Eurovisión, Gaza, Mandela y los huevos del Lidl

Los movimientos sociales se enfrentan al intento de robo e instrumentalización por parte de la clase dominante.

MANNDELA
@Pablo_28030 De cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad. Periodista, de barrio.

publicado
2018-05-16 08:08:00


Hace años, habría sido imposible imaginarse a la representante de un país que lleva décadas exterminando a un pueblo cantando contra el acoso a menores y por el feminismo. Tan difícil como imaginar, en la época en la que Nelson Mandela pronunciaba discursos en actos comunistas y posaba junto a personajes como Fidel Castro, que años después hordas de liberales hablarían bien del dirigente sudafricano tras su muerte. Tan raro como ver que un espectáculo televisivo de masas, llamado por ejemplo ‘Operación Triunfo’, abrazase reivindicaciones feministas y de liberación sexual. Igual de extraño, quizá, que ver a una gran cadena de distribución alemana decidir vender únicamente huevos de gallinas criadas en jaulas de más de 25 centímetros cuadrados, porque el bienestar de los animales les importase.

Las luchas sociales y las reivindicaciones políticas, varias de ellas parciales, muchas otras accesorias y algunas pocas realmente transformadoras y rupturistas, se han instalado en el centro del debate público, empezando a germinar con más o menos fuerza. El impacto y seguimiento de la pasada huelga feminista, los millones de espectadores que se concentraban cada semana frente a las pantallas para aplaudir los comentarios de los participantes de ‘Operación Triunfo’ en pro de las mujeres y en contra de la homofobia, y el cada vez mayor número de empresas alimentarias que empiezan a rendir cuentas sobre el origen de sus productos, por poner tres ejemplos, no hacen más que evidenciar esta realidad.

Pero la ideología dominante, el modelo liberal, acecha. Y si se llama idea dominante es precisamente porque intenta dominar todos los recovecos, entresijos y ámbitos del día a día. Primero para absorberlos, después para desvirtuarlos y eliminarles de cuajo su carácter transformador en el caso de que lo tenga y, si se precia, para convertirlos en un producto más de la lista apto para el consumo. Es el mercado, amigo, que diría alguno.

Cualquier lucha que, precisamente por ser justa y necesaria, tenga el potencial de ser abarcada por el grueso social y por la masa, va a intentar ser absorbida, mercantilizada y, por consiguiente anulada, por parte de la ideología dominante
Y de repente, grandes compañías de distribución como Lidl o Mercadona consiguen hacer suyas las reivindicaciones de sostenibilidad y respeto por los animales de parte de sus consumidores a la vez que siguen engordando una facturación millonaria y sacando el jugo a sus trabajadores. De repente, en el programa que se había convertido en una “revolución televisiva” gracias a la visibilización de varias problemáticas sociales reales, compañías como El Corte Inglés y Telepizza consiguen promocionarse en directo en horario de máxima audiencia, mientras Carlos Baute espera su turno para salir a plató y despotricar contra el gobierno de Venezuela en directo, como hizo en uno de los programas. De repente, muchos aplauden y se toman en serio el postureo de grandes empresas y partidos políticos del Ibex que dicen apoyar una huelga feminista que realmente va contra ellos y pone en serio riesgo su razón de ser y forma de vida. Y de repente, en Eurovisión, la representante de Israel consigue el apoyo del público de toda Europa por cantar contra el ‘bullyng’ y contra el machismo dos días antes de que su país lleve a cabo la peor matanza en Gaza en los últimos cuatro años.

Cualquier lucha que, precisamente por ser justa y necesaria, tenga el potencial de ser abarcada por el grueso social y por la masa, va a intentar ser absorbida, mercantilizada y, por consiguiente anulada, por parte de la ideología dominante. Mensajes como el de la canción de Israel y toda su escenificación y camuflaje, al igual que el arrime por parte de Ciudadanos al fuego del feminismo tras el 8 de marzo, tienen su peligro, porque son capaces de contribuir a despojar una lucha de su significado. Más aún cuando, dada la velocidad con la que los productos entran y salen del mercado, incluidos los ideológicos, es más difícil nutrirlos, expandirlos, teorizarlos y fortalecerlos. Pero estos sucesos también son en parte positivos, ya que ponen a muchos frente al espejo y frente a la contradicción. Quizá ese sea uno de los retos más difíciles y peligrosos a los que se enfrenta hoy la izquierda y el conjunto de los movimientos sociales: saber librar batalla ante el intento de robo e instrumentalización que, seguro, llevará a cabo la clase dominante.

Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Filosofía
Políticas de la imaginación

La imaginación es una facultad a la que se ha prestado poca atención en el discurso filosófico. Sin embargo, la lógica materialista exige de ella para pensar el futuro.

Chalecos amarillos
“La protesta de los chalecos amarillos tiene que ver con la vida, la gente dice: ‘No conseguimos vivir así’”

Conversamos con la filósofa francesa Judith Revel sobre los chalecos amarillos franceses, los movimientos sociales que les precedieron durante esta década y cómo Foucault puede ayudarnos a entender estos tiempos.

Periodismo
Andrés Sorel y la derrota de ‘Liberación’

El 7 de enero de 2019 falleció Andrés Sorel. Presidente del periódico Liberación, Sorel explicó a El Salto en 2017 cuáles fueron las vicisitudes que llevaron a fracasar el primer intento de un diario “a la izquierda del país” tras la restauración democrática.

10 Comentarios
Esther 6:29 17/5/2018

A mis luchas particulares, muchas coincidentes con las mayoritarias, otras no tanto, se les suma la de despojar a esta "clase dominante" de mi identificación con "aquellos postures disfrazados" q en momentos de flaqueza me hacen sentir míos. Ardua tarea, pero gracias por recordármelo en este artículo, por cierto, genial.
Ahora

Responder
0
0
#16230 22:17 16/5/2018

Los huevos del lidl no son de "gallinas criadas en jaulas de más de 25 centímetros cuadrados", como decís en el artículo, sino de gallinas criadas en suelo, sin jaulas (huevos cuyo código identificativo empieza por 2).
Se ve que no podéis escribir tres líneas seguidas sin manipular, es superior a vosotros.

Responder
0
5
#16244 7:33 17/5/2018

Supongo que es una forma de hablar y de recalcar que el resto de superficies sí venden huevos de gallinas hacinadas. Para el caso es lo mismo, es una decisión de Lidl, sea en jaulas mayores, en suelo o en un gallinero con spá, que explica lo q está pasando. Si te has quedado solo con eso...

Responder
4
3
Inma 20:55 16/5/2018

Me gusta donde se ha situado este periodista, hacen falta más profesionales como este con una perspectiva amplia .

Responder
1
1
#16207 15:49 16/5/2018

Con comentarios como esto nos sentiremos identificados y conseguiremos este cambio tan necesario 👍👏👏👏👏

Responder
5
1
#16194 15:11 16/5/2018

https://boicotisrael.net/

Responder
7
1
#16180 11:01 16/5/2018

Por fin un periodista que habla desde la perspectiva que todos desearíamos, es una magnífica oportunidad la que nos brinda, olé por esta persona que pone en sus palabras nuestro anhelo, muchas gracias !!!!

Responder
5
3
#16179 10:54 16/5/2018

Este es un debate que tenemos que afrontar cuanto antes. En mi trabajo en la huelga feminista, las mujeres tuvimos el "apoyo" de muchos jefes y muchas compañeras lo vieron bien y se loagradecieron. Cuando son ellos los que pueden cambiar muchas cosas, la huelga era en parte contra ellos!

Responder
3
1
Miguel 9:42 16/5/2018

Que acertado esta el periodista y con que claridad expone unas situaciones tan extendida mente reales y que merecen un análisis afinado como el que se hace en esta articulo. Enhorabuena al periódico y al periodista, además de estar totalmente de acuerdo, sacare mis propias conclusiones practicas. Gracias

Responder
8
0
JMder 18:48 17/5/2018

Ante estos hechos, una "tesis", Pablo nos pide reflexionar von su "antítesis" y yo procurare una "síntesis" que pueda ser posible en una sociedad actual. Nada fàcil, esto de buscar revoluciones posibles para una sociedad màs humana y con valores menos de mercado. Pero este periodismo es necesario para una informacion menos manipulada por el gran periodismo de mercado que nos vende lo que interesa. En cuaquier caso me gustan los periodistas que te enseñan las fotos desde otros enfoques y te sacuden un poquito del letargo del "gran hermano" de Orwell.

Responder
1
0
Sobre este blog
Periodismo alternativo, opinión política y concienciación social.
Ver todas las entradas

Destacadas

Renta básica
Renta Básica, un derecho emergente contra el miedo

La renta básica universal es un ingreso monetario e individual que el Estado ingresaría a toda la población. Para quienes la defienden, esta medida apunta a la justicia social y a la libertad de las personas. Pero también aporta un proyecto ilusionante que contraponer al discurso del miedo, seguridad material para pensar en común.

Policía
“No es casualidad que en La Manada haya policías y guardias civiles”
Feminista, lesbiana y policía de izquierdas, Sonia Vivas tiene la intención declarada de transformar unos cuerpos policiales cuya identidad se construye sobre principios machistas y homófobos.
Barcelona
Hasta cuatro años de cárcel por hacer un piquete en un acto electoral

Dos sindicalistas de CNT serán juzgados el 29 de enero por realizar un piquete al debate electoral que tuvo lugar el 8 de mayo de 2015 para las elecciones municipales de Barcelona.

Últimas

Represión
Suspenden la pena de cárcel de Jorge Jiménez, de Distrito 14

Jorge Jiménez fue condenado a siete meses de cárcel y 1.200 euros de indemnización a un agente de policía que le acusó de lesionarle cuando intentaba evitar un desahucio en Villa de Vallecas en 2016. El activista, que desmiente la agresión, se negó a pagarle un euro al agente de policía.

Artículo 155
Algunas puntualizaciones al acuerdo de la Asamblea de Extremadura sobre la aplicación del 155 en Cataluña
1

El apoyo a la extravagante propuesta del PP extremeño por parte del PSOE supone un obstáculo a la política de distensión con Cataluña de Pedro Sánchez, pero sobre todo deja en ridículo a la Junta de Extremadura.