieren darle a nuestra identidad una visión religiosa. De acuerdo a la Identidad Nacional Palestina, no cabe la posibilidad de interpretar esta identidad bajo un prisma religioso porque la identidad la componen muy diversos grupos: musulmanes, ateos, seculares, etc. Así que cuando hablamos de Identidad Nacional no se incluye ninguna religión en concreto y lo peligroso es hacer ver lo contrario.

En segundo lugar, debido a nuestra lucha contra la colonización de Palestina, están emergiendo otras identidades que normalmente no habíamos visto, como la identidad familiar, identidad por zona geográfica, etc. Por ejemplo, cuando alguien se identifica a sí mismo diciendo “soy de Hebrón, soy de Nablus, soy de Ramallah, soy de Jerusalén” antes que decir que es palestino o palestina. O también cuando se identifican diciendo “soy musulmán” o “soy de esta familia o la otra”. La gente se está definiendo según la pertenencia a una familia o lugar de residencia en vez de identificarse con la Identidad Nacional.

Creo que éstos son dos de los peligros o amenazas internas que tenemos en Palestina desde los últimos 20 años, especialmente después de la firma de los Acuerdos de Oslo. Esto no fue sólo un acuerdo político con Israel sino también una transmisión de la identidad cultural, de los valores. Por ejemplo, mi generación que vivió la primera Intifada en 1987, hemos visto un cambio en los valores que definen la Identidad Nacional. Ahora el individualismo es muy acusado entre la población palestina y especialmente entre la población joven en comparación con 1987. Antes había un sentimiento de unidad entre la gente frente a la ocupación, pero ahora lo que la gente piensa es “quiero casarme”, “quiero viajar”, “quiero terminar mis estudios en la universidad”, “quiero tener un trabajo, un proyecto”.

¿Ya no se piensa en lo colectivo entonces?
Eso es. En 1987 la expresión era “queremos —en plural— liberar Palestina”, “queremos un Estado Palestino”, “queremos que los refugiados vuelvan”, “queremos construir proyectos económicos en nuestra tierra”, … pero ahora no escuchamos esto entre la gente de a pie. Creo que ésta es la principal preocupación con respecto a la Identidad Nacional que podemos poner sobre la mesa.

Esto a nivel interno, porque a nivel externo también hay otras amenazas.
Sí, a nivel interno son estas dos que he mencionado, la religión y la división de identidades, ante lo que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) no está haciendo nada para aglutinar y recuperar esa Identidad Nacional. Muy al contrario, la ANP abandera que la población se identifique con la identidad religiosa o la identidad familiar. En 1996, cuando se produjeron las primeras elecciones parlamentarias en Palestina, se reservó una cuota para la representación de población cristiana y esto fue algo raro porque ni siquiera dentro de la Organización para la Liberación de Palestina se hace ninguna distinción ni discriminación entre un grupo religioso u otro.

La ANP abandera que la población se identifique con la identidad religiosa o la identidad familiar

Entonces, sorprendió que en aquella primera ley electoral se mencionara esta cuota para la población cristiana, otra para la población judía de Nablus y otra para los beduinos, cuando en Palestina, más allá de un estilo de vida, no tenemos beduinos porque el desierto del Negev está bajo control israelí. Así pues, las autoridades en Palestina no sólo es que no promuevan la Identidad Nacional, sino que apuestan por otras identidades, como por ejemplo, la religiosa. Fatah ha pasado de ser un partido democrático y secular a hacer cada vez más gestos y referencias a la religión por el enfrentamiento que mantiene con Hamás (2).

Pero la principal amenaza para la Identidad Nacional Palestina es la normalización. Necesitamos continuar trabajando esta Identidad Nacional, investigar, debatir con la juventud, necesitamos promover la resistencia frente a la ocupación. Déjame decirte que hay una dificultad en este sentido: la normalización con los sionistas es desastrosa para la Identidad Nacional Palestina porque cuando la juventud palestina tiene que lidiar con la ocupación israelí, esto afecta a su identificación con esa Identidad.

De acuerdo con Frans Dunham, no puede haber relación entre el colonialismo y la gente que vive bajo esa colonización, ninguna relación de ningún tipo, sólo la confrontación en la lucha armada, es la única manera. Y yo creo en ello: no debemos tener ningún tipo de relación con Israel. Hay mucha discusión en torno a esto en el marco del Partido Comunista: la normalización es un asunto complicado y peligroso para la Identidad Nacional Palestina.

¿Más aún que las amenazas internas que has mencionado anteriormente?
Mucho más porque hay quienes están apostando mucho por esta normalización. Pero, ¿dónde queda entonces la identidad de la juventud si lidian con los israelíes de una manera natural como si aquí no pasara nada? Así que, en primer lugar, yo situaría esto como la principal amenaza, la externa. En este sentido, también desde la administración palestina se apuesta por esta normalización, tanto a nivel económico como en la coordinación de la seguridad, por ejemplo. Incluso dentro de Fatah hay un Comité dedicado a la normalización de las relaciones con la sociedad israelí. Y si la autoridad realiza esto, se convierte en un ejemplo para la sociedad.

¿Es consciente la juventud palestina con la que está en contacto, de esta Identidad Nacional, y les gustaría hacer algo por promoverla?
Es una situación complicada en este momento. Hay una lucha contra la ocupación, tenemos todo el asunto del Acuerdo del Siglo y la Conferencia de Bahrein. Si le preguntas a cualquiera en la calle, seguro que te dirán “somos palestinos y estamos en contra de Trump” y esto es algo que formaría parte de la Identidad Nacional. Pero, por otro lado, debido a que la lucha y resistencia es cada vez menor, también se puede escuchar en la calle decir que “soy musulmán y estoy en contra de los chiitas en Irán” o “soy de Hebrón”, “soy musulmán contra los cristianos”.

En las familias de clase media o de izquierdas hay una educación secular, pero sabemos que en la mayoría de las familias educan a sus hijos e hijas en esa concepción religiosa de la identidad. En definitiva, no podemos decir que la Identidad Nacional sea algo puro, no. Nuestra Identidad es “problemática”, hay muchas razones para ello en los últimos años.

¿Piensa que esto se da especialmente entre la población joven?
Normalmente debato estas cuestiones con mis estudiantes, incluso si no está incluido dentro de la programación curricular. Cuando hablamos de esto, algunos jóvenes se refieren a la historia de Palestina como si ésta formara parte del mundo islámico. Pero es que antes de que el islam llegara a Palestina, tenemos seis siglos en los que Palestina fue de mayoría cristiana.

Y muchas otras culturas y religiones también.
Claro, por aquí pasaron los romanos, griegos, otomanos… Pero lo niegan, no lo ven. Cuando debatimos sobre musulmanes sunís y musulmanes chiitas, por ejemplo, me encuentro que hay muchos jóvenes con un discurso en contra de los musulmanes chiitas, por eso insisto en que se nota perfectamente que tenemos una educación religiosa en este momento a través de las familias, pero también en el currículo educativo palestino.

Hace un par de meses terminé un estudio junto con la organización palestina Afkar sobre la historia que se enseña en las escuelas palestinas. Se trata de un estudio intenso y crítico, importante para los profesores de historia, donde hemos encontrado muchas mentiras y donde, por ejemplo, cuando se habla de la historia de Palestina de los últimos 1.400 años, no se menciona ni una palabra sobre los chiitas, nada sobre la población cristiana, nada sobre los kurdos, nada sobre los amazigh (bereberes) en Argelia y Marruecos, ni una palabra sobre los judíos en Palestina, nada a lo largo de esta historia, nada sobre los drusos (1948).

La historia de Palestina, de acuerdo al currículo del Ministerio de Educación, es sólo musulmana suní. Si unimos este tipo de educación en los colegios junto con el mismo tipo de educación en las familias, al final están modelando las mentes bajo la frase de “somos puros musulmanes y no hay otra opción religiosa o grupos nacionales”. Esto es muy muy peligroso para nuestra Identidad Nacional.

Cuando mencionó que las nuevas generaciones palestinas están viviendo un estilo de vida más individualista ¿cree que, a pesar de ello, a nivel teórico siguen conectados y conectadas con la Identidad Nacional Palestina?
Sí, sí. En este momento cuando tienen que hacer frente a la ocupación israelí en el terreno, esa Identidad Nacional sale a la luz. Hay muchas cosas que están ocurriendo en los últimos 10—20 años como la lucha contra los asentamientos en Jerusalén, los ataques a la mezquita de Al Aqsa, las acciones militares individuales contra soldados israelíes, las manifestaciones en Bet El o en Belén, en Hebrón…

Yo no tengo miedo a la falta de esta Identidad Nacional. Si fuésemos capaces de reconstruir un proyecto nacional contra la colonización, seguro que encontraríamos a la población joven a pie de campo

Ahí están los y las jóvenes y es donde sale a relucir esa Identidad Nacional Palestina. Yo no tengo miedo a la falta de esta Identidad Nacional. Si fuésemos capaces de reconstruir un proyecto nacional contra la colonización, seguro que encontraríamos a la población joven a pie de campo, estoy seguro de ello porque podemos decir cualquier cosa sobre las y los jóvenes pero hay ciertos hechos ya probados: se manifiestan y protestan cuando se produce una violación por parte del sistema colonial y racista israelí ocurre, como por ejemplo, el pasado 24 de junio cuando el representante israelí en Naciones Unidas dijo que los palestinos tenemos que rendirnos, así sin más. Nos tratan como esclavos, todo el mundo ve esto. Debido a ello y para seguir reclamando el derecho al retorno, la lucha va a continuar. Ésta es la principal causa por la que la juventud va a seguir luchando, porque se está atacando a su dignidad.

¿Incluso los jóvenes que viven en los territorios del 48?
La juventud del 48 es mucho más activa que la de Cisjordania. Cuando Israel ha atacado a la población palestina que vive en el desierto del Negev con el objetivo de construir allí asentamientos israelíes, la juventud ha estado allí protestando y luchando contra esa injusticia. La salud de la Identidad Nacional Palestina es mucho mejor que en Cisjordania, sin duda. Esto es un asunto que también suelo debatir con los estudiantes en mis clases.

¿Y en la diáspora?
También. Esa identificación con la Identidad Nacional Palestina es muy fuerte, especialmente en Líbano por la situación tan complicada en la que vive la población palestina allí. En Jordania el 24 de junio hubo una gran manifestación contra la Conferencia de Bahrein y allí estaban los jóvenes. Así que no tengo miedo de que se diluya la Identidad Nacional, he mencionado algunos problemas, pero eso no quiere decir que tenga miedo a que la histórica Identidad Nacional Palestina desaparezca.

¿Se echa de menos entonces aunar la parte teórica de esa Identidad Nacional con un aterrizaje a lo práctico, al día a día de la gente?
Es algo que debemos hacer y para ello es importante no dejar de realizar formaciones, debates, conferencias, para mantener vivos los rasgos de esa Identidad Nacional. Mi estilo es más de debatir, argumentar sobre lo que se piensa, tal y como hacemos en los talleres que organiza Badil.
Con respecto a la identidad es importante tener en cuenta que hay variaciones según el momento histórico en que nos encontramos. Es decir, nos definimos de una manera diferente en unos y en otros momentos históricos.

Y aquí en Palestina, ¿cuáles han sido esos momentos históricos que han determinado esa autodefinición?
Después de Oslo hubo muchos cambios y fue un momento histórico en el que la definición de la identidad cambió. O cuando ha habido ataques masivos a Gaza. Si le preguntabas a un palestino durante ese periodo cómo se definía te respondía “palestino”. Lo mismo ha ocurrido ahora con la Conferencia de Bahrein. En cambio, si hay elecciones municipales, la identidad musulmana, identidad familiar e identidad según el lugar de procedencia serán las respuestas más habituales.

Por eso cuando hablamos de identidad, no estamos hablando de una cuestión pura donde no hay conflictos dentro de ella. Hay que ver el momento específico de la historia donde se está describiendo la Identidad. Todo ello frente a la opción siempre presente de que mientras haya una situación de ocupación los elementos para hablar de esa Identidad Nacional Palestina siempre existirán.

notas
1. En la Cisjordania ocupada, las fuerzas militares israelíes pueden imponer órdenes de detención administrativa a población civil palestina según la Orden Militar 1651. Esta orden permite que se pueda detener a una persona por un periodo de hasta 6 meses con posibilidad de ser renovado si tienen “razones fundadas de que la seguridad en la zona requiere de una detención”. La detención administrativa supone secreto de sumario, sin dar a conocer los cargos que se imputan y con la posibilidad, casi siempre utilizada, de renovación indefinida de la detención. La utilización arbitraria del mecanismo de la detención administrativa es una grave violación de la legislación internacional y de los estándares de respeto a los Derechos Humanos, particularmente de los artículos 72 y 78 de la Cuarta Convención de Ginebra según los cuales toda persona tiene el derecho a la legítima defensa. Además, contraviene el artículo 66 de esta misma Convención ya que la detención administrativa limita gravemente el derecho de defensa y compromete las garantías procesales.
2. Hamás y Fatah son dos los dos partidos políticos mayoritarios en Palestina, enfrentados desde el año 2006. Por un lado, Fatah (partido de Arafat y Abbas) hoy día controla el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina y por otro lado Hamás (brazo político del movimiento de resistencia armada palestina) que controla en estos momentos la Franja de Gaza y considerado grupo terrorista para la gran mayoría de la comunidad internacional (incluida la Unión Europea) y por supuesto Israel. En 2006 Hamás ganó las elecciones, pero la comunidad internacional se opuso al gobierno recién electo presentando una serie de condiciones políticas, económicas y de cooperación que Hamás rehúso a aceptar. Dichas condiciones implicaban, según Hamás, renunciar a las bases de la lucha por la independencia palestina; pasando por renunciar a la violencia, ratificar los acuerdos firmados por la ANP y reconocer a Israel como Estado legítimo. A partir de la negativa la comunidad internacional congeló sus relaciones con el gobierno electo y esto provocó una división hasta ahora irreconciliable entre Fatah y Hamás. Así en ese mismo año se creó una división de facto entre Cisjordania y la Franja de Gaza. En esta última Hamás tomó el poder y en Cisjordania Abbas nombró un nuevo gobierno, reconocido rápidamente por la comunidad internacional. A pesar de diversos intentos de reconciliación interna, con Egipto como principal intermediario, ésta no se ha producido. La división tiene varios escollos hasta el momento insalvables, entre ellos, la posición con respecto a Israel.

 


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1 Comentario
Fernando Xabier 12:26 31/7/2019

Percebo perfeita e claramente a preocupaçom dele.
Na Galiza acontece também a gente identificarse com umha parte (lugar de nascimento) e nom com o todo. Mais, muitos galegos quando estám fora do Estado Espanhol se lhe perguntam de onde som diram espanhois e nom galegos, mesmo quando se identificam como tal dentro do estado.
Eu pola minha parte sempre me identifico como galego seja onde for e com quem for.

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