Nacidas en llamas

La emancipación de la mujer en el origen del socialismo. 

Mujersocial
Doctor en Historia . Profesor de Secundaria. Grupo Federal PSOE Memoria Histórica. Scto. Memoria Histórica PSOE-M Chamartin.

publicado
2018-03-09 08:33:00

En unas breves líneas intentaremos aportar algunas cuestiones para acercarnos a la cuestión de la emancipación de la mujer en el seno del socialismo.

El socialismo utópico comenzó a interesarse por las mujeres, al reconocer la necesidad de la independencia económica de las mismas. Pero, por otro lado, los socialistas utópicos no fueron especialmente críticos con la división sexual del trabajo. En todo caso, su preocupación por la sujeción de las mujeres tuvo un gran impacto en su momento. Charles Fourier llegó a decir que la situación de las mujeres era un indicador clave a la hora de conocer el nivel de progreso y civilización de una sociedad. Otro aspecto que trató el socialismo utópico fue su crítica al celibato y al matrimonio indisoluble como instituciones represoras y causa de injusticias e infelicidades.
Flora Tristán dedicó en su obra Unión Obrera (1843) un capítulo a estudiar la situación de las mujeres. La autora mantenía la idea de que todas las desgracias del mundo provenían del olvido y del desprecio que habían sufrido los derechos naturales e imprescriptibles de la mujer. Flora Tristán defendió la importancia de la educación de las mujeres para el progreso de las clases trabajadoras por su influencia sobre los hombres como madres, hijas y esposas.

El marxismo ofreció una nueva interpretación sobre el origen de la opresión de las mujeres y una estrategia consiguiente para su emancipación. Friedrich Engels explicó en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884) que el origen de la sujeción que sufrían las mujeres no debía buscarse en causas biológicas, sino sociales, es decir, en la aparición de la propiedad privada y su apartamiento de la producción. La emancipación de las mujeres pasaría por su retorno al mundo laboral y por obtener la independencia económica. Pero el apoyo a la incorporación de la mujer al trabajo generó en ciertos pensadores y sectores del socialismo muchas críticas. Algunos se oponían al trabajo asalariado de las mujeres para protegerlas de la explotación, con no pocas dosis de paternalismo y, también porque consideraban que podía aumentar el número de abortos y la mortalidad infantil. Pero el principal argumento para desentenderse de la emancipación femenina provenía del supuesto aumento del paro masculino, así como del descenso de los salarios al incrementarse la oferta de mano de obra cuando la mujer entrase en el mercado laboral. Auguste Bebel, en su obra La mujer y el socialismo denunció que no todos los socialistas apoyaban la igualdad de los sexos, además de defender la necesidad de abrazar también la causa de las trabajadoras, como común a la de toda la clase obrera.

Por su parte, las mujeres socialistas constataron que para muchos de sus camaradas de lucha y para las direcciones de los sindicatos y primeros partidos socialistas la cuestión femenina no era prioritaria. Eso provocó que comenzaran a organizarse dentro de las organizaciones, reuniéndose para discutir sus problemas. En este sentido, la figura de Clara Zetkin es fundamental. Creó una revista -Igualdad- y organizó una Conferencia Internacional de la Mujer en 1907. En la Segunda Conferencia, celebrada en 1910, consiguió que se aprobase la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Poco a poco, el socialismo europeo incorporó la lucha por la emancipación de la mujer a sus programas políticos y sindicales, pero no sin algunas reticencias y dificultades.

Otro aspecto interesante a remarcar en el seno del socialismo fue la postura que las mujeres socialistas tuvieron hacia las sufragistas. Aunque las socialistas apoyaban fervientemente la lucha por el reconocimiento del derecho al voto, dada la importancia que el socialismo otorgaba y otorga a la lucha política frente a la opción anarquista, también consideraban a las sufragistas como enemigas de clase por su origen burgués, y las acusaban de olvidar la situación de las obreras. Por otro lado, la fuerza del mensaje y la infraestructura del movimiento sufragista atraían a muchas obreras, por lo que uno de los objetivos de las socialistas fue intentar romper ese entendimiento.

Texto: Eduardo Montagut

Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas
0 Comentarios
Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas

Destacadas

Alimentación
Del sándwich de atún a la porrusalda: cómo cambiar la alimentación de escuelas y hospitales

Las compras públicas de alimentos y la contratación de empresas para comedores determinan la economía de ciudades y comunidades autónomas. Una iniciativa madrileña recoge firmas para que esas compras introduzcan criterios sociales y ecológicos, como ya se están haciendo en experiencias pioneras en Valencia y las Islas Canarias.

Unión Europea
Sabine Lösing: “Hay que transformar la producción armamentística en producción de bienes que beneficien a las sociedades”

Hablamos con Sabine Lösing, la europarlamentaria alemana que ha borrado a España de la lista de países con buenas prácticas en cuanto a la venta de armas a terceros países, después de la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez de continuar los negocios con la dictadura Saudí a pesar de la catástrofe humanitaria que está provocando en Yemen con armas españolas.

Brexit
La UE y la “soberanía”

Si algo queremos es debilitar la soberanía. Contra Trump y sus apologetas, contra Juncker, no puede haber poder que no sea desafiado, ninguna decisión que no pueda ser sometida a revisión democrática.

Justicia
Una pena de agresión sexual es rebajada porque la víctima hizo teatro en el colegio
La Associació d'Actors i Actrius Professionals Valencians ha empezado una campaña contra esta sentencia por considerarla humillante tanto para la víctima como para las profesionales de la interpretación.
Cine
“Quiero que me enterréis enderezada”

A las mujeres que se les ha enseñado a relacionarse consigo mismas a través de las miradas de los demás, la retirada de esta mirada equivale a una muerte, a entrar en un limbo, y es en ese limbo donde se aparca a las mujeres de mayor edad.

Últimas

Extremadura
Las ayudas sociales y el mercado de trabajo (según la patronal extremeña)
3

Recientemente, representantes muy destacados de organizaciones empresariales han realizado declaraciones públicas relativas a valoraciones sobre las ayudas sociales y sobre la influencia de estas en el interés de los trabajadores y trabajadoras por ocupar puestos de trabajo. Sus propuestas expresan una vez más la insolidaridad de estos sectores sociales acomodados con las capas de la población más empobrecidas.